Mapzero, para el creyente, la carga de la prueba recae no en quien afirma, sino aquel que desafía al negar que hay un diamante. Ahora, si nadie objeta, entonces si, la carga de la prueba es de quien afirma. Pero pasa a un segundo plano, cuando surge alguien que dice "no lo creo" que es lo mismo que dijese, eres un mentiroso por tanto abre a la caja, para saber que tengo razón de que no hay tal diamante. Entonces se denota que, es claro desafió al declarar (afirmar) que no hay ninguna diamante. Porque nadie reta o desafía si no esta seguro o convencido de que no haya nada en la caja. Es por ello que, recae la prueba en quien desafía en su afirmación de que no hay tal diamante.Si una primera persona trae una caja con una incógnita de lo que hay adentro, entonces una segunda persona dice, "aquí hay un diamante", y una tercera persona le dice "no lo creo", ¿mientras la caja no se abra, quién debe demostrar que sí y quién que no, y suponiendo en el caso de la imposibilidad de abrirla, quién tendría razón, o sobre quién recae la carga de la prueba?
Obviamente, para el retador en su imposibilidad de que sus propios medio es incapaz de abrir la caja, se quita de su responsabilidad de la demostración de su reto.
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