Alex Karp, CEO de Palantir, lo dice sin rubor: su empresa está para “asustar y, cuando sea necesario, matar enemigos”.
Cuando le preguntan por Gaza, responde: “La mayoría son terroristas”.
No es ciencia ficción.
Es guerra privatizada por algoritmo.
Es decidir quién vive y quién muere
desde un despacho.
Luego se le permitió dar vida
a esa estatua para que pudiera hablar.
Entonces la estatua de la bestia
ordenó que todo el que se negara
a adorarla debía morir.
Y los diez cuernos que has visto,
son diez reyes,
que aún no han recibido reino;
pero por una hora recibirán autoridad
como reyes juntamente con la bestia.
Estos tienen un mismo propósito,
y entregarán su poder
y su autoridad a la bestia.
Sabemos que somos hijos de Dios
y que el mundo que nos rodea
está controlado por el maligno.
1 Juan 5:19 NTV
Así que no es de sorprenderse
que los que lo sirven
también se disfracen
de siervos de la justicia.
Al final,
recibirán el castigo
que sus acciones perversas merecen.
El rey Ciro es el hacha de guerra
y la espada de Dios.
Tú serás mi instrumento,
dice el Señor,
para despedazar a las naciones
y destruir muchos reinos.
Valiéndome de ti aplastaré ejércitos;
acabaré con el caballo y su jinete,
con el carro de guerra
y quien lo conduce.
Sí, también destruiré al resto del pueblo:
hombres y mujeres, viejos y jóvenes,
muchachos y muchachas.
[...] ¡Porque yo estoy contra ti,
monte poderoso, Babilonia,
destructora del mundo!
¡Contra ti dirigiré mi poder,
te derribaré de tus alturas
y te convertiré en monte
consumido por el fuego!
¡Desde tus alturas te haré caer!
Para siempre quedarás desolada;
ni siquiera tus piedras
se volverán a usar como
material de construcción.
Serás borrada del mapa.