EL MISTERIO DE BABILONIA





El gobernante firmará
un tratado con el pueblo
por un período de un conjunto de siete,
pero al cumplirse
la mitad de ese tiempo,
pondrá fin a los sacrificios
y a las ofrendas.
Como punto culminante
de todos sus terribles actos,
colocará un objeto sacrílego
que causa profanación
hasta que el destino
decretado para este profanador
finalmente caiga sobre él».


Daniel 9:27 NTV


Yo he venido
en nombre de mi Padre,
y no me reciben.
Si otro viniera
en su propio nombre,
a aquel recibirían.


Juan 5:43 RVA2015





El gobernante firmará un tratado
con el pueblo por un período
de un conjunto de siete,
pero al cumplirse la mitad de ese tiempo,
pondrá fin a los sacrificios y a las ofrendas.
Como punto culminante
de todos sus terribles actos,
colocará un objeto sacrílego
que causa profanación
hasta que el destino decretado
para este profanador finalmente
caiga sobre él».


Daniel 9:27 NTV

 




Pues todas las naciones han caído
debido al vino
de su apasionada inmoralidad.
Los reyes del mundo
cometieron adulterio con ella.
Debido a su deseo por lujos excesivos,
los comerciantes del mundo se han enriquecido».
[...]
Pues sus pecados
se han amontonado hasta el cielo,
y Dios se acuerda de sus maldades.
Háganle a ella lo que ella
les ha hecho a otros.
Denle doble castigo
por todas sus maldades.
Ella preparó una copa de terror para otros,
así que preparen el doble para ella.
Ella se glorificó a sí misma
y vivió rodeada de lujos,
ahora denle la misma proporción
de tormento y tristeza.
Ella se jactó en su corazón, diciendo:
“Soy reina en mi trono.
No soy ninguna viuda indefensa
ni tengo motivos para lamentarme”.
[...]
Y los reyes del mundo
que cometieron adulterio con ella
y disfrutaron de todos sus lujos,
se lamentarán por ella
cuando vean el humo que sube
de sus restos carbonizados.
Aterrorizados por su gran tormento,
los reyes del mundo
se mantendrán a distancia y clamarán:
«¡Qué terrible, qué terrible para ti,
oh Babilonia, tú, gran ciudad!
En un solo instante
el juicio de Dios cayó sobre ti».
[...]
¡En un solo instante,
toda la riqueza de la ciudad se esfumó!».
Y todos los capitanes
de los barcos mercantes y los pasajeros,
los marineros y las tripulaciones
se mantendrán a distancia.
Todos clamarán cuando
vean subir el humo y dirán:
«¿Dónde habrá una ciudad
de tanta grandeza como esta?».
Y llorarán y echarán tierra sobre su cabeza
para mostrar su dolor y clamarán:
«¡Qué terrible, qué terrible para esa gran ciudad!
Los dueños de barcos se hicieron ricos
transportando por los mares
la gran riqueza de ella.
En un solo instante,
se esfumó todo».
[...]
Nunca más brillará en ti
la luz de una lámpara
ni se oirán las felices voces
de los novios y las novias.
Pues tus comerciantes eran
los grandes del mundo,
y tú engañaste a las naciones
con tus hechicerías.


Apocalipsis 18:3, 5-7, 9-10, 17-19, 23 NTV