Alex Karp, CEO de Palantir, lo dice sin rubor: su empresa está para “asustar y, cuando sea necesario, matar enemigos”.
Cuando le preguntan por Gaza, responde: “La mayoría son terroristas”.
No es ciencia ficción.
Es guerra privatizada por algoritmo.
Es decidir quién vive y quién muere
desde un despacho.
Luego se le permitió dar vida
a esa estatua para que pudiera hablar.
Entonces la estatua de la bestia
ordenó que todo el que se negara
a adorarla debía morir.
Y los diez cuernos que has visto,
son diez reyes,
que aún no han recibido reino;
pero por una hora recibirán autoridad
como reyes juntamente con la bestia.
Estos tienen un mismo propósito,
y entregarán su poder
y su autoridad a la bestia.
Sabemos que somos hijos de Dios
y que el mundo que nos rodea
está controlado por el maligno.
1 Juan 5:19 NTV
Así que no es de sorprenderse
que los que lo sirven
también se disfracen
de siervos de la justicia.
Al final,
recibirán el castigo
que sus acciones perversas merecen.