Apreciado IBERO
Respuesta a Mensaje # 117:
-Las dudas no nos vienen sobre lo que hemos leído y creído en la Biblia, sino sobre lo que otros han pretendido inculcarnos.
-Si la Tierra fue creada al principio, junto con los cielos, lo que sigue desde el v. 2 en adelante es el proceso creador de Dios sobre ella y mucho más allá de ella.
-La hierba creada al tercer día ya lució verde a la luz creada al primer día. Al día siguiente el mundo vegetal ya comenzó a sentir el bendito proceso de la clorofila. Sin esperar a él, ya Dios había hecho lo verde.
-Ningún astrónomo alcanza a ser testigo de la formación de anillos en torno a una estrella, que enfriándose y rompiéndose da lugar a la formación de planetas y sus satélites. La teoría de Laplace puede verse bonita pintada en cuadros para colegiales, pero en cuanto estos impertinentes crecen ya preguntan: -¿Y de dónde apareció esa estrella?
-La Tierra iba a ser el lugar preciso de habitación del hombre, y del nacimiento, vida, muerte, sepultura y resurrección de su Hijo, así que ¿tan difícil es creer que por aquí haya comenzado? Sol y Luna a ella sirven y lo demás luce de adorno.
-Cuando por primera vez dirigí mi telescopio a la estrella más próxima al sistema solar, en vez de la Alfa Centauro que espera ver, veía dos estrellas y no una. ¿Fallarían mis ojos o el sistema óptico del telescopio? Tras averiguar, me enteré que constituían un sistema estelar en que una estrella giraba en torno a la otra. Estas son las sorpresas con que Dios alegra a los astrónomos, como a Galileo al ver los anillos de Saturno. A medida que se aumente la potencia de los telescopios, más profundamente se podrá explorar lo insondable del Univero, pero de ahí nada se descubrirá que contradiga Gn 1.
-El corazón del niño se alimenta con el "maná" preguntando como mi nieta "¿Qué es esto?". Sigo preguntando, pero solo para saber, no para descreer.