Es al revés, en el caso de un matrimonio cristiano manda EL SEÑOR no separarse y que en la última instancia de llegarse a separarse que se queden sin casar con la única salida de volver a reconciliarse, no aplica con los matrimonios que no son EL SEÑOR donde sólo un cónyuge se convierte, el cristiano sólo puede separarse si el incrédulo quiere separarse porque debe el cristiano quedarse en el estado en que fue llamado pero no está sujeto a obligacion como en el caso de un matrimonio entre cristianos que es en EL SEÑOR que si están sujetos a obligacion y servidumbre tanto que de separarse no pueden casarse con otro.
La libertad para casarse es en EL SEÑOR esto es entre cristianos y se está sujeto a servidumbre por obligación porque no pueden casarse con otro, si estabas casado en la inconversion y te hiciste creyente debes quedarte en el estado en que fuiste llamado aunque no estes sujeto a servidumbre por obligación porque si el incrédulo quiere separarse el cristiano puede también separarse porque no es en EL SEÑOR o, acaso el incrédulo que no cree está unido al cristiano y no se casará con otro por estar sujeto al SEÑOR? verdad que no?.
¿Y dónde está el revés que tanto mencionas en tus epístolas? Bien claro dejo estipulado la doctrina de Pablo en cuanto al matrimonio:
1ª Corintios
7:12 Y a los demás yo digo, no el Señor: Si algún hermano tiene mujer que no sea creyente, y ella consiente en vivir con él, no la abandone.
7:13 Y si una mujer tiene marido que no sea creyente, y él consiente en vivir con ella, no lo abandone.
7:14 Porque el marido incrédulo es santificado en la mujer, y la mujer incrédula en el marido; pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mientras que ahora son santos.
7:15 Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios.