A ver si los calvinistas entienden

-Dejó adentro a los que fuimos aceptos en el Amado. Los demás quedaron fuera, donde querían estar.
¿En serio querés que responda a esto que decís o lo dijiste solo por decir alguna pavada y pasar la tarde?
 




Mas el que se gloría,
gloríese en el Señor;
porque no es aprobado
el que se alaba a sí mismo,
sino aquel a quien Dios alaba.


2 Corintios 10:17-18 RVR1960

***

»¿No se venden cinco pajarillos
por dos cuartos?
Con todo,
ni uno de ellos está olvidado delante de Dios,
pues aun los cabellos de vuestra cabeza
están todos contados.
No temáis,
pues; más valéis vosotros
que muchos pajarillos.


San Lucas 12:6-7 RVR95

 

La elección arbitraria: ¿Es Dios injusto?


Un argumento central del calvinismo sostiene que Dios no comete injusticia al elegir solo a algunos para salvación porque, inicialmente, todos merecían perderse.

Según este razonamiento, la elección divina no es injusta porque ningún ser humano merecía la salvación.

Sin embargo, al analizar detenidamente esta postura surge un problema ético fundamental.
La injusticia no radica en que Dios decida salvar a algunos pecadores, sino en que decida salvar solamente a algunos si la salvación depende exclusivamente de una elección unilateral y forzosa.
Esto implicaría que Dios, teniendo la capacidad y voluntad absoluta para salvar, opta deliberadamente por no salvar a todos, lo cual sí sería hacer acepción de personas.

Ahora bien, ¿cuál es la diferencia que presenta la Teología Bíblica frente a este dilema planteado por el calvinismo?

La clave está en la obra redentora universal de Jesucristo.
La justicia divina requiere la muerte del pecador y todos, sin excepción, hemos pecado.
Por lo tanto, Dios no puede simplemente ignorar su propia justicia y perdonar a algunos arbitrariamente.
Eso sería injusticia absoluta.

En cambio, Dios, en su infinita sabiduría y misericordia, resuelve esto a través del sacrificio universal de Jesucristo, quien paga con su propia vida la deuda de muerte que todos tenemos ante el Padre.

Al morir Cristo, Él adquiere legalmente la propiedad y el señorío de todas las vidas humanas.
Así, todos los seres humanos quedan redimidos de la muerte eterna por medio de su sacrificio.
La redención universal, en este sentido, elimina la acepción de personas, porque todos, absolutamente todos, reciben igualmente esta primera etapa de salvación: la liberación de la muerte primera.

No obstante, esta redención universal implica una transferencia de propiedad.

Ahora todos somos propiedad legítima de Cristo, el Redentor.
Bajo este nuevo régimen ya no estamos bajo la ley estricta e imparcial del Padre, sino bajo la autoridad y el señorío del Hijo, Jesucristo.

Es importante notar esta diferencia crucial: bajo la ley, el juez no puede arbitrar, debe actuar según normas justas y perfectamente claras.
Pero bajo el señorío del Hijo, Cristo tiene plena autoridad para juzgar arbitrariamente, porque Él nos compró con su vida, somos suyos y Él es Rey y Señor.

Aquí la salvación eterna (segunda etapa) no es una elección arbitraria sin base, sino una decisión soberana de Cristo basada en la respuesta de cada persona a su señorío y a su mensaje. Es decir, no somos elegidos caprichosamente, sino juzgados justamente según la fe y obediencia al evangelio bajo el señorío de Jesucristo.

Por tanto, mientras la elección calvinista tradicional coloca toda la arbitrariedad sobre el Padre, la redención universal centrada en Cristo presenta una lógica coherente y justa.

Dios no es injusto al salvar arbitrariamente, sino justo al redimir a todos primero, y luego permitir que el Hijo ejerza legítimamente su autoridad soberana en una segunda etapa.

Elección arbitraria del Padre bajo la Ley vs. la del Hijo bajo el Reino


Con todo muchos defensores del calvinismo insisten en que Dios tiene el derecho a elegir arbitrariamente quién será salvo y quién no, citando Romanos 9:15:


Sin embargo, hay una confusión importante sobre el ámbito en el cual Dios puede ejercer esta arbitrariedad legítimamente:
  • Bajo la Ley (Juicio del Padre):
    El sistema legal divino exige justicia absoluta, sin acepción de personas ni parcialidades. Bajo la ley, Dios no puede salvar arbitrariamente, porque la misma ley que Él estableció exige imparcialidad perfecta. El juicio debe basarse exclusivamente en obras justas o injustas. Por lo tanto, si Dios escogiera salvar arbitrariamente a algunos, bajo este contexto, estaría cometiendo injusticia y violando Su propia ley. Aquí no hay lugar para la arbitrariedad. Por eso, bajo la ley, si Dios quisiera salvar a alguien, debería salvarlos a todos por igual. Pero salvarlos a todos sin una justificación real también sería injusto porque violaría su propia palabra: "Ciertamente morirás" (Génesis 2:17).
  • Bajo la Gracia (Juicio del Hijo):
    La muerte de Jesús como sustitución real resuelve este dilema legal. Jesús compra a todos, paga por todos, y por lo tanto todos pasan del sistema de ley a un sistema de señorío o reino, donde el que juzga es ahora Cristo mismo. Al comprar con Su vida a toda la humanidad, Jesús se convierte legítimamente en dueño y Señor de todas las vidas humanas. Bajo esta autoridad suprema y absoluta, Jesús puede elegir arbitrariamente, si lo desea, porque ya no se encuentra bajo las limitaciones jurídicas que impone la ley.
    En otras palabras, el juicio bajo el Reino de Cristo es completamente diferente. No es un juicio basado en una ley fija e inflexible, sino que depende exclusivamente del criterio personal del Rey. Por lo tanto, la declaración "Tendré misericordia del que yo tenga misericordia" tiene total sentido aquí. Jesús tiene derecho a decidir sobre Su propia propiedad como Él estime conveniente.
    Esto no implica injusticia, sino la absoluta soberanía del Rey sobre lo que compró con Su propia sangre. Cristo no está obligado por una ley objetiva al evaluar el corazón o la fe de alguien, sino que actúa según Su propio juicio personal y divino.

Conclusión contundente:
La diferencia crítica está en comprender que la elección arbitraria solo puede ejercerse legítimamente bajo el ámbito de un Reino donde el Señor tiene derecho absoluto, y no bajo un sistema de ley fija.
La elección arbitraria de Dios Padre, en un contexto legal, sería injusta; pero la elección arbitraria del Hijo, como legítimo Señor, es perfectamente justa y legítima, porque está juzgando algo que ya le pertenece totalmente por derecho propio.
 




Ellos se asombraban aun más,
diciendo entre sí:
¿Quién pues, podrá ser salvo?
Entonces Jesús, mirándolos, dijo:
para los hombres es imposible,
mas para Dios, no;
porque todas las cosas
son posibles para Dios.


MARCOS 10:26-27


Justificados, pues, por la fe,
tenemos paz para con Dios
por medio de nuestro Señor Jesucristo;
por quien también tenemos entrada
por la fe a esta gracia
en la cual estamos firmes,
y nos gloriamos en la esperanza
de la gloria de Dios.


Romanos 5:1-2 RVR1960


La paz os dejo,
mi paz os doy.
Una paz que no es
la que el mundo da.
No viváis angustiados
ni tengáis miedo.


JUAN 14:27 BLP

 




Y el mismo Dios de paz
os santifique por completo;
y todo vuestro ser,
espíritu, alma, y cuerpo,
sea guardado irreprensible
para la venida
de nuestro Señor Jesucristo.
Fiel es el que os llama,
el cual también lo hará.


1ª TESALONICENSES 5:23-24.

 










Y el mismo Dios de paz

os santifique por completo;

y todo vuestro ser,

espíritu, alma, y cuerpo,

sea guardado irreprensible

para la venida

de nuestro Señor Jesucristo.

Fiel es el que os llama,

el cual también lo hará.




1ª TESALONICENSES 5:23-24.








Voy a escuchar palabra por palabra este video que no dejás de copiar y lo voy a responder punto por punto.
 
Empieza diciendo que los que se salvan o sea los que al final lleguen a alcanzar la vida eterna, perseverarán hasta el final.
¿Ven lo tonto de este razonamiento?
Y si no llegaron no es que no perseveraron sino que no eran salvos.
Esto lo puede afirmar cualquiera.
Es obvio que el que se salvó llegó.
Ellos te pueden decir eso sin problema porque es un truco que juega con el resultado alcanzado.
Y un resultado como es UN RESULTADO FINAL no se puede alterar.
Obviamente hay quienes se van a salvar y quienes no y que se salven se salvarán y los que no, no.
Lo que no te pueden decir con igual certeza es, si vos sos salvo o no.
Sigamos...
 
Es que al final se salvó siempre fue salvo.
Salvo siempre salvo no es un error sino una realidad.
Porque es una declaración en base a un resultado inamovible.
Después te dice que si vos pecás especulando ya no sos salvo.
Y ahí te está metiendo solapadamente el mérito propio y desarmando lo que te quiso vender antes.
Porque si soy salvo por elección no importa lo que yo haga sino la elección de Dios.
Pero ahora ata la salvación a una santidad alcanzada que también es relativa.
Porque Pedro pudo negarlo tres veces y no se perdió.
El verdadero punto es que toda promesa es un artículo de fe.
 
Sigue diciendo de nuevo que los santos persverarán obviamente el santo no es el que se pierde.
Asique los salvos perseverarán.
Pero después aplica la salvación de esos santos en un determinado momento y este es otro error doctrinal.
Él dice que el pecador recibe la salvación en un momento dado.
Cuando viene a Cristo, cuando Dios lo alcanza, cuando entra en estado de salvación...
Pero analicemos esto.
Si soy salvo por elección antes de la fundación, se me aplica la gracia irresistible y se me aplica la perseverancia, también todo desde antes de la fundación del mundo.
Entonces los elegidos deberían nacer inmaculados y salvos por elección.
Porque si alcanzan la sslvación mas tarde en su vidas entonces pasaron de perdidos a salvos.
 
Después nos dice claramente que después de haber recibido la gracia irresistible Pedro APOSTATÓ.
Y lo recalca diciendo que salió pero Cristo lo trajo de vuelta.
Y repitió: Cuando REGRESES...
 
Después lo trae a Judas y cita un montón de PROMESAS que están preparadas para funcionar por medio de la fe.
Son todos artículos de fe.
Se vuelven una realidad para el que cree y se pierden para el que no.
La santificación de la persona que se manifiesta por sus buenas OBRAS es otro artículo de fe.
Porque esas buenas obras son obras de la fe de la persona y no de la persona en si.
El crecimiento no es en la carne sino en la fe.
Es la fe la que aumenta y se roba mas promesas de Dios.
Cuando la palabra nos dice que el pecado no se enseñorará de nosotros nos dice una verdad que se sustenta en la muerte de Cristo.
Pero no se trata de forzarnos a no pecar en la carne sino a creerlo.
Conocerás la verdad y la verdad te hará libre.
 




LA FE ES UN DON DE DIOS
QUE SÓLO LO RECIBEN
LOS ESCOGIDOS
POR SU GRACIA Y MISERICORDIA

«Por lo tanto, Dios no nos elige
porque nosotros lo queramos
o porque nos esforcemos.
Dios elige a quien él quiere
mostrarle su misericordia.»


‭‭Romanos‬ ‭9:16‬ ‭NVIS


Pues a Moisés dice:
Tendré misericordia
del que yo tenga misericordia,
y me compadeceré
del que yo me compadezca.
Así que no depende del que quiere,
ni del que corre,
sino de Dios que tiene misericordia.


Romanos 9:15-16 RVR1960


 


¡NO TE LO PIERDAS!



¿Qué, pues, diremos?
¿Que hay injusticia en Dios?
En ninguna manera.
Pues a Moisés dice:
Tendré misericordia
del que yo tenga misericordia,
y me compadeceré
del que yo me compadezca.
Así que no depende del que quiere,
ni del que corre,
sino de Dios que tiene misericordia.
Porque la Escritura dice a Faraón:
Para esto mismo te he levantado,
para mostrar en ti mi poder,
y para que mi nombre
sea anunciado por toda la tierra.
De manera que de quien quiere,
tiene misericordia,
y al que quiere endurecer, endurece.
Pero me dirás:
¿Por qué, pues, inculpa?
porque
¿quién ha resistido a su voluntad?
Mas antes, oh hombre,
¿quién eres tú,
para que alterques con Dios?
¿Dirá el vaso de barro al que lo formó:
Por qué me has hecho así?


Romanos 9:14-20 RVR1960

 
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La salvación en dos planos...

En un escenario de un solo plano el pecado y la justicia están en un mismo ámbito.

Todo es una especie de relación lineal:
  • Si alguien peca, se arrepiente, y Dios simplemente lo perdona porque "para eso es Dios".
  • Aquí, la justicia y la gracia se entremezclan permanentemente, generando la falsa idea de que Dios puede pasar por alto su justicia cada vez que sea necesario.
  • El pecado se percibe como algo corregible infinitamente por simples ciclos de arrepentimiento. Este sistema NO NECESITA MUERTE REAL ni castigo verdadero porque la gracia y la justicia no son excluyentes sino intercambiables constantemente.
  • En este esquema, la muerte física es algo meramente "natural" sin vínculo estricto con el pecado. Pierde relevancia en el plan de salvación.
Este enfoque es el más común en la religiosidad superficial.

La justicia divina es constantemente relativizada, y por lo tanto, la cruz se vuelve sólo un símbolo moral y dramático.
Dios aparece como permisivo, tolerante, arbitrario y, por ende, injusto.

Pero la Escritura no lo ve así y toma con absoluta seriedad y profundidad la JUSTICIA divina diviendo justicia y perdón en dos ámbitos aparte.
  • Primer ámbito (Justicia bajo la ley):
    En este espacio la justicia de Dios es perfecta e inmutable (Romanos 7:12, Santiago 2:10). La ley no tolera ni un solo pecado. La paga del pecado es la muerte (Romanos 6:23). Aquí no existe la posibilidad de “perdón” porque eso implicaría que Dios relativice o ignore su propia justicia (Éxodo 34:7, Nahum 1:3).
  • Por eso se vuelve indispensable la MUERTE:
    No existe justicia sin la ejecución real del juicio. El pecado requiere de una muerte real, absoluta, física y definitiva (Hebreos 9:22). Por lo tanto, en este escenario, la muerte no es una cuestión natural, sino la expresión más clara del juicio justo e inexorable de Dios contra el pecado.
  • Segundo ámbito (Gracia y misericordia a través de Cristo):
    Ahora aparece un segundo ámbito, espacio o plano donde Jesús interviene, se interpone, y experimenta la muerte física real bajo la ley, cumpliendo de forma absoluta la justicia del primer plano. Al morir Jesús, se cierra por completo el ciclo del juicio, porque la muerte de Cristo es una muerte real, perfecta y absolutamente justa, en sustitución real por todos los pecadores (Romanos 5:6-10).
  • La gracia no es una anulación de la justicia, sino la entrada en vigencia de un segundo plano, radicalmente nuevo, al cual sólo se accede después de que la justicia ya ha sido satisfecha en Cristo (2 Corintios 5:17-19). La gracia sólo es posible si primero ocurre la muerte real y absoluta exigida por la justicia (Colosenses 2:13-14). Por eso este segundo escenario sí o sí requiere la MUERTE como elemento central.
  • Diferencias entre el esquema de un solo plano con el de dos planos y sus consecuencias:
    El esquema de dos planos muestra a Dios como absolutamente justo e infinitamente misericordioso a la vez pero en dos tiempos. Su justicia permanece intacta, mientras que su gracia se puede aplicar plenamente, pero sólo después que se haya satisfecho la justicia a través de un pago real por medio de la muerte. Así, Dios es completamente justo, completamente misericordioso, y completamente santo. No relativiza nunca su justicia, ni anula jamás su misericordia.

¿Por qué no sirve el primer esquema de un plano o ámbito?

Porque convierte la justicia divina en algo relativo, arbitrario y ajustable.
No toma en serio la verdadera exigencia de justicia. Reduce a Cristo a una figura meramente simbólica, y a su muerte a un acto dramático pero superficial. Este sistema termina siendo antibíblico.

¿Por qué el segundo esquema de dos planos es el bíblico?

Porque mantiene intacta la justicia absoluta de Dios.
Porque convierte la muerte física real de Cristo en el único camino posible hacia la gracia.
Porque enfatiza la verdad de que sin MUERTE REAL no puede haber redención verdadera.


Quien dice que Dios puede perdonar sin mas, sin exigir justicia o sea muerte está afirmando una idea que contradice la esencia del Evangelio, pues ignora la absoluta seriedad del pecado, y reduce la muerte de Cristo a algo prescindible.

La MUERTE de Cristo y nuestra muerte real en Él, mediante la fe es absolutamente esencial y no opcional.

La justicia divina no puede ni debe ser comprometida jamás.
Por eso, sólo el esquema de dos planos separados por muerte física real cumple plenamente con la revelación bíblica.
 
¡NO TE LO PIERDAS!
Y no me lo perdí.
Lo escuché todo y tres veces y tomé apuntes.

Porque a diferencia de los que se creen salverlo todo y se escudan en que no leen largos textos, aunque en realidad no leen absolutamente nada, a mi si me interesa saber si estoy equivocado en lo que pienso y puedo de alguna manera rectificar algo.

Lo que siempre debe guiar nuestro accionar es la humildad porque al humilde Dios le puede enseñar hasta por medio de una mula pero al soberbio no le queda otra que observarlo de lejos.

La soberbia del calvinismo es colosal y descuenta ya, haberlo alcanzado todo.
Que suerte que tienen.
Dios les bendiga y les prospere.

Bueno...
Después de escuchar este extenso video que nos pasó Bart me escuché "Perseverancia de la los santos: ¿Que es la teología reformada? con R.C. Sproul" y "¿Que es el libre albedrío?: Escogidos por Dios con R.C. Sproul

Ahora estoy escuchando: La caida radical del hombre... del mismo R.C. Sproul
 
...
Bueno...
Después de escuchar este extenso video que nos pasó Bart me escuché "Perseverancia de la los santos: ¿Que es la teología reformada? con R.C. Sproul" y "¿Que es el libre albedrío?: Escogidos por Dios con R.C. Sproul

Ahora estoy escuchando: La caida radical del hombre... del mismo R.C. Sproul
-Lo bueno es que te estés nutriendo de manjar sólido; lo malo, que pienses que la soberbia es de cuantos asumen una perspectiva teológica, cuando en realidad es una extendida condición humana.
 

¡NO TE LO PIERDAS!
Estos "Cuatro Pilares" del Calvinismo examinados bíblicamente y desmontados con toda claridad:

1. "Dios es soberano y sabio, no arbitrario. ¿O acaso yo le doy órdenes a Dios?"

El calvinismo dice: Dios, como Rey soberano, puede elegir arbitrariamente quién se salva y quién se pierde.
Según ellos, la elección divina se apoya en su soberanía y punto. No necesita de razones ni parámetros claros más allá de su voluntad inescrutable.
Un Rey no puede ser nunca arbitrario.

Respuesta bíblica y crítica:
Es cierto que Dios es absolutamente soberano (Salmo 115:3). Pero su soberanía jamás debe interpretarse como arbitrariedad caprichosa. La Biblia enseña claramente que Dios es justo, recto y verdadero en todos sus caminos (Deuteronomio 32:4). Dios no hace acepción de personas (Romanos 2:11), y no puede mentir ni cometer injusticia (Tito 1:2; Salmo 92:15).

Dios, en su soberanía y de manera unilateral, eligió salvar al hombre caído, cuando podría haberlo dejado morir inmediatamente en el Edén (Génesis 2:17). Luego soportó al hombre pecador a lo largo de toda la historia humana (Romanos 9:22-23), no porque disfrutara del pecado o de la maldad, sino por amor y paciencia, anticipando la solución en Cristo (Romanos 3:25-26; 5:6-10).

El calvinismo caricaturiza esta elección divina como una elección personal secreta cuando en relaidad fue una elección universal, confundiendo soberanía con tiranía y autoritarismo. Pero bíblicamente, Dios siempre ha explicado claramente sus motivos y propósitos: salvar al hombre por amor y no por obligación y menos por arbitrariedad (Juan 3:16; Efesios 1:5; Romanos 5:8).

2. "La elección es un acto de gracia, no de injusticia. ¿Acaso le debe Dios algo al hombre?"

El calvinismo dice: La elección incondicional es un acto puro de gracia porque el hombre no merece absolutamente nada.

Respuesta bíblica y crítica:
La salvación del hombre es un cacto de pura gracia pero NO la elección personal de algunos.

Es cierto que Dios no le debe nada al hombre (Romanos 11:35). Dios decidió salvar al hombre por amor (Efesios 2:4-5).
Pero aquí está la manipulación calvinista: Ellos afirman que si Dios no los elige a todos, no es injusticia, ya que nadie merece salvarse.
¿Pero si niguno merece salvarse, tampoco los que se salvan, porque no hay uno solo bueno, porque no aplicar esa misma gracia a todos?

Su injusticia no estaría en elegir salvar a algunos sino en simplemente en salvarlos violando su propia palabra apoyado su condición de Rey soberao. Pero esto es hacer acepción de personas y contradecir explícitamente lo que la Biblia enseña sobre la imparcialidad divina (Romanos 2:11; Hechos 10:34).

Por otro lado el verdadero evangelio no enseña que Dios salva así, sino por medio del sacrificio de Cristo (1 Timoteo 2:4-6; Juan 1:29) y a todos y mas tarde la gracia ELIJE a los perdonados EN Cristo para VIDA o CONDENASIÓN.

Pero aunque el Padre no puede ser misericordioso con "algunos" de los que condenó a muerte por pecar, sin violar su palabra, la GRACIA si puede ejercer una elección arbitraria sobre todos los que redimió de la LEY y de la MUERTE porque los compró y rescató al precio de su propia sangre.

3. "Dios no es sádico: el pecado merece castigo. ¿O es que el hombre es bueno?"

El calvinismo dice: Dios castiga el pecado porque es justo hacerlo; el hombre es totalmente malo y merece castigo.

Respuesta bíblica y crítica:
La Biblia no enseña simplemente que el pecado "merece castigo," sino que la paga del pecado es la muerte (Romanos 6:23).
No se trata de que Dios disfrute castigando al pecador, como lo pinta el calvinismo, sino que su justicia demanda la muerte del pecador (Génesis 2:17; Ezequiel 18:4).

El pecado no es un simple error que se corrige con castigos repetidos o disciplinarios; es una corrupción irreversible que solo puede resolverse con la muerte (Romanos 7:24; 8:3).
El calvinismo rebaja la gravedad de la corrupción o depravación total, presentándola como algo reparable mediante la elección personal divina y la regeneración personal forzada. Pero la Biblia muestra que Dios no salva al viejo hombre pecador reformándolo, sino haciéndolo morir (Romanos 6:6-7; Gálatas 2:20) para luego ofrecer una nueva creación incorrupta en Cristo (2 Corintios 5:17).

La justicia divina no es un juego de castigos menores, sino una cuestión absoluta: el pecado se quita con muerte.
Cristo muere en lugar del pecador para pagar esa sentencia de muerte (Romanos 5:8-9; Hebreos 2:9).

4. "La gracia irresistible cambia la voluntad, pero no la fuerza. ¿Acaso no puede Dios obrar de manera que lo anhelemos?"

El calvinismo dice: Dios, mediante una gracia irresistible, transforma la voluntad del pecador para que éste ame y busque a Dios.

Respuesta bíblica y crítica:
La Biblia enseña claramente que Dios llama al hombre, lo busca, y lo persuade por medio de la predicación del evangelio (Romanos 10:17; Hechos 17:30). Pero jamás dice que Dios fuerza o manipula la voluntad humana para obtener su amor o adoración.
Dios desea un amor libre, no impuesto (Josué 24:15; Mateo 23:37).

La idea de una "gracia irresistible" implica forzar un amor que no es genuino, o transformar unilateralmente a un pecador, violando la libertad que Dios mismo le dió al hombre. Pero obviamente para ellos no hay otro camino porque basan la salvación en una estrategía con un hombre muerto y depravado que no puede buscar a Dios en ningún sentido, y no en el hombre nuevo que es Jesucristo.
Salvan al corrupto des corrompiéndolo por pura elección divina. Pasan por alto la corrupción de manera "SOBERANA".
La Biblia, por el contrario, muestra a Dios respetando siempre la voluntad humana, aun cuando ésta es rebelde y pecaminosa (Lucas 13:34; Juan 5:40).
El amor bíblico siempre es voluntario, nunca forzado. La gracia irresistible es un invento calvinista que presenta un Dios que hace violencia a la libertad que Él mismo otorgó. Lo que Dios hace es ofrecer gracia abundante, iluminar con el evangelio, e invitar al arrepentimiento, no forzar la salvación en nadie (Apocalipsis 3:20; Mateo 11:28-30).
La salvación provista por Dios no se apoya en el hombre viejo y corrupto sino en un hombre nuevo que desde el nacimiento y hasta la muerte jamás desobedeció ni pecó.

Conclusión bíblica:​

El calvinismo mezcla conceptos y termina deformando la soberanía, la gracia y la justicia de Dios, creando caricaturas peligrosas:
  • Convierte la soberanía en arbitrariedad.
  • Disfraza la injusticia con falsa humildad.
  • Suaviza la gravedad del pecado convirtiéndolo en algo "disciplinario".
  • Presenta un amor divino manipulado y forzado que no corresponde al carácter bíblico de Dios.

En contraste, la verdadera enseñanza bíblica afirma que Dios:
  • Ama al hombre libremente.
  • Ofrece redención universal por la sangre de Cristo.
  • Respeta la libertad humana para aceptar o rechazar su salvación.
  • Juzga y salva de forma justa, clara y abierta.
La sana doctrina presenta a un Dios que salva por gracia, redime por sustitución real, crea una nueva humanidad en Cristo, y ofrece una salvación verdadera a todos aquellos que libremente creen.

DESENMASCARANDO AL CALVINISMO!!!
 
-Lo bueno es que te estés nutriendo de manjar sólido; lo malo, que pienses que la soberbia es de cuantos asumen una perspectiva teológica, cuando en realidad es una extendida condición humana.
¿Manjar sólido?
Si tortas ricas, lemon pie...
Deliciosas.
Grasas trans, azucares refinados, aromas delicados...
Se te van los ojos y se te hace agua la boca...