Estos "Cuatro Pilares" del Calvinismo examinados bíblicamente y desmontados con toda claridad:
1. "Dios es soberano y sabio, no arbitrario. ¿O acaso yo le doy órdenes a Dios?"
El calvinismo dice: Dios, como Rey soberano, puede elegir arbitrariamente quién se salva y quién se pierde.
Según ellos, la elección divina se apoya en su soberanía y punto. No necesita de razones ni parámetros claros más allá de su voluntad inescrutable.
Un Rey no puede ser nunca arbitrario.
Respuesta bíblica y crítica:
Es cierto que Dios es absolutamente soberano (Salmo 115:3). Pero su soberanía jamás debe interpretarse como arbitrariedad caprichosa. La Biblia enseña claramente que Dios es justo, recto y verdadero en todos sus caminos (Deuteronomio 32:4). Dios no hace acepción de personas (Romanos 2:11), y no puede mentir ni cometer injusticia (Tito 1:2; Salmo 92:15).
Dios, en su soberanía y de manera unilateral,
eligió salvar al hombre caído, cuando podría haberlo dejado morir inmediatamente en el Edén (Génesis 2:17). Luego soportó al hombre pecador a lo largo de toda la historia humana (Romanos 9:22-23), no porque disfrutara del pecado o de la maldad, sino por amor y paciencia, anticipando la solución en Cristo (Romanos 3:25-26; 5:6-10).
El calvinismo caricaturiza esta elección divina como una elección personal secreta cuando en relaidad fue una elección universal, confundiendo soberanía con tiranía y autoritarismo. Pero bíblicamente, Dios siempre ha explicado claramente sus motivos y propósitos: salvar al hombre por amor y no por obligación y menos por arbitrariedad (Juan 3:16; Efesios 1:5; Romanos 5:8).
2. "La elección es un acto de gracia, no de injusticia. ¿Acaso le debe Dios algo al hombre?"
El calvinismo dice: La elección incondicional es un acto puro de gracia porque el hombre no merece absolutamente nada.
Respuesta bíblica y crítica:
La salvación del hombre es un cacto de pura gracia pero NO la elección personal de algunos.
Es cierto que Dios no le debe nada al hombre (Romanos 11:35). Dios decidió salvar al hombre por amor (Efesios 2:4-5).
Pero aquí está la manipulación calvinista: Ellos afirman que si Dios no los elige a todos, no es injusticia, ya que nadie merece salvarse.
¿Pero si niguno merece salvarse, tampoco los que se salvan, porque no hay uno solo bueno, porque no aplicar esa misma gracia a todos?
Su injusticia no estaría en elegir salvar a algunos sino en simplemente en salvarlos violando su propia palabra apoyado su condición de Rey soberao. Pero esto es hacer acepción de personas y contradecir explícitamente lo que la Biblia enseña sobre la imparcialidad divina (Romanos 2:11; Hechos 10:34).
Por otro lado el verdadero evangelio no enseña que Dios salva así, sino
por medio del sacrificio de Cristo (1 Timoteo 2:4-6; Juan 1:29) y a todos y mas tarde la gracia ELIJE a los perdonados EN Cristo para VIDA o CONDENASIÓN.
Pero aunque el Padre no puede ser misericordioso con "algunos" de los que condenó a muerte por pecar, sin violar su palabra, la GRACIA si puede ejercer una elección arbitraria sobre todos los que redimió de la LEY y de la MUERTE porque los compró y rescató al precio de su propia sangre.
3. "Dios no es sádico: el pecado merece castigo. ¿O es que el hombre es bueno?"
El calvinismo dice: Dios castiga el pecado porque es justo hacerlo; el hombre es totalmente malo y merece castigo.
Respuesta bíblica y crítica:
La Biblia no enseña simplemente que el pecado "merece castigo," sino que
la paga del pecado es la muerte (Romanos 6:23).
No se trata de que Dios disfrute castigando al pecador, como lo pinta el calvinismo, sino que su justicia demanda la muerte del pecador (Génesis 2:17; Ezequiel 18:4).
El pecado no es un simple error que se corrige con castigos repetidos o disciplinarios; es una corrupción irreversible que solo puede resolverse con la muerte (Romanos 7:24; 8:3).
El calvinismo rebaja la gravedad de la corrupción o depravación total, presentándola como algo reparable mediante la elección personal divina y la regeneración personal forzada. Pero la Biblia muestra que Dios no salva al viejo hombre pecador reformándolo, sino
haciéndolo morir (Romanos 6:6-7; Gálatas 2:20) para luego ofrecer una nueva creación incorrupta en Cristo (2 Corintios 5:17).
La justicia divina no es un juego de castigos menores, sino una cuestión absoluta:
el pecado se quita con muerte.
Cristo muere en lugar del pecador para pagar esa sentencia de muerte (Romanos 5:8-9; Hebreos 2:9).
4. "La gracia irresistible cambia la voluntad, pero no la fuerza. ¿Acaso no puede Dios obrar de manera que lo anhelemos?"
El calvinismo dice: Dios, mediante una gracia irresistible, transforma la voluntad del pecador para que éste ame y busque a Dios.
Respuesta bíblica y crítica:
La Biblia enseña claramente que Dios llama al hombre, lo busca, y lo persuade por medio de la predicación del evangelio (Romanos 10:17; Hechos 17:30). Pero jamás dice que Dios fuerza o manipula la voluntad humana para obtener su amor o adoración.
Dios desea un amor libre, no impuesto (Josué 24:15; Mateo 23:37).
La idea de una "gracia irresistible" implica forzar un amor que no es genuino, o transformar unilateralmente a un pecador, violando la libertad que Dios mismo le dió al hombre. Pero obviamente para ellos no hay otro camino porque basan la salvación en una estrategía con un hombre muerto y depravado que no puede buscar a Dios en ningún sentido, y no en el hombre nuevo que es Jesucristo.
Salvan al corrupto des corrompiéndolo por pura elección divina. Pasan por alto la corrupción de manera "SOBERANA".
La Biblia, por el contrario, muestra a Dios respetando siempre la voluntad humana, aun cuando ésta es rebelde y pecaminosa (Lucas 13:34; Juan 5:40).
El amor bíblico siempre es voluntario, nunca forzado. La gracia irresistible es un invento calvinista que presenta un Dios que hace violencia a la libertad que Él mismo otorgó. Lo que Dios hace es ofrecer gracia abundante, iluminar con el evangelio, e invitar al arrepentimiento, no forzar la salvación en nadie (Apocalipsis 3:20; Mateo 11:28-30).
La salvación provista por Dios no se apoya en el hombre viejo y corrupto sino en un hombre nuevo que desde el nacimiento y hasta la muerte jamás desobedeció ni pecó.
Conclusión bíblica:
El calvinismo mezcla conceptos y termina deformando la soberanía, la gracia y la justicia de Dios, creando caricaturas peligrosas:
- Convierte la soberanía en arbitrariedad.
- Disfraza la injusticia con falsa humildad.
- Suaviza la gravedad del pecado convirtiéndolo en algo "disciplinario".
- Presenta un amor divino manipulado y forzado que no corresponde al carácter bíblico de Dios.
En contraste, la verdadera enseñanza bíblica afirma que Dios:
- Ama al hombre libremente.
- Ofrece redención universal por la sangre de Cristo.
- Respeta la libertad humana para aceptar o rechazar su salvación.
- Juzga y salva de forma justa, clara y abierta.
La sana doctrina presenta a un Dios que salva por gracia, redime por sustitución real, crea una nueva humanidad en Cristo, y ofrece una salvación verdadera a todos aquellos que libremente creen.
DESENMASCARANDO AL CALVINISMO!!!