Que un pecador finalmente caiga a rendido a Sus pies, no significa que durante años estuviese habilitado para resistir una y otra vez contumazmente al Espíritu de Dios como vemos en la vida de miles de personas. Abrazar el extremo que un pecador no pueda resistirse es un desvío escritural. Jesús mismo apuntó a quienes resisten al Espíritu, extendiendo la oportunidad de dejar de hacerlo. El corazón del postulado reformado en este sentido afirma que en el evangelio de Juan, ese llamado es un arrastre a Dios donde el pecador no puede hacer nada pues la soberanía de Dios es tal cual en su elección, literal del griego ese arrastre donde el elegido eficazmente responde sin poder resistir, lo cual no vemos, insisto, en la vida la vida muchos cristianos por muchos años de llamamiento.-El llamado es único por quien lo hace, quien lo recibe y por el propósito que tiene el mismo. Que Dios lo reitere una y otra vez no le resta eficacia alguna. El que resiste, siempre acabará rindiéndose a él.
¿Fue el llamamiento eficaz para esos cristianos? Claro que sí, finalmente respondieron a la fé.¿Pudieron resistir al Espíritu de Dios a través de Su palabra? Claro que sí. Entonces, ¿Es resistible o irresistible? Resistible hasta que el pecador deja de ser contumaz y responde finalmente al llamado de la fe.