María y José, 'mal' ejemplo de familia que nos dejó el Señor

ah, entonces para vos el modelo de familia que deja el Señor es desconocer el parentesco? Lo tuyo es suicidio teológico. Todo por ser antiCatólico.

Para nada apreciable Esteban-Arg Había muchas cosas que eran sumamente apreciadas en la cultura hebrea y que Jesús puso en su lugar. Él como buen judío (Y como Dios que es) se conoce a la perfección Su Palabra cuando pide a su Pueblo: “Creded y multiplicaros” por lo tanto es más que dudoso que a un judío se le prohibiera de alguna manera no cumplir con esa misión, suelo viajar con frecuencia a Israel y una de las cosas que me llama mucho la atención, es que los judíos practicantes (y José lo era) tienen una buena cantidad de hijos, pero según el magisterio romano, José se tenía que consolar solo. (disculpen la expresión, pero la doctrina romana al margen de falsa, es absurda) Sobre lo de que dice de desconocer el parentesco, para nada, Él sigue poniendo todas las cosas en su justo lugar, me refiero que la prioridad en nuestra fidelidad a Dios debe estar muy por encima incluso de los lazos familiares, como lo señala el versículo que usted intenta debatir. Esto lo dejó muy claro el Señor. ¿No opina acaso lo mismo?

Voy a tener que dejar de dispararme a los pies, tengo tan mala puntería, que no acierto, rebota en en suelo y le impacta en toda su cocorota, miento… fui el mejor tirador de mi promoción.

Evite esa cantaleta de anticatólico, tengo 20 años de experiencia hablando con victimistas como usted. Simplemente contrasto las doctrinas de la iglesia de Roma primeramente a la Luz de las Escrituras, donde como no, acoplo todos esos argumentos que son medianamente razonables para quienes simplemente como lo es este servidor que les escribe, nunca he sido católico-romano y no me debo en absoluto para nada a esa institución (de hombres)

Pta: Todos esos deberes matrimoniales que usted rebate, esta vez (sin errores) está copiado de Catholic.net
 
Última edición:
...Entonces para vos el modelo de familia que deja el Señor es desconocer el parentesco? Lo tuyo es suicidio teológico. Todo por ser antiCatólico.

Este es el pingo que se dejó seducir por la ramera.

¡Trenemdo ramerío se le armó desde entonces!


Pues no me queda max remedio que dispararte en la 'frente' y contra lo que no puedes rebatir...

TU MADRE Y TUS HERMANOS ESTÁN AHÍ AFUERA Y QUIEREN HABLARTE.
Jesús estaba hablando a la multitud, alguien le dijo: Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren hablarte. Ante la presencia de estos vínculos familiares, Jesús aprovecha la oportunidad para dar una gran lección, señalando con las manos a sus discípulos, agregó: Éstos son mi madre y mis hermanos, añadió: Porque todo el q hace la voluntad de mi padre que está en el cielo, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre.


Mateo 12.46-50.

Ese es el verdadero modelo de familia que nos deja el Señor.

Jaque mate.
 
Claro, por eso el Código de Derecho Canónico dice que el matrimonio se produce por el consentimiento.
Pero el forista Charly Max dice que la no consumación implica nulidad. Lo cual es un error.

Digamoslo de otra forma, al no haber unión marital, algo que debería ser para toda la vida, puede dejar de serlo en cualquier momento, pues como no han sido una sola carne y por lo tanto es disoluble.
 
Pues no me queda max remedio que dispararte en la 'frente' y contra lo que no puedes rebatir...

TU MADRE Y TUS HERMANOS ESTÁN AHÍ AFUERA Y QUIEREN HABLARTE.
Jesús estaba hablando a la multitud, alguien le dijo: Tu madre y tus hermanos están ahí afuera y quieren hablarte. Ante la presencia de estos vínculos familiares, Jesús aprovecha la oportunidad para dar una gran lección, señalando con las manos a sus discípulos, agregó: Éstos son mi madre y mis hermanos, añadió: Porque todo el q hace la voluntad de mi padre que está en el cielo, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre.


Mateo 12.46-50.

Ese es el verdadero modelo de familia que nos deja el Señor.

Curiosamente estoy de acuerdo contigo, salvo, que el termino hermanos en la cultura judía era muy amplio y abarcaba a los parientes e incluso hasta los paisanos.

Pax.
 
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Curiosamente estoy de acuerdo contigo, salvo, que el termino hermanos en la cultura judía era muy amplio y abarcaba a los parientes e incluso hasta los paisanos.

Pax.

Que bueno que vamos acercando puntos... Yo se que tu no lo vas a leer, pero aquí lo dejo (para quienes quieran guardar en disco duro) otro interesante estudio de Jetonius (El azote de apoleJEtas de forocristiano)

LOS HERMANOS DE JESÚS

En el Nuevo Testamento se mencionan en varias ocasiones los hermanos de Jesús:
Mateo 12:46-47;
Mateo 13: 55;
Marcos 3:31-32;
Marcos 6:3
Lucas 8:19-20;
Juan 2:12;
Juan 7:3-10;
Hechos 1:14;
1 Corintios 9:5
Gálatas 1:19

Cabe preguntarse quiénes eran ellos, y cuál era su relación exacta con el Señor Jesús. Antes de considerar diversas explicaciones, recordemos que la palabra griega adelphos , hermano, admite varios significados:

1. El significado primario es la relación de consanguinidad de dos personas que son hijos de los mismos padres, o del mismo padre o madre (el significado normal de “hermano” en español). Pueden hallarse muchos casos de este uso; por ejemplo
Mateo 1:2 (Judá y sus hermanos, adelphoi)
Mateo 1:11 (Jeconías y sus hermanos)
Mateo 4:18 (dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés)
Mateo 4:21 (otros dos hermanos, Jacobo el hijo de Zebedeo, y su hermano Juan)
Lucas 3: 1 (Herodes tetrarca de Galilea, su hermano Felipe tetrarca de Iturea)
Juan 1: 40 (Andrés, hermano de Simón Pedro)

2. Secundariamente puede aludir a parientes cercanos, según el uso hebreo de llamar “hermano” (hebreo ’aj) a parientes, como los casos de Lot, sobrino de Abram y de Jacob, sobrino de Labán:
Génesis 13:8 (Abram dijo a Lot: «... somos hermanos»)
Génesis 29:15 (dijo Labán a Jacob: «Por ser tú mi hermano me vas a servir de balde?)

Una razón de esta costumbre es que no existe en el hebreo bíblico una palabra específica para “sobrino” ni para “primo”; sin embargo, sí hay un término para “tío” o “tía” (respectivamente dod, Levítico 10:4; 20:20; doda, Levítico 18:14), así como para “descendiente” o “progenie” (néked, Génesis 21:23; Job 18:19; Isaías 14:22).

3. Ya en sentido más amplio, otro uso del término “hermano” tiene que ver con relaciones raciales y nacionales:

Hechos 2:29 («Hermanos, se os puede decir libremente...»)
Hechos :37 (dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: «Hermanos, ¿qué haremos?»)

4. Finalmente, la palabra también puede emplearse para significar vínculos espirituales y religiosos:
Mateo 18:15 («Por tanto, si tu hermano peca contra ti...»)
Mateo 18:21 («Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano...?»)
Hechos 15:24 («Los apóstoles, los ancianos y los hermanos, a los hermanos de entre los gentiles...»)
Romanos 1:13 (Pero no quiero, hermanos, que ignoréis...)
1 Corintios 1:10 (Os ruego, pues, hermanos, ...)

Ahora bien, en el tema que nos ocupa los dos últimos usos quedan descartados con respecto a los hermanos y hermanas de Jesús, el tercero por ser muy amplio para el contexto de estos dichos, y el cuarto –vínculos espirituales o religiosos- porque diversos pasajes subrayan la incredulidad de los hermanos de Jesús antes de la resurrección (por ejemplo, Juan 7:5); volveremos sobre este tema más adelante.

Restaría entonces explorar las primeras dos posibilidades.


1. SE TRATABA DE “HERMANOS” EN EL SENTIDO NORMAL DEL TÉRMINO

Dentro de esta interpretación caben dos posibilidades:


a. Eran hijos de José y María, nacidos después que Jesús

Esta explicación es sugerida por Mateo 1:25, donde se dice que José no conoció a María (en el sentido bíblico de tener relaciones íntimas con ella) hasta que nació Jesús. En el mismo sentido apunta Lucas 2:23, donde Jesús es llamado el primogénito. Ahora bien, estos textos no son concluyentes por sí mismos. Acerca del primero, puede argüirse que Mateo se limita a establecer el hecho de la concepción virginal, sin decir explícitamente nada de lo que ocurrió después de nacido Jesús. Con respecto al término primogénito, es posible argumentar que este es un término técnico para referirse al primer hijo nacido, sin que ello implique que tuviese que tener hermanos.
Si no supiésemos nada más, las objeciones mencionadas dejarían el asunto como un problema insoluble. Sin embargo los cuatro evangelistas canónicos mencionan como una cuestión de hecho la existencia de los hermanos de Jesús. Igualmente el apóstol Pablo se refiere a ellos, nombrando específicamente a Santiago. En ninguno de estos textos se insinúa que fuesen otra cosa que hermanos consanguíneos, según el sentido normal del término, y por tanto hijos de María.

Esta opinión se refuerza cuando se examina el modo en que se mencionan los hermanos y las hermanas de Jesús en Mateo 13:54-56,

Vino a su tierra y les enseñaba en la sinagoga de ellos, de tal manera que se maravillaban y decían:
“¿De dónde saca éste esta sabiduría y estos milagros? ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos Jacobo, José, Simón y Judas? ¿No están todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde, pues, saca éste todas estas cosas?


En este texto se alude al supuesto padre de Jesús, luego a su madre , a sus hermanos y a sus hermanas. Con esto se describe un grupo familiar primario: padre, madre, hermanos y hermanas.

A esto debe agregársele que si bien en el Nuevo Testamento no se emplea el término anepsiôs que significa «primo» o «pariente», sí aparece otro término que significa colectivamente “parentela” (sungeneia, Lucas 1:61; Hechos 7:3,14). Este vocablo deriva de sungenês o sungeneus, que significan «pariente», y se emplea reiteradamente en el Nuevo Testamento: Marcos 6:4; Lucas 1:58; 2:44; 14:12; 21:16; Juan 18:26; Hechos 10:24; Romanos 9:3; 16: 7, 11, 21. Según Lucas 1:36, el ángel Gabriel llama a Isabel la «parienta» (sungenis) de la Bienaventurada María (Lucas 1:36), no su «hermana» (adelfê).


Las objeciones comunes contra esta interpretación son:

a. Que María no pudo haber tenido otros hijos por cuanto había hecho un voto de virginidad. Esta idea busca fundamento en la pregunta de la Bienaventurada María al ángel Gabriel, luego de que éste le anunciase que iba a concebir: «¿Cómo será esto?, pues no conozco varón». La interpretación de esta sencilla declaración -que podría naturalmente tomarse como una reacción ingenua de sorpresa frente al anuncio del ángel- en el sentido de un voto de perpetua virginidad se remonta a fines del siglo IV, cuando fue propuesta Gregorio de Nisa (aprox. 330-395). Sin embargo, la evidencia del texto mismo es en extremo tenue para decirlo suavemente. Y lo mismo puede decirse acerca de la evidencia histórica de mujeres hebreas comprometidas en casamiento que hiciesen votos de virginidad perpetua.
b. La segunda objeción es que los hermanos de Jesús nunca son llamados “hijos de María”. Esto es cierto, pero puede explicarse fácilmente por el hecho de que los evangelistas y Pablo aluden a los familiares de Jesús desde el punto de vista de su parentesco con él, no con María. Del mismo modo en que María es “la madre del Señor”, se refieren a Jacobo y los otros como “sus hermanos” y “sus hermanas”, esto es, del Señor.
c. La tercera objeción es que si se trataba de hermanos menores de Jesús, por la cuestión de la autoridad reconocida del primogénito en la cultura judía, ellos no se hubieran atrevido a cuestionar el ministerio del Señor. A esto puede responderse 1) que no puede esperarse demasiada consistencia de quienes, como ellos, pretendían nada menos que impedirle a Jesús proseguir su obra; 2) que si pensaban seriamente que Jesús no estaba simplemente equivocado, sino «fuera de sí» las consideraciones acerca de la primogenitura pasarían a un segundo plano; y 3) que no hay razón para pensar que parientes más lejanos pudiesen tener más ascendiente sobre Jesús que sus hermanos menores.
d. La cuarta objeción es que de haber sido hijos de José y María, sería difícil explicar cómo uno de estos hermanos llevaba el nombre de su padre. Sin embargo, la objeción carece de fuerza porque si bien esto era inusitado en tiempos del Antiguo Testamento, no ocurría otro tanto en el siglo I de nuestra era.

“En períodos posteriores la patronimia (nombrar a un niño varón como su padre: cf. Lucas 1:59-61) y la paponimia (nombrar un niño varón como su abuelo) no eran poco comunes. La práctica se puso de moda durante el período persa, y puede explicar la identificación popular de Darío con Ciro (si esta es la intención) en Daniel 6:28 (texto masorético 29)...
Donde un oficio era heredado, como en el caso de la realeza y el sacerdocio, había una tendencia a reutilizar los nombres personales frecuentemente en generaciones sucesivas. Más aún, después del tiempo del exilio de Judea , los nombres no se basaban muy a menudo en acontecimientos relacionados con el nacimiento, a juzgar especialmente por la relativa popularidad de la patronimia y la paponimia...”

Names, proper, en International Standard Bible Encyclopedia. Grand Rapids: William B. Eerdmans, 1986, 3:486, 487-488.

Un caso en el Nuevo Testamento donde esta costumbre aparece es a propósito de Juan el Bautista, a quien los que vinieron a circuncidar al niño querían llamarlo como su padre, Zacarías. Fue Isabel, por indicación del mismo Zacarías, la que impidió tal imposición e indicó por escrito que se llamaría Juan; esto extraña a los presentes, pues no había nadie en la familia que llevase tal nombre (Lucas 1:57-64). A propósito de este texto, escribe el dominico Manuel de Tuya:

“Aunque primitivamente no se hacía así, en la época neotestamentaria se ponía el nombre el día de la circuncisión. Se solía poner el nombre del abuelo, y aunque era raro ponerles el nombre de sus padres, había casos en que se hacía así en el judaísmo tardío. Por eso, dada la avanzada edad de Zacarías, querían llamarle con su nombre.”

Evangelio de San Lucas, en Profesores de Salamanca: Biblia Comentada, 3ª Ed. Madrid: BAC, 1977, Vb: 35.

Además de este ejemplo del Nuevo Testamento, el autor mencionado cita el ejemplo del padre y el abuelo de Herodes el grande, los cuales se llamaban ambos Antipas (Flavio Josefo, Antigüedades de los judíos XIV, 1:3) y el de Anán hijo de Anán, quien bajo el procurador Albino fue sumo sacerdote en el año 62 de nuestra era (ibid., XX, 9:1). De modo que no es particularmente extraño que un hijo de José y María llevase el nombre de su padre.

e. La quinta objeción es que, si los hermanos de Jesús eran sus consanguíneos, es incomprensible que el Señor desde la cruz haya encomendado a su madre María al cuidado de su discípulo amado en lugar de encomendarla a sus propios hermanos. La respuesta más simple a esta objeción es que sus hermanos, que no creían en él y que habían intentado alejarlo de su ministerio, no estaban presentes junto a la cruz, como sí lo estaban en cambio la Bienaventurada María y el discípulo amado. Durante su ministerio terrenal, el Señor anunció que las familias se dividirían por causa de Él (Lucas 12:49-53), e insistió en la prioridad absoluta del parentesco espiritual sobre el carnal (Mateo 10:37; 12:46-50 y paralelos; Marcos 10:29). Así como sus hermanos no le creyeron a Él, es probable que no comprendiesen a la Bienaventurada María. En cambio el discípulo amado, tan cercano al Señor, era perfectamente idóneo para hacerse cargo de la anciana y fiel María.

Cuando Mateo 1:25 y Lucas 2:23 se leen en el contexto de los diez textos que se refieren a los hermanos del Señor, se hace obvia la fuerza acumulativa del argumento que toda esta evidencia sostiene. En otras palabras, esta hipótesis es la que requiere menos conjeturas y está basada en la más firme evidencia escritural.

Así lo entendió, entre los Padres, Tertuliano a principios del siglo III:

“«¿Quién es mi madre y mis hermanos? ... Él estaba justamente indignado de que personas tan cercanas a Él «permaneciesen fuera», mientras que unos extraños estuviesen dentro aferrándose a Sus palabras. Esto es particularmente así dado que su madre y sus hermanos deseaban apartarlo de la obra solemne que tenía entre manos. Más que negarlos, Él los desautorizó. Por tanto, a la pregunta previa, «¿Quién es mi madre, y quiénes son mis hermanos?» añadió la respuesta: «Nadie sino los que escuchan mis palabras y las hacen». De este modo transfirió los nombres de las relaciones consanguíneas a otros q quienes consideraba más estrechamente relacionados con Él por causa de la fe de ellos ... No es sorprendente que prefiriese gente de fe a sus propios parientes, que no poseían tal fe.”

(Contra Marción IV, 19; igualmente Sobre la carne de Cristo, 7).

También fue defendida en el siglo IV por Helvidio. Sin embargo, debido a que a algunos se les antoja imposible, si no intolerable, la idea de que la Bienaventurada María haya sido la feliz madre de otros muchos hijos aparte de Jesús, se han formulado otras hipótesis en intentos de sostener la noción de que María jamás engendró a otro hijo que a su primogénito.
 
Que bueno que vamos acercando puntos... Yo se que tu no lo vas a leer, pero aquí lo dejo (para quienes quieran guardar en disco duro) otro interesante estudio de Jetonius (El azote de apoleJEtas de forocristiano)

LOS HERMANOS DE JESÚS

En el Nuevo Testamento se mencionan en varias ocasiones los hermanos de Jesús:
Mateo 12:46-47;
Mateo 13: 55;
Marcos 3:31-32;
Marcos 6:3
Lucas 8:19-20;
Juan 2:12;
Juan 7:3-10;
Hechos 1:14;
1 Corintios 9:5
Gálatas 1:19

Cabe preguntarse quiénes eran ellos, y cuál era su relación exacta con el Señor Jesús. Antes de considerar diversas explicaciones, recordemos que la palabra griega adelphos , hermano, admite varios significados:

1. El significado primario es la relación de consanguinidad de dos personas que son hijos de los mismos padres, o del mismo padre o madre (el significado normal de “hermano” en español). Pueden hallarse muchos casos de este uso; por ejemplo
Mateo 1:2 (Judá y sus hermanos, adelphoi)
Mateo 1:11 (Jeconías y sus hermanos)
Mateo 4:18 (dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés)
Mateo 4:21 (otros dos hermanos, Jacobo el hijo de Zebedeo, y su hermano Juan)
Lucas 3: 1 (Herodes tetrarca de Galilea, su hermano Felipe tetrarca de Iturea)
Juan 1: 40 (Andrés, hermano de Simón Pedro)

2. Secundariamente puede aludir a parientes cercanos, según el uso hebreo de llamar “hermano” (hebreo ’aj) a parientes, como los casos de Lot, sobrino de Abram y de Jacob, sobrino de Labán:
Génesis 13:8 (Abram dijo a Lot: «... somos hermanos»)
Génesis 29:15 (dijo Labán a Jacob: «Por ser tú mi hermano me vas a servir de balde?)

Una razón de esta costumbre es que no existe en el hebreo bíblico una palabra específica para “sobrino” ni para “primo”; sin embargo, sí hay un término para “tío” o “tía” (respectivamente dod, Levítico 10:4; 20:20; doda, Levítico 18:14), así como para “descendiente” o “progenie” (néked, Génesis 21:23; Job 18:19; Isaías 14:22).

3. Ya en sentido más amplio, otro uso del término “hermano” tiene que ver con relaciones raciales y nacionales:

Hechos 2:29 («Hermanos, se os puede decir libremente...»)
Hechos :37 (dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: «Hermanos, ¿qué haremos?»)

4. Finalmente, la palabra también puede emplearse para significar vínculos espirituales y religiosos:
Mateo 18:15 («Por tanto, si tu hermano peca contra ti...»)
Mateo 18:21 («Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano...?»)
Hechos 15:24 («Los apóstoles, los ancianos y los hermanos, a los hermanos de entre los gentiles...»)
Romanos 1:13 (Pero no quiero, hermanos, que ignoréis...)
1 Corintios 1:10 (Os ruego, pues, hermanos, ...)

Ahora bien, en el tema que nos ocupa los dos últimos usos quedan descartados con respecto a los hermanos y hermanas de Jesús, el tercero por ser muy amplio para el contexto de estos dichos, y el cuarto –vínculos espirituales o religiosos- porque diversos pasajes subrayan la incredulidad de los hermanos de Jesús antes de la resurrección (por ejemplo, Juan 7:5); volveremos sobre este tema más adelante.

Restaría entonces explorar las primeras dos posibilidades.


1. SE TRATABA DE “HERMANOS” EN EL SENTIDO NORMAL DEL TÉRMINO

Dentro de esta interpretación caben dos posibilidades:


a. Eran hijos de José y María, nacidos después que Jesús

Esta explicación es sugerida por Mateo 1:25, donde se dice que José no conoció a María (en el sentido bíblico de tener relaciones íntimas con ella) hasta que nació Jesús. En el mismo sentido apunta Lucas 2:23, donde Jesús es llamado el primogénito. Ahora bien, estos textos no son concluyentes por sí mismos. Acerca del primero, puede argüirse que Mateo se limita a establecer el hecho de la concepción virginal, sin decir explícitamente nada de lo que ocurrió después de nacido Jesús. Con respecto al término primogénito, es posible argumentar que este es un término técnico para referirse al primer hijo nacido, sin que ello implique que tuviese que tener hermanos.
Si no supiésemos nada más, las objeciones mencionadas dejarían el asunto como un problema insoluble. Sin embargo los cuatro evangelistas canónicos mencionan como una cuestión de hecho la existencia de los hermanos de Jesús. Igualmente el apóstol Pablo se refiere a ellos, nombrando específicamente a Santiago. En ninguno de estos textos se insinúa que fuesen otra cosa que hermanos consanguíneos, según el sentido normal del término, y por tanto hijos de María.

Esta opinión se refuerza cuando se examina el modo en que se mencionan los hermanos y las hermanas de Jesús en Mateo 13:54-56,

Vino a su tierra y les enseñaba en la sinagoga de ellos, de tal manera que se maravillaban y decían:
“¿De dónde saca éste esta sabiduría y estos milagros? ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos Jacobo, José, Simón y Judas? ¿No están todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde, pues, saca éste todas estas cosas?


En este texto se alude al supuesto padre de Jesús, luego a su madre , a sus hermanos y a sus hermanas. Con esto se describe un grupo familiar primario: padre, madre, hermanos y hermanas.

A esto debe agregársele que si bien en el Nuevo Testamento no se emplea el término anepsiôs que significa «primo» o «pariente», sí aparece otro término que significa colectivamente “parentela” (sungeneia, Lucas 1:61; Hechos 7:3,14). Este vocablo deriva de sungenês o sungeneus, que significan «pariente», y se emplea reiteradamente en el Nuevo Testamento: Marcos 6:4; Lucas 1:58; 2:44; 14:12; 21:16; Juan 18:26; Hechos 10:24; Romanos 9:3; 16: 7, 11, 21. Según Lucas 1:36, el ángel Gabriel llama a Isabel la «parienta» (sungenis) de la Bienaventurada María (Lucas 1:36), no su «hermana» (adelfê).


Las objeciones comunes contra esta interpretación son:

a. Que María no pudo haber tenido otros hijos por cuanto había hecho un voto de virginidad. Esta idea busca fundamento en la pregunta de la Bienaventurada María al ángel Gabriel, luego de que éste le anunciase que iba a concebir: «¿Cómo será esto?, pues no conozco varón». La interpretación de esta sencilla declaración -que podría naturalmente tomarse como una reacción ingenua de sorpresa frente al anuncio del ángel- en el sentido de un voto de perpetua virginidad se remonta a fines del siglo IV, cuando fue propuesta Gregorio de Nisa (aprox. 330-395). Sin embargo, la evidencia del texto mismo es en extremo tenue para decirlo suavemente. Y lo mismo puede decirse acerca de la evidencia histórica de mujeres hebreas comprometidas en casamiento que hiciesen votos de virginidad perpetua.
b. La segunda objeción es que los hermanos de Jesús nunca son llamados “hijos de María”. Esto es cierto, pero puede explicarse fácilmente por el hecho de que los evangelistas y Pablo aluden a los familiares de Jesús desde el punto de vista de su parentesco con él, no con María. Del mismo modo en que María es “la madre del Señor”, se refieren a Jacobo y los otros como “sus hermanos” y “sus hermanas”, esto es, del Señor.
c. La tercera objeción es que si se trataba de hermanos menores de Jesús, por la cuestión de la autoridad reconocida del primogénito en la cultura judía, ellos no se hubieran atrevido a cuestionar el ministerio del Señor. A esto puede responderse 1) que no puede esperarse demasiada consistencia de quienes, como ellos, pretendían nada menos que impedirle a Jesús proseguir su obra; 2) que si pensaban seriamente que Jesús no estaba simplemente equivocado, sino «fuera de sí» las consideraciones acerca de la primogenitura pasarían a un segundo plano; y 3) que no hay razón para pensar que parientes más lejanos pudiesen tener más ascendiente sobre Jesús que sus hermanos menores.
d. La cuarta objeción es que de haber sido hijos de José y María, sería difícil explicar cómo uno de estos hermanos llevaba el nombre de su padre. Sin embargo, la objeción carece de fuerza porque si bien esto era inusitado en tiempos del Antiguo Testamento, no ocurría otro tanto en el siglo I de nuestra era.

“En períodos posteriores la patronimia (nombrar a un niño varón como su padre: cf. Lucas 1:59-61) y la paponimia (nombrar un niño varón como su abuelo) no eran poco comunes. La práctica se puso de moda durante el período persa, y puede explicar la identificación popular de Darío con Ciro (si esta es la intención) en Daniel 6:28 (texto masorético 29)...
Donde un oficio era heredado, como en el caso de la realeza y el sacerdocio, había una tendencia a reutilizar los nombres personales frecuentemente en generaciones sucesivas. Más aún, después del tiempo del exilio de Judea , los nombres no se basaban muy a menudo en acontecimientos relacionados con el nacimiento, a juzgar especialmente por la relativa popularidad de la patronimia y la paponimia...”

Names, proper, en International Standard Bible Encyclopedia. Grand Rapids: William B. Eerdmans, 1986, 3:486, 487-488.

Un caso en el Nuevo Testamento donde esta costumbre aparece es a propósito de Juan el Bautista, a quien los que vinieron a circuncidar al niño querían llamarlo como su padre, Zacarías. Fue Isabel, por indicación del mismo Zacarías, la que impidió tal imposición e indicó por escrito que se llamaría Juan; esto extraña a los presentes, pues no había nadie en la familia que llevase tal nombre (Lucas 1:57-64). A propósito de este texto, escribe el dominico Manuel de Tuya:

“Aunque primitivamente no se hacía así, en la época neotestamentaria se ponía el nombre el día de la circuncisión. Se solía poner el nombre del abuelo, y aunque era raro ponerles el nombre de sus padres, había casos en que se hacía así en el judaísmo tardío. Por eso, dada la avanzada edad de Zacarías, querían llamarle con su nombre.”

Evangelio de San Lucas, en Profesores de Salamanca: Biblia Comentada, 3ª Ed. Madrid: BAC, 1977, Vb: 35.

Además de este ejemplo del Nuevo Testamento, el autor mencionado cita el ejemplo del padre y el abuelo de Herodes el grande, los cuales se llamaban ambos Antipas (Flavio Josefo, Antigüedades de los judíos XIV, 1:3) y el de Anán hijo de Anán, quien bajo el procurador Albino fue sumo sacerdote en el año 62 de nuestra era (ibid., XX, 9:1). De modo que no es particularmente extraño que un hijo de José y María llevase el nombre de su padre.

e. La quinta objeción es que, si los hermanos de Jesús eran sus consanguíneos, es incomprensible que el Señor desde la cruz haya encomendado a su madre María al cuidado de su discípulo amado en lugar de encomendarla a sus propios hermanos. La respuesta más simple a esta objeción es que sus hermanos, que no creían en él y que habían intentado alejarlo de su ministerio, no estaban presentes junto a la cruz, como sí lo estaban en cambio la Bienaventurada María y el discípulo amado. Durante su ministerio terrenal, el Señor anunció que las familias se dividirían por causa de Él (Lucas 12:49-53), e insistió en la prioridad absoluta del parentesco espiritual sobre el carnal (Mateo 10:37; 12:46-50 y paralelos; Marcos 10:29). Así como sus hermanos no le creyeron a Él, es probable que no comprendiesen a la Bienaventurada María. En cambio el discípulo amado, tan cercano al Señor, era perfectamente idóneo para hacerse cargo de la anciana y fiel María.

Cuando Mateo 1:25 y Lucas 2:23 se leen en el contexto de los diez textos que se refieren a los hermanos del Señor, se hace obvia la fuerza acumulativa del argumento que toda esta evidencia sostiene. En otras palabras, esta hipótesis es la que requiere menos conjeturas y está basada en la más firme evidencia escritural.

Así lo entendió, entre los Padres, Tertuliano a principios del siglo III:

“«¿Quién es mi madre y mis hermanos? ... Él estaba justamente indignado de que personas tan cercanas a Él «permaneciesen fuera», mientras que unos extraños estuviesen dentro aferrándose a Sus palabras. Esto es particularmente así dado que su madre y sus hermanos deseaban apartarlo de la obra solemne que tenía entre manos. Más que negarlos, Él los desautorizó. Por tanto, a la pregunta previa, «¿Quién es mi madre, y quiénes son mis hermanos?» añadió la respuesta: «Nadie sino los que escuchan mis palabras y las hacen». De este modo transfirió los nombres de las relaciones consanguíneas a otros q quienes consideraba más estrechamente relacionados con Él por causa de la fe de ellos ... No es sorprendente que prefiriese gente de fe a sus propios parientes, que no poseían tal fe.”

(Contra Marción IV, 19; igualmente Sobre la carne de Cristo, 7).

También fue defendida en el siglo IV por Helvidio. Sin embargo, debido a que a algunos se les antoja imposible, si no intolerable, la idea de que la Bienaventurada María haya sido la feliz madre de otros muchos hijos aparte de Jesús, se han formulado otras hipótesis en intentos de sostener la noción de que María jamás engendró a otro hijo que a su primogénito.

¿Jetonius era infalible o solo lo citas para hacer copy & paste? Digo, porque si a copy & paste vamos, puedo traer los de los apologistas católicos que dejan a Jetonius completamente ridiculizado.

Pax.
 
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¿Jetonius era infalible o solo lo citas para hacer copy & paste? Digo, porque si a copy & paste vamos, puedo traer los de los apologistas católicos que dejan a Jetonius completamente ridiculizado.

Pax.

Visita este tema https://forocristiano.com/threads/los-hermanos-de-jesus.3535/ y luego hablamos del atracón que se mete Jetonius con cuanto apoloJETA le sale a su paso, fijate bien en el abandono final, creo que Fernando Daniel Saraví hizo su trabajo en varios temas y ante la estampida general, se aburrió y se fue. Recuerda que yo estaba dentro de la lista pribada de apologética de Luis Fernando y tengo numerosos testimonios del pánico que le tenían, hasta el propio Luis reconoce que es el mejor apologista evangélico de habla hispana que existe en internet.
 
Visita este tema https://forocristiano.com/threads/los-hermanos-de-jesus.3535/ y luego hablamos del atracón que se mete Jetonius con cuanto apoloJETA le sale a su paso, fijate bien en el abandono final, creo que Fernando Daniel Saraví hizo su trabajo en varios temas y ante la estampida general, se aburrió y se fue. Recuerda que yo estaba dentro de la lista pribada de apologética de Luis Fernando y tengo numerosos testimonios del pánico que le tenían, hasta el propio Luis reconoce que es el mejor apologista evangélico de habla hispana que existe en internet.

Lo leí, no creas que eres el primero en mencionar al Dr. Saraví y pues no lo veo como tu lo expones. A decir verdad, Luis Fernando Perez realmente lo superaba y por mucho. Creo yo que lo tienen sobrestimado.

Pax.
 
María y José, 'mal' ejemplo de familia que nos dejó el Señor


Es lo que se lee el titulo del epígrafe. No es una duda, y no es una curiosidad. Tampoco es una interrogante, es una clara sentencia declaratoria.

Queda fuera de lugar, si se trata de una ironía, como sugiere Salmo51. Porque de ser así, se puede interpretar como de poca seriedad y credibilidad al forista que abrió el epígrafe. Pero como se le otorga el beneficio de que es una persona seria, entonces, su tema es también serio. Por tanto, su afirmación del titulo del epígrafe, es serio.

Y como el mismo invita a juzgar, pues, en base a esto se le juzga al forista que abrió el el epígrafe.


Pues, así juzgo yo espiritu, que el florista Toni esta errado, esta fuera de lugar en el titulo del epígrafe. Pues, la familia de Jose siempre fue honorable.
 
Pues, así juzgo yo espiritu, que el florista Toni esta errado, esta fuera de lugar en el titulo del epígrafe. Pues, la familia de Jose siempre fue honorable.
¿Y vos creés que Charly no piensa eso de José y María?
 
Cuando abrís un tema, muchas veces pasa que después te arrepentís del título.
Un tiempo Ricardo tenía el oficio e entrar segundo en temas míos a darme un cañazo por la cabeza.
El para resumir es que ya es tarde.
Entonces al tema se lo debe juzgar por el título y los primeros aportes.
Y buscarle la idea del editor.
 
e. La quinta objeción es que, si los hermanos de Jesús eran sus consanguíneos, es incomprensible que el Señor desde la cruz haya encomendado a su madre María al cuidado de su discípulo amado en lugar de encomendarla a sus propios hermanos. La respuesta más simple a esta objeción es que sus hermanos, que no creían en él y que habían intentado alejarlo de su ministerio, no estaban presentes junto a la cruz, como sí lo estaban en cambio la Bienaventurada María y el discípulo amado. Durante su ministerio terrenal, el Señor anunció que las familias se dividirían por causa de Él (Lucas 12:49-53), e insistió en la prioridad absoluta del parentesco espiritual sobre el carnal (Mateo 10:37; 12:46-50 y paralelos; Marcos 10:29). Así como sus hermanos no le creyeron a Él, es probable que no comprendiesen a la Bienaventurada María. En cambio el discípulo amado, tan cercano al Señor, era perfectamente idóneo para hacerse cargo de la anciana y fiel María.

El elemental sentido comun dice que nadie abandonaria a su mamá el peor dia de su vida porque tenía un desacuerdo con su hijo muerto.
 
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Mateo 13. 55 ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas? 56 ¿No están todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde, pues, tiene éste todas estas cosas?
Siendo Jesus el primogénito de Maria y que la Ley indica que los hermanos menores deben someterse al mayor ¿como es que sus 'hermanos' lo cuestionan publicamente?

Opciones:

1. No eran hijos de Maria; solo de Jose (la escritura jamás menciona 'hijos de Maria' sino 'hermanos de Jesus'.

2. Eran parientes cercanos: primos, sobrinos etc, para los cuales el idioma hebreo no tiene una palabra especifica pero que transliterados al griego mantienen esa misma falencia.

3. Todas las anteriores.

Reitero: NO HAY UNA SOLA MENCIÓN A "HIJOS DE MARIA" en el evangelio sino solo a HERMANOS DE JESUS, asi que no es lo mismo

Es la excusa más infantil que he escuchado y no había ninguna ley que impidiera que los hermanos de Jesús creyeran en él y no ocurrió hasta su muerte y resurrección que se los ve a los hermanos de Jesús y María orando con el resto de los apóstoles esperando el Pentecostés.
La Escritura dice en
Mateo 13. 55 ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas? 56 ¿No están todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde, pues, tiene éste todas estas cosas?

Y las Escrituras que se tienen como testigo estan escrita en griego, dónde la palabra hermano y primo son diferentes y no hay niguna mención que José fuera viudo y dejen la mentira de la virginidad perpetua de María .

Saludos.
 
como vá la escritura a desmentir la virginidad de Santa María si en ningún lugar habla de los hijos de Ella?-
Ya que hablás de cumplir preceptos judíos sobre el matrimonio: ¿ se caso Jesús y tuvo hijos para cumplirlos?

Así como Jesús no pudo hacer milagros dónde reinaba la incredulidad tampoco se pude debatir con las negacionistas que rechazan la literalidad de las escrituras y que Dios te perdone porque es pecado .
Saludos.
 
como vá la escritura a desmentir la virginidad de Santa María si en ningún lugar habla de los hijos de Ella?-
Ya que hablás de cumplir preceptos judíos sobre el matrimonio: ¿ se caso Jesús y tuvo hijos para cumplirlos?
Ya te estás volviendo un verdadero patán...
Jesús no vino a este mundo a casarse sino a morir y a morir joven.
Y antes de morir volvió dejar todo como estaba antes de venir.
Mujer... ahí tienes a tu hijo.
Juan... ahí tienes a tu madre.
 
María nunca fue la madre de Dios aunque si fue la madre de Dios venido en carne, pero cuando Jesús volvió al Padre, María nuevamente dejó de ser su madre.
 
El elemental sentido comun dice que nadie abandonaria a su mamá el peor dia de su vida porque tenía un desacuerdo con su hijo muerto.

Fácil, pues las Escrituras nos demuestran que:

"Porque ni aun sus hermanos creían en Él." (Juan 7:5)

Y como nosotros no traducimos la palabra hermanos, por 'primos' el problema lo tienes tu.
 
Cuando abrís un tema, muchas veces pasa que después te arrepentís del título.
Un tiempo Ricardo tenía el oficio e entrar segundo en temas míos a darme un cañazo por la cabeza.
El para resumir es que ya es tarde.
Entonces al tema se lo debe juzgar por el título y los primeros aportes.
Y buscarle la idea del editor.

Que no es mi caso estimado, no entres a debatir cualquier tontería que escriban, por eso en el encabezado la palabra 'mal' está entre comillas, aceptaría la ignorancia como rompiendo una lanza a su favor, pero... aún no sabes que el romanismo una de las cosas que sabe hacer muy bien es desviar los temas, siempre me gustó aquecha frase que popularizó Tobi en estos mismos foros...

aquila non capit muscas