YA NO ESTAMOS BAJO LA LEY
Esta doctrina viene de San Pablo, en su tiempo hubo problemas para entenderlo, principalmente con los judíos.
Esta doctrina fue enseñada principalmente a los gentiles cristianos adoctrinados por San Pablo.
San Pablo no dice que no hay que cumplir la Ley, pues reconoce que la Ley es buena, pues la Ley es sabia.
El apóstol nos enseña que antes estábamos bajo maldición quienes no cumplían la Ley. Efectivamente quien no la cumplía aunque sea una de ellas, estaba bajo maldición.
Pero él nos enseña que la Ley corresponde a un estadío inicial, como para niños, quienes se tenía que castigar por no obedecer. Pero este estadío ya pasó, pues ahora hemos crecido y como jóvenes el trato ha cambiado. Ahora se le habla con el entendimiento, sobre el porqué de las cosas, ahora con Cristo viene la comprensión de la Ley, que ahora ya no está escrita en papel, sino escrita en nuestra mente, y en el corazón.
Es decir, ya no estamos bajo maldición, sino que somos libres gracias a Cristo, que nos libró del pecado por su preciosa sangre, ahora es nuestra conciencia la que nos dice si estamos bien o mal.
Bajo este punto de vista, ya Cristo también dijo que La ley no pasará sin haber cumplido hasta la última tilde, pero el vino a dar el verdadero significado de la Ley, ya sabemos lo que dijo, al respecto al divorcio, al adulterio, al no matar, y otras cosas yendo más allá de la misma Ley escrita, pues lo que deberíamos haber hecho es escudriñar la ley para descubrir su verdadero significado, todo se debió estudiar bajo la perspectiva del Amor; es decir ahora estamos bajo la ley del amor que nos enseñó nuestro Señor Jesucristo.
En estos tiempos estamos bajo la gracia, gracias a la fe en Jesucristo, todo es por amor, y nos pide realizar obras para mostrar nuestra fe; no es que las obras nos salvarán, pues también se dijo que no son por las obras para que nadie se gloríe. Sin embargo cuando muramos nos contará las obras que hayamos hecho con amor, como prueba de nuestra fe en nuestro Señor.
Esta doctrina viene de San Pablo, en su tiempo hubo problemas para entenderlo, principalmente con los judíos.
Esta doctrina fue enseñada principalmente a los gentiles cristianos adoctrinados por San Pablo.
San Pablo no dice que no hay que cumplir la Ley, pues reconoce que la Ley es buena, pues la Ley es sabia.
El apóstol nos enseña que antes estábamos bajo maldición quienes no cumplían la Ley. Efectivamente quien no la cumplía aunque sea una de ellas, estaba bajo maldición.
Pero él nos enseña que la Ley corresponde a un estadío inicial, como para niños, quienes se tenía que castigar por no obedecer. Pero este estadío ya pasó, pues ahora hemos crecido y como jóvenes el trato ha cambiado. Ahora se le habla con el entendimiento, sobre el porqué de las cosas, ahora con Cristo viene la comprensión de la Ley, que ahora ya no está escrita en papel, sino escrita en nuestra mente, y en el corazón.
Es decir, ya no estamos bajo maldición, sino que somos libres gracias a Cristo, que nos libró del pecado por su preciosa sangre, ahora es nuestra conciencia la que nos dice si estamos bien o mal.
Bajo este punto de vista, ya Cristo también dijo que La ley no pasará sin haber cumplido hasta la última tilde, pero el vino a dar el verdadero significado de la Ley, ya sabemos lo que dijo, al respecto al divorcio, al adulterio, al no matar, y otras cosas yendo más allá de la misma Ley escrita, pues lo que deberíamos haber hecho es escudriñar la ley para descubrir su verdadero significado, todo se debió estudiar bajo la perspectiva del Amor; es decir ahora estamos bajo la ley del amor que nos enseñó nuestro Señor Jesucristo.
En estos tiempos estamos bajo la gracia, gracias a la fe en Jesucristo, todo es por amor, y nos pide realizar obras para mostrar nuestra fe; no es que las obras nos salvarán, pues también se dijo que no son por las obras para que nadie se gloríe. Sin embargo cuando muramos nos contará las obras que hayamos hecho con amor, como prueba de nuestra fe en nuestro Señor.