¿Ya les había dicho que la salvación es solo por obras para que nadie se gloríe?

Salmos 1

Crea en mi, oh Dios, un corazón limpio...
4 Julio 2012
77.979
4.207
Tranquilos...
No pienso distinto a la mayoría de ustedes pero estoy simplemente honrando a mi Señor Jesús.


Estoy dispuesto a demostrarles que la salvación es solo por obras... y no obras cualquiera,
sino obras humanas.
 
[h=1]La salvación es solo por obras para que nadie se gloríe...[/h]
 
Sì, ya nos habìas dicho. (en otro epìgrafe que abriste con el mismo tema).. Y desde la perspectiva en que lo colocas, es verdad. Sin embargo, las Escrituras prefieren que lo dejemos en que es por fe y que no es por obras, a menos que completes las expresiòn y en lugar de decir:

que la salvación es solo por obras para que nadie se gloríe...

digas:

que la salvación es solo por (las) obras de Cristo, para que nadie se gloríe
 
luquitas;n3155712 dijo:
Sì, ya nos habìas dicho. (en otro epìgrafe que abriste con el mismo tema).. Y desde la perspectiva en que lo colocas, es verdad. Sin embargo, las Escrituras prefieren que lo dejemos en que es por fe y que no es por obras, a menos que completes las expresiòn y en lugar de decir:

que la salvación es solo por obras para que nadie se gloríe...

digas:

que la salvación es solo por (las) obras de Cristo, para que nadie se gloríe
No hay nada que completar.
La salvación es por obras y por eso mismo vino Cristo.
Por eso se hizo humano.
Como la salvación es por obras y el hombre se depravó totalmente, ya no podría jamás obrar la voluntad de Dios y su destino estaba cerrado.

Como la salvación para con Dios es por obras, o sea el "hacer" su voluntad y ningún hombre podría ya jamás "hacer" esas obras, nadie puede gloriarse en si mismo. Todo los que el hombre merece por "sus" obras es una muerte segura.

Y como la verdadera gloria es por la obras, ningún hombre puede gloriarse en ellas, porque no puede obrar la voluntad de Dios.

Ahora bien... como nosotros, como hombres naturales y descendientes de nuestro padre Adán, no podemos obrar la voluntad de Dios, porque estamos muertos espiritualmente, Dios se proveyó de un hombre que si las pudiera hacer.

Jesús descendió del cielo para hacer la voluntad de Dios.

Y para nosotros que no podemos obrar para salvación, Dios envió a su hijo para obrar en nuestro lugar.

No necesitamos entonces obras sino solo fe, porque las obras ya las hizo él.

El ser salvos por fe es la parte menos importante de la ecuación porque lo verdaderamente importante no es lo que hacemos nosotros sino lo que hizo él.

Y si nosotros podemos ser salvos por fe, solo es posible porque el hizo las obras humanas para con Dios.

Es en esas obras humanas que Dios se reconcilia con el hombre.
No en nosotros sino en él.
Por eso Jesús se tuvo que hacer hombre.
Para hacer lo que ya ningún hombre podía hacer.

Y se ganó toda la gloria.
Y Dios le dió un nombre que es sobre todo nombre.
 
salmo51;n3155722 dijo:
No hay nada que completar.
La salvación es por obras y por eso mismo vino Cristo.
Por eso se hizo humano.
Como la salvación es por obras y el hombre se depravó totalmente, ya no podría jamás obrar la voluntad de Dios y su destino estaba cerrado.

Como la salvación para con Dios es por obras, o sea el "hacer" su voluntad y ningún hombre podría ya jamás "hacer" esas obras, nadie puede gloriarse en si mismo. Todo los que el hombre merece por "sus" obras es una muerte segura.

Y como la verdadera gloria es por la obras, ningún hombre puede gloriarse en ellas, porque no puede obrar la voluntad de Dios.

Ahora bien... como nosotros, como hombres naturales y descendientes de nuestro padre Adán, no podemos obrar la voluntad de Dios, porque estamos muertos espiritualmente, Dios se proveyó de un hombre que si las pudiera hacer.

Jesús descendió del cielo para hacer la voluntad de Dios.

Y para nosotros que no podemos obrar para salvación, Dios envió a su hijo para obrar en nuestro lugar.

No necesitamos entonces obras sino solo fe, porque las obras ya las hizo él.

El ser salvos por fe es la parte menos importante de la ecuación porque lo verdaderamente importante no es lo que hacemos nosotros sino lo que hizo él.

Y si nosotros podemos ser salvos por fe, solo es posible porque el hizo las obras humanas para con Dios.

Es en esas obras humanas que Dios se reconcilia con el hombre.
No en nosotros sino en él.
Por eso Jesús se tuvo que hacer hombre.
Para hacer lo que ya ningún hombre podía hacer.

Y se ganó toda la gloria.
Y Dios le dió un nombre que es sobre todo nombre.

Estás al borde de un precipicio y atrás tuyo hay una fiera dispuesta a devorarte.

Viene el Cristo y te enseña còmo bajar ese precipicio sin hacerte daño y te dice que le sigas.

Tú miras el precipicio y te da mareo. No te animas a seguir al Cristo.

Entonces, el Cristo te asegura que si le sigues y le imitas en todo, podràs bajar ese precipicio sin hacerte daño y librarte de la fiera que te acecha.

Le crees y haces todo lo que el Cristo hace, y cuando llegas abajo, libre de caerte y romperte la nuca, le agradeces que èl haya sido el guía para salvarte de la fiera.

Esto es tener fe y hacer obras.

No te salvarìas si el Cristo hubiera sido el único de ustedes dos bajando ese peligroso precipicio.

De nada te hubiera valido que el Cristo sólo bajara ese precipicio.

Tú tuviste que hacer de tu parte para poder salvarte.


Eso es lo que te dice la biblia, es cierto que el Cristo murió pero lo hizo para ser el primero venciendo la muerte con su resurrección.

De allí a tì te toca hacer lo mismo, imitarle y también lograràs vencer la muerte.

Si piensas que el Cristo ya hizo todo por tì y que sòlo necesitas creer, entonces hace rato esa fiera que te acecha ya te hubiera comido
.
 
salmo51;n3155722 dijo:
No hay nada que completar.
La salvación es por obras y por eso mismo vino Cristo.
Por eso se hizo humano.
Como la salvación es por obras y el hombre se depravó totalmente, ya no podría jamás obrar la voluntad de Dios y su destino estaba cerrado.

Como la salvación para con Dios es por obras, o sea el "hacer" su voluntad y ningún hombre podría ya jamás "hacer" esas obras, nadie puede gloriarse en si mismo. Todo los que el hombre merece por "sus" obras es una muerte segura.

Y como la verdadera gloria es por la obras, ningún hombre puede gloriarse en ellas, porque no puede obrar la voluntad de Dios.

Ahora bien... como nosotros, como hombres naturales y descendientes de nuestro padre Adán, no podemos obrar la voluntad de Dios, porque estamos muertos espiritualmente, Dios se proveyó de un hombre que si las pudiera hacer.

Jesús descendió del cielo para hacer la voluntad de Dios.

Y para nosotros que no podemos obrar para salvación, Dios envió a su hijo para obrar en nuestro lugar.

No necesitamos entonces obras sino solo fe, porque las obras ya las hizo él.

El ser salvos por fe es la parte menos importante de la ecuación porque lo verdaderamente importante no es lo que hacemos nosotros sino lo que hizo él.

Y si nosotros podemos ser salvos por fe, solo es posible porque el hizo las obras humanas para con Dios.

Es en esas obras humanas que Dios se reconcilia con el hombre.
No en nosotros sino en él.
Por eso Jesús se tuvo que hacer hombre.
Para hacer lo que ya ningún hombre podía hacer.

Y se ganó toda la gloria.
Y Dios le dió un nombre que es sobre todo nombre.

Respuesta corta por favor :lach:

Es bromis!!!
 



La fe es un acto personal: la respuesta libre del hombre a la iniciativa de Dios que se revela. Pero la fe no es un acto aislado. Nadie puede creer solo, como nadie puede vivir solo. Nadie se ha dado la fe a sí mismo, como nadie se ha dado la vida a sí mismo. El creyente ha recibido la fe de otro, debe transmitirla a otro. Nuestro amor a Jesús y a los hombres nos impulsa a hablar a otros de nuestra fe. Cada creyente es como un eslabón en la gran cadena de los creyentes. Yo no puedo creer sin ser sostenido por la fe de los otros, y por mi fe yo contribuyo a sostener la fe de los otros.



La fe es una adhesión personal del hombre entero a Dios que se revela. Comprende una adhesión de la inteligencia y de la voluntad a la Revelación que Dios ha hecho de sí mismo mediante sus obras y sus palabras.



Y efectivamente no hay de que gloriarse ya que la naturaleza humana está privada de gloria, por esta razón Dios al tomar nuestra naturaleza se privó de su gloria, pero ojo! nunca dejó de ser Dios, posteriormente es glorificado, y su cuerpo es ahora un cuerpo glorioso.
 
luquitas;n3155741 dijo:
Respuesta corta por favor :lach:

Es bromis!!!
Okey.
La salvación es por obras que vos no podés ofrendar ni sacrificar y por eso necesitás a Cristo.


Sacrificio y ofrenda no quisiste;
Mas me preparaste cuerpo.
Entonces dije: He aquí que vengo, oh Dios, para
hacer tu voluntad,
 
Almoni;n3155748 dijo:
Y efectivamente no hay de que gloriarse ya que la naturaleza humana estáBA privada de gloria
Esa era la realidad del hombre hasta la aparición de Jesús.
También Adán antes de pecar llevaba en su naturaleza la gloria de su creador.
No por lo que fuera, pero si por aquel que le creo a su propia imagen y semejanza.
Imagen y semejanza que el hombre perdió al pecar, pero que fue recuperada con el nacimiento de aquel santo niño que sería llamado hijo del altísimo.

Almoni;n3155748 dijo:
, por esta razón Dios al tomar nuestra naturaleza se privó de su gloria...
Jamás Dios se despojó de aquella gloria que significa ser santo y completamente digno. Solo se despojó de su tremendo poder y forma divina para tomar la forma nuestra.
La forma humana que Dios había creado en Adán y que Adán deshonró.
Dios te bendiga Almonito.
 
salmo51;n3155756 dijo:
Esa era la realidad del hombre hasta la aparición de Jesús.
También Adán antes de pecar llevaba en su naturaleza la gloria de su creador.
No por lo que fuera, pero si por aquel que le creo a su propia imagen y semejanza.
Imagen y semejanza que el hombre perdió al pecar, pero que fue recuperada con el nacimiento de aquel santo niño que sería llamado hijo del altísimo.

Jamás Dios se despojó de aquella gloria que significa ser santo y completamente digno. Solo se despojó de su tremendo poder y forma divina para tomar la forma nuestra.
La forma humana que Dios había creado en Adán y que Adán deshonró.
Dios te bendiga Almonito.



Te dejo este artículo salmo:



Almoni;n3130763 dijo:


Pues tal parece que efectivamente no poseían la visión beatífica, les comparto lo siguiente:



"... por naturaleza nosotros, seres humanos, no tenemos derecho a la visión directa de Dios que constituye la felicidad esencial del cielo. Ni siquiera Adán y Eva, antes de su caída, tenían derecho alguno a la gloria. De hecho, el alma humana, en lo que podríamos llamar estado puramente natural, carece del poder de ver a Dios; sencillamente no tiene capacidad para una unión íntima y personal con Dios.


Pero Dios no dejó al hombre en su estado puramente natural. Cuando creó a Adán le dotó de todo lo que es propio de un ser humano. Pero fue más allá, y Dios dio también al alma de Adán cierta cualidad o poder que le permitía vivir en íntima (aunque invisible) unión con El en esta vida. Esta especial cualidad del alma -este poder de unión e intercomunicación con Dios- está por encima de los poderes naturales del alma, y por esta razón llamamos a la gracia una cualidad sobrenatural del alma, un don sobrenatural.


El modo que tuvo Dios de impartir esta cualidad o poder especial al alma de Adán fue por su propia inhabitación. De una manera maravillosa, que será para nosotros un misterio hasta el Día del Juicio, Dios «tomó residencia» en el alma de Adán. E, igual que el sol imparte luz y calor a la atmósfera que le rodea, Dios impartía al alma de Adán esta cualidad sobrenatural que es nada menos que la participación, hasta cierto punto, de la propia vida divina. La luz solar no es el sol, pero es resultado de su presencia. La cualidad sobrenatural de que hablamos es distinta de Dios, pero fluye de El y es resultado de su presencia en el alma.


Esta cualidad sobrenatural del alma produce otro efecto. No sólo nos capacita para tener una unión y comunicación íntima con Dios en esta vida, sino que también prepara al alma para otro don que Dios le añadirá tras la muerte: el don de la visión sobrenatural, el poder de ver a Dios cara a cara, tal como es realmente.


El lector habrá ya reconocido en esta «cualidad sobrenatural del alma», de la que vengo hablando, al don de Dios que los teólogos llaman «gracia santificante». La he descrito antes de nombrarla con la esperanza de que el nombre tuviera más plena significación cuando llegáramos a él. Y el don añadido de la visión sobrenatural después de la muerte es el que los teólogos llaman en latín
lumen gloriae, o sea «luz de gloria». La gracia santificante es la preparación necesaria, un prerrequisito de esta luz de gloria. Igual que una lámpara eléctrica resulta inútil sin un punto al que enchufarla, la luz de gloria no podría aplicarse al alma que no poseyera la gracia santificante.


Mencioné antes la gracia santificante en relación con Adán. Dios, en el acto mismo de crearle, lo puso por encima del simple nivel natural, lo elevó a un destino sobrenatural al conferirle la gracia santificante. Adán, por el pecado original, perdió esta gracia para sí y para nosotros. Jesucristo, por su muerte en la cruz, salvó el abismo que separaba al hombre de Dios. El destino sobrenatural del hombre se ha restaurado. La gracia santificante se imparte a cada hombre individualmente en el sacramento del Bautismo.


Al bautizarnos recibimos la gracia santificante por vez primera. Dios (el Espíritu Santo por «apropiación») toma morada en nosotros. Con su presencia imparte al alma esa cualidad sobrenatural que hace que Dios -de una manera grande y misteriosa- se vea en nosotros y, en consecuencia, nos ame. Y puesto que esta gracia santificante nos ha sido ganada por Jesucristo, por ella estamos unidos a El, la compartimos con Cristo -y Dios, en consecuencia, nos ve como a su Hijo- y cada uno de nosotros se hace hijo de Dios.


A veces, la gracia santificante es llamada gracia habitual porque su finalidad es ser la condición habitual, permanente, del alma. Una vez unidos a Dios por el Bautismo, se debería conservar siempre esa unión, invisible aquí, visible en la gloria..."




 
Una cosa es salvacion solamente (unicamente) por Obras, y otra distinta a que la salvacion sea por Obras. E igualmente, una cosa es salvacion solamente (unicamente) por Fe, y otra distinta que la salvacion es por medio de la Fe. Y asi mismo, una cosa es salvacion por la sola (unicamente) Gracia, y otra distinto que la salvacion es atraves de la Gracia.

GRACIA + FE + OBRAS = SALVACION
 
espiritu;n3155795 dijo:
Una cosa es salvación solamente (únicamente) por Obras, y otra distinta a que la salvación sea por Obras. E igualmente, una cosa es salvación solamente (únicamente) por Fe, y otra distinta que la salvación es por medio de la Fe. Y así mismo, una cosa es salvación por la sola (únicamente) Gracia, y otra distinto que la salvación es a través de la Gracia.
GRACIA + FE + OBRAS = SALVACIÓN
Mi intención solo busca profundizar algunos conceptos.
Cualquier creyente con algunos años sabe de esta disputa que existe entre la fe y las obras.

Personalmente entiendo y creo que todo hombre con una naturaleza pecadora solo puede alcanzar la salvación por medio fe.
Jamás por obras.
Pero otra cosa son las obras del nacido de nuevo, que si son válidas para certificar aquel nuevo nacimiento.

Pero para el hombre natural pecador solo la fe puede salvarlo y sus obras son y serán siempre trapos de inmundicia.

En cambio, en el nacido de nuevo, son las obras las que certifican su nacimiento espiritual.

Mas o menos algo así.
Sabemos que en las muchas palabras también hay muchos errores pero lo importante es entender conceptualmente la idea.
 
salmo51;n3155837 dijo:
Mi intención solo busca profundizar algunos conceptos.


Personalmente entiendo y creo que todo hombre con una naturaleza pecadora solo puede alcanzar la salvación por medio fe.
Jamás por obras.
Pero otra cosa son las obras del nacido de nuevo, que si son válidas para certificar aquel nuevo nacimiento.

Pero para el hombre natural pecador solo la fe puede salvarlo y sus obras son y serán siempre trapos de inmundicia.

.
Profundicemos conceptos.

Las obras, sean de un no converso como de un creyente, si estàn conforme a la letra de la ley, nunca seràn trapos de inmundicia ya que honrar padre y madre es bueno para los dos. El cumplimiento de ese mandato, es cierto, no es un boleto para salvarse, pues quien piensa asì, el que cree salvarse guardando mandamientos, sus obras vienen a ser trapos de inmundicia ya que la salvaciòn es proporcionada gratuitamente por Cristo y no por el buen comportamiento humano.

Trapos de inmundicia como valor o mèrito para la salvaciòn.

Aparte de esa motivaciòn, entonces son para honra y gloria de Dios.

Cuando se ve a una persona hacer un acto de bondad, no sabemos si ha nacido de nuevo o no, pero que esa acciòn no es un trapo de inmundicia, no lo es.
 
Miguel Loayza F;n3155897 dijo:
Profundicemos conceptos.

Las obras, sean de un no converso como de un creyente, si estàn conforme a la letra de la ley, nunca seràn trapos de inmundicia ya que honrar padre y madre es bueno para los dos. El cumplimiento de ese mandato, es cierto, no es un boleto para salvarse, pues quien piensa asì, el que cree salvarse guardando mandamientos, sus obras vienen a ser trapos de inmundicia ya que la salvaciòn es proporcionada gratuitamente por Cristo y no por el buen comportamiento humano.

Trapos de inmundicia como valor o mèrito para la salvaciòn.

Aparte de esa motivaciòn, entonces son para honra y gloria de Dios.

Cuando se ve a una persona hacer un acto de bondad, no sabemos si ha nacido de nuevo o no, pero que esa acciòn no es un trapo de inmundicia, no lo es.
Amén.
Las obras buenas son obras buenas mucho mas allá de quien las haga, pero acá no estamos juzgando obras sino personas.
Los destinatarios de la salvación son personas y no obras.
Lo que, en última instancia, convierte las obras, aún las buenas, en trapos de inmundicia para Dios, es el corazón de aquellos que las llevan a cabo.
 
salmo51;n3155614 dijo:
Tranquilos...
No pienso distinto a la mayoría de ustedes pero estoy simplemente honrando a mi Señor Jesús.


Estoy dispuesto a demostrarles que la salvación es solo por obras... y no obras cualquiera,
sino obras humanas.

Por obras de Jesús, y también por las tuyas, no te laves las manos Pilato
 
Que temaso profundo este!!!
 
Acciones con causa cuentan... y mucho.

La salmista Ruth Ríos nos regaló una composición llamada "Nada soy", canción que -supongo- tiene que ver con lo expuesto por el burrito.

Vean el vídeo por el canal de vídeos; sé que a más de dos les dará de qué pensar.
 
horizonte-71;n3157281 dijo:
Acciones con causa cuentan... y mucho.

La salmista Ruth Ríos nos regaló una composición llamada "Nada soy", canción que -supongo- tiene que ver con lo expuesto por el burrito.

Vean el vídeo por el canal de vídeos; sé que a más de dos les dará de qué pensar.

Fui a escuchar a tu salmista, pero yo te invito a que leas tu Biblia desde Bereshit/Genesis hasta revelaciones, te dara muchisimo que pensar.
 
luquitas;n3155712 dijo:
Sì, ya nos habìas dicho. (en otro epìgrafe que abriste con el mismo tema).. Y desde la perspectiva en que lo colocas, es verdad. Sin embargo, las Escrituras prefieren que lo dejemos en que es por fe y que no es por obras, a menos que completes las expresiòn y en lugar de decir:

que la salvación es solo por obras para que nadie se gloríe...

digas:

que la salvación es solo por (las) obras de Cristo, para que nadie se gloríe

Muchas veces al decir que la salvación es por fé no por obras estamos simplificando hasta el error lo que realmente se dijo.

Las obras a las que hacen referencia los apóstoles, son las obras de la ley: lavarse las manos hasta los codos antes de comer, practicar diversos rituales de purificación, el diezmo, etc.

Esas obras no salvan, porque ya no están vigentes.

Pero si hay obras que colaboran en tu salvación; el ejemplo del buen samaritano, y santiago 2:14-18.