Oye forista Lindam:
El Ministerio de la mujer es amplio y santo.
Esto lo evidenciamos por medio de la Escritura cuando contemplamos su trabajo:
Romanos 16:
1. Os recomiendo además nuestra hermana
Febe, la cual es diaconisa de la iglesia en Cencrea;
Romanos 16:2. que la recibáis en el Señor, como es digno de los santos, y que la ayudéis en cualquier cosa en que necesite de vosotros; porque
ella ha ayudado a muchos, y a mí mismo.
Esta hermana Febe recibió una recomendación apostólica por su trabajo en el Señor.
Romanos 16:3. Saludad a
Priscila y a Aquila,
mis colaboradores en Cristo Jesús,
Romanos 16:4. que expusieron su vida por mí; a los cuales no sólo yo doy gracias, sino también todas las iglesias de los gentiles.
Romanos 16:5. Saludad también a la iglesia de su casa. Saludad a Epeneto, amado mío, que es el primer fruto de Acaya para Cristo.
Priscila fue siempre una mujer sabia y prudente.
Recordemos cuando cuando al finalizar su intervención, llamaron aparte a un hombre de gran elocuencia, poderoso en las Escrituras llamado Apolos, para exponerle de una manera más precisa el evangelio de la gracia de Dios revelado a Pablo (Hechos 20:24).
Rom 16:6
Saludad a María, la cual ha trabajado mucho entre vosotros.
Rom 16:12 Saludad a
Trifena y a Trifosa, las cuales trabajan en el Señor. Saludad a la amada
Pérsida, la cual ha trabajado mucho en el Señor.
Rom 16:13 Saludad a Rufo, escogido en el Señor,
y a su madre y mía.
Rom 16:15 Saludad a Filólogo, a
Julia, a Nereo
y a su hermana, a
Olimpas y a todos los santos que están con ellos.
Todo este puñado de hermanas en Cristo recibió la alabanza del Señor por medio de su apóstol...
Febe, Priscila, María, Trifena y Trifosa, Pérsida, la madre de Rufo, Julia, la hermana de Nereo, Olimpas, y sin contar a Evodia, Síntique, y a Loida y Eunice, la abuela y madre de Timoteo.
Y es sumamente importante la advertencia del apóstol para todos estos hermanos y hermanas que trabajaron juntamente con él en el Señor, porque esta advertencia tiene que ver con la Doctrina de la Iglesia, leemos:
Rom 16:17 Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos.
Rom 16:18 Porque tales personas no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres, y con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos.
Doctrina es el silencio de la mujer en una reunión como Iglesia:
1 Corintios 11:18 Pues en primer lugar,
CUANDO OS REUNÍS COMO IGLESIA, oigo que hay entre vosotros divisiones; y en parte lo creo.
No es igual cuando estas valientes mujeres salían a predicar el evangelio en las calles, en las plazas, de casa en casa, acompañando al apóstol, o a sus maridos, evangelizando y llevando el mensaje sin ningún impedimento, a una reunión
como Iglesia,
1Co 14:34 vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice.
Y aquí finaliza el apóstol enfatizando el contenido de este capítulo como formando parte de los mandamientos del Señor, leemos:
1Co 14:37 Si alguno se cree profeta, o espiritual, reconozca que lo que os escribo
son mandamientos del Señor.
Igualmente en la Asamblea de Efeso dónde Timoteo fungía como uno de los ancianos, entendido este título como un hermano de responsabilidad puesto por el Espíritu Santo (Hechos 20:28), el maklndamiento del silencio de la mujer es el mismo, pero con una explicación adicional:
1Ti 2:11 La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción.
1Ti 2:12 Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio.
1Ti 2:13 Porque Adán fue formado primero, después Eva;
1Ti 2:14 y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión.
1Ti 2:15 Pero se salvará engendrando hijos, si permaneciere en fe, amor y santificación, con modestia.
Es apenas obvio que el versículo 15 se refiere a su labor evangelizadora, se trata de hijos "espirituales" por cuanto la mujer no engendra, ella concibe.
El que engendra es el varón.
Para finalizar, quiero compartir la Preeminencia de Cristo como la base del silencio de la mujer, leemos estos tres pasajes que están vinculados con la gloria del Señor:
Isaías 42:8 Yo Jehová; este es mi nombre; y a otro
NO DARÉ MI GLORIA, ni mi alabanza a esculturas.
Mateo 18:20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre,
ALLÍ ESTOY YO en medio de ellos.
Colosenses 1:18 y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo
TENGA LA PREEMINENCIA;
La gloria del Señor es fundamental en una reunión como Iglesia.
Esto lo sabían todas aquellas mujeres que trabajaron con el apóstol Pablo en la predicación del evangelio.
Una vez reunidos como Iglesia, ellas guardaban silencio.
El apóstol les había explicado la siguiente Doctrina:
1 Corintios 11:7 Porque el varón no debe cubrirse la cabeza, pues él es imagen y gloria de Dios; pero la mujer es
GLORIA DEL VARÓN.
En las Iglesias del mundo denominacional, sin Doctrina, cuando una mujer ministra, está reemplazando la Gloria de Dios en Cristo Jesús, por la gloria del varón.
Todo este puñado de hermanas en Cristo recibió la alabanza del Señor por medio de su apóstol...
Febe, Priscila, María, Trifena y Trifosa, Pérsida, la madre de Rufo, Julia, la hermana de Nereo, Olimpas, y sin contar a Evodia, Síntique, y a Loida y Eunice, la abuela y madre de Timoteo.
...porque respetaron la Presencia de Cristo en medio de ellas las veces que se reunieron como Iglesia.
Haz tu lo mismo.