-En forma concluyente te mostré reiteradamente que los ancianos de la iglesia en Éfeso que Pablo mandó llamar (Hechos 20:17) son los mismos hermanos, que ya ante él, los llama de obispos, a los que exhorta a que apacienten -o pastoreen-, la iglesia del Señor.
-Así las cosas, es imposible que estos mismos hombres declinaran cumplir algunos cometidos para asignárselos a otros compañeros en la obra. Conviene reparar también, que estos mismos hermanos en Hebreos 13:7, 17 y 24 son llamados guías.
-Lo de arriba, es lo que la Biblia muestra sobre los hermanos que servían en las iglesias neotestamentarias. Sabemos que en el siglo II ya se introducen cambios, y en los siguientes también, hasta nuestros días.
-Que en tu iglesia tengan un sistema que es peculiar a ustedes, es entendible, pero nunca pretendiendo que por ser de ustedes estén siguiendo el modelo bíblico, porque no lo es.