No hablo de enseñorear, hablo de poder ministrar sus vidas para guiarlos correctamente y rescatar sus vidas del pecado. Otra cosa es que ellos después del consejo elijan seguir pecando. Pero mientras está en tus manos, ¿qué harías?
Y siempre que se pueda ayudar hay que hacerlo.
Ahora, con respecto al matrimonio y ser esposos. Obviamente, se necesita el compromiso. Pero, ¿qué les enseñas tú a los jóvenes sobre el sexo? ¿No es acostarse parte del compromiso de hacerle su mujer y su hombre? Y este compromiso frente a testigos no podría convertirles en esposos (marido y mujer) sin consumarlo con el acto físico.
Para el que quiera conocer la voluntad de Dios la enseñanza debe ser bien clara. Todo lo que tenga que ver con el sexo está limitado al ámbito matrimonial. Y el noviazgo no es un estado civil. O se es soltero o se esta casado.
No hacés a una chica tu mujer acostándote con ella.
El matrimonio no es sexo aunque el sexo sea parte del matrimonio.
El matrimonio es un pacto que se hacen los interesados con el fin de compartir sus vidas desde allí y hasta que la muerte los separe.
El matrimonio busca unir a dos extraños con un lazo tan firme como el de una madre con sus hijos. Ninguna madre se divorcia de sus hijos o los hermanos se divorcian entre si. Así y todo no se elijen los hijos ni los hermanos. Nadie sabe si vana ser compatibles o no pero sin embargo la familia hace a la unión y no al revés.
Si un chico se enamora de un chica y es correspondido, deberán decidir si quieren unir sus vidas para siempre.
Si es así pues entonces se casarán y una vez casados se unirán en una sola carne.
En otras palabras, delante de los hombres, el compromiso que se asume en una ceremonia, está bien para ellos. Pero delante de Dios, son marido y mujer con el solo hecho de unirse físicamente.
No.
La unión física no los hace esposos ni ante Dios.
Para ser esposos deberán COMPROMETERSE el uno con el otro frente a Dios y al menos dos testigos y hacer los votos de fidelidad.
Confesarse el uno al otro su amor y su decisión y recibir del otro el mismo compromiso.
No importan los hombres ni el que dirán ni los papeles sino la palabra que se empeñan mutuamente.
Si querés ponerte un local no buscás uno vacio, rompés el vidrio y te metés adentro para hacer cerrar un contrato de alquiler.
Vas primero y lo alquilás celebrando un contrato y después recién tomás posesión.
La mención que haces de que el hombre dejará a sus padres para unirse a su mujer, quiere decir que ella ya es su mujer, no que va a dejar a sus padres,y luego hacerla su mujer.
Es correcto.
Nosotros no estilamos eso pero antes se desposaban y se unían físicamente mas adelante cuando podían.
Por eso José y María eran esposos aunque todavía no se habían ido a vivir juntos.
El matrimonio en dos fornicarios es una opción, no obligación. Nunca dije que se debe imponer. Pero para Dios si es una opción muy buena. Porque transforma ese pecado en bendición. La Palabra de Dios lo dice. Y tenemos el ejemplo de David y Betsabé.
Nunca deberíamos inducir a dos personas a que se casen porque se acostaron.
Lo que deberían hacer es dejar de fornicar y si en verdad quieren casarse pues que lo hagan.
Para Dios el acto sexual no vale nada. Lo que si vale para Dios son los pactos. El compromiso.
Revolcarse se revuelca cualquiera. Allí somos como los animales. Pero el compromiso de construir un hogar es bendecido por Dios y odiado por el diablo.