BASE BÍBLICA
Efesios 5:15 Mirad, pues, con diligencia cómo andéis,
NO COMO NECIOS SINO COMO SABIOS,
Una de los nobles propósitos de Dios respecto al hombre antes de la caída, antes de la promulgación de la ley:
Génesis 1:26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y
SEÑOREE en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.
Dios colocó al hombre como el centro del Universo.
El diablo se llenó de envidia contemplando el Señorío del primer Adán y no descansó hasta que provocó su caída.
Entre las responsabilidades del primer Adán se halla esta:
Génesis 2:15. Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara
y lo guardase.
Hay un enemigo al acecho y el hombre debe estar atento, al tiempo que trabaja la tierra también debe estar pendiente de lo que ocurre a su alrededor.
Es el diablo que está buscando su caída.
Al provocar la caída de Adán es posible que creyera que
él era el primogénito prometido.
Pero no fue hasta la Tentación del mismo Cristo que por fin Satanás y su mentira quedaron por fin de manifiesto.
Ni una persona entre mil que leen el relato de la Tentación se da cuenta de su significado.
¿Cómo podría el Satanás según la Cristiandad atreverse a ponerse delante del Señor de la Gloria?
Imposible, porque el Satanás de los religiosos lo adornan con cachos y con cola y lo pinta horrible para que espante, porque la cristiandad no entiende que se disfraza como ángel de luz y sus ministros como ministros de Justicia.
El Satanás de las Escrituras es un ser que pretendía enfrentarse a nuestro Señor sobre la base no de igualdad, sino incluso de superioridad.
Habiéndolo «llevado» a un monte, y habiéndole presentado aquella misteriosa visión de soberanía terrenal, «le dijo el diablo», según leemos:
«A ti te daré todos estos reinos, y la gloria de ellos; porque a mí me han sido entregados, y a quien quiero los doy. Si tu postrado me adorares, todos serán tuyos».
¿Quién le va a creer al diablo?
Nosotros por lo menos no, porque escrito está:
Salmos 24:1 DE JEHOVÁ ES LA TIERRA y su plenitud;
El mundo, y los que en él habitan.
El diablo hizo caer a Adán, pero fue impotente para con el segundo Adán, el Señor del cielo y de la tierra...de modo que la caída de Adán no afectó en lo más mínimo el noble propósito de Dios de hacer del Hombre el Señor del Universo por medio de su Hijo.
Pero lo que quiero enfatizar aquí bajo este tema es la astucia del diablo.
La Justificación por medio del Sacrificio del Hijo de Dios, el diablo la está presentando gratis como un tributo a la «dignidad» de la criatura, y obviamente que el primer interesado es él, como vimos en la tentación de Jesús en el desierto.
Así engaña el diablo.
Se cree el «Primogénito de la creación... digno de adoración»
Como el diablo conoce la ignorancia de muchos entre la ley y la gracia, le es fácil presentar el Sacrificio de Cristo como un obsequio gratuito al entendimiento del hombre sin doctrina.
Susurra al oído del indocto:
«Entre al Mall de la gracia que allí por su mera fe, le obsequian el Sacrificio de Cristo, le perdonan sus pecados, y le añaden el "espíritu santo", todo en un Kit completo»
Todo gratis. Y así está engañando a mucho pueblo.
¿Cómo se burlará el demonio del dolor del Padre contemplando a su Hijo siendo herido y molido por nuestros pecados?
Isaías 53:7 Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero
FUE LLEVADO AL MATADERO; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.
Salmos 129:3 Sobre mis espaldas
ARARON LOS ARADORES;
Hicieron largos surcos.
Isaías 52:14 Como se asombraron de ti muchos,
DE TAL MANERA fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres,
Salmos 22:16 Porque perros me han rodeado;
Me ha cercado cuadrilla de malignos;
HORADARON MIS MANOS Y MIS PIES.
1 Pedro 1:18 SABIENDO QUE FUISTEIS RESCATADOS DE VUESTRA VANA MANERA DE VIVIR, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata,
1 Pedro 1:19 sino con
LA SANGRE PRECIOSA DE CRISTO, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,
1 Corintios 7:23 POR PRECIO FUISTEIS COMPRADOS; no os hagáis esclavos de los hombres.
Y el diablo sigue susurrando al oído de sus engañados discípulos:
«No hubo dolor, no hubo sufrimiento, no hubo lágrimas, no hubo angustia, no hubo ningún pago, todo fue gratis»
Deuteronomio 32:29 ¡
OJALÁ fueran sabios, que comprendieran esto, Y se dieran cuenta del fin que les espera!
¡¡OJALÁ!!