Jua 3:36 El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.
El que no cree no tendrá vida eterna, es decir, morirá. El que no cree puede seguir viviendo hasta que muere, exactamente igual al que cree, ¿cuàl la diferencia?.
Ambos van a resucitar pero en distintos tiempos, el no creyente tendrà de nuevo vida, pero no eterna, pues vuelve a morir por segunda vez por medio de fuego cuya acciòn final lo deja hecho polvo, cumpliendo de esta forma lo dicho: "polvo eres y al polvo volverás". Este habrà pasado a ser dos veces polvo, la primera -al igual que el creyente- y la segunda a ser polvo eternamente. Este no verá la vida. El polvo por si mismo no tiene vida y Dios no soplarà otra vez aliento de vida en su polvo.
No importa si ese polvo estè cerca o lejos de la presencia del Señor......serà solo polvo, sin vida
Al volver al polvo despuès de ser quemados, al lugar de donde fueron tomados, la tierra, su ceniza serà suceptible de ser pisada por los que vivan en la nueva tierra -que contendrà el polvo de los no creyentes- Mal 4:3 Hollaréis a los malos, los cuales serán ceniza bajo las plantas de vuestros pies, en el día en que yo actúe, ha dicho Jehová de los ejércitos. La ira de Dios actúo sobre ellos hasta matarlos y dejarlos hecho polvo.
La ira no permanece eternamente, pues al matarlos y ser consumidos, ya no hay que quemar. Nadie pudo apagar la ira de Dios cuando se enciende, es un fuego que no se apaga mientras haya materia (pecados) que consumir.............una vez que todo queda en ceniza, el fuego (la ira) se apaga, pues la ceniza no es susceptible de seguir ardiendo
El que cree resucitarà a la vida, a una vida eterna, porque no volverá a morir, sencillo, si bien con la primera muerte también se volvió polvo del cual fue resucitado para nunca más morir.