La Soberanía de Dios y la responsabilidad humana ambas se enseñan en la Biblia. El Arminiano ve esta aparente contradicción en la Biblia y al no poder reconciliar ambas recurre a la razón para resolverlo. El Hiper-Calvinsta es exactamente lo contrario ve tanto la Soberanía que no puede reconciliarla con la responsabilidad humana y al igual que el Arminiano trata el problema en forma racionalista.
Calvinismo
1.Paradoja. frente a estos puntos de vista humanista, el calvinista acepta ambos lados de la antinomia. Se da cuenta de que lo que él mismo defiende es ridículo. Simplemente resulta imposible para el hombre armonizar estas dos series de hechos. ¿Decir por un lado que Dios hace que todas las cosas sucedan, y sin embargo decir que el hombre es responsable por lo que hace? ¡Insensatez! Debe ser o una cosa o la otra, pero no ambas. ¿Decir que Dios predetermina el pecado de Judas y sin embargo Judas es responsable? ¡Necedad! Dios no puede predeterminar el robo y luego echarle la culpa al ladrón.
El calvinista admite abiertamente que su posición es ilógica, ridícula, sin sentido y necia. Esto está de acuerdo con lo que dice Pablo, “La palabra de la cruz es locura a los que se pierden” (1 Co. 1-18). Los griegos buscan la sabiduría y la lógica, y para ellos el calvinismo es irracional. El calvinista defiende dos posiciones evidentemente contradictorias.1 Dice por un lado que Dios ha determinado todas las cosas. Luego se da la vuelta y le dice a cada hombre, “La salvación depende de ti. Debes creer. Es tu deber y responsabilidad. Si no crees, no puedes echarle la culpa a Dios. Debes echarte la culpa a ti mismo. Pero si crees, recuerda que Dios es quien realizó en ti tanto el querer como el hacer según su beneplácito” (Fil. 2:12-13). “Recuerda que si te esfuerzas por conseguir el objetivo de tu vida, fue Cristo quien te asió a fin de que lo puedas conseguir (Fil. 3:12). Frente a la lógica, el calvinista dice que si el hombre hace algo bueno toda la gloria es para Dios; y que si el hombre hace algo malo, el hombre debe pagar con el reproche. El hombre siempre pierde.
Para muchos esta posición resulta necia. Es irrazonable. Por esto el calvinista debe decidir: ¿cuál es su autoridad? ¿Su propia razón o la Palabra de Dios?
Si responde qué es el poder de raciocinio del hombre, entonces, al igual que el arminiano y el hiper-calvinista, tendrá que excluir una de las dos fuerzas paralelas. Pero no lo puede hacer, porque cree que la Biblia es la Palabra de Dios y que el Espíritu Santo la inspiró. Confía enteramente en Dios, sabiendo que su Palabra no se puede conculcar. Es infalible e inerrante.
Con esta creencia firme y la voluntad de creer todo lo que encuentra en la Biblia, acepta esta paradoja de la soberanía divina y la responsabilidad humana. No puede reconciliar ambas cosas; pero al ver que la Biblia enseña claramente ambas, las acepta.
1 Debe enfatizarse que la contradicción sólo es aparente y no real. El hombre no puede armonizar las dos posiciones al parecer contradictorias, pero Dios si puede.
2. Misterio. Y no lo perturba el que no pueda entender todo lo que se refiere a Dios. Después de todo, los caminos de Dios son más elevados que sus caminos, al igual que el cielo esta por encima de la tierra (Is. 55:9). Si lo pudiera entender todo, tal como el problema del mal, entonces su inteligencia sería tan grande como la de Dios. Recuerda las preguntas que Dios le hizo a Job, cuando éste no podía entender muchas cosas y tenía problemas y dudas acerca de la bondad de Dios. Dios le pregunto a Job: ¿Dónde estabas tú cundo yo fundaba la tierra? Házmelo saber, si tienes inteligencia.” Y luego agrega sarcásticamente, “!Tú lo sabes!” Dios pasa a mostrar la pequeñez de Job cuando pregunta, “¿Has mandado tú a la mañana en tus días? ¿Has mostrado al alba su lugar? ¿Has entrado tú hasta las fuentes del mar, y has andado escudriñando el abismo? Declara si sabes todo esto... ¿Por dónde va el camino a la habitación de la luz, y dónde está el lugar de las tinieblas?” “!Tú lo sabes,” agrega Dios sarcásticamente, “Pues entonces ya habías nacido, y es grande el número de tus días!” (Job 38).
Lo que Dios quiere al interrogar a Job es mostrarle que es insignificante y que Él es infinitamente mayor: Por consiguiente, no sorprende que Job no tenga todas las respuestas. Después de todo hay algunas cosas que Dios conoce y el hombre nunca puede ni vislumbrar, porque Dios es infinita y cualitativamente mayor que el hombre. El lema del calvinista es Deuteronomio 29:29 donde Moisés dice que “las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre..” Hay ciertos asuntos que son demasiados profundos para el hombre. No puede comprenderlos ni nunca los comprenderá. El hombre es finito y Dios es infinito. Uno de estos asuntos es la paradoja aparente de la soberanía de Dios y la responsabilidad del hombre. Este asunto secreto le pertenece al Señor nuestro Dios, y eso debería bastarnos. No deberíamos tratar de averiguar ese consejo secreto de Dios.
Pero hay muchos aspectos de la voluntad de Dios que nos han sido revelados, tales como el mandamiento de creer, la ley moral, los Diez Mandamientos, el Sermón del Monte, y la forma de santificarse. Acerca de estos asuntos no hay dudas, y el hombre debería aprenderlos, enseñarlos a sus hijos y obedecerlos.
Esta es, pues, la humildad religiosa calvinista. Confiesa: No se.1 No puedo entender todo, pero como encuentro en la Biblia que Dios es ciento por ciento soberano y aun así yo sigo siendo responsable, lo creo. Y trataré de hacer todas esas cosas que se me mandan.
1 El cristiano nunca debe avergonzarse de decir, “No se.” De hecho, la ignorancia aprendida es mas sabia que la sabiduría de los burlones. Calvino escribió: “De estas cosas que no ha sido dado conocer ni es legitimo conocer la ignorancia es aprendida; al ansia de conocerlas es una especie de locura” (Ins.Rel.Cristiana, III, xxiii, 8). “Aquellos que tratan de conocer más de lo que Dios ha revelado son locos. Por consiguiente, deleitémonos más en una ignorancia sabia que en una curiosidad inmoderada e intoxicada de saber más que lo que Dios permite” (“La predestinación Eterna de Dios” en El Calvinismo de Calvino).
3. Aplicación. Esto significa que si bien el hombre está totalmente corrompido y es incapaz de creer, y que si bien la fe es un don de Dios creado en el pecador por la acción irresistible del Espíritu Santo, sin embargo, depende del hombre el creer. Tiene el deber de obedecer el mandamiento de Dios de que creamos.
Quiere decir que si bien la santificación es un don de Dios, y si bien es Dios quien opera en nosotros para que hagamos todo lo bueno, sin embargo es nuestra responsabilidad utilizar los medios de gracia, y no esperar a que Dios nos mueva.
Quiere decir que si bien Dios ha predeterminado todas las cosas, sin embargo la oración es eficaz, y el hombre debería orar, sabiendo que la oración ferviente del hombre justo es poderosa (Stg. 5:16)
Quiere decir que si bien Dios no ha elegido a todos, y que si bien Cristo no ha muerto por todos, sin embargo, debemos mostrar celo en seguir el mandato de Cristo de ir por todo el mundo, haciendo discípulos en todas las naciones (Mt. 28:19).
Porque ésta es la pauta bíblica, combinar los dos elementos: la soberanía de Dios y la responsabilidad del hombre. Es notable la forma en que Pablo los une.
Por ejemplo, antes y después de su gran pasaje acerca de la elección divina (Ro. 9-11), pablo presupone la responsabilidad humana. Los capítulos 6 y 7 están llenos de mandatos, tales como, “No reine el pecado en vuestros cuerpo mortal” y “Tampoco presentéis vuestros miembros al pecado.”
Y en el mismo versículo que sigue al pasaje de la elección, comienza con, “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo agradable a Dios que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación” (Ro. 12:1) Adviértase que la base para el vigoroso llamamiento a la acción --el “así que”-- se encuentra en el tema inmediatamente anterior, a saber, la elección de Israel por parte de Dios. Para Pablo, la elección no mata la iniciativa, sino que es el fundamento para la misma.
Obsérvese la misma combinación de la soberanía de Dios y la responsabilidad del hombre en Colosenses 3:12. Pablo alienta a los colosenses a que se revistan de un corazón de compasión, amabilidad, humildad, gentileza y paz. La razón que les da es que han sido elegidos por Dios. Su pensamiento es que como han sido elegidos para ser buenos y santos, deben vivir de acuerdo con lo que se espera de ellos.
En 1 Tesalonicenses 5:8-9 razona de la misma forma. “porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación.”
Y en 2 Tesalonicenses 2:15 exhorta a sus lectores a que se mantengan firmes porque Dios lo ha escogido desde el principio para ser salvos (2:13-14).
En otras palabras, para pablo, la elección, en lugar de matar la iniciativa, era gran estímulo para buenas obras.
Edwin H. Palmer
Doctrinas Claves, ED. El Estandarte de la Verdad, Págs. 150-56
Calvinismo
1.Paradoja. frente a estos puntos de vista humanista, el calvinista acepta ambos lados de la antinomia. Se da cuenta de que lo que él mismo defiende es ridículo. Simplemente resulta imposible para el hombre armonizar estas dos series de hechos. ¿Decir por un lado que Dios hace que todas las cosas sucedan, y sin embargo decir que el hombre es responsable por lo que hace? ¡Insensatez! Debe ser o una cosa o la otra, pero no ambas. ¿Decir que Dios predetermina el pecado de Judas y sin embargo Judas es responsable? ¡Necedad! Dios no puede predeterminar el robo y luego echarle la culpa al ladrón.
El calvinista admite abiertamente que su posición es ilógica, ridícula, sin sentido y necia. Esto está de acuerdo con lo que dice Pablo, “La palabra de la cruz es locura a los que se pierden” (1 Co. 1-18). Los griegos buscan la sabiduría y la lógica, y para ellos el calvinismo es irracional. El calvinista defiende dos posiciones evidentemente contradictorias.1 Dice por un lado que Dios ha determinado todas las cosas. Luego se da la vuelta y le dice a cada hombre, “La salvación depende de ti. Debes creer. Es tu deber y responsabilidad. Si no crees, no puedes echarle la culpa a Dios. Debes echarte la culpa a ti mismo. Pero si crees, recuerda que Dios es quien realizó en ti tanto el querer como el hacer según su beneplácito” (Fil. 2:12-13). “Recuerda que si te esfuerzas por conseguir el objetivo de tu vida, fue Cristo quien te asió a fin de que lo puedas conseguir (Fil. 3:12). Frente a la lógica, el calvinista dice que si el hombre hace algo bueno toda la gloria es para Dios; y que si el hombre hace algo malo, el hombre debe pagar con el reproche. El hombre siempre pierde.
Para muchos esta posición resulta necia. Es irrazonable. Por esto el calvinista debe decidir: ¿cuál es su autoridad? ¿Su propia razón o la Palabra de Dios?
Si responde qué es el poder de raciocinio del hombre, entonces, al igual que el arminiano y el hiper-calvinista, tendrá que excluir una de las dos fuerzas paralelas. Pero no lo puede hacer, porque cree que la Biblia es la Palabra de Dios y que el Espíritu Santo la inspiró. Confía enteramente en Dios, sabiendo que su Palabra no se puede conculcar. Es infalible e inerrante.
Con esta creencia firme y la voluntad de creer todo lo que encuentra en la Biblia, acepta esta paradoja de la soberanía divina y la responsabilidad humana. No puede reconciliar ambas cosas; pero al ver que la Biblia enseña claramente ambas, las acepta.
1 Debe enfatizarse que la contradicción sólo es aparente y no real. El hombre no puede armonizar las dos posiciones al parecer contradictorias, pero Dios si puede.
2. Misterio. Y no lo perturba el que no pueda entender todo lo que se refiere a Dios. Después de todo, los caminos de Dios son más elevados que sus caminos, al igual que el cielo esta por encima de la tierra (Is. 55:9). Si lo pudiera entender todo, tal como el problema del mal, entonces su inteligencia sería tan grande como la de Dios. Recuerda las preguntas que Dios le hizo a Job, cuando éste no podía entender muchas cosas y tenía problemas y dudas acerca de la bondad de Dios. Dios le pregunto a Job: ¿Dónde estabas tú cundo yo fundaba la tierra? Házmelo saber, si tienes inteligencia.” Y luego agrega sarcásticamente, “!Tú lo sabes!” Dios pasa a mostrar la pequeñez de Job cuando pregunta, “¿Has mandado tú a la mañana en tus días? ¿Has mostrado al alba su lugar? ¿Has entrado tú hasta las fuentes del mar, y has andado escudriñando el abismo? Declara si sabes todo esto... ¿Por dónde va el camino a la habitación de la luz, y dónde está el lugar de las tinieblas?” “!Tú lo sabes,” agrega Dios sarcásticamente, “Pues entonces ya habías nacido, y es grande el número de tus días!” (Job 38).
Lo que Dios quiere al interrogar a Job es mostrarle que es insignificante y que Él es infinitamente mayor: Por consiguiente, no sorprende que Job no tenga todas las respuestas. Después de todo hay algunas cosas que Dios conoce y el hombre nunca puede ni vislumbrar, porque Dios es infinita y cualitativamente mayor que el hombre. El lema del calvinista es Deuteronomio 29:29 donde Moisés dice que “las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre..” Hay ciertos asuntos que son demasiados profundos para el hombre. No puede comprenderlos ni nunca los comprenderá. El hombre es finito y Dios es infinito. Uno de estos asuntos es la paradoja aparente de la soberanía de Dios y la responsabilidad del hombre. Este asunto secreto le pertenece al Señor nuestro Dios, y eso debería bastarnos. No deberíamos tratar de averiguar ese consejo secreto de Dios.
Pero hay muchos aspectos de la voluntad de Dios que nos han sido revelados, tales como el mandamiento de creer, la ley moral, los Diez Mandamientos, el Sermón del Monte, y la forma de santificarse. Acerca de estos asuntos no hay dudas, y el hombre debería aprenderlos, enseñarlos a sus hijos y obedecerlos.
Esta es, pues, la humildad religiosa calvinista. Confiesa: No se.1 No puedo entender todo, pero como encuentro en la Biblia que Dios es ciento por ciento soberano y aun así yo sigo siendo responsable, lo creo. Y trataré de hacer todas esas cosas que se me mandan.
1 El cristiano nunca debe avergonzarse de decir, “No se.” De hecho, la ignorancia aprendida es mas sabia que la sabiduría de los burlones. Calvino escribió: “De estas cosas que no ha sido dado conocer ni es legitimo conocer la ignorancia es aprendida; al ansia de conocerlas es una especie de locura” (Ins.Rel.Cristiana, III, xxiii, 8). “Aquellos que tratan de conocer más de lo que Dios ha revelado son locos. Por consiguiente, deleitémonos más en una ignorancia sabia que en una curiosidad inmoderada e intoxicada de saber más que lo que Dios permite” (“La predestinación Eterna de Dios” en El Calvinismo de Calvino).
3. Aplicación. Esto significa que si bien el hombre está totalmente corrompido y es incapaz de creer, y que si bien la fe es un don de Dios creado en el pecador por la acción irresistible del Espíritu Santo, sin embargo, depende del hombre el creer. Tiene el deber de obedecer el mandamiento de Dios de que creamos.
Quiere decir que si bien la santificación es un don de Dios, y si bien es Dios quien opera en nosotros para que hagamos todo lo bueno, sin embargo es nuestra responsabilidad utilizar los medios de gracia, y no esperar a que Dios nos mueva.
Quiere decir que si bien Dios ha predeterminado todas las cosas, sin embargo la oración es eficaz, y el hombre debería orar, sabiendo que la oración ferviente del hombre justo es poderosa (Stg. 5:16)
Quiere decir que si bien Dios no ha elegido a todos, y que si bien Cristo no ha muerto por todos, sin embargo, debemos mostrar celo en seguir el mandato de Cristo de ir por todo el mundo, haciendo discípulos en todas las naciones (Mt. 28:19).
Porque ésta es la pauta bíblica, combinar los dos elementos: la soberanía de Dios y la responsabilidad del hombre. Es notable la forma en que Pablo los une.
Por ejemplo, antes y después de su gran pasaje acerca de la elección divina (Ro. 9-11), pablo presupone la responsabilidad humana. Los capítulos 6 y 7 están llenos de mandatos, tales como, “No reine el pecado en vuestros cuerpo mortal” y “Tampoco presentéis vuestros miembros al pecado.”
Y en el mismo versículo que sigue al pasaje de la elección, comienza con, “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo agradable a Dios que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación” (Ro. 12:1) Adviértase que la base para el vigoroso llamamiento a la acción --el “así que”-- se encuentra en el tema inmediatamente anterior, a saber, la elección de Israel por parte de Dios. Para Pablo, la elección no mata la iniciativa, sino que es el fundamento para la misma.
Obsérvese la misma combinación de la soberanía de Dios y la responsabilidad del hombre en Colosenses 3:12. Pablo alienta a los colosenses a que se revistan de un corazón de compasión, amabilidad, humildad, gentileza y paz. La razón que les da es que han sido elegidos por Dios. Su pensamiento es que como han sido elegidos para ser buenos y santos, deben vivir de acuerdo con lo que se espera de ellos.
En 1 Tesalonicenses 5:8-9 razona de la misma forma. “porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación.”
Y en 2 Tesalonicenses 2:15 exhorta a sus lectores a que se mantengan firmes porque Dios lo ha escogido desde el principio para ser salvos (2:13-14).
En otras palabras, para pablo, la elección, en lugar de matar la iniciativa, era gran estímulo para buenas obras.
Edwin H. Palmer
Doctrinas Claves, ED. El Estandarte de la Verdad, Págs. 150-56
