Ange Garcia;n3115674 dijo:
Siempre hay que estar agradecidos por la misercordia de Dios al mandarnos a su hijo para ser salvos por medio de él, pero creo yo que armar fiestas en un día inventado no es lo más correcto. Creo yo que para Dios no debe haber días conmemorativos... no deberíamos dejar solo "X" dia para agradecerle.
No celebramos ni el 25 de Diciembre, ni a Santa Claus, ni a un árbol de navidad… celebramos el nacimiento del Hijo de Dios. Así como Dios mismo, los ángeles, los pastores, los magos, nosotros también, nos regocijamos del nacimiento de nuestro Señor Jesucristo; como dice su palabra…: “
Y tendrás gozo y alegría, y muchos se gozarán de su nacimiento” (Luc. 1:14) Muchos nos gozaremos de su nacimiento, otros, nublados en su entendimiento, se convertirán en opositores al acontecimiento más grande y glorioso que la humanidad ha vivido.
Las prácticas paganas, las costumbres mundanas, todo el paganismo que se vive en estas fechas; han ahogado el verdadero significado de la navidad (natividad o nacimiento de Cristo),… y algunos huyen despavoridamente de este paganismo o mundanalidad disfrazada; como si vieran al diablo mismo; y resisten y se oponen, pero no hacen lo que verdaderamente tienen que hacer. A nosotros los cristianos, nos corresponde luchar y poner el nacimiento de Cristo en el lugar que le corresponde; darle el verdadero significado, y no huir.
El nacimiento de Cristo, trajo el más grande regalo o dádiva de Dios para la humanidad: la salvación. Dios habló en su palabra, que éste sería un acontecimiento mundial y de salud y beneficio también para toda la humanidad: ¿no es esto motivo de regocijarnos, recordándolo?
“
Porque han visto mis ojos tu salvación, la cual has aparejado en presencia de todos los pueblos;
luz para ser revelada á los Gentiles, Y la gloria de tu pueblo Israel. Y José y su madre estaban maravillados de las cosas que se decían de él” (Luc.2:30-33)
Hoy por hoy, el nacimiento de Cristo se ha revestido solamente de actos paganos, actividades puramente mundanas, y un recuerdo meramente histórico, pero del verdadero significado, ¡nada!. Por lo tanto somos los cristianos los que debemos reivindicar el verdadero y glorioso significado del nacimiento de nuestro Salvador. Ese es el propósito de recordar y gozarnos del nacimiento de nuestro Señor. Somos llamados a espiritualizar este acontecimiento, sin importar si es un 25 de Diciembre u otra fecha.
La navidad es el triunfo de la luz sobre las tinieblas, del amor de Dios sobre una humanidad caída. Muchos, millones a través del mundo entero, viven en la oscuridad de las tinieblas, que buscan desesperadamente la luz en medio de sus sufrimientos, y este acontecimiento, la navidad, es una excelente oportunidad para entregarles el mensaje de salud, de vida, para mostrarles la luz que ellos necesitan: “
luz para ser revelada á los Gentiles”.
Nosotros debemos imitar a Dios, no huir como hacen algunos;… Dios en medio de las tinieblas que ahogaban al ser humano, que le alejaban de Dios, que destruían su creación, les dio la oportunidad de la luz, allí, en ese momento más oscuro del hombre, Dios les entregó la luz: Jesús; la oportunidad, como ninguna otra, de salir de las tinieblas…. ¿porqué no hacerlo nosotros?.
En este día, somos llamados a manifestar lo más maravilloso de la persona y de la obra de Jesús a favor de la humanidad; permitir que la luz de Jesús, llegue por nuestro intermedio a todos los que podamos alcanzar con la gracia de Dios; no huir, bajo una aparente careta de celo mal fundado, y dejar que triunfe el paganismo y las tinieblas. Debemos sabe llevar a nuestros semejantes que nos rodean, a la alegría del alma, al gozo de la verdadera navidad.