Hemos nacido en pecado la primer vez, la segunda no, no hemos nacido en pecado porque la vida del que no peca viene a nosotros=Cristo. La vida nueva en Él.
Somos nacidos por la voluntad del Padre dice Juan 1:12-13 y este engendramiento bienaventuradamente nos convierte en hijos de Dios.
Somos nacidos por el aliento de Dios, por el viento mismo de Dios que sopló en nuestra vida espiritual muerta en delitos y pecados dice Efesios 2:1, todo es obrado por su mismo Espíritu, pues a perse, por el Ruaj santo de Dios. Su Espíritu nos da vida eterna. Es Su presencia divina en nosotros, su poder, su acción para Su propósito y llamamiento que Él habló a nuestro espíritu al momento de nacer de nuevo.
Juan 3:8
El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.
Dios es Espíritu, y Él sopla su viento donde quiere, no es por decisión humana. No es porque "hoy quiero nacer de nuevo" es el mayor milagro, Dios decide cuando y donde naces, aunque de tí debe venir ese deseo, Él aviva ese querer, pídeselo si aun no has nacido de nuevo. Un ejemplo:
Juan Wesley, nació en un hogar cristiano, su padre predicador, su madre Susan, mujer piadosa e inteligente para cuidar de 19 hijos, los crio en disciplina y temor de Dios a cada uno de ellos.
Todos en casa de niños sabían que cuando ella se llevaba las manos con el delantal al rostro, era porque buscaba más gracia, más paciencia y más sabiduría y nadie de sus niños debía interrumpirle, so pena de ser disciplinado.
Juan Wesley, no nació de nuevo sino hasta los 34 años, 9 años después de haber sido ordenado diacono, aunque ya sabía la palabra, predicaba y siempre vivió una vida piadosa, necesitó nacer de nuevo porque aunque era hijo de 2 Hijos de Dios, el Señor no tiene nietos, todos que tenemos que nacer de nuevo o no entraremos a Su reino.
Juan Wesley predicó la palabra hasta los 87 años, todavía en su edad avanzada cabalgaba para ir a predicar con la misma fuerza y vista de siempre, hasta en el último año que perdió su fuerza y visión, enfermó y murió predicando sus ultimas palabra: "Adiós, adiós,...lo mejor de todo, es que Dios está con nosotros" (dos veces alzando sus manos, en cama y ante sus amigos, y así expiró para ir a la presencia del que lo llamó ese día, para entrar en el gozo de su Señor)
Juan 3:5 Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. 6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, 7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. "
Así no te maravilles/ofendas de lo que te escribo, replícame si quieres, pero necesitas nacer de nuevo.
Somos nacidos por la voluntad del Padre dice Juan 1:12-13 y este engendramiento bienaventuradamente nos convierte en hijos de Dios.
Somos nacidos por el aliento de Dios, por el viento mismo de Dios que sopló en nuestra vida espiritual muerta en delitos y pecados dice Efesios 2:1, todo es obrado por su mismo Espíritu, pues a perse, por el Ruaj santo de Dios. Su Espíritu nos da vida eterna. Es Su presencia divina en nosotros, su poder, su acción para Su propósito y llamamiento que Él habló a nuestro espíritu al momento de nacer de nuevo.
Juan 3:8
El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.
Dios es Espíritu, y Él sopla su viento donde quiere, no es por decisión humana. No es porque "hoy quiero nacer de nuevo" es el mayor milagro, Dios decide cuando y donde naces, aunque de tí debe venir ese deseo, Él aviva ese querer, pídeselo si aun no has nacido de nuevo. Un ejemplo:
Juan Wesley, nació en un hogar cristiano, su padre predicador, su madre Susan, mujer piadosa e inteligente para cuidar de 19 hijos, los crio en disciplina y temor de Dios a cada uno de ellos.
Todos en casa de niños sabían que cuando ella se llevaba las manos con el delantal al rostro, era porque buscaba más gracia, más paciencia y más sabiduría y nadie de sus niños debía interrumpirle, so pena de ser disciplinado.
Juan Wesley, no nació de nuevo sino hasta los 34 años, 9 años después de haber sido ordenado diacono, aunque ya sabía la palabra, predicaba y siempre vivió una vida piadosa, necesitó nacer de nuevo porque aunque era hijo de 2 Hijos de Dios, el Señor no tiene nietos, todos que tenemos que nacer de nuevo o no entraremos a Su reino.
Juan Wesley predicó la palabra hasta los 87 años, todavía en su edad avanzada cabalgaba para ir a predicar con la misma fuerza y vista de siempre, hasta en el último año que perdió su fuerza y visión, enfermó y murió predicando sus ultimas palabra: "Adiós, adiós,...lo mejor de todo, es que Dios está con nosotros" (dos veces alzando sus manos, en cama y ante sus amigos, y así expiró para ir a la presencia del que lo llamó ese día, para entrar en el gozo de su Señor)
Juan 3:5 Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. 6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, 7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. "
Así no te maravilles/ofendas de lo que te escribo, replícame si quieres, pero necesitas nacer de nuevo.