Martamaria;n3284988 dijo:
No tengo que leer nada. Yo sigo mi propia conciencia y no voy arrasando ni destruyendo ni robando ni matando ni abusando de nadie en ningún sentido, antes al contrario procuro ayudar a los demás. Y conozco a MUCHA gente que hace lo mismo y ademas son ateos declarados, porque yo al menos voy buscando a Dios. Aparte de también hay creyentes de misa diaria que hacen daño a los demás. Así que eso que dice es mentira.
Jeje. El viejo truco de yo tengo buenas intenciones, ayudo a los demás. Pero a los hechos me remito: ¿Cuéntame, con tantos buenos ateos en el mundo, con menos religiosos y más gobiernos seculares, co tan buenas intenciones de tu parte...porque el mundo sigue siendo violento e inseguro?
Acusar a los creyentes que van a misa de hacer daño y ensalzar a los ateos que hacen buenas obras no ha acabado con las guerrillas marxistas en mi país, ni ha desarticulado las bandas de narcotráfico en Latinoamérica. No recuerdo que haya salvado la vida de los tiroteados en Estados Unidos o que haya frenado la guerra en Siria.
Y eso que hablo con una persona que dice remitirse solo a la evidencia.
Cómo dice Vino Tinto.... Pffff... Tanto progreso... Ahora dirán que es por culpa de la misa... Pffff.
La filosofía barata posmoderna del individualista (o más bien solipsista) que cree que con que el sea bueno basta. Lo siento Martamaría, yo estoy evaluando el colectivo llamado humanidad y lo que ha logrado hacer en los últimos 400 años, desde que se decapitaron personas en nombre de la revolución francesa, se asesinaron millones en nombre de la revolución marxista, el nazismo, el fascismo o cualquier otro movimiento político. Estoy hablando de el incremento de la tecnología armamentística y la capacidad de asesinar a niveles industriales, de cremaciones en campos de concentración, de fusilamientos en paredones con grafitis de Lenin y el Che Guevara. De desmembramiento a y desparaciones forzadas... De los muertos por las esmeraldas, los diamantes, el oro o el coltán, la cocaína...etc. Las guerras de pandillas, los atracos y los asesinatos de líderes políticos. Las guerras por el petróleo... Los sociopatas y asesinos en serie.
Todos por supuesto culpa de la misa, la Biblia y las mías malas intenciones que provoca la fe en los creyentes.