Respondo: "El respondió: No; mas como Príncipe del ejército de Jehová he venido ahora. Entonces Josué, postrándose sobre su rostro en tierra, le adoró; y le dijo: ¿Qué dice mi Señor a su siervo?" Josuè 8:14.
"Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso." Éxodo 33:14.
No cabe la menor duda que te hicieron muy mal esos encuentros con los espiritistas y no solo terjiversas los hechos, sino que pones tus declaraciones como si fueran de otros.
En mi caso sostengo la pre existencia de nuestro Señor Jesucristo, y te aclaro, que Él también es la "Roca" de los Siglos. Al parecer tu no lo aceptas.
"He aquí yo envío mi Angel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado.
Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre está en él." Éxodo 23:20,21.
Fuera del Padre, hay un sólo Ser en el universo que lleva el nombre de Dios. Ese Sér es su Hijo, Jesucristo.
Por lo tanto, el ángel que acompañaba a los israelitas en sus viajes era Jesucristo mismo. Él era su caudillo invisible.
Es sabido que a tal punto llegó la rebeldía de los hijos de Israel que a Moisés le entraron temores de que el Señor los pudiera abandonar, y por lo tanto intercedió por ellos encarecidamente. En respuesta el Señor le dijo: Mi faz irá contigo". Tan ansioso estaba Moisés de tener plena seguridad de la presencia divina que elevó esta súplica: "Si tu faz no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí" Éxodo 33:14,15.
Así que en todas sus peregrinaciones la presencia del Señor iba con ellos: de día, en forma de columna de nube para protegerlos de los calores intensos del desierto, y en la noche, como de columna de fuego para darles luz y abrigo. Cuando el Señor quería que se pusiesen en camino, la columna se alzaba y se movía en la dirección que habían de tomar. Cuando se paraba, ellos podían detenerse bajo su amparo.
Poco después de su salida de Egipto penetraron los israelitas en el desierto, en donde no había agua. Entonces clamó Moisés al Señor y Él les mandó herir la peña de Horeb. Cuando Moisés hizo esto, brotaron de la peña aguas que apagaron la sed de todos los caminantes. Después de eso y hasta que llegaron a los confines de la tierra prometida, sucedió siempre que en dondequiera que acampaban, había una corriente de agua fresca que manaba del de la roca en el desierto.
El apóstol Pablo declara que éste era un símbolo de Cristo y que "todos bebieron la misma bebida espiritual: porque bebían de la Roca espiritual que los seguía, la cual Roca era Cristo" 1 Corintios 10: 1-4.
Podemos ahora comprender lo que dijo Esteban: "Este (Moisés) es el que estuvo en la iglesia en el desierto con el Ángel (Cristo) que hablaba (a Moisés) en el Monte de Sinaí: y con nuestros padres: que recibió los oráculos vivos (la ley de Dios) de vida para darnos" Hechos 7:38.
La Biblia nos informa que el Ángel que apareció en el desierto era Cristo. No cabe duda alguna que tanto el Padre como el Hijo estuvieron en el monte. Pero fue el Hijo, como Mediador entre Dios y los hombres quién pronunció los diez mandamientos desde el Monte Sinaí, y en presencia de Moisés y los hijos de Israel.
Vemos pues, que Cristo no sólo es el Creador, sino el Anunciador ante el mundo de la ley de su Padre. Justo y conveniente era, por lo tanto, que cuando estuvo en este mundo se proclamase "Señor del Sábado" y expositor de la ley de su Padre celestial.
Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores.
“Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo, y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe.” Filipenses 3:8,9.
“Desde el cabo de la tierra clamaré a ti, cuando mi corazón desmayare.
Llévame a la roca que es más alta que yo,
Porque tú has sido mi refugio,
Y torre fuerte delante del enemigo.” Salmos 61:2,3.
“El solamente es mi roca y mi salvación;
Es mi refugio, no resbalaré mucho.” Salmos 62:2
“El solamente es mi roca y mi salvación.
Es mi refugio, no resbalaré.” Salmos 62:6
“En Dios está mi salvación y mi gloria;
En Dios está mi roca fuerte, y mi refugio.” Salmos 62:7
Lee con atención: “Por cuanto habéis dicho: Pacto tenemos hecho con la muerte, e hicimos convenio con el Seol; cuando pase el turbión del azote, no llegará a nosotros, porque hemos puesto nuestro refugio en la mentira, y en la falsedad nos esconderemos;
por tanto, Jehová el Señor dice así: He aquí que yo he puesto en Sion por fundamento una piedra, piedra probada, angular, preciosa, de cimiento estable; el que creyere, no se apresure.” Isaìas 28:15,16.
“La piedra que desecharon los edificadores
Ha venido a ser cabeza del ángulo.
De parte de Jehová es esto,
Y es cosa maravillosa a nuestros ojos.” Salmos 118:22,23.
“Jesús les dijo: ¿Nunca leísteis en las Escrituras:
La piedra que desecharon los edificadores,
Ha venido a ser cabeza del ángulo.
El Señor ha hecho esto,
Y es cosa maravillosa a nuestros ojos?
Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él.
Y el que cayere sobre esta piedra será quebrantado; y sobre quien ella cayere, le desmenuzará.” Mateo 21:42-44.
“sea notorio a todos vosotros, y a todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de los muertos, por él este hombre está en vuestra presencia sano.
Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo.
Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.” Hechos 4:10-12.
“Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa,
vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.
Por lo cual también contiene la Escritura:
He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa;
Y el que creyere en él, no será avergonzado.
Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen, La piedra que los edificadores desecharon, Ha venido a ser la cabeza del ángulo;
y:
Piedra de tropiezo, y roca que hace caer, porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados.
Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;
vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.” 1 Pedro 24-10.
Espero que te arrepientas de tus blasfemias e injurias.