Podemos seguir hablando de la "forma de Dios", pero nadie ha visto a Dios ¿de qué "forma" sería? si Él es luz, es amor, es eternidad, sabiduría...es espíritu...¿qué forma es esa? el hombre no puede ver, entender ni imaginar siquiera a "forma de Dios".
Conforme a las escrituras, solo podemos ver esa "forma" de Dios, de una manera: Jesucristo hombre.
Él dijo:
"Quien me ha visto a MÍ, ha visto al Padre"
Jesucristo es esa forma de Dios, tres veces santo. Y en esa misma forma como "hijo del Hombre" se presentó a nosotros, a Abraham y a Juan quien lo describe como "uno semejante al Hijo del Hombre".
Si, fuimos hechos, creados por Dios "conforme a" ( o "con forma de") a Su propia imagen y "conforme a" (o "con la forma de") a "nuestra" semejanza,
El prodigio no solo fue que Dios se hiciera hombre, sino que pasara inadvertida para el hombre su divinidad, su "forma de Dios" (esto es con su gloria) conteniendo en él mismo, con la Palabra de su poder, de un modo sorprendente: Se hizo hombre, semejante a los hombres.
¿Para qué?
No solo par salvarnos, sino para vencer a sus enemigos. Sus soberbios enemigos, no pensaron jamás que Dios se anonadara a Sí mismo, se humillara de tal manera, se hiciera de tal forma, tan humano como sus criaturas.
El salmista lo expresa mejor que yo,:
"De la boca de los niños y de los que maman, fundaste la fortaleza,
A causa de tus enemigos,
Para hacer callar al enemigo y al vengativo." Sal 8:2
Fundó su fortaleza en la humildad y permitiéndose morir como hombre venció al Hades, a la muerte, expuso al diablo, juzgó al mundo, venció a sus enemigos, predicó a los cautivos, y en su ascenso dio dones a los hombres (el don de la fe, de la vida, de la Gracia...) todo eso estaba haciendo cuando estuvo trabajando en su muerte, pues todos los días trabaja, lo hizo con su cuerpo yerto a causa de su humana forma, pero vivificado en el espíritu, pues jamás dejó de ser Dios.
Se hizo niño para poder vencer a sus enemigos.
"Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz" Is 9:6
La sabiduría de nuestro sabio Dios pasó desapercibido a los orgullosos ojos de sus enemigos, como está escrito:
"la sabiduría que ninguno de los gobernantes de este siglo ha entendido, porque si la hubieran entendido no habrían crucificado al Señor de gloria;" 1 Cor 2:8
En la cruz del calvario se declaró la victoria, no solo para redimir al hombre caído, sino para vencer a sus ancestrales enemigos