LA GRAN BABILONIA DEL FIN Y LA BESTIA CON EL NÚMERO 666

Re: LA GRAN BABILONIA DEL FIN Y LA BESTIA CON EL NÚMERO 666

Esta claro que Jesús viene muy pronto: http://m.youtube.com/watch?v=5GCYLcWgYHQ. Si analizamos el libro de la Revelación de Juan y lo comparamos con el presente encontraremos un paralelismo sustancial: http://youtu.be/EmLcLWPURGo. Las señales del fin ya están dispuestas (http://www.youtube.com/watch?v=ubvNk1V4Dis)! Todo lo profetizamos esta ocurriendo (http://www.youtube.com/watch?v=epwiaQ_ilNY) y la marca de la bestia esta ya delante nuestro: http://youtu.be/Krk6MxGngUw.
 
Re: LA GRAN BABILONIA DEL FIN Y LA BESTIA CON EL NÚMERO 666

Tal vez venga en el año 3000, o 5000, el tiempo solo lo conoce Dios....

Mientras vamos a seguir esperando ......con mucha emoción hasta que seamos transformados.......

Esta claro que Jesús viene muy pronto........ y la marca de la bestia esta ya delante nuestro

Los profetas nos dicen que Dios nos dará la vida en dos días, y al tercero nos levantará.

Y Jesucristo nos dice: "He aquí, echo fuera demonios y hago curaciones hoy y mañana, y al tercer día termino mi obra" (Lucas 13:32)

Y el apóstol Pedro nos dice en su cartas que para Dios, un día es como mil años y mil años como un día.

Entonces, Jesucristo haría curaciones dos días, hoy y mañana, (dos milenios), y al tercer (el tercer milenio) Jesucristo terminaría su obra. Dos mil años ya casi han pasado desde Jesucristo hasta nuestros días. Entonces, ahora nos queda el día de descanso (el milenio del paraíso de Jesucristo).

Asentando nuestra esperanza desde estas palabras de los profetas y de Jesucristo, el milenio de Jesucristo, que es el día de descanso, está a punto de comenzar. La Segunda Venida de Jesucristo está a punto de realizarse.

Pero ¿qué pasará con la reina babilónica del fin y la Bestia que la soporta?:

La reina babilónica del fin y el imperio de guerra (la Bestia) que la soporta serán destruidos muy poco antes de la Segunda Venida de Jesucristo.

Y ésta es la esperanza de muchos cristianos que esperan el cumplimiento de las profecías.

La Bestia de la guerra, con todos sus ejércitos y todas sus naciones, serán acabados entre los mares de la muerte y de la destrucción. Jesucristo, cuando nos habla de los momentos antes de su Segunda Venida, nos dice que todos los imperios del mundo que hacen la guerra estarían luchando contra el Cordero (contra los mandamientos de paz y amor que nos predicó Jesucristo).

El apóstol Juan vio estos momentos del fin del mundo en guerra y nos dejó sus profecías. Vio a Jesucristo montado sobre un caballo blanco que venía al mundo para acabar con la Bestia y sus ejércitos:

"Y vi a un ángel que estaba en pie en el sol, y clamó a gran voz, diciendo a todas las aves que vuelan en medio del cielo: Venid, y congregaos a la gran cena de Dios, para que comáis carnes de reyes y de capitanes, y carnes de fuertes, carnes de caballos y de sus jinetes, y carnes de todos, libres y esclavos, pequeños y grandes. Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo, y contra su ejército. Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen". (Apocalipsis 19)

Jesucristo es el príncipe de la paz, y la Bestia es la imagen de la guerra. Y el Señor acabará con todo lo que es guerra, daño y destrucción.
 
Re: LA GRAN BABILONIA DEL FIN Y LA BESTIA CON EL NÚMERO 666


LA GRAN BABILONIA DEL FIN Y LA BESTIA CON EL NÚMERO 666

Mucho se ha hablado y se ha escrito sobre la Gran Babilonia del Fin. Este imperio de terror es el imperio que domina sobre las siete cabezas de la Bestia (las siete naciones más poderosas del mundo en los tiempos del fin).

Esta reina Babilónica se sienta sobre una Bestia con siete cabezas, pero en las visiones del tiempo del Fin, el apóstol Juan nos habla de otra visión de la Bestia, pero esta vez ve a la Bestia con dos cuernos de cordero pero que habla como un dragón. ¿Cuál es la relación entre la visión de la Gran Babilonia sentada sobre una Bestia con siete cabezas y la otra visión de la Bestia que el apóstol ve con dos cuernos de cordero y que está marcada con el número 666?


La relación que hay entre estas dos visiones de la Bestia del Fin, es que este poder que domina sobre las naciones del mundo y que se nos presenta de dos formas diferentes, son el mismo poder, pero que se presenta con diferentes apariencias para que podamos descubrir al imperio del Fin con distintas apariencias.

Ahora veamos cómo el apóstol Juan nos descubre a la Bestia del Fin con sus dos distintas apariencias. El apóstol ve tres Bestias (tres imperios de guerra), desde los tiempos de Jesucristo hasta el tiempo del Fin, pues ve un Dragón y dos Bestias. Y a la Bestia del tiempo del Fin, la última Bestia, la ve con dos cuernos de cordero... Esta Bestia que tiene dos cuernos de cordero habla como un Dragón, y además está marcada con un número: el 666. Ahora escribiremos la profecía:

"Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón.......... También hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres. Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió. Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase. Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre. Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, calcule el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis". (Apocalipsis 13:11-17)

Como vemos, esta Bestia del Fin se nos presenta con la apariencia de mansedumbre (dos cuernos de cordero), pero en realidad habla como un dragón. Y es que los imperios de guerra siempre se rodean de religiones y religiosos que se hacen llamar cristianos pero no siguen los mandamientos misericordiosos del Evangelio, pues en realidad justifican guerras, penas de muerte y esclavitud como imponían los judíos antiguos seguidores de las leyes del viejo testamento.

En la segunda visión de la Bestia del Fin, el apóstol ve a la Bestia con siete cabeza y diez cuernos y a la reina babilónica sentada sobre ella. El apóstol así nos dice:

"Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas; con la cual han prostituído los reyes de la tierra, y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su prostitución. Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos. Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su prostitución; y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA. Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro". (Apocalipsis 17:1-6)

Esta Bestia que surgirá en los tiempos del Fin se nos presenta con estas dos apariencias, pero dominará sobre toda la Tierra. Muchas son las interpretaciones que se han hecho sobre estas dos visiones de la Bestia. En las siguientes respuestas os entregaré mi interpretación, pero quedáis todos invitados a dar también vuestra interpretación.

Continúa en la siguiente respuesta.

!Bendito sea el Señor! Cuán pesimista y fatalista es el cristianismo!!!! Sus profecías sobre la culminación de los tiempos es un horror!!
 
LA GRAN BABILONIA DEL FIN Y LA BESTIA CON EL NÚMERO 666

!Bendito sea el Señor! Cuán pesimista y fatalista es el cristianismo!!!! Sus profecías sobre la culminación de los tiempos es un horror!!

Juan, el apóstol, fue uno de los doce apóstoles de Jesucristo, y estoy seguro que él no quiso ser en ningún momento pesimista ni faltalista ni nos quiso hablar de ningún horror, pero él vivió los horrores que cometieron el pueblo romano y el pueblo judío con muchísimos cristianos que fueron masacrados de diversas formas. Y esa es la raíz de todos los horrores que vinieron después.

Una de las Bestias profetizadas fue el imperio romano que persiguió y mató a muchísimos cristianos. La última Bestia, que es la Bestia del fin, es el imperio de terror que está viviendo el mundo. Y ese imperio de terror que está viviendo el mundo, es el imperio profetizado por el apóstol Juan. Entonces, escandalizarse de la profecía del apóstol, es no querer ver el horror que están viviendo muchas naciones del mundo.
 
Re: LA GRAN BABILONIA DEL FIN Y LA BESTIA CON EL NÚMERO 666


Juan, el apóstol, fue uno de los doce apóstoles de Jesucristo, y estoy seguro que él no quiso ser en ningún momento pesimista ni faltalista ni nos quiso hablar de ningún horror, pero él vivió los horrores que cometieron el pueblo romano y el pueblo judío con muchísimos cristianos que fueron masacrados de diversas formas. Y esa es la raíz de todos los horrores que vinieron después.

Una de las Bestias profetizadas fue el imperio romano que persiguió y mató a muchísimos cristianos. La última Bestia, que es la Bestia del fin, es el imperio de terror que está viviendo el mundo. Y ese imperio de terror que está viviendo el mundo, es el imperio profetizado por el apóstol Juan. Entonces, escandalizarse de la profecía del apóstol, es no querer ver el horror que están viviendo muchas naciones del mundo.

"Una de las Bestias profetizadas fue el imperio romano que persiguió y mató a muchísimos cristianos. La última Bestia, que es la Bestia del fin, es el imperio de terror que está viviendo el mundo"

Son los mandamientos del Evangelio los mandamientos que Jesucristo mandó que se predicaran y no las leyes del viejo testamento que no contemplaban la misericorida ni el perdón, pues Jesucristo mandó predicar el Evangelio:

"Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado". (Marcos 16,15-16).

La LEY que Dios dio en su antiguo Pacto FUE LA LEY DE JESUCRISTO y no todas las leyes del viejo testamento, asi que la Ley del Evangelio no es Ley de muerte sino de vida y alegria y esperanza.
 
Re: LA GRAN BABILONIA DEL FIN Y LA BESTIA CON EL NÚMERO 666

"Una de las Bestias profetizadas fue el imperio romano que persiguió y mató a muchísimos cristianos. La última Bestia, que es la Bestia del fin, es el imperio de terror que está viviendo el mundo"

Grandes imperios preparados para la guerra son la Bestia del fin, porque la Bestia tiene siete cabezas y diez cuernos. Las siete cabezas son siete grandes naciones del mundo. Los diez cuernos son muchas naciones menores que siguen a los siete imperios más gandes del mundo, imperios preparados para la guerra.
 
Re: LA GRAN BABILONIA DEL FIN Y LA BESTIA CON EL NÚMERO 666

!Bendito sea el Señor! Cuán pesimista y fatalista es el cristianismo!!!! Sus profecías sobre la culminación de los tiempos es un horror!!
¿Es un Horror?... Y ¿que me dices del mundo que hemos vivido y que estamos viviendo?... ¿acaso es un paraiso?...
 
Re: LA GRAN BABILONIA DEL FIN Y LA BESTIA CON EL NÚMERO 666

cuando veas al VATICANO sentado en el tercer templo de Jesrualen, veras a la bestia de apocalipsis 13 y 17
LA BESTIA QUE ERA Y NO ES... (el vaticano fue BESTIA, es decir persiguio y mato a cristianos desde el 538 hasta 1798, dejo de ser bestia hasta hoy.. y lo será en los ultimos 42 meses de la historia... volvera a matar)
que tiene 7 cabezas (7 montes y 7 reyes) jerusalen y roma tiene 7 montes
una de sus cabezas estaba herida de muerte, este el monte MORIAH (monte del templo) que tuvo su herida de muerte en manos del imoerio romano en el 70 dc. y cuando se reconstruya el templo.. LA HERIDA DE MUERTE HABRA SANADO
LAS 7 CABEZAS SON 7 REYES... los PAPAS desde el tratado de letran hasta benedicto 16 fueron 7, este el el octavo.. que por ahora no es Bestia... pero veremos que pasa de aqui a 13 años
 
Re: LA GRAN BABILONIA DEL FIN Y LA BESTIA CON EL NÚMERO 666

cuando veas al VATICANO sentado en el tercer templo de Jesrualen, veras a la bestia de apocalipsis 13 y 17
LA BESTIA QUE ERA Y NO ES... (el vaticano fue BESTIA, es decir persiguio y mato a cristianos desde el 538 hasta 1798, dejo de ser bestia hasta hoy.. y lo será en los ultimos 42 meses de la historia... volvera a matar)
que tiene 7 cabezas (7 montes y 7 reyes) jerusalen y roma tiene 7 montes

Hola diego. Tú nos hablas de Roma y también de Israel para relacionarlo con las 7 cabezas de la Bestia y los 7 montes de esas ciudades, pero no defines cuál es la Babilonia del fin.

El mundo, desde hacer muchas décadas también nos habla de los siete grandes, que son las naciones más poderosas del mundo, lo mismo militarmente que económicamente. A estos siete grandes del mundo también se les puede relacionar con las siete cabezas de la Bestia.

En realidad, el poder de Roma en la actualidad no se puede comparar al poder de la China ni al poder de Rusia ni al poder de Noerteamérica, etc.

Entonces, seguir apuntando hacia Roma es seguir apuntando hacia una bestia ya caída. Y tampoco Israel puede competir con el poder de la China, ni de Rusia, ni de Noerteamérica ni de otros imperios de guerra.

Entonces, tu interpretación sobre Roma está desfasada del tiempo y del poder mundial militar y económico que representan a la Bestia.

una de sus cabezas estaba herida de muerte, este el monte MORIAH (monte del templo) que tuvo su herida de muerte en manos del imoerio romano en el 70 dc. y cuando se reconstruya el templo.. LA HERIDA DE MUERTE HABRA SANADO

La cabeza de la Bestia que aparece herida son los imperios del mundo en los que apareció el Evangelio de Jesucristo, pues la Bestia significa guerra (imperio de guerra), y el único que puede herir a la guerra es la Paz de Jesucristo. Entonces, fueron Jesucristo y su Evangelio, predicado después por los apóstoles y primeros cristianos, los que hirieron una de las cabezas de la Bestia (la Paz del Evangelio dejó herido al imperio de la Bestia (la guerra).

Pero la llaga mortal de la guerra (la Bestia) fue curada después de los primeros siglos del cristianismo, cuando el imperio de Roma, con sus enseñanzas, volvió a justificar las guerras y las penas de muerte que impone el viejo testamento y que vivieron los judíos antes de Jesucristo.

La guerra (la Bestia) fue herida de muerte por Jesucristo y su Evangelio, pero la guerra (la Bestia) volvió a sobrevivir cuando las grandes religiones llamadas cristianas comenzaron a justificar desde la Edad Media las guerras, las penas de muerte, la esclavitud y la desigualdad.

LAS 7 CABEZAS SON 7 REYES... los PAPAS desde el tratado de letran hasta benedicto 16 fueron 7, este el el octavo.. que por ahora no es Bestia...

Ten presente que siete cabezas de la Bestia las tienen otros imperios nacidos en otros tiempos pasados, pero la Bestia del fin con el número 666 es la Bestia que en los 666 años finales se apoderaría del mundo por la fuerza de las armas de guerra (la Bestia significa guerra). Entonces, en estos 666 años finales es donde hay que buscar los imperios de guerra que han ido tomando poder en el mundo hasta nuestros días.

Dejándonos de doctrinas religiosas equivocadas y ateniéndonos a la verdad, los imperios más poderosos del mundo (las siete cabezas de la Bestia del fin) están ahí ante nuestros ojos.

Tú mira qué naciones tienen el poder militar y económico en la actualidad, y ahí encontrarás las siete cabezas de la Bestia del Fin, porque parece ser, según las profecías, que nuestro tiempo es el tiempo del fin (tiempo de la Bestia del Fin) con siete naciones poderosas (siete cabezas), todas preparadas para la guerra.

Ni Roma ni todo el pueblo romano tienen el poder militar y económico que tienen los grandes poderes militares y económicos que todo el mundo conocemos. Y éstas son realmente las siete cabezas de la Bestia.

Seguir apuntando hacia un imperio pasado, muerto y colgado para que todo el mundo lo vea (Roma), es no querer ver el verdadero mundo babilónico que domina hoy en el mundo.

 
Re: LA GRAN BABILONIA DEL FIN Y LA BESTIA CON EL NÚMERO 666


Queridos amigos, ¿estamos viviendo los tiempos de la Gran Babilonia?... Y si es así, ¿quién o qué es la Gran Babilonia?
 
Re: LA GRAN BABILONIA DEL FIN Y LA BESTIA CON EL NÚMERO 666

Amado hermano Porque77. Recibe mis saludos, mi amor y mis bendiciones.



Queridos amigos, ¿estamos viviendo los tiempos de la Gran Babilonia?... Y si es así, ¿quién o qué es la Gran Babilonia?

Amado hermano, nadie con mente humana puede comprender el libro de Revelaciones o Apocalipsis.Se han escrito infinidades de libros mostrando las interpretaciones de sus autores, sin embargo nadie aùn ha sabido la Verdad que entrega dicho libro. Pero para que no pienses que solo escribo con fines negativos, permìteme decirte que todo Apocalipsis sucede en el interior del ser humano cuando realice el camino al Padre.

Eres libre de interpretar lo que quieras y como quieras, pero eso no significa que estès compartiendo la verdad, solo es tu punto de vista y debieras hacerlo presente, por lo que debieras decir. "Yo creo que esto se refiere a esto o lo otro"...

Catalogar a siete naciones como puntales de algo tan negativo es muy dañino, siendo que Babilonia, simnboliza la mezcla de lenguas, credos y culturas diferentes de forma muy oscura, debes saber que eso ha ocurrido desde siempre y seguirà ocurriendo hasta que la Verdad se asiente en este planeta.

La gran Ramera, està en ti y en todos tus hermanos: en toda la humanidad.

Espero que comprendas lo que quiero decirte y no lo tomes como algo personal, ya que tienes todo el derecho a decir lo que dices.

Con amor: junegofe

YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA.
 
LA GRAN BABILONIA DEL FIN Y LA BESTIA CON EL NÚMERO 666

Amado hermano, nadie con mente humana puede comprender el libro de Revelaciones o Apocalipsis.
No estoy de acuerdo en lo que dices, pues el apóstol Juan nos dice que el número de la Bestia es el 666, y también nos dice que el que tenga inteligencia calcule ese número. Y el cálculo que yo hago es el siguiente:

6+6+6 = 18 y 1+8 = 9.

9 es el número de la Bestia calculado, y el 9 es la llave que nos abrirá la puerta de muchos misterios en el tiempo del Fin.

Tú te puedes reír de este cálculo, pero tú no puedes probar que ese cálculo esté equivocado.

666 también es el número de años de cada imperio de la Bestia, y desde el tiempo de Jesucristo hasta nosotros, ha habido 3 tiempos de 666 años... 2000 años aproximadamente. Entonces, si cada 666 años aparece una Bestia, que es un imperio de guerra, mi cálculo es el siguiente:

- Desde Jesucristo hasta el 666 después de Cristo, es el reinado de la primera Bestia, que fue el imperio romano haciendo guerra contra todas las naciones, porque la Bestia es la guerra.

- La segunda Bestia es el tiempo desde el 666 hasta 1332, que fue el tiempo de guerras entre moros y cristianos (otro imperio de la Bestia).

- Y la tercera Bestia es el tiempo transcurrido desde 1332 aproximadamente hasta el año 2000 aproximadamente... Pero, como Jesucristo comenzó a predicar con 30 años aproximadamente, entonces al año 2000 hay que sumarle 30 años, que nos llevarían al año 2030 aproximadamente... Entonces el tiempo del fin estaria cerca...

Entonces estos tiempos, son los tiempos de guerra donde la Bestia ha pisoteado y ha destrozado con sus enormes dientes de hierro, tiempos donde ha habido dos grandes guerras mundiales y muchísimas otras guerras entre las naciones.

El tiempo de las tres Bestias (3 imperios de guerra de 666 años cada uno) están a punto de pasar. Entonces, ¿qué nos queda ahora?... Son muchos los cristianos que sienten que la Segunda Venida de Jesucristo está cerca, pero antes ha de suceder la caída de Babilonia, el imperio final del mundo simbolizando en una reina que tiene el poder como reina pero que no es viuda. La profecía así dice:

"Cuanto ella se ha glorificado y ha vivido en deleites, tanto dadle de tormento y llanto; porque dice en su corazón: Yo estoy sentada como reina, y no soy viuda, y no veré llanto; por lo cual en un solo día vendrán sus plagas; muerte, llanto y hambre, y será quemada con fuego; porque poderoso es Dios el Señor, que la juzga.Y los reyes de la tierra que han fornicado con ella, y con ella han vivido en deleites, llorarán y harán lamentación sobre ella, cuando vean el humo de su incendio, parándose lejos por el temor".... (Apocal 18:7)

Esto es lo que nos dicen las escrituras, y todo nos indica que el fin de la Gran Babilonia está cerca...

Ahora vamos a ver lo que tú sigues diciendo:
Se han escrito infinidades de libros mostrando las interpretaciones de sus autores, sin embargo nadie aùn ha sabido la Verdad que entrega dicho libro.
Eso de que nadie ha sabido la verdad que entrega dicho libro lo dices tú como hombre, pero tú no sabes nada. Yo creo que todo es así como yo interpreto, y lo que tú dices no está de acuerdo con mis creencias, porque Dios puede revelarse a quien quiere y puede revelar las profecías a quien quiere.

Pero para que no pienses que solo escribo con fines negativos, permìteme decirte que todo Apocalipsis sucede en el interior del ser humano cuando realice el camino al Padre.
Tampoco estoy de acuerdo en esto que dices, porque dejar las interpretaciones de las profecías para cuando subamos al cielo, eso es despreciar las profecías, y la escritura te dice: "examinadlo todo, no despreciéis las profecías".
Eres libre de interpretar lo que quieras y como quieras, pero eso no significa que estès compartiendo la verdad, solo es tu punto de vista
Eso que dices, tampoco es cierto, porque tú aseguras que sólo es mi punto de vista, pero tú no puedes asegurar que sólo sea mi punto de vista. Entonces, estás despreciando la profecía y su interpretación. Es algo más que mi punto de vista...
y debieras hacerlo presente, por lo que debieras decir. "Yo creo que esto se refiere a esto o lo otro"...
Tú no tienes autoridad para decirme a mí lo que yo debo decir. El que tiene la autoridad es Jesucristo, y yo predico lo que Él me ha hecho sentir, no solamente con las escrituras sino también con visiones e inspiraciones que me han sido reveladas. Yo sé que todo hombre es libre para dudar y para examinarlo todo con sumo cuidado, pero de ahí a segurar cosas que no sabe, eso no está bien.

La gran Ramera, està en ti y en todos tus hermanos: en toda la humanidad.
No estoy de acuerdo contigo, porque hay hombres que han nacido para adorar a Jesucristo y no a la Bestia (la guerra)... Hay hombres que han nacido para adorar a Jesucristo y no a la Gran Babilonia.
Espero que comprendas lo que quiero decirte y no lo tomes como algo personal, ya que tienes todo el derecho a decir lo que dices.
Queda apuntada en mi corazón tu buena voluntad al querer ayudarme. Sólo quiero que sepas que no es todo tan sencillo, pues Jesucristo así nos dijo:

"Por tanto, he aquí yo os envío profetas y sabios y escribas; y de ellos, a unos mataréis y crucificaréis, y a otros azotaréis en vuestras sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad". (Mateo23:34-35)
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Re: LA GRAN BABILONIA DEL FIN Y LA BESTIA CON EL NÚMERO 666

Amado hermano Porque 77. Recibe mis saludos, mi amor y mis bendiciones.

No estoy de acuerdo en lo que dices, pues el apóstol Juan nos dice que el número de la Bestia es el 666, y también nos dice que el que tenga inteligencia calcule ese número. Y el cálculo que yo hago es el siguiente:

6+6+6 = 18 y 1+8 = 9.

9 es el número de la Bestia calculado, y el 9 es la llave que nos abrirá la puerta de muchos misterios en el tiempo del Fin.

Tú te puedes reír de este cálculo, pero tú no puedes probar que ese cálculo esté equivocado.

666 también es el número de años de cada imperio de la Bestia, y desde el tiempo de Jesucristo hasta nosotros, ha habido 3 tiempos de 666 años... 2000 años aproximadamente. Entonces, si cada 666 años aparece una Bestia, que es un imperio de guerra, mi cálculo es el siguiente:

- Desde Jesucristo hasta el 666 después de Cristo, es el reinado de la primera Bestia, que fue el imperio romano haciendo guerra contra todas las naciones, porque la Bestia es la guerra.

- La segunda Bestia es el tiempo desde el 666 hasta 1332, que fue el tiempo de guerras entre moros y cristianos (otro imperio de la Bestia).

- Y la tercera Bestia es el tiempo transcurrido desde 1332 aproximadamente hasta el año 2000 aproximadamente, tiempos de guerra donde la Bestia ha pisoteado y ha destrozado con sus enormes dientes de hierro, donde ha habido dos grandes guerras mundiales y muchísimas otras guerras entre las naciones.

El tiempo de las tres Bestias (3 imperios de guerra de 666 años cada uno) ya han pasado. Entonces, ¿qué nos queda ahora? Son muchos los cristianos que sienten que la Segunda Venida de Jesucristo está cerca, pero antes ha de suceder la caída de Babilonia, el imperio final del mundo simbolizando a una reina que tiene el poder ella como reina pero que no es viuda. La profecía así te dice:

Te dije,amado hermano, que tienes todo el derecho de interpretar, de decir y de compartir lo que quieras, pero eso no significa que lo que dices o compartes sea la verdad.

Aquì te darè mi interpretaciòn:

Apocalipsis 13:18 "Aquí hay sabiduría: El que tiene entendimiento calcule el número de la bestia, porque es número de un hombre; y su número es 666."

El 6 es nùmero de hombre, de humano. Eso significa que todo lo veràs desde la operspectiva humana y no divina. 666 significa humano en tu mente, en tu corazòn y en tu cuerpo. El nueve es el nùmero del Padre. Es la perfecciòn, por lo que tù al realizar el "camino" al Padre (camino espiritual), te iràs divinizando y al hacerlo, cambiaràs esa cifra en 999, la perfecciòn de Dios, en ti.

Todo lo que entrega el libro de Revelaciones o Apocalipsis, sucede en el interior del ser humano y tiene que ver con la cosnciencia y su elevaciòn: de humano a divino.



"Cuanto ella se ha glorificado y ha vivido en deleites, tanto dadle de tormento y llanto; porque dice en su corazón: Yo estoy sentada como reina, y no soy viuda, y no veré llanto; por lo cual en un solo día vendrán sus plagas; muerte, llanto y hambre, y será quemada con fuego; porque poderoso es Dios el Señor, que la juzga.Y los reyes de la tierra que han fornicado con ella, y con ella han vivido en deleites, llorarán y harán lamentación sobre ella, cuando vean el humo de su incendio, parándose lejos por el temor".... (Apocal 18:7)

Esto es lo que nos dicen las escrituras, y todo nos indica que el fin de la Gran Babilonia está cerca. Ahora vamos a ver lo que tú sigues diciendo:

Amado hermano, Babilonia simboliza a la MENTIRA. Su destrucciòn es provocada con la Verdad, la cual una vez realizado tu "camino al Padre", y hallas logrado derrotar a la Gran Ramera, toda mentira serà erradicada de ti, de todo tu universo. Esa es la "caida de Babilonia"

Eso de que nadie ha sabido la verdad que entrega dicho libro lo dices tú como hombre, pero tú no sabes nada. Yo creo que todo es así como yo interpreto, y lo que tú dices no está de acuerdo con mis creencias, porque Dios puede revelarse a quien quiere y puede revelar las profecías a quien quiere.

Eres libre de pensar lo que quieras, sin embargo te estoy debatiendo con argumentos, argumentos que tambièn podràs debatirlos, solo te pido que lo hagas con sinceridad y no debatiendo por debatir. Y si te digo que todo Revelaciones ocurre en el interior del ser cuando realiza el "camino al Padre", es porque yo ya lo hice. De esto podràs comprender que no comparrto lo que creo sino lo que he experimentado bajo la voluntad de mi Padre.


Tampoco estoy de acuerdo en esto que dices, porque dejar las interpretaciones de las profecías para cuando subamos al cielo, eso es despreciar las profecías, y la escritura te dice: "examinadlo todo, no despreciéis las profecías".

Parece que no has comprendido lo que te digo. Subir al cielo, amado hermano, es un proceso interno que realizaràs de la mano del Hijo de Dios, quien te llevarà ante la presencia del Padre, una vez que comience a impartir sus enseñanzas en lo que conocemos como "segunda venida". Al realizar ese "proceso" iràs viviendo la Verdad, te iràs divinizando, y ahì, solo ahì comprenderàs de que trata el libro de Apocalipsis, antes de ello, solo podràs "interpretar" a tu manera lo que crees que està bien.

Eso que dices, tampoco es cierto, porque tú aseguras que sólo es mi punto de vista, pero tú no puedes asegurar que sólo sea mi punto de vista. Entonces, estás despreciando la profecía y su interpretación. Es algo más que mi punto de vista...

Amado hermano, eres libre de decir lo que quieras y eres libre de interpretar como quieras. Este foro està lleno de "interpretadores" de las profecìas. Y los cientos de foros que existen tambièn estàn llenos de interpretaciones de las escrituras, pero...¿quien dice la verdad?...



Tú no tienes autoridad para decirme a mí lo que yo debo decir. El que tiene la autoridad es Jesucristo, y yo predico lo que Él me ha hecho sentir, no solamente con las escrituras sino también con visiones e inspiraciones que me han sido reveladas. Yo sé que todo hombre es libre para dudar y para examinarlo todo con sumo cuidado, pero de ahí a segurar cosas que no sabe, eso no está bien.

Te he dicho "debieras decir". Eso no te obliga a actuar como yo te diga pues no te estoy imponiendo nada, solo es una manera de consejo. Al decir "yo creo que este texto o estas escrituras dicen o quieren decir tal cosa..." tù, no impones nada, compartes con respeto lo que crees, pero afirmar lo que crees como la Verdad, es algo muy osado y eso me invita a decirte que lo que interpretas no es asì, porque la Verdad es otra. ¿Lo comprendes, amado hermano?


No estoy de acuerdo contigo, porque hay hombres que han nacido para adorar a Jesucristo y no a la Bestia (la guerra)... Hay hombres que han nacido para adorar a Jesucristo y no a la Gran Babilonia.

Amado hermano, en esos hombres que segùn tù, han nacido para adorar a Jesucristo, tambièn tiene a la Gran Ramera en ellos. Solo que no sabes su significado. Eso es todo.


Queda apuntada en mi corazón tu buena voluntad al querer ayudarme. Sólo quiero que sepas que no es todo tan sencillo, pues Jesucristo así nos dijo:

"Por tanto, he aquí yo os envío profetas y sabios y escribas; y de ellos, a unos mataréis y crucificaréis, y a otros azotaréis en vuestras sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad". (Mateo23:34-35)

Tù lo dices, amado hermano, no todo es tan sencillo. Si aplicas tu razonamiento para comprender el texto que has citado, podràs darte cuenta que Jesùs estaba hablando con los fariseos. A ellos les enviarìa profetas, sabios y escribas. ¿Quienes serìan esos profetas, sabios y escribas?...sino sus propios apòstoles, los que tendrìan la misiòn de evangelizar para que asì el Espìritu de la Verdad (la salvaciòn), llegara a toda carne?. Y si ya fue derramado el Espiritu de la Verdad, quien nos llevarìa A TODA VERDAD, ¿crees que sea necesario que hayan profetas?. Medìtalo.

Con amor:junegofe

YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA
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LA GRAN BABILONIA DEL FIN Y LA BESTIA CON EL NÚMERO 666

Amado hermano, nadie con mente humana puede comprender el libro de Revelaciones o Apocalipsis.

Tú dices: "nadie con mente humana puede comprender el libro de Revelaciones o Apocalipsis". ¿Acaso tú no tienes mente humana?..., porque tú interpretas el Apocalipsis haciendo ver que todo es así como tú dices. Por eso, te vuelvo a preguntar: ¿acaso tú no tienes mente humana?

De cuentistas y embaucadores está el mundo lleno, pero si encima vienen diciendo que ellos tienen mente divina y no humana, eso ya es el colmo de la descomposición mental a la que puede llegar un hombre. Pero vamos a ver lo que sigues diciendo:


Aquì te darè mi interpretaciòn:
Apocalipsis 13:18 "Aquí hay sabiduría: El que tiene entendimiento calcule el número de la bestia, porque es número de un hombre; y su número es 666."
En primer lugar, te diré que tú pretendes hacer ver que eres divino, que eres un "dios". Pero vaya un "dios" de chatarra que eres cuando no puedes descubrir que es versículo que citas está mal traducido, pues ese versículo que tú pones traduce diciendo que el número de la Bestia es número de un hombre: "porque es número de un hombre".

Si fueras un "dios", aunque fuera un "dios" de pacotilla, deberías saber que la escritura según el griego no trae ese "un" que tú escribes en ese versículo haciendo ver que el número de la Bestia es el número de un hombre. La traducción según el griego dice que el número de la Bestia "es número de hombre" y no de "un hombre".

Las películas americanas han querido hacer ver al mundo que el anticristo o la Bestia es un hombre, pero todo eso está equivocado. El número de la Bestia es número de hombre, que significa una gran cantidad de hombres, un imperio, el imperio de la Bestia.

Aclarado este punto, deberías comprender que ese cursillo de "dios" que has hecho ha sido un fraude, pues no han hecho de ti un "dios" sino solamente un hombre muy equivocado.

Los hombres no pueden ser Dios, porque Dios no reparte su Gloria con nadie. Y es que el hombre inicuo, cuando se envanece, no respeta ningún Dios. Se proclama él mismo "dios". Y ese es el sueño de todos los malos, llegar a ser "dios".

Los cristianos verdaderos son más humildes, comprenden sus limtaciones, y saben que sólo hay un Dios en todo el Universo. Y este Dios se hizo Hombre y su Nombre es Jesucristo.

Dios se hizo Hombre, porque todo lo puede. Pero los hombres no pueden hacerse Dios porque nada pueden. Las descomposiciones mentales que han sufrido muchos hombres (aprendices de "magos") les han llevado en muchas ocasiones a hacer ver a muchos que ellos eran "dioses". Y esa es la descomposición mental más grave que puede sufrir cualquier hombre.

Amigo junegofe, si quieres que sigamos discutiendo como personas adultas e inteligentes, bájate del pedestal de los "dioses", comprende tus limitaciones y empieza a hablar como un hombre sensato.

Si tú fueras un "dios" realmente, no sería necesaria esta discusión porque lo demostrarías con tu poder y tus milagros y no emplearías tanto palabreo. Pero tú, por no tener, no tienes ni la capacidad de llevar una conversación inteligente con este pobre cristiano, que solamente es un hombre que ama a Jesucristo.

Fíjate lo que es el amor: el amor derrumba a todos los falsos "dioses". Te recomiendo una cosa para empezar a discutir, y es que esas palabras que te pones de firma y que te las aplicas a ti: "YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA", expreses que son palabras de Jesucristo y se refieren a Jesucristo.

Así déjate de cuentos, que ya somos mayorcitos. Y a este foro hemos entrado a escribir cosas serias, y tú lo ensucias todo con tu falta de inteligencia y con tu presunción. Fíjate lo que dice Jesucristo:

"Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos. Ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo. El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo. Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido". (Mateo23:8-12)

 
Re: LA GRAN BABILONIA DEL FIN Y LA BESTIA CON EL NÚMERO 666

Junegofe, curioso que tanto el 6+6+6=18 y 8+1=9

9+9+9= 27 . 2+7= 9

Curioso que ambos den 9
 
Re: LA GRAN BABILONIA DEL FIN Y LA BESTIA CON EL NÚMERO 666

Amado hermano Porque77. Recibe mis saludos, mi amor y mis bendiciones.



Tú dices: "nadie con mente humana puede comprender el libro de Revelaciones o Apocalipsis". ¿Acaso tú no tienes mente humana?..., porque tú interpretas el Apocalipsis haciendo ver que todo es así como tú dices. Por eso, te vuelvo a preguntar: ¿acaso tú no tienes mente humana?

De cuentistas y embaucadores está el mundo lleno, pero si encima vienen diciendo que ellos tienen mente divina y no humana, eso ya es el colmo de la descomposición mental a la que puede llegar un hombre. Pero vamos a ver lo que sigues diciendo:


En primer lugar, te diré que tú pretendes hacer ver que eres divino, que eres un "dios". Pero vaya un "dios" de chatarra que eres cuando no puedes descubrir que es versículo que citas está mal traducido, pues ese versículo que tú pones traduce diciendo que el número de la Bestia es número de un hombre: "porque es número de un hombre".

Si fueras un "dios", aunque fuera un "dios" de pacotilla, deberías saber que la escritura según el griego no trae ese "un" que tú escribes en ese versículo haciendo ver que el número de la Bestia es el número de un hombre. La traducción según el griego dice que el número de la Bestia "es número de hombre" y no de "un hombre".

Las películas americanas han querido hacer ver al mundo que el anticristo o la Bestia es un hombre, pero todo eso está equivocado. El número de la Bestia es número de hombre, que significa una gran cantidad de hombres, un imperio, el imperio de la Bestia.

Aclarado este punto, deberías comprender que ese cursillo de "dios" que has hecho ha sido un fraude, pues no han hecho de ti un "dios" sino solamente un hombre muy equivocado.

Los hombres no pueden ser Dios, porque Dios no reparte su Gloria con nadie. Y es que el hombre inicuo, cuando se envanece, no respeta ningún Dios. Se proclama él mismo "dios". Y ese es el sueño de todos los malos, llegar a ser "dios".

Los cristianos verdaderos son más humildes, comprenden sus limtaciones, y saben que sólo hay un Dios en todo el Universo. Y este Dios se hizo Hombre y su Nombre es Jesucristo.

Dios se hizo Hombre, porque todo lo puede. Pero los hombres no pueden hacerse Dios porque nada pueden. Las descomposiciones mentales que han sufrido muchos hombres (aprendices de "magos") les han llevado en muchas ocasiones a hacer ver a muchos que ellos eran "dioses". Y esa es la descomposición mental más grave que puede sufrir cualquier hombre.

Amigo junegofe, si quieres que sigamos discutiendo como personas adultas e inteligentes, bájate del pedestal de los "dioses", comprende tus limitaciones y empieza a hablar como un hombre sensato.

Si tú fueras un "dios" realmente, no sería necesaria esta discusión porque lo demostrarías con tu poder y tus milagros y no emplearías tanto palabreo. Pero tú, por no tener, no tienes ni la capacidad de llevar una conversación inteligente con este pobre cristiano, que solamente es un hombre que ama a Jesucristo.

Fíjate lo que es el amor: el amor derrumba a todos los falsos "dioses". Te recomiendo una cosa para empezar a discutir, y es que esas palabras que te pones de firma y que te las aplicas a ti: "YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA", expreses que son palabras de Jesucristo y se refieren a Jesucristo.

Así déjate de cuentos, que ya somos mayorcitos. Y a este foro hemos entrado a escribir cosas serias, y tú lo ensucias todo con tu falta de inteligencia y con tu presunción. Fíjate lo que dice Jesucristo:

"Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos. Ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo. El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo. Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido". (Mateo23:8-12)


Amado hermano, en primer lugar no lees bien y comprendes menos. Citè de la Bibli Reina Valera 1960 que dice "un hombre", pero si te fijas en el pàrrafo de mi argumentaciòn digo:

"El 6 es nùmero de hombre, de humano."

El 666 està en TODOS LOS HOMBRES. Y tendràn que cambiarlo a 999 cuando realicen el "camino al Padre" y vayan divinizàndose. Aunque no comprendas lo que te comparto, recìbelo porque es la Verdad.

Si, amado hermano, tengo mente humana, pero la he divinizado, por lo que desde hace bastante tiempo mi mente es llena de luz siendo mi mente divina la que lleva el timòn. Todos tenemos mente humana, pero tambièn todos debemos divinizarla y lograr que la mente divina nos guìe. Se que esto no lo comprendes. Discùlpame pero no hay otra forma de explicarlo.

Da lo mismo lo que creas de mi, amado hermano. Todos los seres humanos hemos pasado (mediante el Espìritu de la verdad; la salvaciòn), a convertirnos en hijos de Dios, por lo tanto todos somos "dioses", lo creas o no, lo aceptees o no, no podràs cambiar esta verdad.

Puedo continuar debatiendo contigo (no discvutiendo porque la Verdad no se discute), siempre y cuando lo hagas con respeto. Acepto que no creas en lo que comparto y respeto que no creas en mi, pero puedes hacerlo con educaciòn y con respeto ¿te parece, amado hermano?. Si no aceptas esa condiciòn no continuarè respondièndote.

A mi Padre, le pedì que por favor no hiciera que me llamaran "Maestro" porque para mi el ùnico "Maestro" es Jesùs, tan solo que me llamen hermano Nelson.. MI Padre riò y me dijo: "esta bien has que te llamen hermano Nelson". Yo aùn no sabìa quien era.

Con amor:junegofe

YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA.
 
Re: LA GRAN BABILONIA DEL FIN Y LA BESTIA CON EL NÚMERO 666

El que quiera seber aqui tiene:

[h=3]<center>[h=2]John Nelson Darby[/h]
</center>[/h] [h=3]
[/h] [h=3][SIZE=+1]UNDÉCIMA Y ÚLTIMA CONFERENCIA[/SIZE][/h]
[h=3](Apocalipsis 12)[/h]
[h=3][SIZE=+2]Recapitulación
y conclusión[/SIZE][/h]
He leído este capítulo 12 de Apocalipsis no para explicároslo de manera detallada, sino porque nos presenta de manera ordenada el sumario de lo que sucederá al final de esta dispensación, o por lo menos las fuentes celestiales de estos acontecimientos, y los ayes de la tierra.(16) Mi intención, esta tarde, es la de recapitular, también de manera ordenada, lo que he dicho de los acontecimientos del fin, hasta allí donde Dios me dé capacidad para ello.
[h=4][SIZE=+1]Dos grandes frutos del estudio de las profecías[/SIZE][/h]
Antes que nada, queridos amigos, quisiera repasar algunas ideas dadas en nuestras primeras conferencias. Comienzo, pues, al tratar de estas cosas, por recordaros una vez más su gran fin, que me parece que es doble. Como primer resultado, deben separarnos de este mundo, lo que es un efecto constante de toda la Palabra, en el bien entendido de que el Espíritu de Dios actúe, pero la profecía es particularmente eficaz para esto; quiero deciros que la profecía tiende a separarnos «de este presente mundo malo». En segundo lugar, es especialmente adecuada para darnos a entender mejor el carácter de Dios y Sus caminos para con nosotros. Estos son los dos grandes frutos del estudio de las profecías, frutos que me parecen muy valiosos.
Se hacen muchas objeciones contra este estudio; pero es así que siempre actúa Satanás contra la verdad. No me refiero a objeciones contra este o aquel punto de vista, sino a las objeciones contra el estudio mismo de la profecía; y Satanás siempre actúa así contra la palabra de Dios en su integridad. A uno le dice que siga la moral, y no los dogmas, porque sabe que los dogmas alejarán a los hombres de su poder, por la revelación de Jesús y de Su verdad en sus corazones. A otro le sugiere que descuide la profecía, porque allí se encuentra el juicio del mundo, del que él es el príncipe. Pero, ¿no es esto acusar a Dios, que nos la ha dado, y que además ha prometido una bendición especial a la lectura de esta parte, considerada la más difícil de Su Palabra?
La profecía arroja una intensa luz sobre las dispensaciones de Dios, y, en este sentido, nos da mucho también para nuestra liberación espiritual. Lo que más estorba al alma de alcanzar esta libertad es el error que se comete de confundir la ley con el Evangelio, las dispensaciones pasadas con la dispensación actual. Si, en nuestra lucha interior, nos encontramos cara a cara con la ley, nos es imposible hallar la paz. Pero si insistimos en la diferencia existente entre la posición de los santos antes de la actual dispensación y la de los santos en la presente dispensación, esto también perturba los espíritus de otros. Pero el estudio de la profecía arroja una gran luz sobre estos puntos, y, al mismo tiempo, sobre la norma de conducta de los fieles; porque, aunque manteniendo siempre claramente la salvación totalmente gratuita por la muerte de Jesús, la profecía nos lleva a comprender esta diferencia entera de la que hemos hablado entre la situación de los santos de otros tiempos y la de los santos en la actualidad, y clarifica, con todos los consejos de Dios, el camino por el que Él ha conducido a los Suyos, tanto antes como después de la muerte y resurrección de Jesús.
Además, queridos amigos, como ya hemos dicho, es siempre la esperanza que se nos presenta la que actúa sobre nuestros corazones y sobre nuestros afectos. Así, siempre tenemos delante de nosotros los gozos que imprimen su carácter en nuestra alma; aquello que ocupa la atención del hombre como su esperanza deviene la norma de su conducta.
¡Cuánta importancia tiene, entonces, que el espíritu esté lleno de esperanzas según Dios! Se pretende que esto es querer penetrar en vano en cosas escondidas; pero si fuera cierto que no se debe entrar en la profecía, también se tendría que decir que no se deben llevar los pensamientos más allá del tiempo actual. La manera de saber qué es lo que Dios quiere hacer en el futuro es desde luego estudiar las profecías que nos ha dado. La profecía es el futuro, el espejo escriturario de las cosas futuras. Si no se estudia lo que Dios ha revelado acerca del porvenir, se caerá necesariamente en las ideas propias. Decir que «la tierra será llena del conocimiento de Jehová» es ya una profecía, y no se puede saber nada de cierto en cuanto a los caminos de Dios con respecto a esto, como tampoco con respecto a las cosas celestiales, sin estudiar la profecía. Es indudable que uno puede gozar de comunión con Dios en el momento actual, y esto es a;gp que ya es nuestro desde ahora; pero cuando hablamos de los detalles de la gloria venidera, se trata de un tema profético. Todo lo que va más allá del presente y no es profecía de Dios, es especulación humana.
Por otra parte, se afirma que la profecía es, muy importante cuando ha sido cumplida, y esto es indudable, porque demuestra la veracidad de la palabra de Dios. Pero, ¿puede un hijo de Dios emplear tal lenguaje, y hacer tal uso de la profecía? Es como sí alguien me tratara como un amigo, colmándome de beneficios, comunicándome todos sus pensamientos e informándome de todo lo que sabe que ha de suceder, y yo sólo me fuera a servir de lo que me dijera para asegurarme posteriormente, cuando las cosas sucedieran así, de que se trata de una persona veraz. Queridos amigos, es una gran injuria a la bondad, a la amistad de Dios, actuar así con Él. Y os digo que vosotros y yo, como cristianos, no necesitamos ver el acontecimiento antes de creer que Dios ha dicho la verdad. Vosotros creéis ya que la profecía es la palabra de Dios.
Por demás, la mayor parte de las profecías se cumplirán al final, en los tiempos postreros, y entonces será demasiado tarde para convencerse de su carácter divino. Nos han sido dadas para dirigirnos ahora dentro de los caminos del Señor, y para ser nuestra consolación, haciéndonos comprender que es Dios quien lo ha dispuesto todo, y no el hombre. De esta manera, las pasiones, en lugar de ser dirigidas a la política, se calman; veo lo que Dios ha dicho, leo en Daniel que todo está dispuesto anticipadamente, y me tranquilizo. Y separado de esas cosas mundanas, puedo estudiar por adelantado la profundidad y perfecta sabiduría de Dios; me ilustro y me adhiero a Él, en lugar de seguir mis propios caminos. Veo, en los acontecimientos que se tienen lugar, el desarrollo de los pensamientos del Altísimo, y no un dominio abandonado a las pasiones humanas. Y es mediante la profecía, especialmente en los acontecimientos que se cumplen al final, que nos es mostrado el carácter de Dios, todo lo que Dios ha querido decir acerca de Sí mismo, de Su fidelidad, Su justicia, Su poder, Su longanimidad, pero también el juicio que ejecutará con certidumbre sobre la orgullosa iniquidad, y la venganza deslumbradora que arrojará sobre aquellos que corrompen la tierra, para que sea establecido Su gobierno en paz y bendición para todos. En una palabra, como aquello que está anunciado por boca de los profetas, en cuanto a los judíos, demuestra el carácter de Jehová, Su fidelidad y todos Sus atributos, de la misma manera lo que se enseña acerca de la Iglesia exhibe el carácter del Padre. La Iglesia está en relación con Dios en Su carácter de Padre, y los judíos con Dios en Su carácter de Jehová, que es el nombre característico de la relación de ellos con Dios.
El domingo pasado alguien os citó a algunos entre vosotros aquel famoso pasaje de Pablo: «Me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado» (1 Co 2:2). Deseo decir algo con respecto a esto. Este pasaje es constantemente presentado como objeción contra el estudio de lo que está revelado en la Palabra. Esto proviene de dos causas; lo primero, de aquella prolífica fuente de error, que es la frecuente cita de un pasaje sin examinar el contexto; la otra causa es, ¡ay!, una ausencia de rectitud, un deseo de detenerse en los caminos del Señor, y de saber tan poco como sea posible. No es cierto, no se dice que nos debamos limitar al conocimiento de Jesucristo sólo como crucificado. Hace falta conocer a Jesús glorificado, a Jesucristo a la diestra de Dios; es necesario que lo conozcamos como Sumo Sacerdote, como Abogado delante del Padre. Tenemos que conocer a Jesucristo tanto como sea posible, y no decir: Me he propuesto no saber nada entre vosotros más que a Jesucristo, y a éste crucificado. Decir tal cosa es tomar la palabra de Dios para abusar de ella.
El apóstol, hablando en medio de los paganos, de los filósofos de Corinto, quería decir que no había considerado entrar en el campo de la filosofía pagana, sino que se limitaba a Jesucristo, a Jesucristo el menospreciado de los hombres, para humillar mediante la cruz aquella vanagloria, basando la fe de ellos en la palabra de Dios, y no en la sabiduría humana. Pero también dice, en el mismo capítulo, que, desde el momento en que se encuentra en medio de cristianos, actúa de manera muy distinta: habla «sabiduría entre los que han alcanzado madurez» (v. 6). No quería filosofías humanas, pero, estando entre los maduros, dice: «hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez». Querer limitarse a Jesús crucificado es, insisto, querer limitarse a tan poco cristianismo como sea posible. En Hebreos 6 el apóstol dice que no quiere aquello que se le quiere hacer decir aquí; de hecho, condena lo que se nos propone en base de una falsa humildad, y dice: «Dejando los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección.»
Después de estas observaciones acerca del estudio general de la profecía, quiero recordar en pocas palabras cómo se revela Dios por medio de ella.
[h=4][SIZE=+1]El combate entre el postrer Adán y Satanás[/SIZE][/h]
El capítulo 12 de Apocalipsis nos presenta el gran objeto de la profecía y de toda la palabra de Dios, esto es, el combate que tiene lugar entre el postrer Adán y Satanás.
Es desde este centro de la verdad que resplandece toda la luz que despide la Sagrada Escritura.
Esta grande lucha puede tener lugar o bien por las cosas terrenales, y, en tal caso, es en el pueblo judío; o por la Iglesia, y en tal caso es en los lugares celestiales.
Es por esto que la profecía tiene dos partes: las esperanzas de la Iglesia y la de los judíos, aunque la primera, hablando con propiedad, no se llama profecía como tal, la cual trata de la tierra y de su gobierno por parte de Dios.
Pero, antes de entrar en esta gran crisis, el combate entre Satanás y el postrer Adán, es necesario desarrollar la historia del primer Adán, y esto es lo que se ha hecho. Finalmente, para que la Iglesia sea puesta en la situación de ocuparse de las cosas de Dios, es necesario ante todo que tenga la feliz certidumbre de su propia posición delante de Él.
En Su primera venida, Cristo cumplió toda la obra que el Padre le había encomendado en Su sabiduría en los consejos eternos de Dios; esto es lo que asegura la paz de la Iglesia. El Señor Jesús vino para introducir en el mundo, esto es, en el corazón de los fieles, la certidumbre de la salvación, el conocimiento de la gracia de Dios. Después de haber llevado a cabo esta salvación, se la comunica dándoles la vida. Su Espíritu Santo, que es el sello de esta salvación en el corazón, les revela las cosas venideras como hijos que son de la familia, herederos de los bienes de la casa. Dentro del período que separa la primera venida del Señor de la segunda, la Iglesia es reunida por la acción del Espíritu Santo, para tener parte en la gloria de Cristo cuando Él venga.
Estos son, en pocas palabras, los dos grandes temas que os he expuesto; esto es, que habiendo Cristo cumplido todo lo necesario para la salvación de la Iglesia, habiendo salvado a todos los que creen, el Espíritu Santo actúa ahora en el mundo para comunicar a la Iglesia el conocimiento de esta salvación. No viene para proponernos la esperanza de que Dios será bondadoso, sino a comunicarnos un hecho, el hecho de que Jesús ha cumplido ya la salvación de todos los que creen, y, cuando el Espíritu Santo comunica este conocimiento a un alma, ésta sabe que es salva. Así, estando en relación con Dios como hijos de Él, somos Sus herederos, «herederos de Dios, coherederos de Cristo». Todo lo que atañe a la gloria de Cristo nos pertenece a nosotros, y nos ha sido dado el Espíritu Santo: en primer lugar, para hacernos comprender que somos hijos de Dios. Es un Espíritu de adopción; pero, además, es un Espíritu de luz que enseña a los hijos de Dios cuál es su herencia. Por cuanto son uno con Cristo, les es revelada toda la verdad de Su gloria, la supremacía que tiene sobre todas las cosas, habiéndole establecido Dios como heredero de todas las cosas, y a nosotros como coherederos de Él.
Habiendo cumplido Cristo todo lo que era necesario, la Iglesia es recogida de entre todas las naciones, hasta la segunda venida de su Salvador, y es unida a Él. Ella tiene el conocimiento de la salvación que Él ha consumado, y de la gloria venidera, y el Espíritu Santo es, en los creyentes, el sello de la salvación consumada, y las arras de la gloria venidera.
Estas verdades arrojan una intensa luz sobre toda la historia del hombre. Pero recordemos siempre que el gran objeto de la Biblia es el combate entre Cristo, el postrer Adán, y Satanás.
¿En qué estado halló Cristo al primer Adán? En un estado en las profundidades del cual tuvo que entrar Él como cabeza responsable de toda la creación. Lo encontró en estado de caída, totalmente perdido. Y era necesario manifestar todo esto antes de la venida de Cristo. Dios no introdujo a Su Hijo como Salvador del mundo hasta que se cumpliera lo necesario para demostrar que el hombre era incapaz en sí mismo de todo bien. Toda la era del hombre, antes y después del diluvio, bajo la ley, bajo los profetas, no hace más que dar siempre testimonio, cada vez de manera más clara, de que el hombre estaba perdido. Fracasó en todo, bajo cada circunstancia posible, hasta que al final, habiendo enviado Dios a Su Hijo, los siervos dijeron: «He aquí el heredero, matémosle». Habiéndose llenado así la medida del pecado, sobrepujó también la gracia de Dios, dándonos la herencia a nosotros, miserables pecadores, la herencia con Cristo en la gloria celestial, de la que poseemos las arras, teniendo aquí abajo a Cristo por el Espíritu.
[h=4][SIZE=+1]La sucesión de las dispensaciones[/SIZE][/h]
Entro ahora un poco en la sucesión de las dispensaciones, y también en lo que toca al carácter de Dios a este respecto, y lo primero que quiero observar es el diluvio, porque hasta esta época no había habido, por así decirlo, gobierno en el mundo. La profecía que existía antes del diluvio era que Cristo iba a venir; las enseñanzas de Dios siempre tendían a este fin. «He aquí, el Señor viene», decía Enoc, «con sus santas miríadas.»
Pero pasemos ahora a Noé. En él tenemos el gobierno de la tierra, y a Dios entrando en juicio y confiando al hombre la espada del castigo.
Después tenemos el llamamiento de Abraham. Observemos que no es el principio del gobierno el que nos presenta aquí la Palabra, sino el de la promesa y el llamamiento a entrar en relación con Dios, en la persona de aquel que viene a ser la raíz de todas las promesas de Dios, Abraham, el padre de los creyentes. Dios lo llama, le hace salir de su patria, dejar su familia, mandándole que vaya a un país que le mostrará. Dios se le revela como el Dios de la promesa, que separa a un pueblo para Sí mismo por una esperanza que le da. Es en esta época que Dios se revela bajo el nombre de Dios Todopoderoso.
Después de esto Dios toma de entre los descendientes de Abraham, por este mismo principio de la elección, a los hijos de Jacob para que sean Su pueblo aquí en la tierra, y que sean objeto de todos Sus cuidados terrenales. Del seno de este pueblo ha de venir Cristo según la carne. Es en el seno de este pueblo de Israel que Él manifiesta todo Su carácter como Jehová; no es sólo un Dios de promesa, sino que es un Dios que reune los dos principios de gobierno y de llamamiento, que habían sido manifestados sucesivamente en Noé y en Abraham. Israel era el pueblo llamado, separado, pero separado para bendiciones terrenales y para gozar de la promesa, al mismo tiempo que para ser objeto del ejercicio del gobierno de Dios según Su ley.
Tenemos así el principio señalado en Noé, el del gobierno de la tierra, y el principio señalado en Abraham, el de su llamamiento y de su elección; y tenemos a Jehová que debe cumplir todo lo que Él ha anunciado como Dios de promesa, «que era, que es y que ha de venir», y gobernar toda la tierra según la justicia de Su ley, la justicia revelada en Israel.
Hemos visto que Dios hizo depender el cumplimiento de Sus promesas, en aquellos tiempos, de la fidelidad del hombre, y que preparó todas las ocasiones para ponerlo a prueba y manifestar, de manera detallada y como en una ilustración, todos los caracteres bajo los que actuaba para con él. Esto es lo que hizo bajo los sacerdotes, los profetas, los reyes, etc. Ahora deseo especialmente haceros observar que la profecía nos desarrolla la sucesión de estas relaciones de Dios con Israel y con el hombre, no sólo como manifestación de la caída del hombre, sino principalmente como manifestación de la gloria de Dios.
Cuando Israel transgredió la ley de todas las formas posibles, incluso en el seno de la familia de David, que fue el último sustento de la nación, en aquel momento de fracaso comenzó la profecía, en todos sus aspectos, y manifestando estos dos rasgos: El primero, la manifestación de la gloria de Cristo, para demostrar que el pueblo había faltado a la ley; el otro, la manifestación de la gloria venidera de Cristo, para que fuera el sustento de la fe de aquellos que deseaban observar la ley, pero que veían que todos fracasaban.
Es demasiado tarde para prestar atención a las profecías cuando ya han sido cumplidas. Aquellos a las que se éstas se dirigían debían someterse a los profetas mientras profetizaban; la palabra de Dios debía hablar a sus conciencias. Y así es con nosotros. Al mismo tiempo, había predicciones que anunciaban que el Mesías sería enviado, para venir y padecer, a fin de cumplir otras cosas de la mayor importancia.
La profecía tiene su aplicación propia a la tierra; no se profetiza acerca del cielo; trata de cosas que tienen que acontecer sobre la tierra, y es en esto en lo que la Iglesia ha errado; se ha pensado que iba a ser ella misma el cumplimiento de estas bendiciones terrenales, cuando en realidad es llamada a gozar de bendiciones celestiales. El privilegio de la Iglesia es tener su porción en los lugares celestiales, y, más tarde, las bendiciones se extenderán sobre el pueblo terrenal. La Iglesia es algo totalmente distinto, durante el rechazamiento del pueblo terrenal, que es rechazado a causa de sus pecados, y dispersado entre las naciones, de entre las cuales Dios ha escogido un pueblo para darle a gozar la gloria celestial con el mismo Jesús. El Señor, rechazado por el pueblo judío, ha venido a ser una persona totalmente celestial. Es esta doctrina la que se halla especialmente en los escritos de Pablo. No se trata ya del Mesías de los judíos, sino de un Cristo exaltado, glorificado, y la Iglesia unida con Él en el cielo; y es debido a no haber comprendido bien esta regocijante verdad, queridos amigos, que la Iglesia se ha debilitado de tal manera.
[h=4][SIZE=+1]La iglesia glorificada[/SIZE][/h]
Habiendo seguido así de manera resumida la historia de estas diversas dispensaciones, nos queda ahora por ver la Iglesia glorificada, pero sin que el Señor haya hecho dejación de ninguno de Sus derechos sobre la tierra. Él era el heredero; Él iba a derramar aquella sangre que sería el precio del rescate de la herencia. Como dijo Booz (cuyo nombre significa «en Él hay fuerza»), «El mismo día que compres las tierras de manos de Noemí, debes tomar también a Rut la moabita, mujer del difunto, para que restaures el nombre del muerto sobre su posesión». Era necesario que Cristo rescatara a la Iglesia, coheredera por gracia (como Booz, tipo de Cristo, rescató la herencia al tomar a Rut como mujer), habiendo recaído en ella la herencia por decreto de Jehová.
Así, tenemos a Cristo y la Iglesia teniendo derecho a la herencia, esto es, a todas las cosas que Cristo mismo ha creado como Dios. Pero, ¿cuál es el estado de la Iglesia en la actualidad? ¿Es que ella ha heredado ya estas cosas? Ni una sola, porque no podemos, hasta que estemos en la gloria, poseer ninguna, excepto el Espíritu de la promesa que es «las arras de nuestra herencia, hasta la redención de la posesión adquirida». Hasta este momento, Satanás es el príncipe de este mundo, el dios de este mundo; incluso acusa a los hijos de Dios en los lugares celestiales, que sólo ocupa por usurpación (lo cual debe tan sólo a las pasiones de los hombres, y al poder que ejerce sobre la criatura caída y alejada de Dios, aunque, en último término, la providencia de Dios haga que todo redunde para el cumplimiento de Sus consejos).
[h=4][SIZE=+1]El gobierno es transferido a los gentiles[/SIZE][/h]
Ahora, queridos amigos, habiendo considerado los derechos de Cristo y de Su Iglesia, consideremos cómo Cristo los hará valer. Será precisamente esto lo que nos llevará a ver, en su orden, el cumplimiento de estas cosas al final de todo. Sólo que, al llegar aquí (porque hasta ahora sólo he hablado de los judíos), debo echar un vistazo a los gentiles.
Hemos visto que cuando la ruina de la nación judía quedó consumada, Dios transfirió el derecho del gobierno a los gentiles; pero el gobierno de la tierra quedó entonces separado del llamamiento y de las promesas de Dios. Hemos visto estas dos cosas reunidas en el pueblo judío, el llamamiento de Dios y el gobierno sobre la tierra; pero quedaron distinguidas en el momento en que Israel fue puesto a un lado. Ya hemos visto estos dos principios: el gobierno en Noé, y el llamamiento en Abraham. Estos dos principios quedaron reunidos en los judíos; pero Israel fracasó, y desde entonces dejó de poder manifestar el principio del gobierno de Dios, porque Dios actuaba con justicia en Israel, y por cuanto el Israel injusto no podía ya ser el depositario del poder de Dios. Entonces Dios abandonó Su trono terrenal en Israel. Sin embargo, en cuanto al llamamiento terrenal, Israel siguió siendo el pueblo llamado: «porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.» En cuanto al gobierno, Dios puede transferirlo adonde quiera, y lo transfirió a los gentiles. Hay llamados de entre las naciones, pero es para el cielo. Nunca se transfiere el llamamiento de Dios para la tierra; este llamamiento queda para los judíos. Si quiero una religión terrenal, debo ser judío.
En el momento en que la Iglesia pierde su carácter celestial, lo pierde todo. ¿Qué sucede con las naciones después que se les asigna el gobierno? Se transforman en «bestias»; es con este nombre que se designa a las cuatro monarquías. Una vez que el gobierno ha sido transferido a los gentiles, pasan a ser opresoras del pueblo de Dios. Tenemos, en primer lugar, a los babilonios; en segundo lugar, a los medos y a los persas; luego, a los griegos; y finalmente, a los romanos. Ahora bien, esta cuarta monarquía consumó su crimen en el mismo momento en que los judíos consumaron el suyo, al hacerse cómplice, en la persona de Poncio Pilato, de la voluntad de una nación rebelde, para dar muerte a Aquel que era el Hijo de Dios y el Rey de Israel. El poder gentil está caído, como lo está el pueblo llamado, el pueblo judío.
Y entre tanto, ¿qué sucede? Primero, tiene lugar la salvación de la Iglesia. La iniquidad de Jacob, el crimen de las naciones, el juicio del mundo, el de los judíos, todo ello pasa a ser la salvación de la Iglesia, que es consumada en la muerte de Jesús. En segundo lugar, todo lo que ha sucedido desde estos hechos tiene por objeto tan sólo la reunión de los hijos de Dios. Dios muestra en todo ello suma paciencia. Los judíos, el pueblo llamado, se ha convertido en rebelde, y ha sido echado de la presencia de Dios; las naciones se han vuelto igualmente rebeldes, pero el gobierno sigue en ellas; en estado caído, ciertamente, pero siempre está ahí la paciencia de Dios, esperando hasta el fin. Y luego, ¿qué sucederá?
Que la Iglesia se reunirá con el Señor en los lugares celestiales.
[h=4][SIZE=+1]Los acontecimientos después que la Iglesia sea arrebatada[/SIZE][/h]
Supongamos ahora que ha llegado el momento decretado por Dios, y que toda la Iglesia es reunida; ¿qué sucederá con ella? Que irá de inmediato al encuentro del Señor, y tendrán lugar las bodas del Cordero, siendo la salvación consumada en la misma sede de la gloria, en los lugares celestiales. ¿Dónde estarán entonces las naciones? Seguirá estando allí el gobierno de la cuarta monarquía; los judíos se reunirán en su estado de rebelión, e incluso, en su mayoría, se someterán al Anticristo, para hacer la guerra al Cordero. ¿Por qué sucede esto? ¿Por qué el Evangelio no ha impedido tal estado de cosas? Porque Satanás, hasta este momento, no ha sido nunca expulsado del cielo, y que por consiguiente, todo lo que Dios ha hecho aquí abajo para el hombre ha sido arruinado, bien el gobierno de los gentiles, bien la relación presente de los judíos con Dios; todo ha sido deteriorado por la presencia de Satanás, siempre allí, ejerciendo su funesta influencia.
Pero ahora Dios va a intervenir. ¿Y qué hará? Desposeerá a Satanás, echándolo del poder. Esto es lo que hará Jesús cuando se reuna la Iglesia con Él, y cuando comenzará a actuar para poner todas las cosas en orden.
Queridos amigos, cuando la Iglesia sea recibida por Cristo, habrá una batalla en el cielo, para la purificación de la sede celestial del gobierno de estas fecundas fuentes de mal, de estos agentes activos de los males de la humanidad y de toda la creación. El resultado de tal combate es fácil de preveer; Satanás será echado del cielo, sin ser aún atado; pero será lanzado sobre la tierra, adonde llegará con gran ira, porque sabe que le queda poco tiempo. Desde este momento, el poder quedará establecido en el cielo según los propósitos de Dios. Pero en la tierra será distinto, porque, cuando Satanás sea echado del cielo, incitará a toda la tierra, y sublevará de manera particular a la tierra apóstata rebelada contra el poder de Cristo que viene del cielo. Se dice: «Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar!...»
Así, los cielos creados serán ocupados por Cristo y Su Iglesia, y Satanás vendrá con gran ira sobre la tierra, teniendo poco tiempo. Bajo la influencia del Anticristo, la cuarta monarquía pasará a ser la esfera especial en la que se manifestará entonces la actividad de Satanás, que unirá a los judíos con este príncipe apóstata contra el cielo. No entro aquí en las pruebas escriturarias: ya hemos hablado de ellas; me limito a recapitular los hechos en el orden de su cumplimiento. Es innecesario añadir que el resultado de todo esto será el juicio y la destrucción de la cuarta bestia y del Anticristo. Jesucristo destruirá, en este mismo juicio, el poder de Satanás en el gobierno que hemos visto confiado a los gentiles. El Inicuo que ejerce este poder, unido a los judíos, y habiéndose instalado en Jerusalén como el centro de gobierno de la tierra, será destruido por la venida del Señor de señores y Rey de reyes, y Cristo ocupará de nuevo esta capital de gobierno, que se convertirá en la sede del trono de Dios sobre la tierra.
Pero, aunque el Señor haya descendido a la tierra, y aunque haya sido destruido el poder de Satanás, y haya sido establecido el gobierno en manos del Justo, no por ello habrá quedado toda la tierra sometida bajo Su cetro. El remanente de los judíos está liberado, y la bestia y el Anticristo destruidos, pero el mundo, no reconociendo aún los derechos de Cristo, deseará poseer Su heredad; y el Señor tendrá que despejar el terreno para que los moradores de la tierra gocen las bendiciones de Su reinado sin perturbaciones ni estorbos, y para que en este mundo, tanto tiempo sometido al Enemigo, sean establecidos el gozo y la gloria.
Lo primero que hará el Señor será purificar Su tierra (el país que pertenece a los judíos) de los tirios, filisteos, sidonios, de Edom, Moab, Amón, en resumen, de todo lo que se encuentra entre el Éufrates y el Nilo. Esto será hecho por el poder de Cristo en favor de Su pueblo restaurado por Su bondad. Tenemos entonces al pueblo morando en seguridad; luego, todo el resto de Israel será recogido de entre las naciones. Cuando el pueblo esté así recogido en paz plena, vendrá otro enemigo: Gog; pero sólo vendrá para su perdición.
Creo que habrá, dentro de este tiempo, probablemente al comienzo de este período, aparte de los juicios públicos, una manifestación más serena, más íntima, del Señor Jesús a los judíos. Esto es lo que tendrá lugar cuando descenderá sobre el monte de los Olivos, donde Sus pies se afirmarán sobre el monte, siguiendo la expresión de Zacarías 14:3, 4. Es siempre el mismo Jesús; pero se revelará apaciblemente, y se les mostrará no en Su carácter de Cristo del cielo, sino como el Mesías de los judíos.
Una vez haya tenido lugar la restauración de los judíos y la manifestación del Señor, vendrá también bendición para los gentiles. La Iglesia habrá recibido bendición, habrá dejado de existir la apostasía de la cuarta monarquía, el Inicuo habrá sido destruido, lo mismo que los israelitas infieles; en resumen, el país de los judíos gozará de paz.
Pero después habrá el mundo venidero, preparado e introducido por medio de estos juicios y por la presencia del Señor, en lugar de la presencia del mal y del Maligno. Los que habrán visto la manifestación de esta gloria en Jerusalén saldrán a anunciar su venida a las naciones. Éstas se someterán a Cristo; reconocerán a los judíos como el pueblo bendito de Cristo, los llevarán a su país, y vendrán a ser ellas mismas el escenario de una gloria que, con centro en Jerusalén, se extenderá en bendición por todo lugar donde la raza humana podrá gozar de sus efectos. Al haberse extendido por todo lugar el testimonio de esta gloria, los corazones, llenos de buena voluntad, se someterán a los consejos y a la gloria de Dios, respondiendo a este testimonio. Cumplidas todas las promesas de Dios, y habiendo quedado establecido el trono de Jehová en Jerusalén, este trono vendrá a ser la fuente de bienaventuranza para toda la tierra; la restauración de los judíos será para el mundo como vida de entre los muertos.
Queda una cosa por añadir, y es que en esta época Satanás quedará atado, y que, consiguientemente, la bendición será sin interrupción, hasta que sea «desatado por un poco de tiempo». En lugar de la presencia del Adversario en las alturas, en lugar de su gobierno, que está ahora en el aire, en lugar de la confusión y de la desgracia que produce ahora hasta donde se le permite, estarán ahí Cristo y los Suyos, como fuente y medio de bendiciones siempre renovadas. El gobierno en los lugares celestiales vendrá a ser la garantía, y no el estorbo o el instrumento a regañadientes, de los beneficios de Dios. La Iglesia glorificada, testimonio para todos, por su mismo estado, de la magnitud del amor del Padre, y de aquella fidelidad que cumple todas Sus promesas y que más que colmará las esperanzas de nuestros débiles corazones, llenará con su gozo los lugares celestiales, y en su servició constituirá la dicha del mundo, para el que será instrumento de las gracias de las que gozará su corazón. Así será la Jerusalén celestial, testimonio en gloria de la gracia que la habrá puesto tan en alto. De en medio de ella brotará el río de vida en el que se encuentra el árbol de la vida, cuyas hojas son para la sanidad de las naciones; porque, en la misma gloria, la Iglesia mantendrá este dulce carácter de gracia. Al mismo tiempo, y sobre la tierra, la Jerusalén terrenal será el centro del gobierno y del reino de la justicia de Jehová. Al ser testimonio, por su posición y gloria aquí en la tierra, de la fidelidad de Jehová su Dios, como lo ha sido, en sus desdichas, de Su justicia, pasará a ser, como sede de Su trono, el centro del ejercicio de esta justicia. «La nación o el reino que no te sirviere, perecerá» (Is 60:12). En efecto, dentro de este estado de gloria terrenal, aunque situada en él por el nuevo pacto, esta ciudad conservará aún su carácter normal, para que pueda ser testigo del carácter de Jehová, como la Iglesia lo es del carácter del Padre. Dios manifestará el pleno significado de Su nombre de «Dios Altísimo, poseedor de los cielos y de la tierra»; y Cristo cumplirá, en su plenitud, las funciones de Sacerdote según el orden de Melquisedec, quien, después de la victoria lograda sobre los enemigos del pueblo de Dios, bendecirá a Dios en nombre del pueblo, y al pueblo de parte de Dios (véase Gn 14:18 y ss.).
[h=4][SIZE=+1]Conclusión[/SIZE][/h]
Queridos amigos, comprenderéis que hay una multitud de detalles que no he tocado; por ejemplo, las circunstancias de los judíos que serán perseguidos en Judea. Hay pasajes que nos enseñan acerca de ello. Pero este bosquejo general os llevará a considerar por vosotros mismos la Palabra de Dios acerca de todo este tema. Por lo que a mí respecta, le doy la mayor importancia a los grandes rasgos de la profecía, y la razón es ésta: Como ya he dicho, existe, por una parte, la distinción de las dispensaciones, que se hacen sumamente claras bajo la consideración de estas verdades; por otra parte, se desvela plenamente mediante ellas el carácter de Dios. Con todo, nada hay que impida estudiar la profecía hasta en sus más mínimos detalles. Si intentamos examinar las obras humanas de esta manera, encontraremos una multitud de imperfecciones; pero es al contrario con las obras de Dios; cuanto más se entra en sus más pequeños detalles, tanta más perfección se ve.
Quiera Dios perfeccionar en nosotros, y en todos Sus hijos, esta separación del mundo que debe ser, delante de Dios, el fruto de la esperanza expectante de la Iglesia, al tener a la vista estas bendiciones celestiales, y también los terribles juicios que caerán sobre todo aquello que ata al hombre a este mundo. Porque el juicio caerá sobre todos estos objetos terrenales. ¡Que Dios perfeccione también los deseos de mi corazón, y el testimonio del Espíritu Santo!
 
Re: LA GRAN BABILONIA DEL FIN Y LA BESTIA CON EL NÚMERO 666

Junegofe, curioso que tanto el 6+6+6=18 y 8+1=9

9+9+9= 27 . 2+7= 9

Curioso que ambos den 9

Hola edcentinela. 666 es el número de la Bestia. El apóstol Juan nos dice que el que tenga inteligencia, que calcule el número de la Bestia. Y este número, después de calculado, nos entrega el número 9... Después del 9 ya no se puede calcular más porque ya no hay más cifras, entonces, el número de la Bestia, después de calculado, es el 9.

9 es la llave que nos abrirá la puerta de muchos misterios en el tiempo del fin. Para los cristianos que han calculado este número así, el 9 nos indicará cosas importantes relacionadas con la Bestia. Pero para el mundo del ocultismo y la magia, es todo lo contrario, pues el número 9, para el ocultismo y la magia, es un misterio de "conocimiento y sabiduría" muy superior a otros misterios.

Ahora veamos algunos detalles importantes de esta profecía para que no nos olvidemos y podamos relacionarlos con los acontecimientos que vivimos en estos tiempos del fin:

LA GRAN BABILONIA DEL FIN Y LA BESTIA CON EL NÚMERO 666

"Ahora veamos cómo el apóstol Juan nos descubre a la Bestia del Fin con sus dos distintas apariencias. El apóstol ve tres Bestias (tres imperios de guerra), desde los tiempos de Jesucristo hasta el tiempo del Fin, pues ve un Dragón y dos Bestias. Y a la Bestia del tiempo del Fin, la última Bestia, la ve con dos cuernos de cordero... Esta Bestia que tiene dos cuernos de cordero habla como un Dragón, y además está marcada con un número: el 666. Ahora escribiremos la profecía:

"Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón.......... También hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres. Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió. Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase. Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre. Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, calcule el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis". (Apocalipsis 13:11-17)

Como vemos, esta Bestia del Fin se nos presenta con la apariencia de mansedumbre (dos cuernos de cordero), pero en realidad habla como un dragón. Y es que los imperios de guerra siempre se rodean de religiones y religiosos que se hacen llamar cristianos pero no siguen los mandamientos misericordiosos del Evangelio, pues en realidad justifican guerras, penas de muerte y esclavitud como imponían los judíos antiguos seguidores de las leyes del viejo testamento.

En la segunda visión de la Bestia del Fin, el apóstol ve a la Bestia con siete cabeza y diez cuernos y a la reina babilónica sentada sobre ella. El apóstol así nos dice:

"Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas; con la cual han prostituído los reyes de la tierra, y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su prostitución. Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos. Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su prostitución; y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA. Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro". (Apocalipsis 17:1-6)

Esta Bestia que surgirá en los tiempos del Fin se nos presenta con estas dos apariencias, pero dominará sobre toda la Tierra. Muchas son las interpretaciones que se han hecho sobre estas dos visiones de la Bestia. En las siguientes respuestas os entregaré mi interpretación, pero quedáis todos invitados a dar también vuestra interpretación".
 
Re: LA GRAN BABILONIA DEL FIN Y LA BESTIA CON EL NÚMERO 666

Junegofe, curioso que tanto el 6+6+6=18 y 8+1=9

9+9+9= 27 . 2+7= 9

Curioso que ambos den 9

Te sigo recordando las profecías en relación con lo que tú dices del 666 y el número 9:


El apóstol Juan nos dice que el número de la Bestia es el 666, y también nos dice que el que tenga inteligencia calcule ese número. Y el cálculo que yo hago es el siguiente:

6+6+6 = 18 y 1+8 = 9.

9 es el número de la Bestia calculado, y el 9 es la llave que nos abrirá la puerta de muchos misterios en el tiempo del Fin.

Tú te puedes reír de este cálculo, pero tú no puedes probar que ese cálculo esté equivocado.

666 también es el número de años de cada imperio de la Bestia, y desde el tiempo de Jesucristo hasta nosotros, ha habido 3 tiempos de 666 años... 2000 años aproximadamente. Entonces, si cada 666 años aparece una Bestia, que es un imperio de guerra, mi cálculo es el siguiente:

- Desde Jesucristo hasta el 666 después de Cristo, es el reinado de la primera Bestia, que fue el imperio romano haciendo guerra contra todas las naciones, porque la Bestia es la guerra.

- La segunda Bestia es el tiempo desde el 666 hasta 1332, que fue el tiempo de guerras entre moros y cristianos (otro imperio de la Bestia).

- Y la tercera Bestia es el tiempo transcurrido desde 1332 aproximadamente hasta el año 2000 aproximadamente... Pero, como Jesucristo comenzó a predicar con 30 años aproximadamente, entonces al año 2000 hay que sumarle 30 años, que nos llevarían al año 2030 aproximadamente... Entonces el tiempo del fin estaría cerca...

Entonces estos tiempos, son los tiempos de guerra donde la Bestia ha pisoteado y ha destrozado con sus enormes dientes de hierro, tiempos donde ha habido dos grandes guerras mundiales y muchísimas otras guerras entre las naciones.

El tiempo de las tres Bestias (3 imperios de guerra de 666 años cada uno) están a punto de pasar. Entonces, ¿qué nos queda ahora?... Son muchos los cristianos que sienten que la Segunda Venida de Jesucristo está cerca, pero antes ha de suceder la caída de Babilonia, el imperio final del mundo simbolizando en una reina que tiene el poder como reina pero que no es viuda. La profecía así dice:

"Cuanto ella se ha glorificado y ha vivido en deleites, tanto dadle de tormento y llanto; porque dice en su corazón: Yo estoy sentada como reina, y no soy viuda, y no veré llanto; por lo cual en un solo día vendrán sus plagas; muerte, llanto y hambre, y será quemada con fuego; porque poderoso es Dios el Señor, que la juzga.Y los reyes de la tierra que han fornicado con ella, y con ella han vivido en deleites, llorarán y harán lamentación sobre ella, cuando vean el humo de su incendio, parándose lejos por el temor".... (Apocal 18:7)

Esto es lo que nos dicen las escrituras, y todo nos indica que el fin de la Gran Babilonia está cerca...
 
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