Todas las doctrinas tienen rabo de paja, que cuando se acercan a la candela se queman.
Todas dicen ser perfectas, impecables, porque los asiste el Espíritu Santo.
Pero cuando revisas su historia, sus conflictos internos, sus cambios de doctrinas y tradiciones, te das cuenta enseguida que allí no estuvo operando el Espíritu Santo.
¿Lo digo porque me considero perfecto?
Para nada en lo absoluto, nunca enseño que mis creencias son perfectas, infalibles y sin errores, sino todo lo contrario, entiendo que soy imperfecto y que cada día voy creciendo en sabiduría, con golpes a veces en la cabeza para poder despertar del error que venía cometiendo y rectificando.
Todas dicen ser perfectas, impecables, porque los asiste el Espíritu Santo.
Pero cuando revisas su historia, sus conflictos internos, sus cambios de doctrinas y tradiciones, te das cuenta enseguida que allí no estuvo operando el Espíritu Santo.
¿Lo digo porque me considero perfecto?
Para nada en lo absoluto, nunca enseño que mis creencias son perfectas, infalibles y sin errores, sino todo lo contrario, entiendo que soy imperfecto y que cada día voy creciendo en sabiduría, con golpes a veces en la cabeza para poder despertar del error que venía cometiendo y rectificando.