Estimados hermanos
El libro de Hebreos 6:4-6, en el texto y contexto de todo el capítulo; dice exactamente lo que dice; ni más ni menos.
Veamos:
"Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron el don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, y asimismo gustaron la buena palabra de Dios, y las virtudes del siglo venidero, y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios, y exponiéndole á vituperio" (Heb. 6:4-6)
Esta es una realidad. Y se cumple exactamente como lo expresa su Palabra. La obra redentora de Dios en favor del creyente tiene un principio... el perdón total y completo de todos los pecados del hombre, incluído el pecado de origen, el transmitido por Adán. Esto se realiza una sola vez y para siempre. Todos nuestros pecados..TODOS... son alcanzados por la obra redentora de Jesús; es decir, por su sacrificio o su muerte en la cruz (crucificción).
Es esta primera y única experiencia de este tipo; paralelamente a que sin embargo, el creyente puede volver a pecar; para lo cual Dios ha provisto a su Hijo como Mediador y Abogado, para interceder y finalmente perdonar nuestro pecado y restaurarnos a la comunión con Dios ( comunión que se pierde cuando pecamos)
Por tanto, Hebreos 6:6 nos dice una realidad; no podemos crucificar de nuevo al Señor Jesucristo, para el perdón TOTAL Y COMPLETO de nuestros pecados. Esta es una obra única;... obviamente sin perjuicio del perdón de nuestras faltas o pecados que podamos cometer en nuestro caminar hacia su presencia. Tantas veces como pequemos, deberémos recurrir a la sangre de Cristo (no a su sacrificio), para perdón y limpieza de aquellas faltas, y seguir gozando de la comunión con Dios.
Luego, cuando hemos sido hechos hijos de Dios, y por tanto (como dice Hebreos 6:4,5) con acceso a la buena Palabra de Dios, al don celestial, a la luz divina, participantes del Espíritu Santo y de las virtudes del siglo venidero... y volvemos a caer, nos apartamos, nos descaminamos, dejando de participar de la obra del evangelio y perdemos la comunión con Dios... es decir, volvemos al mismo lugar de donde nos sacó Dios a través de su Hijo,... cuando lejos de Dios volvemos a pecar voluntariamente; ES IMPOSIBLE que seamos otra vez renovados, o que volvamos a participar de nuevo de los beneficios del sacrificio del Hijo de Dios: Cristo (ya que ésta es una experiencia que por fe vivimos una sola vez en la vida;... es imposible gustarla de nuevo)
Su Palabra (Lucas 15) nos enseña de tres condiciones de los particpantes del reino de Dios; primero, aquel que es llamado de Dios a participar del evangelio: la "oveja perdida" BUSCADO por Cristo. Segundo, el mismo el creyente ya como tal, y "perdido" en la iglesia, sin actividad ni comunión con Dios: la "dracma perdida", BUSCADO por Cristo para su "reactivación". Y por último, lo que ahora nos ocupa: el "hijo pródigo", que no es BUSCADO por Dios.
Como señalaba; lo que dice Hebreos 6:4,5,6 está reflejado e ilustrado en la experiencia del "hijo pródigo". Allí se cumple lo que dice su Palabra: "es imposible que sean otra vez revonados para arrepentimiento".
Ya que el arrepentimiento está implícitamente activado en el ser humano por ingerencia divina; es decir; es Dios quien nos concede arrepentimiento para vida; es una influencia divina en nosotros.... esto acontece en el caso del pecador que no conoce a Dios (oveja perdida), y del que le conoce y se ha quedado inactivo (dracma perdida) Es decir, en estas dos situaciones, detrás de ellas, está Dios, Dios involucrado en buscar al perdido y al "estancado".
Pero, en la tercera situación (hijo pródigo) aquel que pidió su herencia (era heredero legítimo) y luego la pierde por vivir perdidamente. En éste caso, Dios no le busca, es decir, no hay ingerencia divina o externa, para volverlo a la comunión con Dios.
¿Porqué Dios no busca al hijo pródigo?... Porque es imposible que los que una vez gustaron el don celestial, la buena Palabra de Dios etc. etc........... sean otra vez renovados . Es decir, en ésta "restauración" DIOS NO SE INVOLUCRA.... Si no es el propio hijo pródigo que se vuelve a Dios, Dios no lo va a buscar... es muy expresivo que en ésta parábola, es el hijo quien se reconoce falto y es él quien se vuelve a Dios.... aunque luego, DESPUÉS QUE ÉL SE VUELVE AL PADRE, ..Dios sale a su encuentro...
Hay mucho más que decir y explicar si es necesario... ustedes tienen la palabra....
Dios bendiga.