Católico, apostólico... son todos los cristianos.
Si hablamos de la Iglesia bajo la obedicencia del patriarca (papa) obispo de la ciudad de Roma (Iglesia occidental, de rito latino) ciertamente ya desde muy pronto llegó en evangelio a Roma y la historia nos habla de un tal Lino, primer obispo de esta ciudad entorno al año 67 d.C. Es imposible siquiera plantear que en este momento del siglo I, los obispos de Roma tuviesen jurisdicción sobre la iglesia occidental (aquella donde la lengua latina era la vehicular) pues las comunidades cristianas forzosamente eran pequeñas y no podían estar bien organizadas. De hecho en la última década el tercer obispo de Roma, Clemente escribió almenos una carta a la Iglesia de Corintio con cierta autoridad, lo que parece confirmar que el sistema patriarcal o jurisdiccional era difuso.
Pero con el tiempo sabemos que los obispos de Roma acabaron teniendo jurisdicción sobre Italia, Galia. Britania, Hispania y Africa (occidental). Pero no llegaron a ejercerla sobre las iglesias griegas, sirias y egipcias (donde se concentraban la mayoría de los cristianos, por aquel entonces). Algunos hablan de un primado de honor del papa romano, pero la sade de Constantinopla parece haberlo disfrutado también desde que se desplazó la capital del Imperio o Bizancio. No olvidemos que durante más de dos siglos, Roma era la capital del Imperio, y un lugar de cultura, poder y atractivo para todas las gentes del mediterráneo, con lo que no es raro que destacase como una sede incluso más importante que Jerusalem (que después del siglo I, quedó eclipsada)
Pero lo que está claro es que la Iglesia comienza en Judea y Siria, a medidados del siglo I, bajo el ministerio de los apóstoles, entre los que destacaban: Pedro, Pablo y Santiago.