-Reitero que nunca dije que mi personalidad no me importara. Escribe número de Mensaje en que dices que lo dije.
-Es más que obvio que aunque somos siempre una y la misma persona, la personalidad actual del renacido en Cristo contrasta con la que fuimos cuando inconversos.
-Lo que es raro es esa distorsión mental que te lleva a leer lo que tu interlocutor no ha escrito.
Literalmente escribiste que una de tus personalidades no te preocupa ....
si no te preocupa puede leerse como que no te interesa despojarte de tu viejo hombre ...a eso me refiero
-Preocuparse con la propia personalidad solo puede conducir a un fatídico narcisismo.
-Con la conversión, el viejo hombre queda muerto para que viva la nueva criatura en Cristo. Ya nos hemos despojado del viejo hombre y revestido del nuevo (Col 3:9), pero lo que algunos hacen es cargarse sobre sus lomos la putrefacta osamenta (Ef 4:22) del viejo hombre ya crucificado y sepultado juntamente con Cristo (Rom 6:6,4).
-De mi personalidad el Espíritu de Dios ya se ocupa, por lo que a mí eso ya no me preocupa.