DavidRomero;n3299862 dijo:
Lo que me interesa y tengo en mi agenda para este tema es defender la COHERENCIA del texto inspirado.
Resulta que tú posición y otras similares es tremendamente competente en contribuir a que Pablo se vea cómo un idiota incapaz de ser COHERENTE consigo mismo y con el resto del texto Bíblico.
Quedó demostrado Bíblicamente que el don de Profecía es impartido por Espirtu Santo sin acepción de género. Hombres y mujeres han recibido el don de la profecía. Queda demostrado que cuando Pablo habla de que "las mujeres callen en la iglesia" no puede estar hablando de la labor profética, pues se estaría contradiciendo en apenas unos pocos capítulos y lo que es peor, estaría ignorando las "rarras expeciones" del texto inspirado. Lo que le desautorizaría como inspirado en este asunto. La única regla para la mujer profeta es que lo haga con la cabeza cubierta y en el debido orden.
La hermana mujer indudablemente tiene su lugar dentro de la iglesia, puede hablar cuando sea necesario y
tiene que callar cuando sea necesario.
Dios manda a callar a la mujer; y eso, ni con todas las argumentaciones y razonamientos humanos se puede borrar.
Tu último párrafo está en razón a un desconocimiento o falta de profundidad de las Escrituras; o simplemente por estar pre-juiciado y en base a eso, ignorar incluso la Palabra de Dios.
Es verdad que tanto hombres como mujeres pueden recibir el don de profecía; pero no es menos cierto, que cada uno, en el momento y lugar apropiado debe hace uso de esos dones. Tienes una enseñanza gráfica y práctica, por ejemplo, de cuando una hermana profeta debe callar, y si entiendes esto, entenderás también el contexto de "
la mujer calle en la congregación".
Su Palabra registra que Felipe tenía cuatro hijas que profetizaban; y que en una oportunidad, Pablo se hospedó en casa de Felipe, y llegó desde muy lejos de Judea a Cesarea, el profeta Agabo, para profetizarle a Pablo lo que le habría de acontecerle en Jerusalem.
ésta es la escritura:
[SUP] "[/SUP]
Y otro día, partidos Pablo y los que con él estábamos, vinimos á Cesarea: y entrando en casa de Felipe el evangelista, él cual era uno de los siete, posamos con él.
Y éste tenía cuatro hijas, doncellas, que profetizaban.
Y parando nosotros allí por muchos días, descendió de Judea un profeta, llamado Agabo;
Y venido a nosotros, tomó el cinto de Pablo, y atándose los pies y las manos, dijo: Esto dice el Espíritu Santo: Así atarán los Judíos en Jerusalem al varón cuyo es este cinto, y le entregarán en manos de los Gentiles.
Lo cual como oímos, le rogamos nosotros y los de aquel lugar, que no subiese á Jerusalem" (Hech. 21:8-12)
Claramente se ve aquí, la autoridad del varón sobre la mujer; Agabo no era esposo de ninguna de las cuatro hijas de Felipe. pero tenía la autoridad sobre ellas, como varón. La pregunta aquí es; ¿porqué tuvo que descender (después de varios días), un profeta desde tan lejos, a profetizarle a Pablo, si ahí mismo en la casa que se hospedaba por varios días, estaban cuatro profetas mujeres?
Si eran profetas, ¿porqué no le profetizaron a Pablo? Precisamente en este pasaje, es donde se cumple el "
no permito a la mujer hablar, sino, que esté en silencio" Ellas tenían la facultad de profetizar, como también lo puede tener hoy cualquier hermana mujer; pero ante la autoridad de un varón, y del calibre de Pablo, ellas debieron callar; porque DIOS, por su soberana voluntad; trajo desde lejos a un profeta varón, para que le profetizara a su siervo.
Como puedes ver, la hermana mujer puede enseñar, orar, predicar, profetizar etc. etc. pero también tiene que aprender que hay momentos,
en que debe callar.... por mandato del mismo Dios.