EL PASTOR UREÑA FRENTA AL CALVINISMO (SERMONES)



⚠ ️ Una vez escuché a un predicador afirmar, apelando más a la emoción que a la verdad, la frase: “Dios cree en ti”. Aunque suena motivadora, esta expresión pone patas para arriba la teología histórica y los fundamentos mismos del cristianismo. No se trata de un simple error ingenuo sino de una profunda distorsión doctrinal del mundo pentecostal popular. En la Escritura, no es Dios quien cree en el hombre, sino el hombre quien es llamado a creer en Dios. Invertir este orden desconocer la gracia y la biblia misma, no engrandece a Dios, sino que lo reduce a una proyección emocional humana.

Atribuirle fe a Dios es desconocer su naturaleza. La fe, bíblicamente entendida, implica confiar en aquello que no se ve o no se conoce plenamente (Hebreos 11:1). Pero Dios no cree ni confía en posibilidades futuras, porque no hay nada incierto para Él. Decir que Dios tiene fe en el hombre implica suponer que espera resultados, que observa el desarrollo de los acontecimientos para ver qué ocurrirá, lo cual contradice frontalmente la omnisciencia divina. La Escritura revela a un Dios que no reacciona, sino que decreta; que no aprende, sino que conoce; que no espera, sino que gobierna.

La idea de un Dios que “cree en ti” es, en el fondo, un dios reducido, moldeado por el lenguaje motivacional moderno, más cercano a la autoayuda que a la revelación bíblica. Es ingenuo pensar en un Dios que deposita expectativas en el hombre cuando la Biblia enseña que el futuro le pertenece, le obedece y está bajo su soberano designio. Esta clase de discurso no fortalece la fe verdadera, sino que desplaza los atributos divinos (como la soberanía, la inmutabilidad y la aseidad) para hacer a Dios emocionalmente atractivo, pero teológicamente contradictorio.

Por esta razón, la teología sólida debe combatir el lenguaje motivacional vacío, no por falta de amor pastoral, sino por fidelidad a la verdad. El pueblo de Dios no necesita un Dios que “crea en ellos”, sino conocer al Dios que reina, salva, decreta y cumple todo su propósito. Solo cuando la Iglesia enseña correctamente quién es Dios, el hombre puede ubicarse en su lugar correcto: dependiente, llamado al arrepentimiento y a la fe.

La Escritura es contundente al respecto:

“Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí; que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero.”
(Isaías 46:9–10, RVR1960)

¡Este es el Dios bíblico! no uno que cree en el hombre, sino uno en quien el hombre debe creer. Cualquier mensaje que altere esta verdad, por más emotivo que parezca, no edifica sobre el fundamento apostólico, sino sobre arena.


 



EL REPUDIO A LAS DOCTRINAS DE LA GRACIA Y LA OFENSA DE LA CRUZ.

2 Corintios 5:21(RVR1960)
Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.

La mayor ofensa de la cruz al sistema de este mundo, es que presenta la verdad de que fue necesario un sustituto que murió en lugar del pecador, para obtener una justicia que de ninguna manera y por mérito u obra alguna, puede ser obtenida. Esa fue la gran ofensa para Caín, a él le repugnaba aceptar la idea de un sacrificio de sangre. A él le resultó inaceptable la verdad de que no sea a través de sus obras expresadas en su ofrenda que pudiera ser aceptado. por eso aborreció tanto a Abel al punto de asesinarlo.

Algunos expresan abiertamente su repudio a la cruz, pero otros expresan ese repudio de manera encubierta enmascarados en la falsa piedad del legalismo judaizante, Y OTROS ENMASCARAN ESE REPUDIO, EN EL FALSO EVANGELIO DE SALVOS POR GRACIA PERO PRESERVADOS POR OBRAS, PUES A ESTOS ULTIMOS TAMBIEN LES REPUGNA ACEPTAR QUE LA JUSTIFICACIÓN DESCANSE SOLAMENTE EN LA OBRA PROPICIATORIA DE CRISTO Y QUE ESA JUSTIFICACIÓN ES DEFINITIVA E IRREVOCABLE.

La conclusión es que detrás de todo repudio a las doctrinas de la gracia, es altamente probable que lo que se esté manifestando sea la ofensa que produce la cruz.

Solo a Dios sea La Gloria.



 


EN CUANTO A LA PSEUDO PREDICACIÓN EXPOSITIVA

Partiendo de la premisa, de que la predicación expositiva, es aquella en donde el predicador se esfuerza en transmitir fielmente el mensaje que Dios nos dejó, ya sea en un texto, en un capítulo o en un libro determinado de la Biblia. He llegado a preguntarme cosas tales como:

¿Qué autoridad puede tener para afirmar que su predicación es expositiva, un predicador que está atado al servilismo denominacional?.

¿Cómo puede afirmar que predica en expositivo, alguien que por adherir al amilenialismo reformado, (que cree que la atadura de satanás de Apocalipsis 20 es algo que ya sucedió) le trata de explicar a su congregación, que aunque 1 de Pedro 5:8 dice que el diablo anda como león rugiente buscando aquien devorar, en verdad dicho texto debe interpretarse en el sentido de que aun un león atado puede hacer mucho daño? ¿De qué fiel exposición estamos hablando ante semejante distorsión del significado del texto?. Y si a esta pregunta le sumamos la tremenda inconsistencia en la que se cae cuando al mismo tiempo que se dice creer en el llamamiento eficaz, se diga también que el diablo tuvo que ser atado para que los escogidos ya no sean engañados

¿Estos predicadores creen o no creen en el llamamiento eficaz? Pero también hay contradicciones, cuando al mismo tiempo que dicen creer en la elección incondicional, enseñan que Israel fue desechada a causa de su desobediencia. Está claro que en tal manojo de contradicciones no se puede hablar de predicación expositiva.

Y aplicando la misma consideración al campo de las doctrinas de la salvación, repetimos la misma pregunta; ¿Cómo puede afirmar que predica en expositivo, alguien que por adherir al arminianismo (que niega la soberanía de Dios en la salvación), al predicar sobre Juan 10 :27-30 donde claramente El Señor Jesucristo promete que sus ovejas no perecerán jamás y que nadie las arrebatará de su mano, tal predicador interpreta tal pasaje, diciéndole a su congregación que eso no es tan así, sino que el no perecer jamás y el no ser arrebatados está sujeto al esfuerzo humano?

También me he preguntado, ¿qué autoridad tiene para hablar de predicación expositiva, un teólogo, o maestro o predicador, que se ha determinado a atar su entendimiento al cesacionismo, siendo que no hay un solo texto del Nuevo Testamento en donde se enseñe que los dones del Espíritu Santo, eran solo para la iglesia primitiva?

La conclusión es que hoy mucho se habla de predicación expositiva, pero lo cierto es que mucho de lo que se recibe como exposición bíblica, no son más que interpretaciones humanas. Por eso es tan importante que todo cristiano asuma la misma actitud de los cristianos de Berea.

Solo a Dios sea la Gloria.