Tobi:
He visto tu artículo. Me parece muy acertado.
Este mismo criterio es aplicado al orden espíritual en la Iglesia.
Aqui pongo tu artículo, pues esta en regla, conforme a las Escrituras.
FE Y CREENCIAS
He observado reiteradamente que muchos de nuestros foristas confunden los términos fe y creencias.
La fe, desde la perspectiva bíblica es un don de Dios.
Entonces no es algo que generamos nosotros sino que nos viene dado. Se trata de un regalo del Señor. Esta fe nos estimula a buscar cual sea la voluntad de Dios en y para nuestras vidas. Consecuentemente a indagar en el depósito doctrinal contenido en el Nuevo Testamento, donde está escrito todo aquello que inspira la vida del creyente, las cosas que debe creer y las que debe rechazar.
Así, pues, cualquier forma doctrinal que no esté definida en el Nuevo Testamento es mejor rechazarla ya que nos puede llevar a confusión.
En cuanto a las "creencias" abundan en toda forma de religiosidad e incluso las hay que sus defensores las convierten en lo que llaman "dogmas de fe" y entonces para los adeptos de aquella forma de religiosidad son de obligada aceptación. Afirman que dichas creencias dan contenido a la fe. Consecuentemente, nos encontramos con las susodichas creencias son generadoras de fe y eso contradice que la fe sea don de Dios, sino el fruto de ellas.
Cuando fue promulgado el llamado Credo Niceno, la intención de quienes lo redactaron no fue pensando en aquellos que eran cristianos, sino en quienes tergiversaban el contenido del Nuevo Testamento. Mediante el Credo les decían: Eso es lo que enseñaron los Apóstoles de Jesucristo y eso es lo que enseñamos nosotros en cuanto que seguidores de los mismos.
La mayoría de los que participamos en estos foros estamos viviendo en países de los llamados de tradición católica. Esta "tradición" enseña un montón de doctrinas que no están definidas ni el Nuevo Testamento ni tampoco en el Credo Niceno. Y lo más grave es que la mayoría de ellas han sido promulgadas como "dogmas de fe" y por ende de obligada aceptación y al extremo de que ni siquiera pueden ser discutidas o analizadas.
Por ejemplo.
Dónde está en el N. T. Y en el Credo Niceno:
La infalibilidad del papa.
El Primado de una Sede con autoridad sobre las demás.
Los dogmas marianos.
El llamado "sacrificio" de la misa para remisión de pecados.
La Confesión auricular a un sacerdote. (¿Con qué autoridad pronuncia la frase: "yo te absuelvo" si el único que puede absolver del pecado es Dios?)
La lista es enormemente larga, pero con estos, se demuestra que las doctrinas que sostiene no están contempladas ni el Credo Niceno ni en el Nuevo Testamento.
Así, la pretendida fe que genera estas creencias es una fe falsa.
Que el Señor bendiga la fe que viene exclusivamente de él.
He visto tu artículo. Me parece muy acertado.
Este mismo criterio es aplicado al orden espíritual en la Iglesia.
Aqui pongo tu artículo, pues esta en regla, conforme a las Escrituras.
FE Y CREENCIAS
He observado reiteradamente que muchos de nuestros foristas confunden los términos fe y creencias.
La fe, desde la perspectiva bíblica es un don de Dios.
Entonces no es algo que generamos nosotros sino que nos viene dado. Se trata de un regalo del Señor. Esta fe nos estimula a buscar cual sea la voluntad de Dios en y para nuestras vidas. Consecuentemente a indagar en el depósito doctrinal contenido en el Nuevo Testamento, donde está escrito todo aquello que inspira la vida del creyente, las cosas que debe creer y las que debe rechazar.
Así, pues, cualquier forma doctrinal que no esté definida en el Nuevo Testamento es mejor rechazarla ya que nos puede llevar a confusión.
En cuanto a las "creencias" abundan en toda forma de religiosidad e incluso las hay que sus defensores las convierten en lo que llaman "dogmas de fe" y entonces para los adeptos de aquella forma de religiosidad son de obligada aceptación. Afirman que dichas creencias dan contenido a la fe. Consecuentemente, nos encontramos con las susodichas creencias son generadoras de fe y eso contradice que la fe sea don de Dios, sino el fruto de ellas.
Cuando fue promulgado el llamado Credo Niceno, la intención de quienes lo redactaron no fue pensando en aquellos que eran cristianos, sino en quienes tergiversaban el contenido del Nuevo Testamento. Mediante el Credo les decían: Eso es lo que enseñaron los Apóstoles de Jesucristo y eso es lo que enseñamos nosotros en cuanto que seguidores de los mismos.
La mayoría de los que participamos en estos foros estamos viviendo en países de los llamados de tradición católica. Esta "tradición" enseña un montón de doctrinas que no están definidas ni el Nuevo Testamento ni tampoco en el Credo Niceno. Y lo más grave es que la mayoría de ellas han sido promulgadas como "dogmas de fe" y por ende de obligada aceptación y al extremo de que ni siquiera pueden ser discutidas o analizadas.
Por ejemplo.
Dónde está en el N. T. Y en el Credo Niceno:
La infalibilidad del papa.
El Primado de una Sede con autoridad sobre las demás.
Los dogmas marianos.
El llamado "sacrificio" de la misa para remisión de pecados.
La Confesión auricular a un sacerdote. (¿Con qué autoridad pronuncia la frase: "yo te absuelvo" si el único que puede absolver del pecado es Dios?)
La lista es enormemente larga, pero con estos, se demuestra que las doctrinas que sostiene no están contempladas ni el Credo Niceno ni en el Nuevo Testamento.
Así, la pretendida fe que genera estas creencias es una fe falsa.
Que el Señor bendiga la fe que viene exclusivamente de él.