DESENMASCARANDO AL ARMINIANISMO!!!

Salmos 1

Crea en mi, oh Dios, un corazón limpio...
4 Julio 2012
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El arminianismo clásico es un sistema teológico surgido a inicios del siglo XVII como respuesta al calvinismo.
Sus seguidores, conocidos como los remonstrantes, resumieron su postura en cinco puntos centrales.

A continuación se presentan esos cinco puntos tal como los sostiene el arminianismo clásico.

Si el staff del foro, me da su autorización no eliminando este hilo, refutaré cado uno de ellos a la luz de las Escrituras que amo y desde una perspectiva que he dado en llamar la Teología de la Sustitución Real y la Nueva Creación.


Bueno yo iré trabajando y si el tema se elimina entenderé que no es aceptado.
Prometo ser sumamente cuidadoso.
 
Primero que nada dejenme escribir un resumen y si alguno no está de acuerdo me lo dicen.
  • Depravación parcial: El ser humano está caído y afectado por el pecado, pero no hasta el punto de la incapacidad total. Gracias a una gracia preveniente otorgada universalmente, cualquier persona puede cooperar con Dios y elegir tener fe para salvación. La depravación, por tanto, no es “total” sino mitigada, dejando un espacio para que la voluntad humana responda a Dios.
  • Elección condicional: Dios elige (o predestina) para salvación a aquellos que Él prevé que cumplirán cierta condición, específicamente la fe en Cristo. Es decir, la elección divina está basada en el libre albedrío humano: Dios escoge a quienes Él sabe de antemano que decidirán creer.
  • Expiación universal: Cristo murió en la cruz por todos los seres humanos sin excepción. Su expiación es ilimitada en alcance, aunque solo quienes creen reciben sus beneficios. En la visión arminiana, la muerte de Jesús hizo posible la salvación de todos, pero no efectúa la salvación de nadie en particular hasta que la persona la acepta por fe.
  • Gracia resistible: Aunque la gracia de Dios busca atraer a todos al arrepentimiento, el ser humano puede resistir y rechazar esa gracia. Dios invita pero no fuerza la salvación de nadie; la obra del Espíritu Santo es necesaria pero no irresistible, ya que depende de la cooperación de la persona.
  • Posibilidad de perder la salvación: Un creyente genuino puede, por decisión propia o descuido, apartarse de Cristo y caer de la gracia, perdiendo así la salvación que antes poseía. La seguridad de salvación es condicional a la perseverancia humana: si uno deja de creer o cae en apostasía, queda nuevamente bajo condenación. (Muchos arminianos matizan este punto, pero el arminianismo original lo plantea como posibilidad real.)
No es mi intención ofender a nadie sino traerles una revisión de cada uno de estos puntos como intenté hacer con el Tulip calvxnxstx.
 
En este tema mi intención es refutar uno por uno estos cinco puntos con las Escrituras, utilizando la óptica de la Sustitución real y la Nueva Creación.

Voy a mostrarles que el arminianismo al igual que el cxlvxnxsmx) interpreta la salvación en un plano meramente legal y horizontal, sin distinguir correctamente entre lo que es el juicio de la Ley (muerte) y la gracia del evangelio (resurrección y nueva creación).

El idea es mostrar, que cada uno de estos postulados arminianos también son erróneos a la luz de la Palabra de Dios.
 
ESTOY CANSADO DE LOS "ISMOS"

Es más edificante nuestra identidad con Cristo, porque no admite cuestionamiento.
 
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Sigamos...

¿Entre la Depravación Total donde el ser humano está tan corrompido por el pecado que es incapaz de acercarse a Dios o creer en Cristo por su propia cuenta y la Depravación parcial donde el ser humano está también corrompido por el pecado, pero no hasta el punto de ser incapaz de acercarse a Dios o creer en Cristo por su propia cuenta no ven algo en común?

Ambas teologías ponen su mirada en la corrupción pero el problema no es la corrupción sino la sentencia divina de muerte.

El hombre no se perdió por corromperse porque aún corrompido hubiera podido seguir viendo para siempre si Dios no se lo impedía.

El problema estaba en que para el JUSTO y SANTO Dios esa corrupción era incompatible con la inmortalidad.

En este punto ambas posturas (calvinista y arminiana) se centran en un debate equivocado:

La intensidad o el grado de la corrupción humana.

Se enfocan en la condición del hombre
como el eje de la caída y del problema que necesita resolverse.

Pero la Biblia no presenta el problema central del hombre caído como un asunto de mayor o menor corrupción, sino de una sentencia judicial dictada por Dios mismo: "el día que comieres, ciertamente morirás" (Génesis 2:17).

El hombre no perdió la vida eterna simplemente porque se corrompió.

De hecho, aun siendo corrupto, podría haber seguido viviendo para siempre si Dios no hubiese actuado decisivamente.

La razón fundamental por la que perdió la vida fue que Dios, en Su perfecta santidad, no tolera la corrupción ligada a la inmortalidad:
"Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre. Y lo sacó Jehová del huerto del Edén" (Génesis 3:22-23).

Dios nunca le dijo a Adán que si comía del árbol se corrompería o que le sería más difícil buscarle, sino que directamente le anticipó que CIERTAMENTE moriría.

Lo decisivo no fue la profundidad o el grado de corrupción en sí misma, sino la incompatibilidad absoluta de cualquier tipo de corrupción con el carácter santo y justo de Dios.

Por eso, Dios dictó un veredicto categórico y definitivo de muerte.

Por último este debate entre "depravación total" y "depravación parcial" distrae del verdadero núcleo doctrinal:
  • Dios no intenta arreglar o reformar la carne corrupta.
  • Dios dictaminó la muerte de la carne corrupta (Romanos 6:23).
  • Dios provee un segundo Hombre incorruptible, Cristo, quien reemplaza al primer Adán (1 Corintios 15:45-49).

La cuestión no es qué tan corrupto es el hombre, sino que la corrupción misma es inadmisible para Dios.
La única salida que Dios da es la muerte del corrupto en Cristo, y luego la resurrección en un Hombre nuevo, sin corrupción alguna.

Esta es la gran verdad central que ambas perspectivas pasan por alto.

¿Pero este error es grave?​


Si porque la corrupción puede ser tratada pedagógicamente o progresivamente, pero la muerte no se trata: se ejecuta.

Y para Dios fue tan grave que él mismo expulsó al hombre del Edén y le negó el acceso al árbol de la vida para que no viviera eternamente en ese estado corrupto y caído (Génesis 3:22-24).

Incluso si el hombre caído tuviera voluntad, entendimiento o sensibilidad religiosa, lo cual históricamente muchos han tenido, eso no resolvería su problema principal y es que ya estaba condenado a muerte.

No se trata de que pueda o no pueda volver a Dios, sino que para Dios ya está muerto judicialmente ante Él.
Y eso no lo cambia el libre albedrío, ni la sensibilidad espiritual, ni el deseo.

¿Entonces qué se necesita?​

No un cambio de actitud, sino una sustitución de vida.
No una regeneración del hombre viejo, sino una muerte con Cristo y una nueva creación (2 Corintios 5:17; Romanos 6:6-11).

Cristo no vino a rehabilitar a Adán, sino a cerrar su ciclo y comenzar uno nuevo como el nuevo Adán y el último (1 Corintios 15:45).
 
Sigamos...

El juicio del diluvio: La confirmación de que el hombre debe ciertamente morir


Cuando Dios le dijo a Adán: “el día que comas, ciertamente morirás” (Génesis 2:17), no era una advertencia moral o simbólica sino un juicio totalmente JUSTO. Dios sabía que no existía otra solución

La corrupción entró en el hombre al adquirir una ciencia que Dios no le había dado, y esa corrupción no era reversible.

Esta gravedad se confirma siglos después, cuando la humanidad entera, descendiente de este hombre corrompido, se interna cada vez más y mas en el mal, como queda registrado en Génesis 6:5:
“Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.”

Y esta sentencia de muerte o juicio no fue emitido por capricho, sino tras la confirmación de que no había, ni habría, un justo que saliera naturalmente de esa humanidad caída.

El mismo texto lo dice:
“Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón” (Génesis 6:6).

Dios jamás destruiría a una humanidad reformable.
La elimina porque no puede ser reparada.


¿Y qué onda con Noé?​


La frase “pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová” (Génesis 6:8) no implica que Noé no estuviera corrompido, sino que Dios lo eligió en base a una gracia futura, en vista de una redención que aún no había sido manifestada (Romanos 3:25-26).
Noé fue justificado por fe y no por su limpieza moral interna.
“Por la fe Noé, siendo advertido por Dios… preparó el arca… y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe.” (Hebreos 11:7)

Por eso, aunque Dios lo llama justo, no es por una justicia intrínseca, sino por una justicia imputada.
Fue declarado justo en virtud de la gracia futura que Dios ya tenía determinada en Cristo, el Cordero preparado desde antes de la fundación del mundo.

Confirmación de esto en el diálogo con Abraham​


Cuando Abraham intercede por Sodoma, le pregunta a Dios si destruiría la ciudad si hubiera tan solo uno justo.
Y Dios le asegura que por uno no la destruiría (Génesis 18:32).

Esto demuestra algo poderoso:
Dios no ejecuta juicio sin haber examinado la posibilidad de que haya un justo.

Por lo tanto, si Dios envió el diluvio, es porque ya había visto, desde el inicio hasta el fin, que de esa humanidad jamás nacería un justo.

El hombre debía morir.
Y así se confirmó la validez del juicio original dado por Dios en el Edén: “ciertamente morirás”.

Ni el calvinismo con su depravación total como bloqueo volitivo, ni el arminianismo con su depravación parcial recuperable, pueden explicar la gravedad absoluta de la sentencia de Dios: no fue una cuestión de capacidad del hombre para creer, sino de una corrupción irreversible que hace de la muerte el único juicio justo.

Cristo no viene a regenerar la carne corrupta, sino a ponerle fin con su muerte, y dar vida nueva en una nueva creación.
❝Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo... condenó el pecado en la carne❞ (Romanos 8:3).
 
Dios confirma claramente su sentencia original en Génesis 6, destacando no sólo que el hombre está corrompido, sino que esta corrupción era irreversible e irreparable.

No se trata de una corrupción parcial o total; se trata de una corrupción definitiva e inaceptable:
"Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal." (Génesis 6:5)

Este juicio de Dios confirma que la sentencia original, "ciertamente morirás" (Génesis 2:17), era justa.
El hombre no tenía solución en sí mismo.

Esto se ratifica en la destrucción del diluvio:
  • La humanidad no solo no mejoró con el tiempo, sino que se hundió aún más en su corrupción.
  • Dios mismo confirma que no hay y no habrá justo alguno nacido del primer Adán:
    "No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios" (Romanos 3:10-11).

El hecho de que Noé haya hallado gracia (Génesis 6:8) no se debió a méritos propios o justicia inherente de su carne.
La "justicia" atribuida a Noé no era propia, sino una justicia imputada por gracia divina, proyectando anticipadamente la justicia que Cristo ofrecería al mundo:
  • "Noé halló gracia ante los ojos de Jehová" (Génesis 6:8).
  • "Justo" aquí no implica perfección o méritos, sino la aceptación divina por fe y gracia, anticipando la justicia en Cristo (Hebreos 11:7).
Esto queda confirmado cuando más adelante Dios dialoga con Abraham sobre Sodoma (Génesis 18:22-33):
  • Dios promete a Abraham que si hubiera un solo justo, no destruiría la ciudad (Gn 18:32).
  • Que finalmente Sodoma fuese destruida indica que Dios conocía perfectamente que allí no existía justo alguno, y confirma que la corrupción del hombre es definitiva y universal, incapaz de producir justicia real por sí misma.
Así, al enviar el diluvio en tiempos de Noé, Dios había hecho el mismo ejercicio que hizo con Abraham, concluyendo que jamás saldría justicia alguna de la carne caída del primer Adán.

Esto demuestra que:
  • La corrupción humana no es reversible ni reparable.
  • El juicio divino ("ciertamente morirás") es justo y definitivo.
  • La única solución posible es que Dios mismo proporcione un justo externo, el segundo Adán (Cristo).
Esta línea de pensamiento bíblico es la que confronta claramente a las posturas calvinistas y arminianas.

No se trata de que el hombre esté más o menos corrompido, sino de que:
  • Dios declaró definitiva la corrupción humana, y con ella la muerte.
  • Dios estableció como única solución la provisión de un nuevo hombre incorruptible (Cristo).
 
En cuanto al diagnóstico del problema, el calvinismo acierta más que el arrianismo.

Ambos ven la corrupción, pero el calvinismo al menos reconoce su profundidad, mientras que el arrianismo (o más ampliamente, ciertos sectores semi-pelagianos o restauracionistas) tiende a suavizarla, como si el hombre solo estuviera enfermo o desviado —pero aún con capacidad de volver por sí mismo.

Punto a favor del calvinismo:
  • Entiende que la depravación del hombre es total, no parcial.
  • Reconoce que el hombre no puede salvarse a sí mismo ni siquiera desear el bien por su naturaleza caída.
Pero ambos se equivocan en la solución:
  • El calvinismo pretende que Dios soluciona esto descorrompiendo el viejo hombre por regeneración previa para que crea. Es decir, repara lo viejo.
  • El arrianismo (y otros similares) sugiere que el hombre aún puede colaborar en su restauración. Es decir, que el viejo aún tiene remedio.

En cambio, la teología de la sustitución real y nueva creación plantea algo que ni uno ni otro sistema comprende del todo:
El problema no es solo la incapacidad de creer, sino la sentencia de muerte que pesa sobre la carne.
Por eso, la solución no es reformar el viejo hombre, sino destruirlo y crear otro nuevo en Cristo.

En resumen:
  • En diagnóstico: El calvinismo está más cerca (el paciente está muerto, no herido).
  • En tratamiento: Ambos fracasan. El primero intenta revivir el cadáver. El segundo motiva al muerto a moverse.
 
En terminos de diagnóstico sobre la corrupción del hombre, el calvinismo está más cerca de la verdad bíblica que el arminianismo.

¿Y por qué el calvinismo está más cerca en este punto?

Porque reconoce correctamente la realidad bíblica de que la corrupción humana es total e irreversible.
El calvinismo capta mejor la gravedad de la situación humana tras la caída:
  • El hombre está incapaz de producir justicia verdadera por sí mismo.
  • La corrupción del primer Adán no tiene arreglo ni mejora posible por métodos humanos.
En contraste, el arminianismo, al postular una corrupción parcial, subestima la radicalidad de la caída y la sentencia divina de muerte.

¿Dónde fallan ambas posturas en cuanto a la solución?
  • El Calvinismo: aunque correctamente ve la gravedad del problema, se equivoca al creer que la solución es una regeneración previa, soberana y selectiva del pecador, donde Dios mágicamente vivifica al hombre antes de creer. Este esquema no toma suficientemente en cuenta que Dios no viene a vivificar al viejo hombre, sino a sustituirlo mediante una nueva creación en Cristo.
  • El Arminianismo: subestima la gravedad del problema al afirmar que el hombre tiene cierta capacidad natural o parcialmente restaurada por gracia preveniente, para colaborar activamente en su salvación. Ignora que el viejo hombre está condenado a muerte y que solo una nueva creación (no una mejora o rehabilitación) puede salvarlo.
¿Cuál es entonces la solución bíblica?
La solución no es revivir al hombre viejo (calvinismo), ni estimular su colaboración (arminianismo), sino declarar la muerte del viejo hombre en Cristo, y ofrecer una nueva creación real en Cristo resucitado:
"Nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido" (Romanos 6:6).
"Si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron" (2 Corintios 5:17).
 
Después de un buen asado en familia con mi esposa, hijos, nietos, perros y gatos, volveré con el punto de la ELECCIÓN CONDICIONAL ARMINIANA...

Hasta la vista baby...
 
Sigamos...

El juicio del diluvio: La confirmación de que el hombre debe ciertamente morir


Cuando Dios le dijo a Adán: “el día que comas, ciertamente morirás” (Génesis 2:17), no era una advertencia moral o simbólica sino un juicio totalmente JUSTO. Dios sabía que no existía otra solución
Dios sabía que el hombre iba a fallar, iba a morir y la solución era que su Hijo moriría en lugar del hombre. El plan ya estaba diseñado desde antes de la fundación del mundo. Dios no improvisa, se anticipa a todo.
La corrupción entró en el hombre al adquirir una ciencia que Dios no le había dado, y esa corrupción no era reversible.

Esta gravedad se confirma siglos después, cuando la humanidad entera, descendiente de este hombre corrompido, se interna cada vez más y mas en el mal, como queda registrado en Génesis 6:5:
Génesis 6:5 deviene de la mezcla de los hijos de Dios con las hijas de los hombres, de mezclar el linaje piadoso con los impíos.
Y esta sentencia de muerte o juicio no fue emitido por capricho, sino tras la confirmación de que no había, ni habría, un justo que saliera naturalmente de esa humanidad caída.
No me la creo. Despues de la muerte de Abel, su padre Adan espero 130 años para que naciera un hijo conforme a su semejanza y a su imagen, su hijo Set, Gen. 5:3 de ese linaje piadoso nace Enoc, un profeta, quien caminó con Dios, de él Matusalen, Lamec, Noé.
El mismo texto lo dice:


Dios jamás destruiría a una humanidad reformable.
La elimina porque no puede ser reparada.
Dios creó la Tierra para ser habitada por el hombre, para que este señorease sobre la obra de sus manos, fue y sigue en pie su plan, no para ser eliminada. Lo afirma y pone su firma.

Isaías 45:18
"Porque así dijo Jehová, que creó los cielos; él es Dios, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso; no la creó en vano, para que fuese habitada la creó : Yo soy Jehová, y no hay otro".

El plan de Dios para el hombre no está arruinado, demorado si, pero se llevará a cabo al final de lo que viene.


¿Y qué onda con Noé?​


La frase “pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová” (Génesis 6:8) no implica que Noé no estuviera corrompido, sino que Dios lo eligió en base a una gracia futura, en vista de una redención que aún no había sido manifestada (Romanos 3:25-26).
¿En que sentido Noé estaba corrompido??????
Noé fue justificado por fe y no por su limpieza moral interna.
Algo más sobre la justicia de este hombre justo. La justicia de Noe, su justicia lo podía librar sólo a él, y no a sus hijos de los severos juicios de Dios sobre la tierra.

Ezequiel 14:20


"y estuviesen en medio de ella Noé, Daniel y Job, vivo yo, dice Jehová el Señor, no librarían a hijo ni a hija; ellos por su justicia librarían solamente sus propias vidas"


Por eso, aunque Dios lo llama justo, no es por una justicia intrínseca, sino por una justicia imputada.
Fue declarado justo en virtud de la gracia futura que Dios ya tenía determinada en Cristo, el Cordero preparado desde antes de la fundación del mundo.
Noé está en otro nivel más alto que los justificados por la fe en Jesucristo. Nosotros nos moriríamos ante los juicios de Dios como la espada, el hambre, fieras y la peste y solo en la tierra, imagina, si a justos se los cargó la peste provocada por el hombre , la del covid. De cualquier juicio:

Solo quedarían Noe, Daniel y Job.

Confirmación de esto en el diálogo con Abraham​


Cuando Abraham intercede por Sodoma, le pregunta a Dios si destruiría la ciudad si hubiera tan solo uno justo.
Y Dios le asegura que por uno no la destruiría (Génesis 18:32).
Ahí no dice 1 justo, "dice si hubiera 10 justos" no destruiría...
Esto demuestra algo poderoso:
Dios no ejecuta juicio sin haber examinado la posibilidad de que haya un justo.
10....diez, ....y por eso lo profetas hablan que el pueblo de Dios va a ser reducido a 10% en el fin un remanente quedará.
Por lo tanto, si Dios envió el diluvio, es porque ya había visto, desde el inicio hasta el fin, que de esa humanidad jamás nacería un justo.
Justo sólo 1, Jesús, y por Él, hacemos obras de justicia. La vida del único justo logró eso en los justos de la antigüedad y así hoy en el 2025
El hombre debía morir.
Y así se confirmó la validez del juicio original dado por Dios en el Edén: “ciertamente morirás”.

Ni el calvinismo con su depravación total como bloqueo volitivo, ni el arminianismo con su depravación parcial recuperable, pueden explicar la gravedad absoluta de la sentencia de Dios: no fue una cuestión de capacidad del hombre para creer, sino de una corrupción irreversible que hace de la muerte el único juicio justo.

Cristo no viene a regenerar la carne corrupta, sino a ponerle fin con su muerte, y dar vida nueva en una nueva creación.
y así es, debemos morir a lo que somos para que sólo la vida del Hijo quede en nuestra vida. No tenemos remedio en ese sentido, no hay arreglos para mejorar la carne que somos, debe ser crucificada, solo su vida es valiosa en los salvos, en este vaso de barro que somos. 😉
 
Dios sabía que el hombre iba a fallar, iba a morir y la solución era que su Hijo moriría en lugar del hombre. El plan ya estaba diseñado desde antes de la fundación del mundo. Dios no improvisa, se anticipa a todo.
Si claro. Dios es alto y muy grande que no es lo mismo que ser gordo.
Génesis 6:5 deviene de la mezcla de los hijos de Dios con las hijas de los hombres, de mezclar el linaje piadoso con los impíos.
Te entiendo y puede ser pero la sentencia de muerte viene desde Adán y por su desobediencia.
Dios no destruyó toda carne porque esta se volvió un poco mas corrupta.
Los testigos de Jehová tampoco creen que Jesús es Dios. No pasa nada.
Pero te voy a decir algo. Si Dios mató a hombres, jovenes, niños, bebes, mujeres embarazadas, abuelas, abuelos, niñas... y solo dejó a 8 personas y vos creés que Dios mató a justos o a padres de justos, entonces no conocés a tu Dios.
Todo bien. Yo no te condeno.
Despues de la muerte de Abel, su padre Adan espero 130 años para que naciera un hijo conforme a su semejanza y a su imagen, su hijo Set, Gen. 5:3 de ese linaje piadoso nace Enoc, un profeta, quien caminó con Dios, de él Matusalen, Lamec, Noé.
Te hago una pregunta...
¿Para vos Set es el tercer hijo varón de Adán o tuvo mas varones en el medio?
Dios creó la Tierra para ser habitada por el hombre, para que este señorease sobre la obra de sus manos, fue y sigue en pie su plan, no para ser eliminada. Lo afirma y pone su firma.
Isaías 45:18
"Porque así dijo Jehová, que creó los cielos; él es Dios, el que formó la tierra, el que la hizo y la compuso; no la creó en vano, para que fuese habitada la creó : Yo soy Jehová, y no hay otro".
Te entiendo.
¿Y vos pensás que la tierra no fue habitada?
¿Vos vivís en Marte?
APOCALIPSIS 21
1 Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más.

El plan de Dios para el hombre no está arruinado, demorado si, pero se llevará a cabo al final de lo que viene.
Los planes de Dios siempre se cumplen. Nunca se arruinan, ni tampoco se demoran.
¿En que sentido Noé estaba corrompido??????
Noé nació vendido al pecado como todos nosotros.
¿Vos no leés que Noé halló gracia?
Una persona justa no necesita de gracia.
Hay conceptos básicos que deberías empezar a aprender y a manejar.
Algo más sobre la justicia de este hombre justo. La justicia de Noe, su justicia lo podía librar sólo a él, y no a sus hijos de los severos juicios de Dios sobre la tierra.
A ver hermano...
El diluvio solo fue un adelanto de juicio porque todos los que murieron ahogados iban a morir un rato mas tarde.
Y tu ídolo Noé aunque se salvó en el arca no por eso no terminó estirando la pata.
Ezequiel 14:20
"y estuviesen en medio de ella Noé, Daniel y Job, vivo yo, dice Jehová el Señor, no librarían a hijo ni a hija; ellos por su justicia librarían solamente sus propias vidas"
Dale amigo... ¿en serio?
Una cosa es ser librado de un juicio adelantado a tener el derecho a no ver corrupción.
Noé, Daniel y Job librarían sus vidas de ese castigo específico pero nunca de la muerte.
TODOS van al Padre por Jesús.
Esto es que nadie se salva por si solo.
Noé está en otro nivel más alto que los justificados por la fe en Jesucristo.
Te repito. Ni idea tengo de las cosas en las que vos creés.
Nosotros nos moriríamos ante los juicios de Dios como la espada, el hambre, fieras y la peste y solo en la tierra, imagina, si a justos se los cargó la peste provocada por el hombre, la del covid. De cualquier juicio:
Solo quedarían Noe, Daniel y Job.
Ahí no dice 1 justo, "dice si hubiera 10 justos" no destruiría...
10....diez, ....y por eso lo profetas hablan que el pueblo de Dios va a ser reducido a 10% en el fin un remanente quedará.

Justo sólo 1, Jesús, y por Él, hacemos obras de justicia. La vida del único justo logró eso en los justos de la antigüedad y así hoy en el 2025

y así es, debemos morir a lo que somos para que sólo la vida del Hijo quede en nuestra vida. No tenemos remedio en ese sentido, no hay arreglos para mejorar la carne que somos, debe ser crucificada, solo su vida es valiosa en los salvos, en este vaso de barro que somos. 😉
El jueguito ese de los 50, 40, 30, 20 y 10 justos no pretende establecer números sino decirle a Abraham que Dios no destruiría a la ciudad si hubiera 1 justo.
Si no lo entedés está todo bien.
 
El calvinismo es dificil de dejar porque de pronto te das cuenta que encarar todo lo vomitivo que has sido y estar consciente que puedes perderte, da mucho miedo.
 
Primero refuta esto...
Ezequiel, hablando a Israel bajo el antiguo pacto, tenía toda la razón en insistir en la responsabilidad de perseverar en la justicia: era cuestión de vida o muerte bajo la Ley.
Pero esa misma insistencia en la impecabilidad demostraba que “por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de Dios” (Ro 3:20).
La Ley nos encerró bajo el pecado para llevarnos a Cristo (Gá 3:22-24). “El fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree” (Ro 10:4).
Ahora, en el nuevo pacto de gracia, es Jesucristo quien cumple la justicia en lugar del pecador, y ofrece esa justicia perfecta como un regalo al que cree.
Por eso, frente al argumento de que “la salvación depende del comportamiento continuo del justo”, respondemos: la salvación depende de la justicia continua de Cristo, que es eterna e inmutable.
El creyente verdadero está unido al Justo, y esa unión no se rompe por una caída ocasional, porque “si pecare, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo” (1 Jn 2:1).
La gracia nos coloca en un terreno firme donde podemos levantarnos tras la caída, arrepentirnos y seguir adelante, sabiendo que “donde el pecado abundó, sobreabundó la gracia” (Ro 5:20).
En suma, el Padre ha delegado el juicio al Hijo (Juan 5:22-29 RVR1960 - Porque el Padre a nadie juzga, sino que - Bible Gateway), y el Hijo vino no para condenar, sino para salvar (Jn 3:17). Bajo el juicio del Padre en la Ley, todos estábamos perdidos; bajo el juicio del Hijo en la gracia, hallamos salvación por medio de Su justicia. Esto no nos lleva a la apatía moral, sino a la gratitud y santidad: “la gracia de Dios… nos enseña que, renunciando a la impiedad, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente” (Tit 2:11-12). Pero nuestra confianza final descansa en Cristo.
Él es nuestra justicia (Jer 23:6), y en Él estamos seguros.
 
El calvinismo es dificil de dejar porque de pronto te das cuenta que encarar todo lo vomitivo que has sido y estar consciente que puedes perderte, da mucho miedo.
El catolicismo es dificil de dejar porque es la mejor iglesia del mundo y la única.
¿Adonde se puede ir un católico sin perderlo todo?
 
Ezequiel, hablando a Israel bajo el antiguo pacto, tenía toda la razón en insistir en la responsabilidad de perseverar en la justicia: era cuestión de vida o muerte bajo la Ley.
Pero esa misma insistencia en la impecabilidad demostraba que “por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de Dios” (Ro 3:20).
La Ley nos encerró bajo el pecado para llevarnos a Cristo (Gá 3:22-24). “El fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree” (Ro 10:4).
Ahora, en el nuevo pacto de gracia, es Jesucristo quien cumple la justicia en lugar del pecador, y ofrece esa justicia perfecta como un regalo al que cree.
Por eso, frente al argumento de que “la salvación depende del comportamiento continuo del justo”, respondemos: la salvación depende de la justicia continua de Cristo, que es eterna e inmutable.
El creyente verdadero está unido al Justo, y esa unión no se rompe por una caída ocasional, porque “si pecare, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo” (1 Jn 2:1).
La gracia nos coloca en un terreno firme donde podemos levantarnos tras la caída, arrepentirnos y seguir adelante, sabiendo que “donde el pecado abundó, sobreabundó la gracia” (Ro 5:20).
En suma, el Padre ha delegado el juicio al Hijo (Juan 5:22-29 RVR1960 - Porque el Padre a nadie juzga, sino que - Bible Gateway), y el Hijo vino no para condenar, sino para salvar (Jn 3:17). Bajo el juicio del Padre en la Ley, todos estábamos perdidos; bajo el juicio del Hijo en la gracia, hallamos salvación por medio de Su justicia. Esto no nos lleva a la apatía moral, sino a la gratitud y santidad: “la gracia de Dios… nos enseña que, renunciando a la impiedad, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente” (Tit 2:11-12). Pero nuestra confianza final descansa en Cristo.
Él es nuestra justicia (Jer 23:6), y en Él estamos seguros.
Jesucristo dijo que NI UNA TILDE DE LA LEY dejaría de ser cumplida.

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La distinción entre "viejo pacto" y "nuevo pacto" la hacen quienes no han entendido la misión de Cristo.

No hay pacto viejo, hay un pacto eterno que los hombres pervirtieron con mandatos humanos incumplibles hasta sumar 613 de ellos.

Cuando hablan los profetas a nombre de DIOS en cambio, dicen la palabra de DIOS sin acomodarla, empero la "ley antigua" fue adulterada, y eso es en primera instancia lo que Jesús vino a corregir cuando vino al mundo, a quitar lo inservible y hacer brillar lo verdadero:

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¿EXPLÍCAME COMO ES QUE LA SANGRE DE MACHOS CABRÍOS NO ERA DE LA COMPLACENCIA DEL SEÑOR SI EL MISMO LO ORDENÓ PARA PERDONAR PECADOS Y ESO TAMPOCO LO PUDO HACER?

RESPUESTA DIRECTA: ESO NUNCA LO ORDENÓ DIOS.


Pero "DIOS es el mismo hoy, mañana y siempre" Heb 13:8 y en atención a eso, su Ley (LA VERDADERA) tampoco ha cambiado ni ha quedado obsoleta en ninguna manera, porque ÉL es inmutable.


Dejen de decir "no estamos bajo gracia sino bajo ley" porque hacen gala de su ignorancia.

La Gracia siempre estuvo, pero opacada por la mentira de una ley pervertida.
 
El catolicismo es dificil de dejar porque es la mejor iglesia del mundo y la única.
¿Adonde se puede ir un católico sin perderlo todo?
Tienes un problema si sabes eso y sigues siendo un perdedor, no tienes excusa.
 
Jesucristo dijo que NI UNA TILDE DE LA LEY dejaría de ser cumplida.

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La distinción entre "viejo pacto" y "nuevo pacto" la hacen quienes no han entendido la misión de Cristo.

No hay pacto viejo, hay un pacto eterno que los hombres pervirtieron con mandatos humanos incumplibles hasta sumar 613 de ellos.

Cuando hablan los profetas a nombre de DIOS en cambio, dicen la palabra de DIOS sin acomodarla, empero la "ley antigua" fue adulterada, y eso es en primera instancia lo que Jesús vino a corregir cuando vino al mundo, a quitar lo inservible y hacer brillar lo verdadero:

Ver el archivo adjunto 3336584

¿EXPLÍCAME COMO ES QUE LA SANGRE DE MACHOS CABRÍOS NO ERA DE LA COMPLACENCIA DEL SEÑOR SI EL MISMO LO ORDENÓ PARA PERDONAR PECADOS Y ESO TAMPOCO LO PUDO HACER?

RESPUESTA DIRECTA: ESO NUNCA LO ORDENÓ DIOS.

Pero "DIOS es el mismo hoy, mañana y siempre" Heb 13:8 y en atención a eso, su Ley (LA VERDADERA) tampoco ha cambiado ni ha quedado obsoleta en ninguna manera, porque ÉL es inmutable.


Dejen de decir "no estamos bajo gracia sino bajo ley" porque hacen gala de su ignorancia.

La Gracia siempre estuvo, pero opacada por la mentira de una ley pervertida.
Mañana te contesto. Perdón