Como se da la purificación del alma? (de preferencia no católicos)

No leo en su cita biblica que alguien que peque contra Dios deba de estar gozoso. De hecho me parece absurdo debatir que no sea cristiano que alguien que pegue contra Dios tenga una contrición genuina de su pecado.

saludos

Es evidente que si no puede comprender cuatro palabras , ha cerrado su corazón, y seguramente será su problema más adelante, y no entiende el verdadero Evangelio de Cristo, que es liberación del pecado , gozo en el corazón y felicidad que trasmitimos a nuestros entornos , y libero mi alma con usted , y le fue predicado, que no hay ni una palabra en la Biblia que diga que debe hacer penitencia o compungido o cosa parecida , una vez liberados por el pecado y ese debe ser el problema , desde su interior y su espíritu sabe qué algo está mal y lo han engañado, que por la Iglesia Católica le han perdonado los pecados y es una estafa.​

 

Es evidente que si no puede comprender cuatro palabras , ha cerrado su corazón, y seguramente será su problema más adelante, y no entiende el verdadero Evangelio de Cristo, que es liberación del pecado , gozo en el corazón y felicidad que trasmitimos a nuestros entornos , y libero mi alma con usted , y le fue predicado, que no hay ni una palabra en la Biblia que diga que debe hacer penitencia o compungido o cosa parecida , una vez liberados por el pecado y ese debe ser el problema , desde su interior y su espíritu sabe qué algo está mal y lo han engañado, que por la Iglesia Católica le han perdonado los pecados y es una estafa.​

Hola Profeta!

Me cito algo de personas en duelo, por lo cual no veo relación con alguien que sufre porque peco contra Dios y luego esta de gozo como si pecar fuera motivo de tener gozo en el corazón. En cuanto a las penitencias puedo citar:

Joel 2:12"Por eso pues, ahora, dice Jehová, convertíos a mí con todo vuestro corazón, con ayuno y lloro y lamento."

Hechos 26:20"Sino que anuncié... que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento."

Daniel 4:27"Por tanto, oh rey, acepta mi consejo: tus pecados redime con justicia, y tus iniquidades haciendo misericordias para con los oprimidos, pues tal vez será eso una prolongación de tu tranquilidad."

1 Corintios 9:27"Sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado."

Mateo 11:21"¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en vosotras, tiempo ha que se hubieran arrepentido en cilicio y en ceniza."

Colosenses 1:24"Ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia."

Jonás 3:10"Y vio Dios lo que hicieron, que se convirtieron de su mal camino; y se arrepintió del mal que había dicho que les haría, y no lo hizo."

Lucas 11:41"Pero dad limosna de lo que tenéis, y entonces todo os será limpio."

saludos
 
La Santificación
Te doy una base, aqui presento una exposición bíblica, doctrinal y progresiva de cómo Dios purifica en vida a un pecador y lo conduce en su transición a santo, conforme al testimonio integral de la Escritura. Todo se desarrolla en texto continuo, con base bíblica explícita y descripción del contenido de los versículos, sin esquemas ni gráficos.

1. El punto de partida: el pecador incapaz de purificarse a sí mismo

La Biblia afirma que el ser humano, en su estado natural, está espiritualmente muerto y contaminado por el pecado, sin capacidad moral ni espiritual para santificarse por sus propios medios.

Romanos 3:10–12 declara que no hay justo ni quien busque a Dios; el pecado afecta la totalidad del ser humano.

Isaías 64:6 describe la justicia humana como “trapo de inmundicia”, mostrando que incluso los mejores esfuerzos morales carecen de poder purificador ante Dios.

Efesios 2:1–3 enseña que el pecador está muerto en delitos y pecados, bajo dominio de la carne y del mundo.

Esto establece un principio fundamental: la purificación no nace del hombre, sino de la iniciativa soberana de Dios.

2. La purificación comienza con el llamado eficaz de Dios

Dios da inicio a la transición del pecador a santo mediante su llamado interno y eficaz, obrando por el Espíritu Santo a través del evangelio.

Juan 6:44 enseña que nadie puede venir a Cristo si el Padre no lo atrae.

Romanos 8:30 muestra que a los que Dios llama, también los justifica, indicando que la obra de purificación tiene origen divino.

2 Tesalonicenses 2:13 afirma que Dios escogió para salvación “mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad”.

Aquí comienza la purificación: Dios despierta al pecador, le concede convicción y lo conduce a Cristo.

3. La justificación: purificación legal y posición santa ante Dios

La primera obra purificadora es la justificación, donde Dios declara justo al pecador por medio de la fe en Jesucristo.

Romanos 5:1 afirma que, justificados por la fe, tenemos paz con Dios.

1 Corintios 6:11 declara que los creyentes fueron lavados, santificados y justificados en el nombre del Señor Jesús y por el Espíritu de Dios.

Hebreos 10:10 enseña que somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.

En este punto, el pecador ya es declarado santo en su posición, no por conducta, sino por la obra completa de Cristo.

4. La regeneración: purificación interior del corazón

Dios no solo declara justo al pecador; lo hace nuevo por dentro.

Juan 3:5–6 enseña que es necesario nacer del agua y del Espíritu para entrar en el reino de Dios.

Tito 3:5 describe la salvación como un lavamiento de la regeneración y renovación del Espíritu Santo.

Ezequiel 36:25–27 profetiza que Dios rociará agua limpia, quitará el corazón de piedra y pondrá un corazón nuevo.

Esta regeneración es el inicio de una vida santa real, porque Dios implanta una nueva naturaleza espiritual.

5. La santificación progresiva: purificación continua en la vida diaria

Una vez regenerado, el creyente entra en un proceso continuo donde Dios lo va conformando a la imagen de Cristo.

1 Tesalonicenses 4:3 declara que la voluntad de Dios es la santificación.

2 Corintios 3:18 enseña que somos transformados de gloria en gloria por el Espíritu del Señor.

Filipenses 2:12–13 muestra que el creyente ocupa su salvación mientras Dios produce el querer y el hacer.

Aquí la purificación no es instantánea, sino progresiva, actuando Dios mediante la obediencia, la disciplina y la gracia.

6. La Palabra como instrumento purificador

Dios utiliza su Palabra viva como medio principal para limpiar al creyente.

Juan 15:3 Jesús afirma que sus discípulos están limpios por la palabra que les ha hablado.

Efesios 5:26 enseña que Cristo santifica a la iglesia mediante el lavamiento del agua por la palabra.

Salmos 119:9 declara que el joven limpia su camino guardando la palabra de Dios.

La Escritura confronta, corrige, renueva la mente y purifica las motivaciones internas.

7. La disciplina y las pruebas como fuego purificador

Dios también usa el sufrimiento y la disciplina como medios de purificación.

Hebreos 12:10–11 enseña que Dios disciplina para participar de su santidad.

1 Pedro 1:6–7 explica que las pruebas refinan la fe como oro en fuego.

Romanos 8:28–29 afirma que Dios usa todas las cosas para conformarnos a la imagen de su Hijo.

Estas experiencias no condenan, sino limpian y maduran al creyente.

8. La confesión y la sangre de Cristo en la purificación continua

Aunque el creyente es santo en Cristo, todavía peca, y Dios ha provisto un medio constante de limpieza.

1 Juan 1:7 declara que la sangre de Jesucristo nos limpia de todo pecado.

1 Juan 1:9 enseña que al confesar los pecados, Dios es fiel y justo para perdonar y limpiar.

Hebreos 9:14 afirma que la sangre de Cristo limpia la conciencia de obras muertas.

La purificación no se pierde ni se gana de nuevo; se aplica continuamente por la gracia.

9. La meta final: santos conformados plenamente a Cristo

Dios llevará su obra purificadora hasta su culminación.

Filipenses 1:6 enseña que el que comenzó la buena obra la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.

1 Juan 3:2–3 declara que cuando Cristo se manifieste, seremos semejantes a Él, y esta esperanza nos purifica ahora.

Efesios 5:27 muestra que Cristo presentará una iglesia santa y sin mancha.

La transición del pecador a santo no es un esfuerzo humano aislado, sino una obra soberana, continua y perfecta de Dios desde la conversión hasta la glorificación.

Conclusión doctrinal

Bíblicamente, la purificación en vida ocurre así:

Dios llama → justifica → regenera → santifica progresivamente → limpia continuamente → perfecciona finalmente.Más diversos temas aqui
 
La Santificación
Te doy una base, aqui presento una exposición bíblica, doctrinal y progresiva de cómo Dios purifica en vida a un pecador y lo conduce en su transición a santo, conforme al testimonio integral de la Escritura. Todo se desarrolla en texto continuo, con base bíblica explícita y descripción del contenido de los versículos, sin esquemas ni gráficos.

1. El punto de partida: el pecador incapaz de purificarse a sí mismo

La Biblia afirma que el ser humano, en su estado natural, está espiritualmente muerto y contaminado por el pecado, sin capacidad moral ni espiritual para santificarse por sus propios medios.

Romanos 3:10–12 declara que no hay justo ni quien busque a Dios; el pecado afecta la totalidad del ser humano.

Isaías 64:6 describe la justicia humana como “trapo de inmundicia”, mostrando que incluso los mejores esfuerzos morales carecen de poder purificador ante Dios.

Efesios 2:1–3 enseña que el pecador está muerto en delitos y pecados, bajo dominio de la carne y del mundo.

Esto establece un principio fundamental: la purificación no nace del hombre, sino de la iniciativa soberana de Dios.

2. La purificación comienza con el llamado eficaz de Dios

Dios da inicio a la transición del pecador a santo mediante su llamado interno y eficaz, obrando por el Espíritu Santo a través del evangelio.

Juan 6:44 enseña que nadie puede venir a Cristo si el Padre no lo atrae.

Romanos 8:30 muestra que a los que Dios llama, también los justifica, indicando que la obra de purificación tiene origen divino.

2 Tesalonicenses 2:13 afirma que Dios escogió para salvación “mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad”.

Aquí comienza la purificación: Dios despierta al pecador, le concede convicción y lo conduce a Cristo.

3. La justificación: purificación legal y posición santa ante Dios

La primera obra purificadora es la justificación, donde Dios declara justo al pecador por medio de la fe en Jesucristo.

Romanos 5:1 afirma que, justificados por la fe, tenemos paz con Dios.

1 Corintios 6:11 declara que los creyentes fueron lavados, santificados y justificados en el nombre del Señor Jesús y por el Espíritu de Dios.

Hebreos 10:10 enseña que somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.

En este punto, el pecador ya es declarado santo en su posición, no por conducta, sino por la obra completa de Cristo.

4. La regeneración: purificación interior del corazón

Dios no solo declara justo al pecador; lo hace nuevo por dentro.

Juan 3:5–6 enseña que es necesario nacer del agua y del Espíritu para entrar en el reino de Dios.

Tito 3:5 describe la salvación como un lavamiento de la regeneración y renovación del Espíritu Santo.

Ezequiel 36:25–27 profetiza que Dios rociará agua limpia, quitará el corazón de piedra y pondrá un corazón nuevo.

Esta regeneración es el inicio de una vida santa real, porque Dios implanta una nueva naturaleza espiritual.

5. La santificación progresiva: purificación continua en la vida diaria

Una vez regenerado, el creyente entra en un proceso continuo donde Dios lo va conformando a la imagen de Cristo.

1 Tesalonicenses 4:3 declara que la voluntad de Dios es la santificación.

2 Corintios 3:18 enseña que somos transformados de gloria en gloria por el Espíritu del Señor.

Filipenses 2:12–13 muestra que el creyente ocupa su salvación mientras Dios produce el querer y el hacer.

Aquí la purificación no es instantánea, sino progresiva, actuando Dios mediante la obediencia, la disciplina y la gracia.

6. La Palabra como instrumento purificador

Dios utiliza su Palabra viva como medio principal para limpiar al creyente.

Juan 15:3 Jesús afirma que sus discípulos están limpios por la palabra que les ha hablado.

Efesios 5:26 enseña que Cristo santifica a la iglesia mediante el lavamiento del agua por la palabra.

Salmos 119:9 declara que el joven limpia su camino guardando la palabra de Dios.

La Escritura confronta, corrige, renueva la mente y purifica las motivaciones internas.

7. La disciplina y las pruebas como fuego purificador

Dios también usa el sufrimiento y la disciplina como medios de purificación.

Hebreos 12:10–11 enseña que Dios disciplina para participar de su santidad.

1 Pedro 1:6–7 explica que las pruebas refinan la fe como oro en fuego.

Romanos 8:28–29 afirma que Dios usa todas las cosas para conformarnos a la imagen de su Hijo.

Estas experiencias no condenan, sino limpian y maduran al creyente.

8. La confesión y la sangre de Cristo en la purificación continua

Aunque el creyente es santo en Cristo, todavía peca, y Dios ha provisto un medio constante de limpieza.

1 Juan 1:7 declara que la sangre de Jesucristo nos limpia de todo pecado.

1 Juan 1:9 enseña que al confesar los pecados, Dios es fiel y justo para perdonar y limpiar.

Hebreos 9:14 afirma que la sangre de Cristo limpia la conciencia de obras muertas.

La purificación no se pierde ni se gana de nuevo; se aplica continuamente por la gracia.

9. La meta final: santos conformados plenamente a Cristo

Dios llevará su obra purificadora hasta su culminación.

Filipenses 1:6 enseña que el que comenzó la buena obra la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.

1 Juan 3:2–3 declara que cuando Cristo se manifieste, seremos semejantes a Él, y esta esperanza nos purifica ahora.

Efesios 5:27 muestra que Cristo presentará una iglesia santa y sin mancha.

La transición del pecador a santo no es un esfuerzo humano aislado, sino una obra soberana, continua y perfecta de Dios desde la conversión hasta la glorificación.

Conclusión doctrinal

Bíblicamente, la purificación en vida ocurre así:

Dios llama → justifica → regenera → santifica progresivamente → limpia continuamente → perfecciona finalmente.Más diversos temas aqui
Me refería al alma al fallece. Puede que me equivoque, pero lo que usted ha expresado solo se logra en vida.

saludos
 
Solo en Vida se puede hacer y lo hace Cristo atravez de su Palabra y El Espíritu Santo cuando soy atraído a El.
A eso quiero llegar. Por ejemplo, el ladrón que fue crucificado junto a Cristo, el fue salvado en ultimo momento, pero usted y yo sabemos que su alma no estaba purificada en ese momento, entonces, de no existir un estado de purgatorio, que seria?
 
El Rico en la parábola con Lázaro ya no podía aunque quería, en cuanto al ladrón cuando pones la mirada en Cristo su santidad te purifica imadiatamente Jesús Conocía el real estado del ladrón y En Cristo hay salvación.
 
El Rico en la parábola con Lázaro ya no podía aunque quería, en cuanto al ladrón cuando pones la mirada en Cristo su santidad te purifica imadiatamente Jesús Conocía el real estado del ladrón y En Cristo hay salvación.
Una cosa es perdón del pecado y otra purificación del alma. Por eso empecé el tema hablando de mi alma podrida pero que en el día de mi muerte, por gracia de Dios el decide salvarme, como se daría la salvación de mi alma?
 
La salvación no es lo mismo que la purificación la salvación es por el Sacrificio de Cristo en la cruz Juan 3:16 la purificación es cuando el que comenzó en nosotros la buena obra la terminará hasta el día del señor, pero es en vida porque la paga del pecado es muerte de ahí para allá recibiste en tu corazón a Cristo o lo rechazaste ahí es donde está el problema.