A nivel personal, te comento que yo nunca he sido mujeriego. Quizá sea porque tengo una personalidad monógama, a parte de que al estudiar la Primaria solo con niños
no aprendí tablas en eso de ligar.

Pero, es cierto: no me cuesta ser monógamo. Tengo pareja estable y aunque no estamos casados ya hace casi 30 años que estamos juntos. A veces me pone la cabeza como un bombo hablándome de sus cosas, pero como la veo tan guapa no sería capaz de dejarla, y tampoco lo soy de engañarla ya que jamás le haría lo que no quisiera que ella me hiciera a mí. Te comento que mis hermanos se casaron, por la iglesia católica, y todos ya están divorciados. Solo, de mi familia, mi pareja y yo seguimos juntos depués de tantos años juntos y a pesar de no estar casados. No pretendo con esto descalificar el matrimonio, pero sí constatar que a veces la realidad no es tan simple como pueda parecer a nuestros esquemas mentales.
Respecto a alcohol y otras drogas, te comento que porbé algunas en su día para experimentar, pero nunca las tomé por vicio. En mi juventud pillé alguna que otra borrachera, pero pocas. Luego estuve unos años ayudando de voluntario en una asociación para ayudar a rehabilitar a drogadictos, y se me quitaron las pocas ganas que pudiera tener de tomar alcohol o drogas, porque pude ver sus consecuencias de primera mano. Hace muchos años (10 o 15 como poco) que no he bebido ni una gota de alcohol. Tampoco
no es algo que me "aterrorice". Si un día en una fiesta quisiera experimentar un poco la sensación de una bebida en buena compañía pues a lo mejor lo haría. Pero, solo en caso de que me fuera a portar algo nuevo, cosa difícil. Porque, los efectos del alcohol ya los conozco perfectamente y lo repetitivo tiende a aburrirme.
Considero que ser bueno es mejor que ser malo. Siempre intento ser bueno. También trato bien a mi cuerpo. La verdad es que si me convirtiera al cristainismo no sería, para nada, algo espectacular porque mi conducta creo que
no cambiaría mucho. Siempre busqué la sabiduduría y si me convirtiera la seguiría buscando.
Por lo que comentas, algo que hace atractiva la conversión al cristianismo es que te sientes acompañado por otros cristianos. Pero, en mi caso nunca he tenido problemas para sentirme acompañado: por mi carácter siempre tuve muchos amigos. Desde que tengo pareja no tantos, ya que ella se encargó en su momento de espantarlos. Quería que le dedicara todo mi tiempo a ella.

Pero, en ese aspecto estoy bien.
Iré leyendo con más detalle tus interesantísimos mensajes (porque créeme que lo son) y, entre tanto, si quieres seguiremos charlando. A ver en que para todo esto. Si es que para en alguna parte. De momento estas conversaciones me enriquecen y me ayudan a comprender lo que hay en una mente cristiana bien amueblada.