Hola Lakshy, me alegra que te hayas interesado y disculpa que no he respondido rápido es que tuve visitas todo el día en la casa pero ya con calma te respondo ahora. Bueno, primeramente para ingresar al Cielo (nueva Jerusalen) se requieren tres cosas esenciales:
1- Arrepentirse de forma genuina de todos los pecados: todas las cosas de Dios son sumamente sagradas, y nada puede entrar al Cielo si su corazón no está apartado del pecado, es necesario la santidad espiritual para poder ingresar, de lo contrario, si sigues en constantes pecados solo encontraras frustración.
2.-Creer con fe que Jesucristo es el Señor y Salvador: Jesús es quién gobierna todas las cosas en el Cielo y en la tierra, si deseas entrar al Cielo, por supuesto que tienes que creer fielmente en su gobernante.
3.-Bautizarse en agua y en espíritu: El bautismo en agua es un simbolismo para declarar que te apartas del mundo (es decir, de las vanidades y los vicios) y comienzas una nueva vida en Jesucristo, abandonando y dejando atrás el viejo hombre pecaminoso, por un nuevo hombre...es como ser reclutado por el Reino de los Cielos jajajaja.; Y el bautismo en el espíritu, solo es dado por Dios generalmente a través de la imposición de manos.
En que te puede aportar creer esto?
Al trabajar para el Reino de los Cielos comenzarás primero a tener una comunión unipersonal con Dios, donde primeramente serás entrenado por el Espíritu Santo para poner a prueba tu fe y tu fidelidad a Jesucristo, entonces Dios comenzará a confiarte revelaciones de las Santas Escrituras que luego las aplicaras para tu vida y luego para todas las personas de tu círculo social, familiar y laboral, y poco a poco vas entendiendo como tu vida comienza a tener un propósito y un sentido real y palpable, donde Dios te mostrará en el largo camino de tu vida señales y prodigios que confirmaran que Él está siempre contigo en todo lo que te propongas en la vida.
Esta fe va a garantizarte una vida con un propósito, de conocer de donde vienes y a donde vas.
Es necesario decirte, que todo lo que te estoy diciendo no tiene nada que ver con alguna religión llámese católica, evangélica, mormón, etc, lo que te estoy hablando es algo netamente unipersonal, es una relación únicamente entre tu y Dios, pues la verdadera religión de Jesucristo es llevar un estilo de vida de acuerdo a los mandamientos de Dios y las enseñanzas de Jesús, de forma diaria y constante.
Me parece buena actitud, y aunque la biblia si enseña que habrán quienes se vayan al infierno, la forma en que el catolicismo y otras religiones lo predican, es a través del miedo, y no de la compasión y el amor de Dios; En una oportunidad le expliqué a un ateo que Dios es como un padre terrenal, al que tememos no por miedo, sino por respeto y por amor.
Por otra parte, sobre el infierno te diré algo, así cómo la biblia enseña que el Cielo es aquí mismo en la tierra, también lo está el infierno donde cada quién da cuentas en su propio cuerpo por sus pecados, pero todo esto es complejo explicarlo porque hay decenas de ejemplos y situaciones.
Luego de la muerte entonces vendrá en su tiempo el día del juicio final.
igualmente amigo, si tienes alguna duda estaré atento, no es casualidad que hayas llegado a este foro...Dios tienen un propósito contigo, un cordial saludo.Ver el archivo adjunto 3309284
Muy interesante tu respuesta Lakshy, permíteme preguntarte algo que tal vez es muy personal pero creo que es clave pues dices que dejaste de ser cristiano pues veías que no mejoraba tu vida ¿cómo esperas que mejore, en que sentidos? ¿podrías ser un poco explícito?
Creo que el problema que tienes es de expectativas contra realidad, pues tu esperas que Dios te haga ”inmune” ante los peligros o las malas personas y así no funciona, de hecho la Biblia te da elementos precisamente para poder lidiar con personas o situaciones malas o peligrosas, de hecho esas cosas son muy probables en la vida de todas las personas, pero con fe en Dios, siguiendo su palabra y con su voluntad, saldrás bien librado de los peligros.
También buscas “el éxtasis” de la relación con Dios y tener sensaciones intensas. Dios es amor inmenso y las sensaciones que buscas son hedonistas y efímeras y como tales, nunca te sentiras satisfecho pues siempre querrás más y más. La relación verdadera con Dios no tiene nada de hedonista ni efímera. Como te decía antes, creo que todos experimentamos la misma fe de maneras diferentes pues nuestras formas de ser y pensar son diferentes, pero creo que la gran mayoría de la gente que tiene una profunda relación con Dios te dirá que el amor inmenso y la paz que hay en su corazón, es mucho mas poderoso que cualquier experiencia extática, pues es permanente.
El cultivar una relación fuerte con Dios es muy difícil que sea rápida o instantánea, muchas veces lleva años, pero con voluntad y de su mano sin duda lo conseguirás.
Te mando un saludo y bendiciones.
Hola Miguel y creyenteendios99,
voy a continuar un poco la conversación con vosotros dos. Digo "un poco" porque seguro
no tendré ahora tiempo de expresar todo lo que podría, de momento, a partir de vuestros mensajes. En primer lugar, Miguel se te ve que eres alguien con unas convicciones muy claras y personales. Planteas en tu mensaje todo un proceso de iniciación que así en poco tiempo se me hace imposible asimilar y aun menos valorar. En todo caso, me parece un camino muy atractivo. Te lo reconozco. Supongo que ya tendré tiempo de ir desgranándolo y compartiendo con vosotros lo que me parezca me pudiera aportar.También te comento que he leído otros mensajes tuyos y que comparto contigo esa visión de que el cristianismo original está mucho más vinculado al judaísmo de lo que normalmente se cree. Yo estoy convencido de que sin la destrucción del templo de Jerusalén por Roma el año 70 y sin la posterior diáspora, el judeocristianismo habría mantenido muchísima más influencia en el cristianismo que los puntos de vista de tipo greco-romanos. Pero, este es un tema, creo yo, a parte además de, por supuesto, discutible. Igual
no tengo razón en esto.
Respecto a lo que me pregunas (creyenteendios99), creo que lo que te responderé también podrá igual interesar a Miguel. ¿En qué situación me encuentro yo ahora en mi búsqueda espiritual? ¿En qué he esperado yo encontrar mejoras en mi vida cuando he intentado retomar el cristianismo?
Respondo: después de abandonar el catolicismo en mi juventud, me fui acercando cada vez más al camino oriental del budismo y del hinduismo. Buscaba la "iluminación" y esa iluminación efectivamente yo la asociaba al "éxtasis". De hecho, mediante técnicas de meditación logré estar en éxtasis durante algunos períodos de tiempo que a veces se prolongaban durante días. Pero, con el tiempo me di cuenta de que todo cansa. Incluso un estado de éxtasis cansa. En la vida tiene que haber de todo: éxtasis en algún momento, entretenimiento en otro momento, alguna jornada de ejercicio físico, momentos de sexo también (espero nadie se sienta molesto por decirlo), frío pensamiento lógico cuando toca etc. Por tanto, tras muchos años de búsqueda me di cuenta de que la "iluminación" en realidad se corresponde más con una genérica felicidad que con un éxtasis perpetuo (que a la larga solo idiotiza).
A parte de con meditación, después de año también obtuve esos momentos de éxtasis retomando la devoción cristiana de mi infancia, aunque más sofisticada, y asumiendo a Jesús como enlace entre este mundo y el Paraíso. Jesús es un personaje histórico real, a diferencia de los mitológicos del hinduismo (como Krishna). Eso era una ventaja que percibí yo en el cristianismo: la figura de Jesús, como ser histórico real, me permitía sentir una relación más directa con la divinidad que, por ejemplo, los iconos del hinduismo.
En aquel momento, cosa destacable, había yo retomado el cristianismo a partir de una especie de chispa interior imprevista: no interesándome Jesús desde que había abandonado el catolicismo, años después durante unos días noté de manera sorprendente su presencia. Me chocó mucho, porque era como si me dijera: "a lo largo de los siglos mucha gente interesada me ha intentado emparedar mediante dogmas y falsificando escrituras para que la gente no me conozca realmente. Pero aquí estoy, ante ti, después de haber saltado todos esos muros para que me encontraras." Durante un tiempo incluso llegue, casi sin darme cuenta, a predicar a algunas personas animándolas a que intentaran notar la presencia de Jesús. Pero, unos meses después dejé de hacerlo.
Volviendo al asunto de mi camino espiritual: efectivamente, como sabiamente dices (creyenteendios99), buscar ese éxtasis en el fondo era puro hedonismo y la felicidad no está en el hedonismo. No obstante, la relación con Dios que yo sentía, a través de Jesús, me interesaba por ese éxtasis que me provocaba. Realmente no me interesaba por nada más. Así que, al convertirse meses después, en una especie de droga que cada vez me hacía menos "efecto", acabé por considerar que Jesús y el cristianismo no me aportaban nada. con lo que los volví a dejar de lado. Si bien, como dije anteriormente, he seguido valorando la figura de Jesús como alguien ejemplar y que debía de tener un carsma arrollador, porque sin ser de familia noble, cosa imprescindible en esa época, se permitió hablar en nombre de Dios y muchos le creyeron. Ese es un hecho histórico único en la antigüedad.
También, como os comentaba, abandoné el cristianismo que yo había retomado porque noté que ese éxtasis que me provocaba me alejaba de los problemas de la realidad. Me dificultaba afrontarlos, aunque yo en principio
no fuera consciente. Yo estaba como en una nube y, por ejemplo, unas malas personas de mi trabajo que se empeñaron en hacerme la vida imposible lo lograron. Esa vida amarga que me dieron se prolongó durante un año. Nunca nadie me había hecho algo así, lo que me llevó a pensar que Jesucristo no me había ayudado a pesar de supuestamente haberlo yo reencontrado. Después de abandonar el cristianismo tampoco me ha vuelto a pasar nunca algo tan horroroso. Así que eso explica también en parte el que
no me hay sentido inclinado a retomarlo por tercera vez en mi vida.
Pues bien: ¿qué me quedó al volver a abandonar el cristianismo? Me quedaron el budismo y el hinduismo asumidos con anterioridad. Es decir: la mística no-dualista. Una mística que también se encuentra en algunos cristianos como Meister Eckhart (S XIII y XIV). De hecho, Eckhart me ha interesado bastante a lo largo de mi camino espiritual. Pero, al acabar yo considerando que el corazón de la felicidad se encuentra en la pura mística y no en las creencias, tendí a situarme más en la mística de la India. Esta mística normalmente no da tanta importancia a las creencias como el cristianismo y sí a la pura experiencia mística limpia de creencias dogmáticas.
Respecto a la experiencia mística o "iluminación", efectivamente ya
no la interpreto como éxtasis. Para mí, hoy por hoy, la experiencia mística es reconocer y experimentar que el infinito (Dios) lo determina todo y que yo no determino nada, porque en realidad soy uno con Él. Soy uno con Él porque soy efecto de Él. Todo procede de Él y todo es Él. Yo no soy nada. Es mi manera de pensarlo y sentirlo, y no pretendo para nada convencer a otros de que lo perciban como yo. Solo os lo cuento.
Cuando el cristianismo retomado por mí me empezaba a "dejar de hacer efecto", de eso hace ya como 7 años, se me pasó por la cabeza entrar en un foro cristiano para conocer qué le aportaba el cristianismo a otras personas. No lo hice, pero lo tenía pendiente en mi cabeza. Si en aquel momento hubiera entrado aquí, seguramente me habría iniciado en el cristianismo propugnado por ti (Miguel). Porque, de verdad me parece un camino muy vivo y atractivo. Ahora, por fin, me he apuntado a un foro cristiano y puede parecer absurdo, porque hoy me siento realmente feliz con mi perspectiva no-dual. Pero, no obstante, no sé si es por la educación católica que recibí de pequeño o por esa experiencia de reencuentro que sentí tener con Jesucristo hace esos 7 años, que muchas veces me parece como si
no hubiera yo logrado captar algo importante del cristianismo y me estuviera perdiendo un "algo más". Igual llegaré a la conclusión de que no hay ese "algo más" para mí o igual sí que descubriré un posible "algo más" que me pueda aportar el cristianismo.
A modo de complemento, os diré que desde hace años noto que sintonizo más con los puntos de vista evangélicos que con los católicos. Puede que yo
no tenga razón, pero a los evangélicos los percibo como más dialogantes y como que hablan más por experiencia propia que utilizando frases hechas. A los católicos los veo más como utilizadores de frases hechas que se refieren normalmente a cosas que ellos realmente no han vivido ni sentido. ¡Ojo! Puedo estar equivocado. De hecho, yo no estoy en la cabeza de ningún católico para saber lo que piensan. Pero, lo que sí es seguro es que yo lo siento así y no puedo evitarlo. No deseo molestar u ofender a ningún católico al expresar este sentimiento.
En cualquier caso, de momento, os puedo decir que al hablar con vosotros me siento más cerca del cristianismo que antes. Me siento más "amigo del cristianismo" para que me entendáis. Puede que eso no sea una conversión per seguro es ya una cierta transformación personal. No sé en que acabarán estas conversaciones, pero algo es seguro: los que participamos en ellas nos conoceremos más a nosotros mismos, porque nos servimos de espejo unos a otros. ¿No estáis de acuerdo?
Un abrazo y hasta pronto.