MALENTENDIDOS DOCTRINALES FUNDAMENTALES
En el mundo cristiano casi todos usan las mismas palabras: gracia, fe, bautismo, Espíritu Santo, salvación, iglesia. Pero detrás de ese vocabulario compartido se esconden doctrinas profundamente opuestas que pueden acercarte a Cristo… o mantenerte atrapado en un sistema religioso cómodo y no bíblico.
a) Sacerdote
a) Modalismo (herejía de Praxeas)
a) Teoría del rescate al diablo
a) La señal del Espíritu
Estos malentendidos no son asuntos secundarios; deforman la comprensión de Dios, de la salvación, de la Iglesia y del evangelio mismo. La fidelidad bíblica exige definiciones precisas, categorías claras y una lectura contextual de la Escritura, por encima de tradiciones heredadas y experiencias elevadas a doctrina.
Pregunta:
¿Estamos defendiendo la fe apostólica del Nuevo Testamento, o solo las definiciones que recibimos sin volver a probarlas a la luz de la Palabra?
En el mundo cristiano casi todos usan las mismas palabras: gracia, fe, bautismo, Espíritu Santo, salvación, iglesia. Pero detrás de ese vocabulario compartido se esconden doctrinas profundamente opuestas que pueden acercarte a Cristo… o mantenerte atrapado en un sistema religioso cómodo y no bíblico.
Mismas palabras, doctrinas distintas
Una fuente constante de división no es la falta de lenguaje común, sino usar los mismos términos con contenidos teológicos opuestos.a) Sacerdote
- Catolicismo romano: ministro ordenado que media entre Dios y los hombres y administra sacramentos.
- Nuevo Testamento: todos los creyentes son sacerdotes espirituales 1 Pedro 2:5, 9, llamados a ofrecer sus cuerpos en sacrificio vivo Romanos 12:1; el sacerdocio levítico fue cumplido de una vez para siempre en Cristo Hebreos 7–10.
- Visión sacramental: aspersión infantil para quitar el pecado original.
- Visión neotestamentaria: inmersión consciente de un creyente arrepentido como respuesta de fe, vinculada al perdón de pecados y al don del Espíritu Santo Hechos 2:38; Romanos 6:3–4.
El conflicto no es semántico, sino doctrinal y funcional.
Trinidad y Espíritu Santo mal entendidos
El texto desenmascara distorsiones antiguas y actuales sobre quién es Dios.a) Modalismo (herejía de Praxeas)
- Afirma que Padre, Hijo y Espíritu Santo son solo “modos” de un mismo Dios, sin distinción real de personas.
- Queda refutado por pasajes donde las tres personas actúan simultáneamente Mateo 3:16–17; Juan 14–16.
- La Trinidad no enseña tres dioses ni tres “personalidades” de un solo ser confundido.
- Enseña tres personas distintas, eternas y personales, unidas en una sola Deidad Mateo 28:19; 2 Corintios 13:14.
- Colocarlo “tercero” en importancia es un error teológico.
- El Espíritu Santo es plenamente Dios Hechos 5:3–4, no una fuerza impersonal ni un simple complemento del Padre o del Hijo.
Plan de salvación vs. respuesta humana
Un error muy común es reducir el evangelio a una lista de pasos, desconectados de la obra objetiva de Cristo.- El Plan de Salvación: Dios envió a su Hijo como expiación vicaria por el pecado del mundo Isaías 53; Romanos 3:24–26; 2 Corintios 5:21.
- La Respuesta al Plan: oír, creer, arrepentirse, confesar y bautizarse son respuestas humanas a una obra ya consumada Hechos 2:37–38; Romanos 10:9–10.
Expiación: teorías insuficientes
El documento corrige interpretaciones históricas que deforman la cruz.a) Teoría del rescate al diablo
- Enseña que Jesús pagó un precio a Satanás.
- No tiene respaldo bíblico; la deuda del pecado es contra la justicia de Dios, no contra el diablo Colosenses 2:14.
- Reduce la cruz a un ejemplo ético sublime.
- Ignora la necesidad de justicia, juicio y sustitución penal Hebreos 9:22.
- Presenta a Jesús solo como un hombre ejemplar que muere por sus convicciones.
- Niega su deidad y su obra redentora objetiva Juan 1:1; Tito 2:13.
“Bautismo con el Espíritu” fuera de contexto
Estos malentendidos se intensifican en ambientes carismáticos contemporáneos.a) La señal del Espíritu
- En el judaísmo del primer siglo, el derramamiento del Espíritu no se entendía como hablar en lenguas, sino como el inicio de una nueva era salvífica prometida Joel 2; Hechos 2.
- Los milagros autenticaban una revelación nueva y apostólica Marcos 16:20; Hebreos 2:3–4.
- Con la revelación bíblica completa, no hay necesidad doctrinal de señales continuas para validar el mensaje, y buscar milagros como norma espiritual confunde confirmación revelacional con experiencia subjetiva.
Estos malentendidos no son asuntos secundarios; deforman la comprensión de Dios, de la salvación, de la Iglesia y del evangelio mismo. La fidelidad bíblica exige definiciones precisas, categorías claras y una lectura contextual de la Escritura, por encima de tradiciones heredadas y experiencias elevadas a doctrina.
Pregunta:
¿Estamos defendiendo la fe apostólica del Nuevo Testamento, o solo las definiciones que recibimos sin volver a probarlas a la luz de la Palabra?