Por desgracia no tenemos a mano a Cristo para perdonar a este "Mario Magdaleno" que, en un arranque de mala uva tuvo un mal día y se cargó a 75 inocentes a sangre fría y alevosía... ¿eh? Cuánto nos gusta la historia de aquella adúltera, de cómo Jesús la salvó de morir apedreada según la ley que Él mismo había establecido... Pero, claro, hay que conciliar este enternecedor episodio con muchos otros...
Por ejemplo, nunca nadie le oyó decir "mirad que la Ley está mal, vamos a cambiarla porque los adúlteros no deben ser apedreados", aunque parece que sí le oyeron decir "NO he venido a anular la ley y los profetas... ni una tilde de la ley pasará"... por lo que se entiende que después de aquel episodio seguirían muriendo mujeres por causa de adulterio en el Reino de Israel... y Jesús "a lo suyo", naturalmente...
Por ejemplo, aquel otro episodio... ¿cuál era? Ah, sí.... este Jesús andaba despistado el día de Su muerte, cuando no salvó "por la gracia" a ninguno de los malhechores que fueron crucificados aquel día a su lado... no les dijo ni una sola palabra al respecto "es injusto que vosotros estéis aquí, una salvajada de estos romanos infieles"... tampoco levantó Su voz por las decenas de "pobres infelices" que el Imperio Romano ajusticiaba cada día, ni dijo nunca "mirad, esto de las ejecuciones romanas no es actuar con gracia, Yo he venido a anular la pena de muerte..."
Menos mal que Jesús se mordió la lengua, ¿eh? Aunque bien que advirtió a la adúltera... "vete y no peques más."
Eso te diría a ti... anda y no peques más... de
ingenua e
infantil.