Su venida...¿Pronto? ¿Cuan pronto?

Rema

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8 Enero 2002
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Es curioso notar como algunos cristianos queremos interpretar la Biblia rebuscando y rebuscando, tratando de excusar lo que la Biblia nunca excuso.

Para interpretar correctamente lo que los apóstoles entendían acerca de la venida del Señor (día del Señor)
Primero y para dar pie a la interpretación queremos ir a los siguientes versos.

Dan 12:7 Y oí al hombre vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, que levantando su mano derecha y su mano izquierda al cielo, juró por aquel que vive para siempre, que será por un tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo; y cuando se termine la destrucción del poder del pueblo santo, se cumplirán todas estas cosas.

Esta profecía es la misma que hablo antes (con mas detalles de cómo ocurriría) en Daniel 9.
Setenta semanas han sido decretadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para poner fin a la trasgresión, para terminar con el pecado, para expiar la iniquidad, para traer justicia eterna, para sellar la visión y la profecía, y para ungir el lugar santísimo.

Quiero que veamos que esta profecía lo único que hace es completar las 70 semanas de Daniel.
¿Por qué terminarlas? Veamos:


Dan 9:24 Setenta semanas están determinadas (Heb. cortadas) sobre tu pueblo y sobre tu Santa Ciudad, para acabar la prevaricación, y concluir el pecado, y expiar la iniquidad; y para traer la justicia de los siglos, y sellar la visión y la profecía, y ungir el lugar santísimo.
Dan 9:25 Sepas, pues, y entiendas, que desde la salida de la palabra para hacer volver el pueblo y edificar a Jerusalén, hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas y sesenta y dos semanas (69), entre tanto se tornará a edificar la plaza y el muro en angustia de tiempos.
Dan 9:26 Y después de las sesenta y dos semanas el Mesías será muerto, y nada tendrá: (y el pueblo príncipe que ha de venir, destruirá a la ciudad y el santuario; cuyo fin será como avenida de aguas; hasta que al fin de la guerra sea talada con asolamiento.)
Dan 9:27 En una semana (son ya setenta) confirmará el pacto por muchos, y a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y el presente; y a causa de la multitud de las abominaciones vendrá desolamiento, hasta que perfecto acabamiento se derrame sobre el pueblo abominable.

Es decir el capitulo 12 de Daniel lo que hace es describir lo sucesos de los últimos 31/2 años de la ultima semana. (la mitad de la semana)

Dan 12:7 Y oía al Varón vestido de lienzos, que estaba sobre las aguas del río, el cual alzó su diestra y su siniestra al cielo, y juró por el Viviente en los siglos, que será por tiempo, tiempos, y la mitad. Y cuando se acabare el esparcimiento del poder del pueblo santo, todas estas cosas serán cumplidas.

Entender esto es tan tremendo pues vemos claramente que la profecía de Daniel llegaba hasta la muerte del Mesías (Cristo) en la semana 69 y la otra semana para finalizar “todas las cosas” venían inmediatamente después y tal como Jesús predijo en su generación.

Mat 24:14 Y será predicado este Evangelio del Reino en el mundo entero, por testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
Mat 24:15 Por tanto, cuando viereis la abominación de asolamiento, que fue dicha por Daniel profeta, que estará en el lugar santo, (el que lee, entienda),
Mat 24:16 Entonces los que están en Judea, huyan a los montes;


Queremos volver a Daniel, a este se le dio una profecía que tomaría aproximadamente 70 semanas (de años) es decir 490 años aprox. (pues el tiempo de Dios no es nuestro tiempo Jesús dijo al tercer día y no son 3 días de 24 horas) y veamos que se le dijo a Daniel.

Dan 12:4 Pero tú, Daniel, guarda en secreto estas palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y el conocimiento aumentará.

Dan 8:26 Y la visión de la tarde y la mañana que está dicha, es verdadera: y tú guarda la visión, porque es para muchos días.

Sella el libro porque es para muchos días (490 años) y en realidad son muchos días.

Creemos que lo que Dios dice es fiel y verdadero y cumplirá la que dijo, no nos llevara por caminos inciertos y defraudara la esperanza de los que en EL han creído.

Entonces estaría Dios engañando a su iglesia cuando dijo,

Rev 1:1 La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la dio a conocer, enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan,

Rev 1:3 Bienaventurado el que lee y los que oyen las palabras de la profecía y guardan las cosas que están escritas en ella, porque el tiempo está cerca.

Rev 3:10 'Porque has guardado la palabra de mi perseverancia, yo también te guardaré de la hora de la prueba, esa hora que está por venir sobre todo el mundo para poner a prueba a los que habitan sobre la tierra.

Rev 22:6 Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas; y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, envió a su ángel para mostrar a sus siervos las cosas que pronto han de suceder.
Rev 22:7 He aquí, yo vengo pronto. Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro.

Rev 22:10 También me dijo*: No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca.

No selles, ¿Por qué? Porque el tiempo esta CERCA (para aquellos que vivían es decir la generación contemporánea a Jesús) De paso cada día mas escolares están seguros que el Apocalipsis fue escrito en los años 68 al 70 y no en el 96 como se pensaba originalmente.

¿Honestamente creemos que Dios engañaría a sus siervos no dándole instrucciones precisas? Claro que no. El dio instrucciones específicas.


Veamos lo que creían sus apóstoles del primer siglo (escritores bíblicos)

1Co 10:11 Estas cosas les sucedieron como ejemplo, y fueron escritas como enseñanza para nosotros, para quienes ha llegado el fin de los siglos.

Heb 10:25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros, y mucho más al ver que el día se acerca.

Jam 5:8 Sed también vosotros pacientes; fortaleced vuestros corazones, porque la venida del Señor está cerca.
Jam 5:9 Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis juzgados; mirad, el Juez está a las puertas.

1Pe 4:7 Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed pues prudentes y de espíritu sobrio para la oración.

1Jo 2:18 Hijitos, es la última hora, y así como oísteis que el anticristo viene, también ahora han surgido muchos anticristos; por eso sabemos que es la última hora.

¿En verdad creemos que los escritores bíblicos estaban errados? ¿estaban engañados?
Si esto es así, ¿Quién puede entonces confiar en la Biblia?

La respuesta es no, no estaban engañados y bajo esta premisa tendremos que reevaluar toda nuestra teología y todo un sistema de enseñanzas que nos han traído mas cargas que libertad, mas miedo que amor.

:caballo:
 
Re: Su venida...¿Pronto? ¿Cuan pronto?

La segunda venida de Cristo se produjo en 1844, según las profecías (Mat.24:3/4y5) :
En Bahá’u’lláh(La Gloria de DIOS, El prometido en todos los libros sagrados).
Profecías de Daniel (Dn8:13/14) y Cristo (Mat.24:3/4y5) <?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /><o:p></o:p>
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• Profecía de Daniel (Dn.8:13/14) y Cristo: sobre la 1 y 2 venida de Jesucristo.
Dijo Daniel:”Entonces oí a un santo que hablaba; y otro de los santos pregunto a aquel que hablaba: ¿Hasta cuándo durara la visión del continuo sacrificio, y la prevaricación asoladora entregando el santuario y el ejército para ser pisoteados? Y el dijo: Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas; luego el santuario será purificado” (Dn.8:13/14). Más tarde, en tiempos de Cristo, al preguntarle los discípulos sobre su segundo advenimiento y el día final. El les contesto que recordaran la profecía de Daniel: “Y estando el sentado en el monte de los olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo; Dinos ¿Cuándo serán estas cosas, y que señal habrá de tu venida, y del fin de siglo? Residiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe… Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que hablo el profeta Daniel (el que lee, entienda). (Mt.24:3/4 y 15).Con ello afirmaba Jesús que la profecía de Daniel había de cumplirse en su segunda venida.
Daniel, en los capítulos 8 y 9 de su libro, hace dos profecías sobre la fecha de la revelación de Jesús y otra sobre la revelación Bahái, Mencionare primero la de Jesucristo, la cual se cumplió a su debido tiempo. Dice DANIEL:”Aun estaba hablando en oración, cuando el varón Gabriel, a quien había visto en la visión al principio, volando con presteza, vino a mí como a la hora del sacrificio de la tarde. Y me hizo entender, y hablo conmigo, diciendo: Daniel, ahora he salido para darte sabiduría y entendimiento. Al principio de tus ruegos salió la orden, y yo he venido para enseñártela, porque tú eres muy amado. En tiende, pues la orden y entiende la visión. Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable y sellar la visión y la profecía y ungir al Santo de los santos. Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a…”
A partir de qué fecha se calcula esa profecía y, por otra parte, que significan esas semanas, pues se observa cierta contradicción ya que una vez habla de setenta semanas, y más tarde de sesenta y dos semanas y siete semanas.
Considero que no es fácil de entender, pues si lo fuera no se trataría de palabras selladas y cerradas. A pesar de ello, veamos primeramente el significado de las semanas: Las setenta semanas corresponden a cuatrocientos noventa días; pero como, según la Biblia, el día equivale a un año, tendremos que estos cuatrocientos noventa días significan cuatrocientos noventa años.
En cuanto a la fecha de partida para añadir tales años, se menciona en la misma profecía cuando dice:”…desde la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén “. El problema estriba en que la orden para tal restauración se repitió en cuatro ocasiones: la primera la dio Ciro en el año 536 a.c. según menciona el libro de Esdras; la segunda, Darío de Persia en 519 a.c.; según consta en el mencionado libro de Esdras; el tercer edicto fue lanzado por Artajerjes en 457 a.c.; recogido asimismo por Esdras; y el cuarto también por Artajerjes; según menciona Nehemías, y publicado en 444 a.c. De estas cuatro fechas, Daniel se refiere a la tercera, es decir el año 457ª.c. Ahora bien, la vida y revelación terrenas de Jesús duraron treinta y tres años; pues esa edad tenía cuando lo crucificaron. Si añadimos treinta y tres a 457, obtendremos los cuatrocientos noventa años que profetizo Daniel y, por ende (por consecuencia), el cumplimiento de la profecía primera.
Y ahora, hablemos de las sesenta y dos semanas y siete semanas, mencionadas separadamente. Esto se debe a que la restauración del Templo duro siete semanas, es decir, cuarenta y nueve días o años. A partir de entonces empiezan las sesenta y dos semanas (que unidas a las siete hace sesenta y nueve)y, en la última, es decir la 69/70 sucedió la ascensión de Cristo.
Ahora, partiendo de la fecha del tercer edicto, al igual que hicimos para la primera avenida de Jesús (profetizada, por Daniel), llegaremos a los albores de la revelación Bahái. En efecto; ya sabemos que desde la promulgación del edicto al nacimiento de Jesús pasaron 457 años; de entonces hasta la víspera de la revelación Bahái pasaron 1843años, puesto que a partir de 1844 empieza la Era Bahái con la declaración del EL BAB(LA PUERTA),Precursor de Bahá u lláh .
EL BAB, se refirió en sus escritos al orden de Bahá u lláh, título que le dio El BAB, Y significa: LA GLORIA DE DIOS. EL BAB fue martirizado por el clero musulmán, el 9 de julio de 1850, a los 31 años de edad, en 1844 se declara Enviado de DIOS, Y dijo Bienaventurado aquel que sigue a Bahá u lláh y su promesa fue cumplida 19 años después de la declaración de su misión,: Mirza Husayn-Ali(Bahá u lláh), abiertamente en 1863, declaro que EL era El prometido cuya venida había sido profetizada por todas las manifestaciones de DIOS de las edades anteriores).
Su mando estas dos cifras: 457 más 1843, obtendremos 2300 que es el numero fijado por Daniel. El año 1844 era una fecha en la cual, en varias partes del mundo, había quienes esperaban la avenida del Señor, entre ellos el caso más trágico fue el de William Millar, quien fundó la secta Cristiana de nominada “Los Adventistas del Séptimo Día”, pues después de un profundo estudio de Daniel, saco la fecha de 1844 para dicho evento y, estaba tan seguro, que comenzó a anunciarla con una vehemencia sin igual y sus seguidores lo esperaban sin lugar a duda. Su equivocación fue que esperaban el descenso de Cristo literalmente del Cielo y por ello cuando apareció EL BAB no se había producido, a si pues, llego la fecha sin que descendiera el Señor desde el cielo y el desdichado predicador murió en el año 1849 con la mayor desilusión y desesperanza.
Otras sectas cristianas por esas fechas se alojaron en tiendas de campaña alrededor del Monte Carmelo, en Haifa, Israel (lugar donde hoy está La Tumba del BAB Y Abdul-Bahá. Y La Casa universal de Justicia). <o:p></o:p>

Isaías:”Acontecerá en los postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de Jehová como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones. Y vendrán muchos pueblos, y dirán…”(Is.2:2/3).El Monte de Jehová es el Monte Carmelo.
Bahá u lláh, dirigiéndose al Carmelo, dice: “Da gracias a tu Señor, OH Carmelo; el fuego de tu separación de mi iba consumiéndote, cuando el océano de mi presencia surgió ante tu cara, alegrando tus osos y los ojos de toda la creación… llama a Sion, OH Carmelo y anuncia las jubilosas nuevas: El que estaba oculto a los ojos de los mortales, ha venido”.
Ezequiel dice, “…Y he aquí la Gloria del DIOS de Israel, que venía del oriente; y su sonido era como el sonido de muchas aguas, y la tierra resplandecía a causa de su gloria (Ez. 43:2).<o:p></o:p>

Los que buscáis la verdad, ¡la Revelación de Bahá'u'lláh os traerá una gran alegría! Esta doctrina es del Espíritu, en ella no existe ningún precepto que no sea del Espíritu Divino.
El Espíritu no puede ser percibido con los sentidos materiales del cuerpo físico, excepto cuando se manifiesta en acciones y signos externos. El cuerpo humano es visible, el alma es invisible. No obstante, es el alma la que dirige las facultades del ser humano, la que gobierna su existencia.
El alma tiene dos facultades esenciales: a) Así como las circunstancias exteriores son transmitidas al alma por los ojos, los oídos y el cerebro del ser humano, así también el alma comunica sus deseos y propósitos a través del cerebro a las manos y a la lengua del cuerpo físico, utilizando a éstos como un medio de expresión. El espíritu en el alma es la esencia misma de la vida. b) La segunda facultad del alma se expresa en el mundo de la visión, donde el alma, animada por el espíritu, tiene su existencia y funciona sin la ayuda de los sentidos materiales del cuerpo. Allí, en el reino de la visión, el alma ve sin la ayuda del ojo físico, oye sin la mediación del oído material, y viaja sin depender del movimiento físico. Resulta claro, por consiguiente, que el espíritu en el alma del ser humano puede funcionar a través del cuerpo físico, empleando los órganos de los sentidos, pudiendo también vivir y actuar sin su ayuda en el mundo de la visión. Ello prueba, sin duda alguna, la superioridad del alma sobre el cuerpo, la superioridad del espíritu sobre la materia.
Por ejemplo, observad esta lámpara: ¿no es acaso su luz superior a la lámpara que la sostiene? No obstante lo hermosa que pueda ser la forma de la lámpara, si no tiene luz no cumple su propósito, no tiene vida, es una cosa muerta. La lámpara necesita de la luz, pero la luz no necesita de la lámpara.
El espíritu no necesita un cuerpo, pero el cuerpo necesita del espíritu, de lo contrario no puede vivir. El alma puede vivir sin un cuerpo, pero el cuerpo sin un alma muere.
Si una persona pierde la vista, el oído, una mano o un pie, vivirá si su alma aún permanece en el cuerpo, y puede manifestar las divinas virtudes. Por el contrario, sin espíritu, le sería imposible existir incluso a un cuerpo perfecto.
El poder más grande del Espíritu Santo existe en las Divinas Manifestaciones de la Verdad. A través del poder del Espíritu, la Enseñanza Celestial ha sido concedida al Mundo de la Humanidad. Por medio del poder del Espíritu, la vida sempiterna ha alcanzado a toda la raza humana. Mediante el poder del Espíritu, la Gloria Divina ha resplandecido desde Oriente a Occidente, y a través del poder del mismo Espíritu, se harán manifiestas las divinas virtudes de la humanidad.
Nuestros mayores esfuerzos deben estar dirigidos hacia el desprendimiento de las cosas del mundo; debemos luchar por ser más espirituales, más luminosos, por seguir el consejo de las Enseñanzas Divinas, por servir a la causa de la unidad y de la verdadera igualdad, por ser generosos, por reflejar el amor del Altísimo sobre todos los seres humanos, para que la luz del Espíritu se manifieste en todos nuestros actos, con el fin de que toda la humanidad se una, que el turbulento mar del mundo se calme, y que las rugientes olas desaparezcan de la superficie del océano de la vida, y esté por siempre tranquilo y apacible. Entonces la humanidad verá la Nueva Jerusalén, entrará a través de sus puertas y recibirá la Munificencia Divina.
Agradezco a Dios que me haya permitido estar entre vosotros esta tarde, y os doy las gracias por vuestra sensibilidad espiritual.
Ruego para que podáis crecer en fervor divino, y que el poder de la unidad en el Espíritu aumente, a fin de que se cumplan las profecías, y que en este gran siglo de la Luz de Dios puedan ocurrir todas las buenas nuevas a que hacen referencia los Libros Sagrados. Éste es el tiempo glorioso del que el Señor Jesucristo habló cuando nos dijo que oráramos: "Venga a nosotros tu Reino, hágase tu Voluntad así en la tierra como en el Cielo." Espero que ésta sea también vuestra esperanza y vuestro gran deseo.
¡Estamos unidos en el mismo propósito y la misma esperanza, de que todos seamos como uno solo y que cada corazón sea iluminado por el Amor de nuestro Padre Divino, Dios!
¡Que todas nuestras acciones sean espirituales, y que todos nuestros intereses y afectos se concentren en el Reino de Gloria!
(Abdu'l-Bahá, LA SABIDURIA DE 'ABDU'L-BAHÁ).<o:p></o:p>


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Re: Su venida...¿Pronto? ¿Cuan pronto?

Tabla escrita por Bahá u lláh, para todos los cristianos del mundo:
Esta es la Tabla Más Sagrada enviada desde el santo reino para quien ha fijado su rostro en el Objeto de la adoración del mundo, Aquel quien descendió del cielo de la eternidad investido con trascendente gloria.
En nombre del Señor, el Señor de gran gloria.
Ésta es una Epístola que proviene de nuestra presencia, para aquel a quien los velos de los nombres no pudieron apartarle de Dios, creador de cielo y tierra, para que sus ojos puedan regocijarse en los días de su Señor, el que Ayuda en el Peligro, Quien Subsiste por Sí Mismo.
Di: ¡OH seguidores del Hijo!(Jesucristo) ¿Os habéis apartado de Mí debido a mi Nombre?
¿Por ello no lo habéis pesado en vuestros corazones? Día y noche habéis estado llamando a vuestro Señor, el Omnipotente, pero cuando Él hubo descendido en su gran gloria desde el cielo de la eternidad, os habéis apartado de Él y permanecisteis sumidos en la negligencia.
Reflexionad sobre aquellos que rechazaron al Espíritu (Jesucristo) cuando vino a ellos con manifiesto dominio. Cuán numerosos los fariseos que en su nombre se han recluido en las sinagogas, lamentándose por su separación de Él, y aún así, cuando los portales de la reunión fueron abiertos de par en par y la luminaria
divina brilló resplandeciente desde el Manantial de la Belleza, no creyeron en Dios, el Exaltado, el Poderoso.
No lograron alcanzar su presencia a pesar de que su advenimiento había sido prometido en el Libro de Isaías al igual que en los
Libros de los Profetas y Mensajeros. Ninguno de ellos volvió su rostro hacia el Manantial de divina misericordia, a excepción de aquellos desprovistos de todo poder entre los hombres. Y aún así, hoy, todo hombre dotado de poder e investido de soberanía se enorgullece en su Nombre.
Por otra parte, acuérdate del que sentenció a muerte a Jesús. Era el más erudito de su época en su país, mientras que aquel que era solo un pecador, creyó en Él. Tenlo en cuenta y sé de los que
observan la advertencia.
Igualmente, reflexiona acerca de cuán numerosos son en este momento los monjes que se han recluido en sus iglesias, llamando al Espíritu, pero cuando Éste apareció a través del poder de la verdad, no lograron acercarse a Él y son contados entre los descarriados. Felices son quienes las han abandonado y han vuelto su rostro hacia Aquél Quien es el Deseo de todo lo que hay en los cielos
y en la tierra.
Leen el Evangelio y aún así rehúsan reconocer al señor Todo Glorioso, a pesar de que ha venido mediante la potencia de su exaltado, su poderoso y bondadoso dominio. Nos, en verdad, hemos venido por amor a vosotros, y hemos soportado los infortunios del mundo para vuestra salvación. ¿Huís de Aquél que
ha sacrificado su vida para que seáis vivificados? Temed a Dios, OH seguidores del Espíritu y no sigáis los pasos de cada teólogo que se ha extraviado lejos.
¿Os imagináis que Él ha buscado sus propios intereses, cuando en todo momento ha estado amenazado por las espadas de los enemigos, o que ha buscado las vanidades del mundo después que ha sido confiado en la más desolada de las ciudades?
Sed justos en vuestro juicio y no sigáis las huellas de los injustos.
Abrid las puertas de vuestros corazones. Aquel Quien es el Espíritu
verdaderamente está ante ellas. ¿Por qué os mantenéis apartados de Quien ha querido acercaros a un Lugar Resplandeciente? Di: Nos, en verdad, os hemos abierto las puertas del Reino. ¿Atrancaréis las puertas de vuestras casas ante mi rostro? Ello, en verdad, no es otra cosa que grave error. Él nuevamente ha descendido del Cielo tal como lo hizo la primera vez. Cuidado, no sea que discutáis lo que El proclama, tal como la gente anterior a vosotros disputara sus expresiones. Así os instruye el verdadero, si tan solo pudieseis percibirlo.
El Río Jordán se une al Más Grande Océano, y el Hijo en el santo valle, exclama: "¡Aquí estoy, aquí estoy, oh Señor, mi Dios!", mientras el Sinaí circunda al derredor de la Casa, y la Zarza Ardiente llama en alta voz: "Aquel Quien es el Deseado ha venido en su trascendente majestad". Di: ¡He aquí! ¡El Padre ha venido, y todo lo que se os ha prometido en el Reino se ha cumplido!
Esta es la Palabra que el Hijo ocultó cuando dijo a los que Le rodeaban: "No lo podéis soportar ahora". Y cuando se cumplió el tiempo anunciado y la Hora hubo sonado, brilló la Palabra sobre el horizonte de la Voluntad de Dios. Cuidado, OH seguidores del Hijo, no sea que la arrojéis tras de vosotros. Asíos firmemente a
ella. Es mejor para vosotros que todo lo que poseéis.
Verdaderamente, Él está cerca de aquellos que hacen el bien. La Hora que hemos ocultado al conocimiento de los pueblos de la tierra y al de los ángeles favorecidos, ha acaecido. Di: verdaderamente, Él Me ha testificado, y Yo Le testifico. En verdad, Él no ha
propuesto a otro más que a Mí. De ello es testigo toda alma comprensiva y justa.
Aunque acosado por incontables aflicciones, emplazamos al pueblo a volverse a Dios, el Señor de los nombres. Di: esforzaos para lograr aquello que os ha sido prometido en los Libros de Dios, y no transitéis por la senda del ignorante, Mi cuerpo ha soportado encarcelamiento para que podáis libraros de la esclavitud del ego. Fijad entonces, vuestros rostros en su semblante, y no sigáis las huellas de cada hostil opresor. Verdaderamente, Él ha consentido ser
amargamente degradado para que vosotros pudieseis alcanzar la gloria, y aún así, os estáis divirtiendo en el valle de la negligencia, Él, en verdad, vive en la más desolada de las moradas por amor a vosotros, mientras vosotros moráis en vuestros palacios.
Di: ¿No oís la voz del Pregonero, llamando en alta voz en el desierto del Bayán, trayéndoos las buenas nuevas del advenimiento de vuestro Señor, el Todo Misericordioso? ¡Mirad! Él ha venido a la sombra protectora del Testimonio, investido con pruebas y evidencias concluyentes, y aquellos que verdaderamente creen en Él, consideran su presencia como la encarnación del Reino de Dios.
Bendito es el hombre que se ha vuelto hacia Él, y desgraciados aquellos que Le niegan o dudan de Él.
Anúnciales a los sacerdotes: ¡He aquí! Aquel Quien es el Soberano ha
llegado, Salid de tras el velo en nombre del Señor, Quien hace bajar la cerviz a todos los hombres. Proclamad, entonces, a toda la humanidad las buenas nuevas de esta poderosa, de esta gloriosa Revelación, verdaderamente, Aquel Quien es el Espíritu de verdad, ha venido para guiaros a toda verdad. Él no habla impulsado por su propio ser, sino por orden de Aquel Quien es el omnisciente, el
Sapientísimo.
Di: Él es Quien ha glorificado al Hijo y ha exaltado su Causa. Abandonad, OH pueblos de la tierra, aquello que tenéis, y asíos firmemente a lo que os ha ordenado el Todopoderoso, Quien es el Portador de la Confianza de Dios. Depurad vuestros oídos y volved vuestros corazones hacia Él, para que podáis oír la más maravillosa llamada que ha surgido del Sinaí, la habitación de vuestro Señor, el
Más Glorioso. En verdad, os acercará al Lugar donde percibiréis el esplendor de la luz de su semblante que resplandece sobre este luminoso Horizonte.
¡OH concurso de sacerdotes! Abandonad las campanas, y luego salid de
vuestras iglesias, os incumbe, en este día, proclamar en alta voz el Más Grande Nombre entre las naciones. ¿Preferís guardar silencio, en tanto toda piedra y todo árbol proclama: "¡El Señor ha venido en su gran gloria!"? Bienaventurado el hombre que se ha apresurado hacia Él. Verdaderamente, él es contado entre aquellos cuyos nombres serán registrados eternamente y quienes serán mencionados por el concurso en lo Alto. Así ha sido decretado por el Espíritu en esta
maravillosa Tabla. Aquel quien emplaza a los hombres en mi nombre, es verdaderamente mío, y habrá de demostrar lo que está más allá del poder de todos los que están en la tierra. Seguid la Senda del Señor y no los pasos de aquellos que están sumidos en la negligencia.
Bienaventurado sea el adormecido quien animado por la Brisa de Dios se levantó entre los muertos dirigiendo sus pasos hacia el sendero del Señor. Ciertamente, tal hombre es considerado, a la vista
de Dios, el Verdadero, como una joya entre los hombres y es contado entre los dichosos.
Di: La Luz de su Revelación ha despuntado en el oriente; los signos de su dominio han aparecido en el occidente. Ponderad esto en vuestros corazones, OH pueblo, y no seáis de los que han errado penosamente cuando mi Recuerdo vino hasta ellos por mandato del omnipotente, el Todo Alabado. Que la Brisa de Dios os despierte. En verdad, ella ha soplado sobre el mundo. Bienaventurado aquel
que ha descubierto su fragancia y ha sido contado entre los bien seguros.
¡OH concurso de obispos! Sois las estrellas del cielo de mi conocimiento. Mi misericordia no desea que os precipitéis a tierra. Sin embargo, mi justicia declara: "Esto es lo que el Hijo ha decretado". Y todo cuanto ha procedido de su irreprochable, su veraz y confiable boca, no podrá ser alterado jamás. Las campanas, ciertamente, repican en mi Nombre, y se lamentan por Mí, pero mi
espíritu se regocija con manifiesta alegría. El cuerpo del Amado anhela la cruz, y su cabeza ansía la lanza, en el sendero del Todo Misericordioso. La superioridad del opresor no puede en modo alguno disuadirlo de su propósito.
Hemos emplazado a todas las cosas creadas a alcanzar la presencia de tu Señor, el Rey de todos los nombres. Bendito es el hombre que ha fijado su rostro en Dios, el Señor del Día del Juicio Final.
¡OH concurso de monjes! Si optáis por seguirme, os haré herederos de mi Reino, y si transgredís contra Mí, soportaré pacientemente mi sufrimiento, y Yo, en verdad, soy el Que Siempre Perdona, el Misericordioso.
¡OH tierra de Siria! ¿Qué ha sido de tu rectitud? Tú eres, ciertamente, ennoblecida por las pisadas de tu Señor. ¿Has percibido la fragancia de la reunión celestial, o eres contada entre los negligentes?
Belén se ha puesto en movimiento con la Brisa de Dios. Escuchamos su voz que dice: "¡OH generosísimo Señor! ¿Dónde se ha establecido tu gran gloria? Los fragantes aromas de tu presencia me han vivificado, luego de haberme desvanecido por la separación de Ti Alabado seas por cuanto has quitado los velos y has venido con poder en evidente gloria." La llamamos desde tras el Tabernáculo de
Majestad y Grandeza, diciendo: "¡OH Belén! Esta luz ha aparecido en el oriente y ha viajado hacia el occidente, hasta que llegó a ti en el atardecer de su vida.
Dime pues: ¿Reconocen los hijos al Padre y Le aceptan, o Le niegan, así como el pueblo de otro tiempo Le negó (Jesús)?" Entonces ella exclamó diciendo: "Tú eres en verdad, el Omnisciente, el Bien Informado."
Verdaderamente, contemplamos a todas las cosas creadas inclinadas a ser nuestro testigo. Algunos Nos conocen y son testigos, mientras que la mayoría son testigos pero no Nos conocen.
El Monte Sinaí está agitado con la alegría de contemplar nuestro semblante. Ha elevado su dominante voz en la glorificación de su señor, diciendo: "¡OH Señor! Siento la fragancia de tu vestidura. Me parece que estás cerca, investido con los signos de Dios. Tú has ennoblecido a estas regiones con tus pisadas.
Grande es la bienaventuranza de tu pueblo, si solo pudieran conocerte e inhalar tus suaves aromas; y desdichados son los que están profundamente dormidos."
Dichoso eres tú, por haber vuelto tu rostro hacia mi semblante, por cuanto has rasgado los velos, destrozado los ídolos y reconocido a tu eterno Señor. El pueblo del Qur'án se ha levantado en contra nuestra sin una prueba clara o evidencia, atormentándonos en todo momento con una nueva tortura. Ociosamente se imaginan que las tribulaciones pueden frustrar nuestro propósito. Vano es en
verdad lo que han imaginado. Verdaderamente, tu Señor es Quien ordena todo cuanto Le place.
Nunca he pasado junto a un árbol sin que mi corazón se dirigiese a él, diciendo: "¡OH! Si fueses cortado en mi nombre, y mi cuerpo fuese crucificado sobre ti". Hemos revelado este pasaje en la Epístola al Sháh para que sirviese como una advertencia a los seguidores de las religiones. Verdaderamente, tu Señor es el Omnisciente, el Omnisapiente.
No te apenen las cosas que han perpetrado. Ciertamente son como muertos, y no viven. Déjalos a los muertos; luego vuelve tu rostro hacia Él, Quien es el Dador de Vida del mundo. Cuidado, no sea que los dichos de los negligentes te entristezcan. Sé firme en la Causa, y enseña a la gente con consumada sabiduría, Así te lo ordena el soberano de la tierra y del cielo. Él es, en verdad, el
Todopoderoso, el Más Generoso.
Dentro de poco, Dios exaltará tu recuerdo y escribirá con la Pluma de Gloria aquello que expresaste por su amor. Él es, en verdad, el Protector de los que hacen el bien.
Concédele mi recuerdo a uno llamado Murád, y dile: "Bendito eres tú, OH Murád, por cuanto has desechado tu propio deseo y has seguido a Quien es el Deseo de toda la humanidad."
Di: Bendito sea el adormecido que es despertado por mi Brisa. Bendito el desfallecido que es reanimado con mi confortante hálito. Bendito el ojo que se solaza en la contemplación de mi belleza. Bendito el caminante que dirige sus pasos hacia el Tabernáculo de mi gloria y majestad. Bendito el angustiado
que busca refugio bajo la sombra de mi dosel. Bendito el sediento que se precipita a las fluyentes aguas de mi amorosa bondad. Bendita el alma insaciable que ha desechado sus deseos egoístas por amor a Mí, y ha tomado su lugar en la mesa del banquete que he enviado para mis elegidos desde el cielo de la misericordia divina. Bendito el humillado que se aferra al cordón de mi gloria; y el necesitado que entra bajo la sombra del Tabernáculo de mi riqueza. Bendito el ignorante que busca la fuente de mi conocimiento; y el negligente que se adhiere al cordón de mi recuerdo. Bendita el alma que ha surgido a la vida por medio de mi hálito vivificador y ha ganado su admisión en mi Reino celestial. Bendito el hombre a quien los suaves aromas de la reunión conmigo le han agitado, y le han hecho acercarse a la Aurora de mi Revelación. Bendito el oído que ha escuchado, y la lengua que ha sido testigo, y el ojo que ha visto y
reconoce al Señor, en su gran gloria y majestad, investido con grandeza y dominio. Benditos quienes han alcanzado su presencia. Bendito el hombre que ha buscado la iluminación del Sol de mi Palabra. Bendito aquel que ha adornado su cabeza con la diadema de mi amor. Bendito quien ha oído mi dolor y se ha levantado entre mi pueblo para ayudarme. Bendito aquel que ha dado su vida en mi sendero y ha soportado múltiples padecimientos por amor a mi Nombre. Bendito el hombre que, seguro de mi Palabra, se ha levantado de entre los muertos para celebrar mi alabanza. Bendito aquel que se ha extasiado con mis maravillosas melodías y ha rasgado los velos mediante la potencia de mi poder. Bendito aquel que se ha mantenido fiel a mi Convenio, y a quien las cosas de este mundo no le
han impedido alcanzar mi Corte de santidad. Bendito el hombre que se haya desprendido de todo salvo de Mí, que se haya remontado en la atmósfera de mi amor, ganado la admisión en mi Reino, contemplado mis dominios de gloria, que haya bebido a grandes tragos de las aguas vivientes de mi generosidad, y su porción del río celestial de mi amorosa providencia, enterado de mi Causa, comprendido aquello que he ocultado dentro del tesoro de mis Palabras, y brillado desde el horizonte del conocimiento divino, ocupado en mi alabanza y
glorificación. Él verdaderamente, es de los míos. Desciendan sobre él mi misericordia, mi amorosa bondad, mi munificencia y mi gloria. Bahá u lláh.<?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /><o:p></o:p>

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