La armonía entre la libertad y la Gracia en San Agustín:
" No pienses que eres atraído contra tu voluntad, pues también con amor se atrae al alma, y el deleite arrastra suavemente. ¿Qué significa ser atraído por el deleite? Regocíjate en el Señor, y El colmará la medida de tus deseos. Hay un deleite espiritual al que es sabroso este Pan celestial. Pues sí el poeta pudo decir: A cada cual arrastra su deleite o su pasión, no una necesidad o una fuerza coactiva, sino el gusto, ¿con cuánta más razón diremos que es atraído a Cristo el que se deleita con la Verdad, el que se apasiona de la justicia, el que se entusiasma de la bienaventuranza y vida eterna, pues todo esto se cifra y compendia en la plenitud de Cristo? Para el cuerpo hay sus deleites, y ¿no los habrá para el alma? Muestras un ramo verde a una oveja, y va a ramonearlo. A un muchacho le enseñas un puñado de nueces, y corre a ti; lo atraes no por violencia, sino por gusto, por afición. ¿No atraerá, pues, Cristo, manifestado por su Padre?" (San Agustín en Ioannis tractatus PL 35, 26. n. 5, citado y traducido en Obras de san Agustín. I. Introducción general. Primeros escritos. Capanaga V. 1969, pag. 165).
La Gracia atrae, pero respeta la libertad
Saludos!