Rezar ya no me ayuda como antes

Pep

Recién registrado
17 Enero 2026
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No escribo esto desde la duda ni desde el enfado, sino desde algo más silencioso.

Durante un tiempo he tenido la sensación de que rezaba… pero no avanzaba.
Seguía pidiendo luz, claridad, paz, y sin embargo por dentro todo seguía igual de confuso. No peor, pero tampoco mejor. Como si la oración se hubiera vuelto repetitiva, casi automática.

No he dejado de creer ni de rezar. Pero sí he empezado a preguntarme si, en algunos momentos, el problema no es la fe, sino cómo nos colocamos ante Dios. Si a veces esperamos respuestas cuando quizá lo que toca es aprender a escuchar de otra manera.

¿Alguien más se siente igual?¿Como lo habéis afrontado?
 
Me he sentido muy identificado con lo que dices, sobre todo con esa sensación de repetir la oración sin avanzar por dentro.

A mí me pasó algo parecido hace un tiempo. No era falta de fe, era como una especie de sequedad, de no saber bien qué estaba escuchando ni desde dónde rezaba. En mi caso me ayudó parar un poco y buscar un espacio más de reflexión que de petición, con menos palabras y más escucha.

Un amigo me habló de un sitio llamado Semitalucis, un lugar para pensar con calma, apoyándose en las Escrituras y en preguntas bien planteadas. Me sorprendió mucho como te ayudaba a "contestar" a ese yo interior que no tiene respuesta muchas veces.

Espero que te pueda servir...
 
Este es un mal lugar para que un católico venga a pedir asesoría. Aqui van a venir los lobos de siempre a decir que rezar es del diablo y que vuelvas a Cristo y bla bla

Te hace falta confraternizar con otros católicos de tu propia zona.

Acércate a tu prójimo.
 
Este es un mal lugar para que un católico venga a pedir asesoría. Aqui van a venir los lobos de siempre a decir que rezar es del diablo y que vuelvas a Cristo y bla bla

Te hace falta confraternizar con otros católicos de tu propia zona.

Acércate a tu prójimo.
Esto no es cierto, si bien hay foristas intolerantes (incluyendo católicos) son muy pocos, pero la mayoría somos tolerantes.
 
No escribo esto desde la duda ni desde el enfado, sino desde algo más silencioso.

Durante un tiempo he tenido la sensación de que rezaba… pero no avanzaba.
Seguía pidiendo luz, claridad, paz, y sin embargo por dentro todo seguía igual de confuso. No peor, pero tampoco mejor. Como si la oración se hubiera vuelto repetitiva, casi automática.

No he dejado de creer ni de rezar. Pero sí he empezado a preguntarme si, en algunos momentos, el problema no es la fe, sino cómo nos colocamos ante Dios. Si a veces esperamos respuestas cuando quizá lo que toca es aprender a escuchar de otra manera.

¿Alguien más se siente igual?¿Como lo habéis afrontado?
Bienvenido al foro estimado Pep,

Efectivamente nos toca aprender a escuchar.

Desde mi experiencia he aprendido:

- Primeramente, mantenerse en santidad; Los constantes pecados nos apartan de la presencia y la comunión con Dios, y no vemos claramente cómo Dos nos responde.

- Tu oración puede ser respondida antes, durante o varios días o meses después de orar, porque el tiempo es de Dios y sólo Él sabe los tiempos exactos en que deben suceder las cosas.

- Hacer la voluntad de Dios y no la mía; Cuando decides qué Dios sea quién guíe tu vida, en mis oraciones siempre aparto mi voluntad para que sea Dios quién me guíe conforme a su voluntad, porque muchas veces nuestra voluntad no es la correcta y oramos de forma imprecisa y por eso no recibimos respuesta.

Cuando dejamos fluir la voluntad de Dios, comenzamos a ver la respuesta a la oración.

Ahora debo acostarme seguramente me faltaron otras cosas, mañana continúo

Bendiciones
 
No escribo esto desde la duda ni desde el enfado, sino desde algo más silencioso.

Durante un tiempo he tenido la sensación de que rezaba… pero no avanzaba.
Seguía pidiendo luz, claridad, paz, y sin embargo por dentro todo seguía igual de confuso. No peor, pero tampoco mejor. Como si la oración se hubiera vuelto repetitiva, casi automática.

No he dejado de creer ni de rezar. Pero sí he empezado a preguntarme si, en algunos momentos, el problema no es la fe, sino cómo nos colocamos ante Dios. Si a veces esperamos respuestas cuando quizá lo que toca es aprender a escuchar de otra manera.

¿Alguien más se siente igual?¿Como lo habéis afrontado?
La oración es una parte importante de la vida cristiana. Es la manera en que nos comunicamos con el Señor y lo alabamos. Para comprender el propósito de la oración, es importante primero entender lo que la oración no es. Existen muchas ideas erróneas en el mundo y en la cultura sobre la oración, incluso entre los cristianos, y estas deben abordarse primero. La oración no es:
• negociar con Dios.
• exigirle cosas a Dios.
• solo pedirle cosas a Dios.
• un ejercicio terapéutico o de meditación.
• molestar a Dios ni quitarle su tiempo.
• una forma de controlar al Señor.
• una forma de alardear de la propia espiritualidad ante los demás.

Muchas personas creen que la oración consiste únicamente en pedirle cosas a Dios. Si bien la súplica es parte de la oración (Filipenses 4:6), no es su único propósito. Orar por nuestras necesidades y las de los demás es necesario y beneficioso, pero la oración abarca mucho más. A. W. Tozer advirtió: «La oración entre los cristianos evangélicos siempre corre el peligro de degenerar en una glorificada "fiebre del oro"» (Mornings with Tozer: Daily Devotional Readings, compilado por Gerald Smith, Moody Publishers, 2008, entrada del 26 de febrero). Pero Dios no es un genio mágico que concede todos nuestros deseos, ni es un Dios débil que pueda ser controlado por nuestras oraciones.

La mejor manera de aprender sobre el propósito de la oración es estudiando el ejemplo de Jesús durante su ministerio terrenal. Jesús oró por sí mismo y por los demás, y oró para comulgar con el Padre. Juan 17 es un excelente ejemplo del uso que Jesús hacía de la oración. No solo ora para que el Padre sea glorificado, sino que también ora por sus discípulos y «por los que creerán en mí por el mensaje de ellos» (Juan 17:20). Someternos a la voluntad del Padre fue otro aspecto de la vida de oración de Jesús, destacado en su oración en el Jardín de Getsemaní: «Pero no se haga mi voluntad, sino la tuya» (Mateo 26:39). Con cualquier petición que tengamos, debemos someternos a la voluntad de Dios.

Además de interceder por los demás, la oración también es una forma de fortalecer nuestra relación con Dios. Jesús dio el ejemplo, orando al Padre a lo largo de su ministerio terrenal (Lucas 6:12; Mateo 14:23). Quienes mantienen una relación naturalmente buscan comunicarse entre sí, y la oración es nuestra comunicación con Dios. Otros buenos ejemplos en la Biblia de personas que dedicaron tiempo a la oración son David, Ezequías y Pablo.

En última instancia, el propósito principal de la oración es la adoración. Cuando oramos al Señor, reconociéndolo por quien es y por lo que ha hecho, es un acto de adoración. Hay muchos ejemplos en la Biblia de la oración como acto de adoración, incluyendo 2 Reyes 19:15, 1 Crónicas 17:20, Salmo 86:12-13, Juan 12:28 y Romanos 11:33-36. La forma en que oramos debe reflejar este propósito; nuestro enfoque debe estar en quién es Dios, no en nosotros mismos.

Curiosamente, el modelo de oración que Jesús dio a sus discípulos en Mateo 6:9-13, conocido como el Padre Nuestro, contiene todos estos elementos. La primera parte incluye alabanza y adoración a Dios (Mateo 6:9), y luego la segunda parte se centra en orar para que se cumpla la voluntad de Dios (Mateo 6:10). Después de esto, hay súplica por nosotros mismos y por los demás (Mateo 6:11-12), así como la petición de fortaleza para afrontar la tentación (Mateo 6:13). Jesús modeló esta oración para sus discípulos, y muestra todas las razones para orar con la adoración como enfoque central.

La oración es una parte importante de la vida cristiana, y la vida de oración debe desarrollarse. La oración no solo afecta nuestras vidas y las vidas de los demás, sino que también es una forma de comunicarnos con el Señor y crecer en nuestra relación con Él. En el corazón de la oración se encuentra un acto de adoración al Señor. La Palabra de Dios enfatiza el poder y el propósito de la oración y, por lo tanto, no debe descuidarse. El autor Warren Wiersbe resume muy bien el propósito de la oración: “El propósito inmediato de la oración es el cumplimiento de la voluntad de Dios en la tierra; el propósito último de la oración es la gloria eterna de Dios” (de En la tierra como en el cielo: Cómo la oración del Señor nos enseña a orar con mayor eficacia, Baker Books, 2010, p. 78).

Saludos
 
Este es un mal lugar para que un católico venga a pedir asesoría. Aqui van a venir los lobos de siempre a decir que rezar es del diablo y que vuelvas a Cristo y bla bla

Te hace falta confraternizar con otros católicos de tu propia zona.

Acércate a tu prójimo.

No puede creer lo mentiroso que eres y la maldad manifiesta de decir que los evangélicos estamos en contra de la oración y el problema de muchos católicos romanos, es que no hay arrepentimiento genuino en sus corazones y creen en un falso evangelio, que ustedes llaman Magisterio y es por eso Dios no les responde las oraciones y en verdad lo hace .​

 

La oración es el medio por el cual me une a Dios Padre, a Jesucristo y al Reino de Dios y es la llave de abrir los cielos y dentro del evangelismo y en la Iglesia de Cristo existe como don del Espíritu Santo, el ser intercesor y eso es una función que Jesucristo delega en ciertos ministerios, para las bendiciones al pueblo y es orar los unos por los otros.​

 
Bienvenido al foro estimado Pep,

Efectivamente nos toca aprender a escuchar.

Desde mi experiencia he aprendido:

- Primeramente, mantenerse en santidad; Los constantes pecados nos apartan de la presencia y la comunión con Dios, y no vemos claramente cómo Dos nos responde.

- Tu oración puede ser respondida antes, durante o varios días o meses después de orar, porque el tiempo es de Dios y sólo Él sabe los tiempos exactos en que deben suceder las cosas.

- Hacer la voluntad de Dios y no la mía; Cuando decides qué Dios sea quién guíe tu vida, en mis oraciones siempre aparto mi voluntad para que sea Dios quién me guíe conforme a su voluntad, porque muchas veces nuestra voluntad no es la correcta y oramos de forma imprecisa y por eso no recibimos respuesta.

Cuando dejamos fluir la voluntad de Dios, comenzamos a ver la respuesta a la oración.

Ahora debo acostarme seguramente me faltaron otras cosas, mañana continúo

Bendiciones
@Pep

- Es importante que la oración no sea como un monólogo, sino como una relación que requiere discernimiento.

- Dios nunca responde algo que contradiga sus principios establecidos en las escrituras, la respuesta siempre buscará el crecimiento del carácter, la humildad y el amor al prójimo.

- Siempre tengo presente que ves la respuesta a tu oración cuando:

1- Si es respondida, la petición se alinea con tu bienestar y el momento es el adecuado.

2- Si no es respondida, a veces es percibido como un "bloqueo" y se debe entender como una protección contra algo que no conviene, aunque en el momento no se comprenda.

3- Todavía no (espera), Dios responde de forma positiva pero requiere un proceso de preparación o paciencia.

4- Viene algo mejor y Dios deniega lo pedido para otorgar algo que supera la expectativa original.
 
@Pep

Por último, te recomiendo que leas la historia de José en el antiguo testamento, te enseñará mucho a comprender cómo actúa Dios sobre quienes le oran.

José fué un hijo muy obediente a sus padres, pero sus hermanos por envidia le hicieron sufrir, pero después del sufrimiento y las adversidades Dios lo exaltó al punto de ser la mano derecha del faraon, y José al final de la historia dice (parafraseando) "he comprendido que Dios dispuso todas las cosas que me han sucedido"

Toda la vida de José siempre estuvo bajo el hermoso plan de Dios con un propósito que cumplió la voluntad de Dios y ayudó a la salvación futura de su familia abre la escasez de los 7 años de vacas flacas.

De manera que, está historia me ayudó a comprender que siempre en mis oraciones recuerdo que mi vida está siempre en las manos del Señor, y sólo Él puede llevarme por el camino correcto conforme a su Santa voluntad, la cuál nos resulta difícil de comprender pero que al final traerá paz y salvación.
 

No puede creer lo mentiroso que eres y la maldad manifiesta de decir que los evangélicos estamos en contra de la oración y el problema de muchos católicos romanos, es que no hay arrepentimiento genuino en sus corazones y creen en un falso evangelio, que ustedes llaman Magisterio y es por eso Dios no les responde las oraciones y en verdad lo hace .​

¿Estas de acuerdo entonces que @Pep siga rezando el Rosario?
 
¿Estas de acuerdo entonces que @Pep siga rezando el Rosario?

Arrepiéntase, porque la verdad dije oraciones y no rezo y rezo no está en mis palabras y no conozco a nadie que la Virgen María le haya contestado sus rezos y esa es obra del enemigo y que no lo enseñaron los apóstoles.​

Mateo 6:7 Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos.​

El texto actual de la avemaría es del siglo XVI , 1500 años después que murieron los apóstoles del Cordero y dejen la mentira .​

Y el rosario es copia a semejanza de las oraciones de los musulmanes .​