RETORNO Y RESURGIMIENTO DE ISRAEL PROFECÍAS CUMPLIDAS



Ahora muchas naciones
se han reunido contra ustedes.
«Que sean profanados —dicen ellos—.
Seamos testigos de la destrucción de Jerusalén».
Pero estas naciones no conocen
los pensamientos del Señor
ni entienden su plan.
No saben que las está reuniendo
para golpearlas y pisotearlas
como a gavillas de grano
en el campo de trillar.
«¡Levántate y aplasta a las naciones,
oh Jerusalén! —dice el Señor—.
Pues te daré cuernos de hierro
y pezuñas de bronce,
para que pisotees a muchas naciones
hasta reducirlas a polvo.
Presentarás al Señor
las riquezas mal habidas de esas naciones,
sus tesoros al Señor de toda la tierra».


Miqueas 4:11-13 NTV




 



AL NORTE DE ISRAEL
SE DERRAMA UNA OLLA
DE AGUA HIRVIENDO:

Después el Señor
me habló nuevamente.
—¿Qué es lo que ves ahora?
—me preguntó.
—Veo una olla de agua hirviendo
que se derrama desde el norte
—contesté. —Sí —dijo el Señor —,
porque el terror del norte hervirá
y se derramará sobre la gente de esta tierra.
¡Escucha! Estoy llamando
a los ejércitos de los reinos del norte
para que vengan a Jerusalén.
¡Yo, el Señor , he hablado!
»Establecerán sus tronos
a las puertas de la ciudad;
atacarán los muros de Jerusalén
y a todas las demás ciudades de Judá.
[...]
Mira, hoy te he hecho fuerte,
como ciudad fortificada
que no se puede conquistar,
como columna de hierro
o pared de bronce.

Te enfrentarás contra toda esta tierra:
contra los reyes, los funcionarios,
los sacerdotes y el pueblo de Judá.
Ellos pelearán contra ti, pero fracasarán,
porque yo estoy contigo y te protegeré.
¡Yo, el Señor , he hablado!


Jeremías 1:13-‬15, ‬18-‬19 NTV


Solo tú, Dios mío,
me proteges como un escudo;
y con tu poder me das nueva vida.
No me asustan los muchos enemigos
que me tienen acorralado.
¡Dios mío, levántate y ponme a salvo!
¡Rómpeles la cara a mis enemigos!
¡Rómpeles los dientes a los malvados!
Dios mío, solo tú puedes salvarme;
¡bendice a tu pueblo!


Salmos 3:3, 6-8 TLAI


CÚPULA DE HIERRO
Y RAYO
DE HIERRO.