Re: Razones por las que no creo en la interpretación preterista
Estimado gatito. Saludos cordiales.
Tú dices:
Respondo: Por el tratado de Apamea, los seléucidas habían perdido la parte occidental de su imperio, y si bien se habían anexado Palestina, tenían que tomar en cuenta a Egipto, al que apoyaban los romanos.
Después de ser derrotado por los romanos, Antíoco el Grande envió a Roma a su hijo Antíoco (más tarde llamado Epífanes) como rehén. Sin embargo, finalmente Antíoco Epífanes ocupó el trono (175) del imperio seléucida.
Mientras Roma estaba empeñada en la tercera guerra macedónica (que terminó con el reino macedónico en 168), tuvo que enfrentarse a otro intento de la casa de los seléucidas por dominar en el Cercano Oriente.
Antíoco Epífanes marchó contra Egipto. Estaba por tomar el país, cuando llegó un emisario de los victoriosos romanos con un ultimátum en el que se exigía a Antíoco que saliera de Egipto, que entonces era aliado de Roma y estaba protegido por ella. Antíoco se retiró, pues comprendió bien cuál era el poderío militar romano.
Y de esta manera, alrededor del año 168 a. C., Roma había vencido a uno de los tres reinos helenísticos sobrevivientes, tenía al segundo bajo su protectorado y había rechazado al tercero sólo con la palabra de un emisario, aunque no se anexó nada de los territorios de ellos hasta algunos años más tarde. Antíoco, frustrado, regresó de Egipto y dedicó su atención a los judíos.
En 168 Antíoco se dirigió hacia Egipto y triunfó sin problemas de Tolomeo VI Filometor. Pero inmediatamente un emisario del Senado romano le dio un ultimatum: tenía que abandonar Egipto. Como Antíoco volvía a sus tierras y le faltaba el dinero para pagar sus tropas, recurrió a un método conocido: como todos los templos poseían un tesoro, metió sus manos en el del templo de Jerusalén. La cólera de los judíos no tardó en manifestarse. Antíoco respondió con una violenta persecución contra todos los que seguían apegados a la Ley.
El nombre “Epífanes” que Antíoco adoptó para si significa “el ilustre” pero muy lejos de ser ilustre, dado a su estupidez, vileza, e insensatez, lo llegaron a creer loco y hasta le llegaron a cambiar el nombre de Epífanes “el ilustre” por “Epímanes, “el loco.”
En Jerusalén cuando robó los objetos de plata y oro que había allí y mandó a exterminar sin motivo a los habitantes de Judá.
Más tarde arrepentido cayó en cama enfermo de tristeza, porque las cosas no le habían salido como él deseaba.
Así pasó muchos días, sin poder librarse de su melancolía, hasta que sintió que se iba a morir.
Finalmente reconoció que por eso le sucedieron esos males y dijo " muero de pesadumbre en tierra extranjera".
¿Cuál fue la grandeza de Antíoco Epífanes si temblaba a la voz de Roma?
Respondo: Nuestro Señor Jesucristo, el mejor interprete de las Sagradas Escrituras, cuando aplica la abominación asoladora anunciada por el profeta Daniel, se refiere a los ejércitos romanos en el año 70 de la era cristiana y lo enmarca en un contexto totalmente escatológico, asociado intimamente con su segunda venida. (Mateo 24:15,16).
Como lo dice la profecía, “fue quitado el contínuo sacrificio y el lugar del Santuario fue echado por tierra” : en el año 70 D.C. Tito sitió y destruyó la ciudad de Jerusalén, el Templo fue destruido por completo y jamás reconstruido.
Bendiciones.
Luego todo Israel será salvo.
Estimado gatito. Saludos cordiales.
Tú dices:
Ya que te las da de versado en historia Gabialito, responde ¿que hizo Antioco después que salió con la cola entre las piernas, una vez que Laenas le dió un ultimato? ¿A donde se dirigió y que hizo?,
Respondo: Por el tratado de Apamea, los seléucidas habían perdido la parte occidental de su imperio, y si bien se habían anexado Palestina, tenían que tomar en cuenta a Egipto, al que apoyaban los romanos.
Después de ser derrotado por los romanos, Antíoco el Grande envió a Roma a su hijo Antíoco (más tarde llamado Epífanes) como rehén. Sin embargo, finalmente Antíoco Epífanes ocupó el trono (175) del imperio seléucida.
Mientras Roma estaba empeñada en la tercera guerra macedónica (que terminó con el reino macedónico en 168), tuvo que enfrentarse a otro intento de la casa de los seléucidas por dominar en el Cercano Oriente.
Antíoco Epífanes marchó contra Egipto. Estaba por tomar el país, cuando llegó un emisario de los victoriosos romanos con un ultimátum en el que se exigía a Antíoco que saliera de Egipto, que entonces era aliado de Roma y estaba protegido por ella. Antíoco se retiró, pues comprendió bien cuál era el poderío militar romano.
Y de esta manera, alrededor del año 168 a. C., Roma había vencido a uno de los tres reinos helenísticos sobrevivientes, tenía al segundo bajo su protectorado y había rechazado al tercero sólo con la palabra de un emisario, aunque no se anexó nada de los territorios de ellos hasta algunos años más tarde. Antíoco, frustrado, regresó de Egipto y dedicó su atención a los judíos.
En 168 Antíoco se dirigió hacia Egipto y triunfó sin problemas de Tolomeo VI Filometor. Pero inmediatamente un emisario del Senado romano le dio un ultimatum: tenía que abandonar Egipto. Como Antíoco volvía a sus tierras y le faltaba el dinero para pagar sus tropas, recurrió a un método conocido: como todos los templos poseían un tesoro, metió sus manos en el del templo de Jerusalén. La cólera de los judíos no tardó en manifestarse. Antíoco respondió con una violenta persecución contra todos los que seguían apegados a la Ley.
El nombre “Epífanes” que Antíoco adoptó para si significa “el ilustre” pero muy lejos de ser ilustre, dado a su estupidez, vileza, e insensatez, lo llegaron a creer loco y hasta le llegaron a cambiar el nombre de Epífanes “el ilustre” por “Epímanes, “el loco.”
En Jerusalén cuando robó los objetos de plata y oro que había allí y mandó a exterminar sin motivo a los habitantes de Judá.
Más tarde arrepentido cayó en cama enfermo de tristeza, porque las cosas no le habían salido como él deseaba.
Así pasó muchos días, sin poder librarse de su melancolía, hasta que sintió que se iba a morir.
Finalmente reconoció que por eso le sucedieron esos males y dijo " muero de pesadumbre en tierra extranjera".
¿Cuál fue la grandeza de Antíoco Epífanes si temblaba a la voz de Roma?
y por último en que año se supone que tu Roma (cuerno pequeño)puso la abominación asoladora y atacó al santuario?
Respondo: Nuestro Señor Jesucristo, el mejor interprete de las Sagradas Escrituras, cuando aplica la abominación asoladora anunciada por el profeta Daniel, se refiere a los ejércitos romanos en el año 70 de la era cristiana y lo enmarca en un contexto totalmente escatológico, asociado intimamente con su segunda venida. (Mateo 24:15,16).
Como lo dice la profecía, “fue quitado el contínuo sacrificio y el lugar del Santuario fue echado por tierra” : en el año 70 D.C. Tito sitió y destruyó la ciudad de Jerusalén, el Templo fue destruido por completo y jamás reconstruido.
Bendiciones.
Luego todo Israel será salvo.