Amigo Kal_El:
Entiendo (corrijame si estoy en el error) que la iglesia católica romana indica que los feligreses deben pedirle a María y a los Santos que oren por ellos ante Dios. Pero a pesar de esta prescripción, yo observo que los católicos romanos le piden a María y a los Santos que les concedan sus peticiones. Por ejemplo, "María, ayúdame a conseguir trabajo" o "Virgen Santa, haz que mi hijo deje las drogas", entre otros, en lugar de decir "María, pide a Dios que nos de trabajo" o "Virgen Santa, pide a Dios que nuestros hijos dejen las drogas". Este punto ya revela algo de la propia confusión que existe al respecto en el pueblo católico romano respecto del tema de la intercesión.
Ahora bien, ya sea que se pida a María y a los Santos que oren por uno ante al Padre, o bien, que se les pida directamente a ellos auxilio divino -en donde pierden su calidad de intercesores- ¿existe base bíblica para ello? Afirmo que no.
Parece ser que existe una complicación de ideas en este tema. La Biblia dice que yo -mortal- debo orar por mis hermanos ante Dios en el nombre de Jesús (espero que su reiterada pregunta sobre esto llegue a su fin). Eso es distinto de afirmar que haya evidencia bíblica de que Dios nos pida orar pidiendo oraciones por nosotros a individuos en el cielo, como es el caso, según la teología y tradición romanas, de María y los Santos.
Según lo anterior, si yo digo: "San Agustín, ruega por mi ante Dios", el Santo será más eficaz que si yo le pidiera a Dios directamente su bendición en el nombre de Jesús. Lo mismo con María porque se supone que ella está constantemente insistiendo a su hijo Jesús, en el cielo, por la bendición sobre aquellos que asisten a ella para obtener ese favor celestial. Pero amigo Kal_El, Hebreos 4:16 dice: "Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos". En el cielo, el único que media entre nosotros y el Padre es Cristo: "Porque hay un sólo Dios y un sólo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre" (1 Timoteo 2:5) y el Espíritu Santo: "No sabemos que pedir, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras" (Romanos 8:26). Es dice la Biblia. No es una opinión personal.
Pero usted podría insistir en el tema de la oración que entre nosotros, los mortales cristianos, se sucede diariamente. Y dira: "Pides por un hermano pero dices que no se María no puede pedir por nosotros". Yo le respondo: En ningún lugar la Biblia describe pidiendole a alguien en el cielo que ore por ellos ante Dios. Además, cuando la Biblia trata el asunto de hablar con los muertos lo hace en el contexto de brujería, hechicería y adivinación, cosas totalmente abominables para Dios. En 1 Samuel 28:7-9 Saúl viola la ley de Dios (Levitico 19:26) al solicitar a una adivina que contacte con Samuel. Éste se muestra completamente incómodo y extrañado. Al día siguiente, los filisteos destrozaron al ejército israelita en la batalla del monte de Gilboah, y Saúl, desesperado por su eminente caída, se mató.
Por último, según 1 Juan 5:14-15 Dios no responde la oración dependiendo de quién es el que se la pide sino considerando que se pida conforme a su voluntad. Si un Pastor o el Papa piden contra la voluntad del Señor, no importa quiénes sean entre los seres humanos: sus oraciones no serán contestadas. Mas ciertísimo resulta esto si se considera el asunto de María y los Santos.
Con todo respeto, amigo Kal_El, pienso que es debido a todas estas confusiones que el pueblo católico romano es muy propenso a la superstición. Hay quienes van a la librería católica y compran veladoras y Santos, y consagran sus destinos a ellos en la inocencia de su desconocimiento de la Palabra de Dios. En México, la "santa muerte" es un ejemplo de esta degeneración ritual, que si bien no es obra de la iglesia católica romana, entre tantos avatares y artilugios religiosos que promueven se estableció un clima más propicio para su nacimiento. Yo se que entre los evangélicos también se dan estos fenómenos, como ocurre por ejemplo con el caso de aquellos cristianos que aseguran que "sus palabras tienen el poder" y que los que "declaren", eso pasará, como si se tratara de una fórmula mágica (pero eso es tema de otro debate). Sin embargo, nuestro interés debe ser la verdadera liberación del ser humano en función de la verdadera revelación de Jesucristo y su preciosa y bendita sangre derramada por nosotros en la cruz.
Dios lo guarde y bendiga.
Aquí en la tierra