Jesucristo es el autor de nuestra FE pero para que está fe pudiera existir el tuvo que venir primero en carne a OBRAR.
Porque como ya lo habíamos explicado antes, la justificación primaria y única para con Dios se apoya en las obras y en la LEY.
Y así es que terminada la creación, Dios se dirigió a Adán, le dió la LEY y aunque esparaba de el fe, aquella fe sería justificada por sus obras y ante la LEY.
Y el hombre le creyó más al diablo que a Dios y OBRÓ en consecuencia con aquella fe y cayó en desobediencia.
Entonces sus OBRAS y la LEY lo condenaron ante Dios y se decretó la muerte del desobediente.
De igual manera Jesús debía nacer bajo la LEY y ser justificado para con Dios por sus OBRAS.
Y es por esto que él debió venir en carne.
PARA OBRAR LA VOLUNTAD DE DIOS.
Y habiendo habido OBRADO bajo aquella JUSTICIA PRIMARIA que es por OBRAS y según la LEY, creó una JUSTICIA NUEVA Y APARTE, y que conocemos como justificación por fe.
Nuestra justificación por fe se apoya en la justificación por obras que alcanzó nuestro Señor al venir en carne.
Porque como ya lo habíamos explicado antes, la justificación primaria y única para con Dios se apoya en las obras y en la LEY.
Y así es que terminada la creación, Dios se dirigió a Adán, le dió la LEY y aunque esparaba de el fe, aquella fe sería justificada por sus obras y ante la LEY.
Y el hombre le creyó más al diablo que a Dios y OBRÓ en consecuencia con aquella fe y cayó en desobediencia.
Entonces sus OBRAS y la LEY lo condenaron ante Dios y se decretó la muerte del desobediente.
De igual manera Jesús debía nacer bajo la LEY y ser justificado para con Dios por sus OBRAS.
Y es por esto que él debió venir en carne.
PARA OBRAR LA VOLUNTAD DE DIOS.
Y habiendo habido OBRADO bajo aquella JUSTICIA PRIMARIA que es por OBRAS y según la LEY, creó una JUSTICIA NUEVA Y APARTE, y que conocemos como justificación por fe.
Nuestra justificación por fe se apoya en la justificación por obras que alcanzó nuestro Señor al venir en carne.