Estimado Pericles
Respuesta a Mensaje # 130:
-Contrariamente a lo que dices, yo veo que sí los apóstoles enseñaron un arrebatamiento inminente, y todos exhortan a los hermanos a velar en razón de su cercanía:
-Pablo tiene que salir a poner las cosas en su lugar, pues algunos llevados de inusual entusiasmo se habían pasado de rosca diciendo que la resurrección ya había acontecido (2Ti 2:17, 18), afectando con ello la fe de algunos, que pensaron que el día del Señor ya había llegado (2Ts 2:1-5) y por tanto ya no se reunirían con Él.
-Juan había asentado en su evangelio la promesa del Señor de venir a tomarlos (Jn 14:2, 3); del purificarse a sí mismos por tal esperanza (1Jn 3:2,3), alentándolos a vivir en permanente comunión con Él (1Jn 2:28).
-Pedro sale al paso de los burladores contemporáneos suyos y nuestros, que desvirtuaban la promesa en razón de su demora. Es cierto que él discurre desde el necesario arrepentimiento actual (2Pe 3:9) hasta del advenimiento del día de Dios (v.12) y su consumación final, y aprovecha también a advertir por los que distorsionaban la enseñanza de Pablo (vs.15-17).
-Santiago exhorta a tener paciencia hasta la venida del Señor, lo que hace pensar en un evento próximo, aguardando, como hace el labrador (5:7,8).
"Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén" (Judas 24, 25).
Respuesta a Mensaje # 130:
-Contrariamente a lo que dices, yo veo que sí los apóstoles enseñaron un arrebatamiento inminente, y todos exhortan a los hermanos a velar en razón de su cercanía:
-Pablo tiene que salir a poner las cosas en su lugar, pues algunos llevados de inusual entusiasmo se habían pasado de rosca diciendo que la resurrección ya había acontecido (2Ti 2:17, 18), afectando con ello la fe de algunos, que pensaron que el día del Señor ya había llegado (2Ts 2:1-5) y por tanto ya no se reunirían con Él.
-Juan había asentado en su evangelio la promesa del Señor de venir a tomarlos (Jn 14:2, 3); del purificarse a sí mismos por tal esperanza (1Jn 3:2,3), alentándolos a vivir en permanente comunión con Él (1Jn 2:28).
-Pedro sale al paso de los burladores contemporáneos suyos y nuestros, que desvirtuaban la promesa en razón de su demora. Es cierto que él discurre desde el necesario arrepentimiento actual (2Pe 3:9) hasta del advenimiento del día de Dios (v.12) y su consumación final, y aprovecha también a advertir por los que distorsionaban la enseñanza de Pablo (vs.15-17).
-Santiago exhorta a tener paciencia hasta la venida del Señor, lo que hace pensar en un evento próximo, aguardando, como hace el labrador (5:7,8).
"Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría, al único y sabio Dios, nuestro Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos. Amén" (Judas 24, 25).
