Las personas son también ofrendas. A partir de hoy aquello expuesto por un servidor será como vivir la vida de mi iglesia.
En el Aposento Alto y la Casa de mi Padre.
Pro. 18:16 La dádiva del hombre le ensancha el camino
Y le lleva delante de los grandes.
Bien sea que antes que no lo sabíamos, y pues tampoco se tenía a nadie que hiciera las veces de ofrenda. Pero esta vez aquí como allá...
¡ya se tienen candidatos!
2 Cor. 8:12 Porque si primero hay la voluntad dispuesta, será acepta según lo que uno tiene, no según lo que no tiene.
En el Aposento Alto y la Casa de mi Padre.
Pro. 18:16 La dádiva del hombre le ensancha el camino
Y le lleva delante de los grandes.
Bien sea que antes que no lo sabíamos, y pues tampoco se tenía a nadie que hiciera las veces de ofrenda. Pero esta vez aquí como allá...
¡ya se tienen candidatos!
2 Cor. 8:12 Porque si primero hay la voluntad dispuesta, será acepta según lo que uno tiene, no según lo que no tiene.

