LA TRANSFIGURACION DE JESUS

11 Diciembre 2007
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Reflexionando sobre el evangelio del pasado domingo segundo del tiempo de cuaresma, uno piensa lo hermoso que sería para Pedro, Santiago y Juan, acompañar a Jesús al monte Tabor de Israel situado junto a Nazaret, para ser testigos de su transfiguración y poder escuchar la voz del Padre.

Sin embargo al mismo tiempo, no se me escapa la dificultad que a veces tenemos los cristianos para estar al lado de Jesús tanto en las alegrías como en el sufrimiento. Lo duro que nos resulta subir al monte como Abraham, para sacrificar al “Isaac” de nuestros días repleto de placeres y egoísmos.

Jesús iluminó su camino de abandono y soledad, dialogando con el Padre que le proclama como su Hijo amado, con el que siempre compartió la existencia divina y que había sido anunciado como Salvador por los profetas.

Posiblemente no fuera éste, un encuentro aparentemente espectacular ni milagroso, aunque sí, una experiencia profundamente veraz: “Este es mi Hijo amado”, nos dice Marcos (9,2). El Padre sella con su presencia luminosa el camino de su Hijo, el camino de la cruz, el camino de la luz y de la esperanza.

Para estos tres discípulos que se les otorga el privilegio de una experiencia singular y que presencian el acto, el misterio de la persona de Jesús se les desvela por un momento.
El candor deslumbrante de sus vestidos hablan por si mismos de su gloria. Las figuras de Moisés y Elías conversando con Él indican que la ley y las profecías se cumplen, siendo el Mesías esperado que colma todas las promesas y esperanzas al tiempo que el testimonio del propio Dios confirma y culmina la revelación: Es su Hijo amado (Mc. 1, 11. 12,6).

Todo esto es un significado de que la peregrinación continuaba y el camino volvía a obscurecerse para los discípulos. No obstante el recorrido ya no resultaba tan penoso al no olvidar ese destello de luz que habían recibido en la cima del monte y que les invitaba a escuchar al Maestro, aún cuando sus palabras sonaran a cruz y a sufrimiento.

A esta experiencia singular le sigue la imposición de silencio por parte de Jesús con un límite determinado: la Resurrección del Hijo del Hombre. La razón parece evidente. Solo a la luz de la resurrección será posible comprender la transfiguración en todo su alcance.

Y estoy convencido de que también ahora Jesús nos llama para ir con El al Tabor y allí en la altura entablar un diálogo con los grandes orantes de la historia, Moisés y Elías; un diálogo en el que debemos encontrar nuestra iluminación, nuestro aliento y la fuerza para afrontar los retos de nuestra existencia cotidiana; porque es ahí en el diálogo con el Señor donde descubrimos el sentido último de cuanto vivimos y somos.

Pero no podemos quedarnos siempre en el Tabor, hemos de bajar, hemos de afrontar la vida con los demás, hemos de transformar nuestra condición humana sin separarnos de los otros; hemos de entregar el amor sin esperar nada a cambio.

Los apóstoles guardaron el secreto y nosotros también en “secreto” hemos de trabajar con Jesús para vivir y resucitar con El; si no que sentido o finalidad tendría la “travesía” de nuestra vida por este mundo en el seguimiento de Cristo, en medio de pruebas y tentaciones.

Es cierto que los cristianos vivimos momentos de obscuridad, de incertidumbre, de incomprensión. Necesitamos un Tabor para escuchar la Palabra de Dios que nos hable directamente a nuestros corazones, porque ésta es la historia del amor de Dios hecha verdad y vida y porque sabemos que sino oramos, difícilmente podremos renovar nuestro compromiso con el Evangelio.

Así las cosas cabría preguntarnos si ponemos más el acento en el desierto-tentación o en el Tabor-elevación. Si cuidamos nuestro proceso orante, de escucha; si luchamos por sacar la oración de la monotonía o si de verdad nos preocupamos por entender los signos de cercanía de aquellas personas que llegan a nuestra vida.

Por todo ello, hemos de meditar sobre cuánto nos queda a los seguidores de Jesús para seguirle y transformar nuestras vidas aquí en nuestro pequeño mundo; junto a los que sufren, junto a los millones de hermanos que mueren de hambre y de enfermedad en países del mal llamado “tercer mundo”; junto a los que son asesinados vilmente; junto a los deprimidos, marginados y enfermos de sida.

Junto a…tantas necesidades humanas.
 
Re: LA TRANSFIGURACION DE JESUS

¿En serio? ¿dónde lees eso?

Posiblemente tengas razón amigo/a celeste en cuanto a Nazaret y sea un error mio. Referente a Israel te adjunto lo escrito:


"Alude únicamente a un monte alto de la Galilea (Mc.9,2; Mt.17,1) que, en la segunda ... ilícitos en Mizpá y en el Tabor, convirtiéndose así en un lazo para Israel."

Gracias por enviarme el mensaje-
Manchego
 
Re: LA TRANSFIGURACION DE JESUS

Me gustó el mensaje que dejaste, ahora hay que leerlo con calma, meditarlo y practicarlo.
 
Re: LA TRANSFIGURACION DE JESUS

Reflexionando sobre el evangelio del pasado domingo segundo del tiempo de cuaresma, uno piensa lo hermoso que sería para Pedro, Santiago y Juan, acompañar a Jesús al monte Tabor de Israel situado junto a Nazaret, para ser testigos de su transfiguración y poder escuchar la voz del Padre.

Sin embargo al mismo tiempo, no se me escapa la dificultad que a veces tenemos los cristianos para estar al lado de Jesús tanto en las alegrías como en el sufrimiento. Lo duro que nos resulta subir al monte como Abraham, para sacrificar al “Isaac” de nuestros días repleto de placeres y egoísmos.

Jesús iluminó su camino de abandono y soledad, dialogando con el Padre que le proclama como su Hijo amado, con el que siempre compartió la existencia divina y que había sido anunciado como Salvador por los profetas.

Posiblemente no fuera éste, un encuentro aparentemente espectacular ni milagroso, aunque sí, una experiencia profundamente veraz: “Este es mi Hijo amado”, nos dice Marcos (9,2). El Padre sella con su presencia luminosa el camino de su Hijo, el camino de la cruz, el camino de la luz y de la esperanza.

Para estos tres discípulos que se les otorga el privilegio de una experiencia singular y que presencian el acto, el misterio de la persona de Jesús se les desvela por un momento.
El candor deslumbrante de sus vestidos hablan por si mismos de su gloria. Las figuras de Moisés y Elías conversando con Él indican que la ley y las profecías se cumplen, siendo el Mesías esperado que colma todas las promesas y esperanzas al tiempo que el testimonio del propio Dios confirma y culmina la revelación: Es su Hijo amado (Mc. 1, 11. 12,6).

Todo esto es un significado de que la peregrinación continuaba y el camino volvía a obscurecerse para los discípulos. No obstante el recorrido ya no resultaba tan penoso al no olvidar ese destello de luz que habían recibido en la cima del monte y que les invitaba a escuchar al Maestro, aún cuando sus palabras sonaran a cruz y a sufrimiento.

A esta experiencia singular le sigue la imposición de silencio por parte de Jesús con un límite determinado: la Resurrección del Hijo del Hombre. La razón parece evidente. Solo a la luz de la resurrección será posible comprender la transfiguración en todo su alcance.

Y estoy convencido de que también ahora Jesús nos llama para ir con El al Tabor y allí en la altura entablar un diálogo con los grandes orantes de la historia, Moisés y Elías; un diálogo en el que debemos encontrar nuestra iluminación, nuestro aliento y la fuerza para afrontar los retos de nuestra existencia cotidiana; porque es ahí en el diálogo con el Señor donde descubrimos el sentido último de cuanto vivimos y somos.

Pero no podemos quedarnos siempre en el Tabor, hemos de bajar, hemos de afrontar la vida con los demás, hemos de transformar nuestra condición humana sin separarnos de los otros; hemos de entregar el amor sin esperar nada a cambio.

Los apóstoles guardaron el secreto y nosotros también en “secreto” hemos de trabajar con Jesús para vivir y resucitar con El; si no que sentido o finalidad tendría la “travesía” de nuestra vida por este mundo en el seguimiento de Cristo, en medio de pruebas y tentaciones.

Es cierto que los cristianos vivimos momentos de obscuridad, de incertidumbre, de incomprensión. Necesitamos un Tabor para escuchar la Palabra de Dios que nos hable directamente a nuestros corazones, porque ésta es la historia del amor de Dios hecha verdad y vida y porque sabemos que sino oramos, difícilmente podremos renovar nuestro compromiso con el Evangelio.

Así las cosas cabría preguntarnos si ponemos más el acento en el desierto-tentación o en el Tabor-elevación. Si cuidamos nuestro proceso orante, de escucha; si luchamos por sacar la oración de la monotonía o si de verdad nos preocupamos por entender los signos de cercanía de aquellas personas que llegan a nuestra vida.

Por todo ello, hemos de meditar sobre cuánto nos queda a los seguidores de Jesús para seguirle y transformar nuestras vidas aquí en nuestro pequeño mundo; junto a los que sufren, junto a los millones de hermanos que mueren de hambre y de enfermedad en países del mal llamado “tercer mundo”; junto a los que son asesinados vilmente; junto a los deprimidos, marginados y enfermos de sida.

Junto a…tantas necesidades humanas.



Amen digo a tu escrito veraz y bello... y para obrar tal para con los demas y sobretodo los que mas lo necesitan pongo una oracion:

Abre nuestros corazones



Espíritu de Jesús, Tú que conoces nuestra vida,
nuestras pruebas, el peligro en que vivimos,
abre nuestros corazones
para que podamos recibir tu gracia
y podamos comprender lo que, en nosotros,
atenta a la esperanza.

Danos la luz para discernir
las vías del adversario en nuestra vida,
para poder luchar valerosamente
y salir victoriosos permaneciendo firmes en la Fe.

Amén.


Autor: Cardenal Carlo María Martini
 
Re: LA TRANSFIGURACION DE JESUS

Posiblemente tengas razón amigo/a celeste en cuanto a Nazaret y sea un error mio. Referente a Israel te adjunto lo escrito:


"Alude únicamente a un monte alto de la Galilea (Mc.9,2; Mt.17,1) que, en la segunda ... ilícitos en Mizpá y en el Tabor, convirtiéndose así en un lazo para Israel."

Gracias por enviarme el mensaje-
Manchego


NO no es un error tuyo sino el de Celeste.... ya que el Monte Tabor esta al lado de Nazaret (10 km solo de distancia)... te lo dejo en imagen:

http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Mount_Tabor4.jpg
 
Re: LA TRANSFIGURACION DE JESUS

Reflexionando sobre el evangelio del pasado domingo segundo del tiempo de cuaresma, uno piensa lo hermoso que sería para Pedro, Santiago y Juan, acompañar a Jesús al monte Tabor de Israel situado junto a Nazaret, para ser testigos de su transfiguración y poder escuchar la voz del Padre.

Sin embargo al mismo tiempo, no se me escapa la dificultad que a veces tenemos los cristianos para estar al lado de Jesús tanto en las alegrías como en el sufrimiento. Lo duro que nos resulta subir al monte como Abraham, para sacrificar al “Isaac” de nuestros días repleto de placeres y egoísmos.

Jesús iluminó su camino de abandono y soledad, dialogando con el Padre que le proclama como su Hijo amado, con el que siempre compartió la existencia divina y que había sido anunciado como Salvador por los profetas.

Posiblemente no fuera éste, un encuentro aparentemente espectacular ni milagroso, aunque sí, una experiencia profundamente veraz: “Este es mi Hijo amado”, nos dice Marcos (9,2). El Padre sella con su presencia luminosa el camino de su Hijo, el camino de la cruz, el camino de la luz y de la esperanza.

Para estos tres discípulos que se les otorga el privilegio de una experiencia singular y que presencian el acto, el misterio de la persona de Jesús se les desvela por un momento.
El candor deslumbrante de sus vestidos hablan por si mismos de su gloria. Las figuras de Moisés y Elías conversando con Él indican que la ley y las profecías se cumplen, siendo el Mesías esperado que colma todas las promesas y esperanzas al tiempo que el testimonio del propio Dios confirma y culmina la revelación: Es su Hijo amado (Mc. 1, 11. 12,6).

Todo esto es un significado de que la peregrinación continuaba y el camino volvía a obscurecerse para los discípulos. No obstante el recorrido ya no resultaba tan penoso al no olvidar ese destello de luz que habían recibido en la cima del monte y que les invitaba a escuchar al Maestro, aún cuando sus palabras sonaran a cruz y a sufrimiento.

A esta experiencia singular le sigue la imposición de silencio por parte de Jesús con un límite determinado: la Resurrección del Hijo del Hombre. La razón parece evidente. Solo a la luz de la resurrección será posible comprender la transfiguración en todo su alcance.

Y estoy convencido de que también ahora Jesús nos llama para ir con El al Tabor y allí en la altura entablar un diálogo con los grandes orantes de la historia, Moisés y Elías; un diálogo en el que debemos encontrar nuestra iluminación, nuestro aliento y la fuerza para afrontar los retos de nuestra existencia cotidiana; porque es ahí en el diálogo con el Señor donde descubrimos el sentido último de cuanto vivimos y somos.

Pero no podemos quedarnos siempre en el Tabor, hemos de bajar, hemos de afrontar la vida con los demás, hemos de transformar nuestra condición humana sin separarnos de los otros; hemos de entregar el amor sin esperar nada a cambio.

Los apóstoles guardaron el secreto y nosotros también en “secreto” hemos de trabajar con Jesús para vivir y resucitar con El; si no que sentido o finalidad tendría la “travesía” de nuestra vida por este mundo en el seguimiento de Cristo, en medio de pruebas y tentaciones.

Es cierto que los cristianos vivimos momentos de obscuridad, de incertidumbre, de incomprensión. Necesitamos un Tabor para escuchar la Palabra de Dios que nos hable directamente a nuestros corazones, porque ésta es la historia del amor de Dios hecha verdad y vida y porque sabemos que sino oramos, difícilmente podremos renovar nuestro compromiso con el Evangelio.

Así las cosas cabría preguntarnos si ponemos más el acento en el desierto-tentación o en el Tabor-elevación. Si cuidamos nuestro proceso orante, de escucha; si luchamos por sacar la oración de la monotonía o si de verdad nos preocupamos por entender los signos de cercanía de aquellas personas que llegan a nuestra vida.

Por todo ello, hemos de meditar sobre cuánto nos queda a los seguidores de Jesús para seguirle y transformar nuestras vidas aquí en nuestro pequeño mundo; junto a los que sufren, junto a los millones de hermanos que mueren de hambre y de enfermedad en países del mal llamado “tercer mundo”; junto a los que son asesinados vilmente; junto a los deprimidos, marginados y enfermos de sida.

Junto a…tantas necesidades humanas.


¿Cómo puede haber tanto "cristiano" sintiéndose con derechos de interpretación y queriendo infiltrar doctrinas que nada tienen que ver con la transfiguración de Jesús?.

Este sistema de cosas apreciable manchego,no lo podemos cambiar los humanos,poniendo "parches nuevos a un traje viejo" como es este mundo,este sistema de cosas será reemplazado por el Reino de Dios en las manos de Jesucristo
 
Re: LA TRANSFIGURACION DE JESUS

¿Cómo puede haber tanto "cristiano" sintiéndose con derechos de interpretación y queriendo infiltrar doctrinas que nada tienen que ver con la transfiguración de Jesús?.

Este sistema de cosas apreciable manchego,no lo podemos cambiar los humanos,poniendo "parches nuevos a un traje viejo" como es este mundo,este sistema de cosas será reemplazado por el Reino de Dios en las manos de Jesucristo
Sera reemplazado?no oro!, aqui en la tierra como en el cielo,Cristo tiene toda la autoridad,a no ser que creas que esta escritura no a sucedido aun.

Mat 28: [SUP]18[/SUP] Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.

lo que pasa contigo es que Dios esta dejando que te hagas necio,ensenando mentiras,extraviando a cuantos puedes,arrepientete!antes que sea demasiado tarde.
Bendiciones.
 
Re: LA TRANSFIGURACION DE JESUS

Sera reemplazado?no oro!, aqui en la tierra como en el cielo,Cristo tiene toda la autoridad,a no ser que creas que esta escritura no a sucedido aun.

Mat 28: [SUP]18[/SUP] Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.

lo que pasa contigo es que Dios esta dejando que te hagas necio,ensenando mentiras,extraviando a cuantos puedes,arrepientete!antes que sea demasiado tarde.
Bendiciones.

Bueno cariño mío,¿cómo llamarías tú el que Jesús quitará a todos estos gobernantes y él gobernará este planeta?
"En los días de aquellos reyes el Dios del cielo establecerá un reinoque triturará a todos estos reinos y el reino mismo subsistirá para siempre" Dan 2:44.
"Venga a nosotros tu Reino" Mat 6:10
 
Re: LA TRANSFIGURACION DE JESUS

Bueno cariño mío,¿cómo llamarías tú el que Jesús quitará a todos estos gobernantes y él gobernará este planeta?
"En los días de aquellos reyes el Dios del cielo establecerá un reinoque triturará a todos estos reinos y el reino mismo subsistirá para siempre" Dan 2:44.
"Venga a nosotros tu Reino" Mat 6:10
Daniel te habla de esta profecia que se cumplio justo en este momento.

Mat 28: [SUP]18[/SUP] Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.

entiende que lo que tu ensenas esta equivocado,a no ser que creas que te demos la razon a ti en ves de a Jesus.

Dios esta dejando que las cosas sucedan asi,les cierra los hojos y les tapa los oidos,para que no se arrepientan y sean sanados.el malo va a seguir siendo malo,pero el justo seguira siendo justo.hasta que cristo decida actuar para componer su reino,que le fue entregado al momento de su muerte.
Bendiciones.
 
Re: LA TRANSFIGURACION DE JESUS

¿Cómo puede haber tanto "cristiano" sintiéndose con derechos de interpretación y queriendo infiltrar doctrinas que nada tienen que ver con la transfiguración de Jesús?.

Este sistema de cosas apreciable manchego,no lo podemos cambiar los humanos,poniendo "parches nuevos a un traje viejo" como es este mundo,este sistema de cosas será reemplazado por el Reino de Dios en las manos de Jesucristo

querras decir en las manos de jesucristo solo por mil anos ,,luego el padre lo bajara del trono para reinar el solito .
 
Re: LA TRANSFIGURACION DE JESUS

Gracias amig/ao Kungens Ester por contestar a mi escrito y por la bella imagen que me envias del Monte Tabo.

Un saludo desde España
 
Re: LA TRANSFIGURACION DE JESUS

La Transfiguración: el Relato Evangélico que aquí se nos presenta constituye una Pedagogía Catequista,es Jesús,superior al Antiguo Testamento,claro esta que hay que tomar el relato no de una forma Literal,sino solamente Simbólica,los que nos relata el Evangelio que estamos Hablando,no es Historia,sino un Discurso Teológico, tardío,es decir el Kerigma de la Iglesia,los personajes son puestos por la pluma del Autor,de una forma antojadiza,son Ordenados los Diálogos,son inventados por los Hagiografos para proclamar lo que la Iglesia desde sus inicio anuncia, Jesús es Hijo de dios y superior a la Ley y los Profetas,la Imagen de Jesús,de moisés y Elias,es significativa,ya que estos personajes nunca se conocieron y ellos no se presentaron vivos a Jesus,sino que estan puestos a proposito por el Autor para señalar el fin ultimo del Evangelio;nunca estuvieron moisés y elias con Jesús,solo representan la Tradición veterotestamentaria.-
 
Re: LA TRANSFIGURACION DE JESUS

L a gran mayoría de los Relatos Bíblicos,no son Historia,sino que son Tradiciones que el pueblo de Israel guardo y en muchos casos comunes a sus vecinos y que son puestas por escrito con un fin mediatico.Religioso,lo mismo que el Evangelio,que son perícopas,,Midrash,y paradosis muy tardias que en muchos casos fueron puestas por autores que ni siquiera conocieron a Jesus
 
Re: LA TRANSFIGURACION DE JESUS

como enseña San Pablo " yo lo enseño por Paradosis,lo que por paradosis resibi,que el Señor Jesus,la noche en que fue entregado tomo pan,(relato Eucaristico)
 
Re: LA TRANSFIGURACION DE JESUS

Oye Crane, te estoy esperando para hablar sobre tus creencias de que el mito de Mitrad dice que nacio de una virgen, y demas zoquetadas
 
Re: LA TRANSFIGURACION DE JESUS

¿Cómo puede haber tanto "cristiano" sintiéndose con derechos de interpretación y queriendo infiltrar doctrinas que nada tienen que ver con la transfiguración de Jesús?.

¿Cómo cuáles?