𝐋𝐀 𝐒𝐀𝐍𝐓𝐈𝐃𝐀𝐃 𝐏𝐎𝐒𝐈𝐂𝐈𝐎𝐍𝐀𝐋

Natanael1

Redimido por la sangre de Cristo.
25 Junio 2012
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TEXTO BASE

Jua 17:19 Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad.


La santidad posicional es una verdad gloriosa: en Cristo hemos sido apartados, declarados santos y hechos nuevas criaturas (2 Cor. 5:17). Sin embargo, esta posición no es una licencia para pecar, sino un llamado a reflejar la vida de nuestro Señor en cada área de nuestra existencia.
Nuestro ejemplo no son los héroes de la fe, sino Cristo mismo.

Aunque David, Salomón y otros hombres de Dios fueron salvos a pesar de sus fallas, nuestra responsabilidad es mayor porque tenemos el modelo perfecto: Jesús (Jn. 13:15).

David cayó en adulterio y asesinato (2 Sam. 11).
Salomón se desvió tras ídolos y un harén inmenso de mujeres (1 Rey. 11:4).
A Sansón, el hombre más fuerte del mundo en su época, su debilidad fueron las filisteas.
Sin embargo, fueron alcanzados por la gracia.

Hoy, nuestra referencia no es la vida de ellos, sino la santidad de Cristo.

La santidad posicional exige coherencia en nuestra vida práctica.

Pureza sexual: 1 Cor. 6:17-20 = "Nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo".
Pureza espiritual: 1 Cor. 10:19-22 = "No podemos participar de la mesa del Señor y de los demonios".

Pureza moral: 1 Cor. 6:10 = "Los injustos no heredarán el reino de Dios".

La seguridad de nuestra salvación no descansa en la vida imperfecta de los héroes bíblicos, sino en la obra perfecta de Cristo.

Pero esa seguridad nos llama a una vida de responsabilidad: ser santos en toda nuestra manera de vivir (1 Pedro 1:15-16).

La pregunta que tengo por delante es:

¿Cómo equilibramos la certeza de nuestra posición en Cristo con la exigencia de vivir en santidad práctica en un mundo infestado de pornografía en las redes sociales?

El mal uso de la IA es un tropiezo para nuestra juventud, cuando ni siquiera se acuerdan de comer enfrascados en sus celulares y los padres sin saber en qué se ocupan.

El estudio queda abierto.