La política y el cristianismo

Re: La política y el cristianismo

Necesitamos entender que la participación de cristianos en asuntos políticos gubernamentales, si bien es entorpecida por las mismas fuerzas demoniacas que estorbaron al ángel que se dirigió al profeta daniel, es una valiosa oportunidad de proclamar una gobernacion mucho más elevada a la actua.

O bien, si alguien que participa en política es asesinado -como sucedió con luis donaldo colosio-, no debería ser por otra cosa más que un intento de gente que estorba con injusticia la verdad.
 
Re: La política y el cristianismo

Necesitamos entender que la participación de cristianos en asuntos políticos gubernamentales, si bien es entorpecida por las mismas fuerzas demoniacas que estorbaron al ángel que se dirigió al profeta daniel, es una valiosa oportunidad de proclamar una gobernacion mucho más elevada a la actua.

O bien, si alguien que participa en política es asesinado -como sucedió con luis donaldo colosio-, no debería ser por otra cosa más que un intento de gente que estorba con injusticia la verdad.

Exacto, es por eso que no debe intentar gobernar el sistema de este mundo un creyente, porque si le entra a la política, o le entra al rollo de la corrupción o no le entra.

Ahora si le entra, pues esto hiría en contra de la moral que Dios establece como hacer lo justo y mantenerse en santidad, siendo honesto.
Por otra parte, si no le entra al rollo grueso de la política, le surgen dos opciones: o lo corren o lo desaparecen del mapa.
 
Re: La política y el cristianismo

Lo que yo entiendo es que puedes vivir cómodamente de acuerdo a la evolución de los tiempos, si tienes la posibilidad de hacerlo, claro, pero siempre teniendo en cuenta que no debes afanarte de las cosas materiales ni del dinero.

1Timoteo 6:10
porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe y fueron atormentados con muchos dolores.

Esto es una realidad, el amor al dinero corrompe al hombre, lo cambia, lo echa a perder.
Me he dado cuenta de que hay 3 cosas que pierden al hombre o a la mujer, y es
1.- El dinero
2.- La fama o el poder
3.- El sexo pervertido

El ser humano no tiene la capacidad para controlar las consecuencias de estos tres puntos cuando los tiene en abundancia, es una verdad, una realidad y cualquiera que diga que no es así, pues debe ser porque le abunda alguna de estos tres puntos.

El lugar de los creyentes dentro de la política debe ser el de consejero, mas no el de gobernador.
El liderazgo del creyente debe estar encaminado en el ministerio de la Iglesia, y aprender que si Dios le hace un llamado a algún ministerio, es para servir y únicamente para servir, no para estar por encima de los hermanos.

Jesús mismo lo dijo.

Marcos 10:45
porque el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por todos.

Y dentro de lo secular y especialmente en la política, se quiere llegar al poder, para manipular y estar por encima de los demás. Es por esta razón que los creyentes no deben estar gobernando dentro del sistema de este mundo, ya que nosotros los creyentes gobernaremos pero en el Reino que Jesucristo establecerá en la tierra.

El creyente debe asesorar o servir de consejero a los políticos, así como los reyes del Antiguo Testamento, tenían a sus asesores, como lo fue José, Josué, Daniel, Zacarías, etc,y también en el Nuevo Testamento vemos que los apóstoles servían de consejeros a los gobernadores.
Efectivamente, tampoco yo entiendo que se trata de abstenerse de todo. Por ejemplo, hoy en día tener un medio de transporte es algo necesario, pero tener uno poco práctico y altamente costoso (que transporte a pocas personas, o solo 2) cuando hay otros más prácticos y de mucho menor costo en varios sentidos, para mí es simplemente un lujo, un deseo de ostentar. ¿Para que esa vanidad?, pienso que debe ser para ostentar y hacerse ver importantes ante los demás hombres, pero en realidad nada traemos y nada nos llevamos.

También hay quienes buscan las riquezas porque son inseguros y las buscan para poder vivir confiados, pero en las riquezas.

Tampoco considero que aquellas cosas que adquirimos son solo por trabajo porque además del trabajo hay otras necesidades, además de la comida y la ropa, tenemos por ejemplo el gusto a la música, y habiendo radios y tv donde podemos escucharla sin tener que adquirir instrumentos y tocarlos nosotros mismos o buscar gente que lo haga, nos son ventajosos. Lo mismo ocurre con los jóvenes (y también los adultos en tiempo libre) pues antes jóvenes como David tenían actividades en casa, como era el cuidar ovejas, ahora en estos tiempos es claro que no todos tienen ovejas y ni siquiera el terreno para tenerlas, así que la actividad de muchos ahora es aprender, y también en eso ayuda la tecnología, y no solo para aprender ciencias sino también de las escrituras que es lo más importante. Lo mismo, antes se relataban cosas teniendo que estar la persona presente para informarse, ahora ya podemos obtener información más rápido y fácil. Y así también comunicarnos.

En base a lo dicho por Juan, y lo dicho por Pablo (que tú posteas), podemos entender que tener abundancia (de tesoros terrenales) no es lo correcto para los cristianos.

1Jn 2:16 Puesto que todo lo que hay en el mundo - la concupiscencia de la carne, la concupiscencia de los ojos y la jactancia de las riquezas - no viene del Padre, sino del mundo. (Jerusalén) "la jactancia de las riquezas"

1Jn 2:16 porque todo [lo que hay] en el mundo —el deseo de la carne y el deseo de los ojos y la exhibición ostentosa del medio de vida de uno— no se origina del Padre, sino que se origina del mundo. (traducción de nuevo mundo) "la exhibición ostentosa del medio de vida de uno".

1Jn 2:16 Porque nada de lo que hay en el mundo --los malos deseos del cuerpo, la codicia de los ojos y la arrogancia de la vida-- proviene del Padre sino del mundo. (NVI).

Por eso dijo Jesús:

Mat 6:19 "No os amontonéis tesoros en la tierra, donde hay polilla y herrumbre que corroen, y ladrones que socavan y roban.
Mat 6:20 Amontonaos más bien tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que corroan, ni ladrones que socaven y roben.
Mat 6:21 Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón. (Jerusalén 3)