La cuarentena desde un punto de vista teológico

MiguelR

Cristiano independiente📑
23 Junio 2019
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Estimados foristas,

Las vicisitudes de la vida son asuntos teológicos, también lo son las situaciones de la salud, por ser esta una condición necesaria para la vida y su desarrollo integral. Es mi intención mirar esta pandemia del COVID19 con ojos teológicos, por eso para el creyente estas líneas pueden servir de inspiración y para los no creyentes de reflexión.

Siendo las Sagradas Escrituras una fuente riquísima de experiencia humana, es suficiente recordar tan solo algunos datos. El “desierto” es una categoría bíblica y teológica que permite mirar esta cuarentena como un espacio y un momento teológico, lugar y tiempo; El lugar del desierto es incierto, inseguro, peligroso, indeseado, y el tiempo puede convertirse en indeterminado y hasta indefinido, sin embargo, es posible atravesarlo apoyados en Dios, siguiendo sus huellas, hasta que termine el momento turbulento del recorrido. De hecho, la referencia cultural israelita de un periodo de “cuarenta días” o “cuarenta años”, supone justamente eso: un periodo largo, casi indeterminado de tiempo.

En el caso de esta nueva cuarentena, marcada por la pandemia del Covid-19 (coronavirus) el tiempo de duración es incierto. Aún los países, instituciones, científicos y gobiernos del mundo no logran anunciar con certeza plena cuántos días, semanas o hasta meses pueda durar; apenas logran converger en su incertidumbre. Hoy más que nunca grita la voz del salmista, dolido e inquiriendo: “¿hasta cuándo?” (Sal 6,4-5) pues se nos ha salido la creación de las manos. Mientras tanto, la casa, nuestro hogar, se ha convertido en ese espacio desde donde nos toca atravesar el desierto. Pero apoyados en Dios, con nuestra capacidad espiritual para buscarlo y conseguirlo, todos tenemos la oportunidad de transformar este lugar y tiempo. Así como el día, también existe la noche antes del nuevo amanecer. ¡Aguantemos la cuarentena como una larga noche!

continúo en el siguiente post...
 
Es entonces el momento del “diluvio”

Es el tiempo de aquellos días en los que “estuvo descargando la lluvia sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches” (Gen 6,12) Aquel Dios que después de haber creado al hombre y a la mujer había visto que todo estaba muy bien (Gen 1,31) es el mismo Dios que vio en tiempos de Noé que la tierra estaba corrompida y se había llenado de violencias por culpa de la humanidad (Gen 6,11-13) Es el momento pues de estar bajo techo, de estar refugiados, de protegernos del mundo exterior, porque hoy cada una de nuestras casas es un arca de Noé.

Es el momento del “desierto”

Es el tiempo de los 40 días y 40 noches de Moisés orando en el monte, sin comer pan ni beber agua (Ex 34,28) aislado de su pueblo, sintiendo la lejanía de los suyos y reflexionando sobre cómo el pueblo de Israel se había puesto de frente a Dios, a veces contra él. Es el tiempo de aquellos 40 años del pueblo de Israel huyendo de la esclavitud y ansioso de libertad, sufriendo el hambre y la sed, quejándose por las penurias y preguntándose dónde estaba Dios, su justicia y su bondad.
 
Es el tiempo de la soledad de Jesús, cuando por 40 días y 40 noches fue empujado al desierto, sin comer ni beber nada, mientras alejado de todos oraba a Dios y era tentado para optar por el mal (Mt 4,1-11; Mc 1,12-13; Lc 4,1-13). Es el tiempo de “cruz”, cuando agonizante moría solidariamente por nosotros, luego de aquel via crucis de látigos, burla y espinas. Este es un tiempo turbulento y de sufrimiento: paralizante. Es un tiempo que obliga al ser humano a detenerse y pensar qué ha hecho y cómo ha hecho las cosas. Es el tiempo de recogimiento, oración y reflexión, porque es un tiempo que nos toca a todos la carne.

Pero esta cuarentena también es el tiempo que precede al “nuevo orden”, tiempo en el cual “se acordó Dios de Noé y de todos los animales y ganados que estaban con él en el arca” (Gen 8,1): porque Dios no los olvidó. Es el largo camino que soportó el pueblo de Israel para conseguir una tierra nueva, que mana leche y miel (Ex 3,17). Son los infinitos días de Jesús en el desierto, donde pudiendo aceptar todo “poder”, revierte el orden de las cosas con el poderoso mensaje del Reino de Dios que él mismo encarna. Son las infinitas horas de cruz que le hicieron preguntar “¿por qué me has abandonado?” (Mt 27,46; Sal 22,2) y a la vez a Dios responderle con la resurrección. Porque Jesús no estuvo solo, porque después de la cuarentena viene la victoria del nuevo orden sobre el tiempo del desequilibrio que la precedió, porque la cuarentena siempre es el preludio de nuevas situaciones: porque en cada cuarentena siempre se asoma la resurrección.
 
Y como sabes que esta pandemia no es obra del Nuevo orden mundial o la bestia misma hilando su entrada ??

Yo creo que estamos entrando en dolores de parto, en estos días ha hecho un calor por donde vivo que las montañas están ardiendo, el cielo está nublado de humo, no de nubes... una bruma terrible, la luna se ve rojiza por la contaminación, las economías hundiéndose y esto apenas comienza, el que no tenga ahorros se las verá extremadamente mal, sobre todo aquellos que no tienen a Dios.

Esta es mi apreciación "teológica" de este acontecimiento
 
Estimado xguillerx
Y como sabes que esta pandemia no es obra del Nuevo orden mundial o la bestia misma hilando su entrada ??

Yo creo que estamos entrando en dolores de parto, en estos días ha hecho un calor por donde vivo que las montañas están ardiendo, el cielo está nublado de humo, no de nubes... una bruma terrible, la luna se ve rojiza por la contaminación, las economías hundiéndose y esto apenas comienza, el que no tenga ahorros se las verá extremadamente mal, sobre todo aquellos que no tienen a Dios.
tienes toda la razón (sobretodo en cuanto al NOM) sin embargo, debes saber que los creyentes debemos estar firmes ante las diversas tribulaciones, este es el momento en que todos estamos en el desierto solos (cuarentena) confiando plenamente en nuestro Señor, sin pastores, pseudo apóstoles, sacerdotes ni guía espíritual humano alguno.

Aquí es donde la paciencia de los Santos del Señor está siendo puesta a prueba (Apoc. 3:9)

Como dice la profecía de Daniel 12:12: "Bienaventurado el que espere, y llegue a mil trescientos treinta y cinco días."

O cómo dice el apóstol Santiago 5:11 "He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo."

En medio de las pruebas, para los creyentes es una bienaventuranza, para los no creyentes es una desgracia.


Esta es mi apreciación "teológica" de este acontecimiento
para que sea teológica tienes que aplicar los principios elementales de la exégesis a tu apreciación.

salu2
 
Toda cuarentena tiene un antes, un durante y un después. Esperar que este tiempo por venir sea igual al tiempo anterior al virus significa no haber vivido el diluvio, el desierto y la cruz con sus implicaciones.
¡Cuidado y no construyamos un desierto en medio del oasis!

La cuarentena nos coloca precisamente en la posición de rectificar el camino, cambiar de rumbo, a partir de las respuestas conseguidas en este tiempo ambiguo, difícil, duro, real y dramático, que nos pone de frente a la fragilidad humana y a la muerte. La cuarentena es tiempo de conversión y cambios profundos. De hecho, cambiarán muchas cosas, pues vendrá el tiempo regenerador: un momento “creativo” durante el cual el hombre tomará de nuevo el cuidado de la creación.
 
Estimado xguillerxtienes toda la razón (sobretodo en cuanto al NOM) sin embargo, debes saber que los creyentes debemos estar firmes ante las diversas tribulaciones, este es el momento en que todos estamos en el desierto solos (cuarentena) confiando plenamente en nuestro Señor, sin pastores, pseudo apóstoles, sacerdotes ni guía espíritual humano alguno.

Aquí es donde la paciencia de los Santos del Señor está siendo puesta a prueba (Apoc. 3:9)

Como dice la profecía de Daniel 12:12: "Bienaventurado el que espere, y llegue a mil trescientos treinta y cinco días."

O cómo dice el apóstol Santiago 5:11 "He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo."

En medio de las pruebas, para los creyentes es una bienaventuranza, para los no creyentes es una desgracia.

para que sea teológica tienes que aplicar los principios elementales de la exégesis a tu apreciación.

salu2
Si, totalmente... Yo venía ya esperando un suceso global importante porque habían unas señales aconteciendo, por ejemplo la sustracción del efectivo circulante de las calles... esto es el preámbulo a que nadie pueda comprar ni vender sino el que tenga la marca o el sello de la bestia...Y ya esto se está implementando de hace tiempo con tendencia al alza..

Lo del calentamiento global, Solo Dios pudo predecirlo por la mano del apóstol Juan casi 2 mil años antes, también están estas logias ultra secretas que son el poder por detrás del poder, el 1 porciento del 1 por ciento o los súper ricos...Me pareció curioso cuando la serie esta house of cards se disponía a mostrar la faceta de este poder detrás del poder, denunciaron al actor Michael Space o como se llame, lo sacaron de la serie y cambiaron todo el guion…Casualidad? O la bestia cubriendo sus rastros?

El resurgimiento de Israel, otra poderosa señal y el intento de las naciones de alrededor por destruirlos tambien.

Lo bueno de esto es lo mala que se está poniendo la cosa, Dios está llenando los cielos con los millares de abortos, con los que se convierten con estas calamidades y con los que estaban alejados que vuelven al camino como el hijo prodigo...
 
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