Todas las personas que han experimentado la obra de Dios de los últimos días pueden ver claramente que sólo cuando la humanidad profundamente corrompida experimente el juicio y castigo de Dios será capaz de alcanzar el conocimiento verdadero del carácter justo de Dios y lograr cambios en el carácter de vida. Sólo de esta manera la humanidad puede seguir la voluntad del Padre celestial, ejercer todo su esfuerzo para la máxima expansión del evangelio del reino y tener una parte en las adversidades, el reino y la paciencia de Cristo. Sólo de esta manera la humanidad puede ser elegible para entrar al reino del cielo. El atraso y la corrupción de todos aquellos creyentes en el Señor Jesúsque no han aceptado el juicio y castigo de Dios de los últimos días y permanecen en la Era de la Gracia se expresan principalmente en los siguientes diez aspectos:
Después de que experimentamos el juicio y castigo de Dios podemos ver el hecho de que el origen de la verdad es Dios y el origen de todas las cosas positivas es Dios. Dondequiera que haya la interrupción y la corrupción de Satanás y el pecado de resistirse a Dios, el juicio y castigo de Dios es seguro que sigan. Dondequiera que se lleve a cabo el juicio de Dios, habrá la aparición de la verdad y la revelación del carácter de Dios. La verdad y el carácter de Dios se revelan durante el juicio y castigo de Dios. Sólo donde hay verdad, sucede el juicio y el castigo; sólo donde hay juicio y castigo, sucede la revelación del carácter justo de Dios. Por lo tanto, dondequiera que haya juicio y castigo de Dios, encontramos las huellas de la obra de Dios y ése es el camino más verdadero para buscar la aparición de Dios. Sólo Dios tiene la autoridad de juzgar y sólo Cristo tiene el poder de juzgar a la humanidad corrupta. Esto confirma y demuestra que el Hijo del hombre, Cristo, es el Señor del juicio. Sin el juicio y castigo de Dios, los humanos no tienen medios para obtener la verdad y el juicio y castigo son los que revelan el carácter justo de Dios, proporcionando a los humanos la oportunidad de conocer a Dios. El proceso mediante el cual los humanos entienden la verdad es el proceso mediante el cual conocen a Dios. La verdad para la humanidad corrupta es juicio, vigilancia y castigo. Lo que la verdad revela es precisamente la justicia, la majestad y la ira de Dios. Las personas que entienden la verdad pueden deshacerse de la corrupción y librarse de la influencia de Satanás. Esto depende completamente del poder y omnipotencia de las palabras de Dios. Dios salva y perfecciona a las personas para permitirles entender la verdad, para que obtengan la verdad. Cuanto más entienden la verdad las personas, también conocen más a Dios. De esta manera, las personas pueden eliminar la corrupción y volverse santas. Cuando las personas viven para la verdad y entran a la realidad de la verdad, esto es vivir en la luz, vivir en amor y vivir ante Dios. Éste es el resultado que Cristo logra al entregar la verdad y juzgar. De hecho, todas las palabras que son de Dios son la verdad y son juicios de la raza humana. No importa en qué era, las palabras que Dios ha hablado tienen el efecto de juicio. En la Era de la Ley, las palabras de Jehová Dios fueron juicio de la corrupta humanidad. En la Era de la Gracia, las palabras habladas por el Señor Jesús fueron juicio de la corrupta humanidad. Ahora en la Era del Reino, cuando en los últimos días Dios lleva a cabo la obra de juicio y castigo, todo lo que Dios Todopoderoso dice es juicio y castigo, poda, trato, prueba y refinamiento, para, al final, hacer que la raza humana fuese capaz de ver que el juicio y castigo de Dios Todopoderoso a la humanidad es el mayor amor de Dios. Lo que el juicio y castigo de Dios le entregan a la raza humana es salvación, es perfección. Sólo aceptando y obedeciendo el juicio y castigo de Dios se obtiene el verdadero amor y la completa salvación de Dios. Todas aquellas personas que se nieguen a aceptar el juicio y castigo de Dios estarán sujetas al castigo de Dios y se hundirán en la destrucción, así como dicen las palabras de Dios: “Si no buscas el camino de la vida que el Cristo de los últimos días provee, entonces nunca obtendrás la aprobación de Jesús y nunca estarás calificado para entrar por la puerta del reino de los cielos, porque tú eres tanto un títere como un prisionero de la historia. Aquellos que son controlados por los reglamentos, las letras y están encadenados por la historia, nunca podrán obtener la vida y nunca podrán obtener el camino perpetuo de la vida. Esto es así porque todo lo que tienen es agua turbia que ha estado estancada por miles de años en vez del agua de vida que fluye desde el trono. Aquellos que no reciben el agua de la vida siempre seguirán siendo cadáveres, juguetes de Satanás e hijos del infierno” (“Sólo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna”).
“La obra de Dios es como las olas que crecen con fuerza. Nadie puede detenerlo, y nadie puede parar Sus pasos. Sólo aquellos que escuchan Sus palabras con atención, y que lo buscan y tienen sed de Él, pueden seguir Sus huellas y recibir Su promesa. Aquellos que no, sufrirán un desastre abrumador y un castigo merecido” (“Dios preside el destino de toda la humanidad”).
de ‘Cómo conocer la obra de juicio y de castigo de Dios en los últimos días’ en “Provisión para la vida: Recopilación de sermones”
- Aunque creen en su corazón que hay un Dios, admiten que todas las personas han pecado y con frecuencia oran y confiesan su culpa, no tienen arrepentimiento verdadero ni cambian.
- Sólo enfatizan el amor a las personas pero no tienen ningún principio de verdad, yendo tan lejos como para amar a los demonios, a Satanás y a los espíritus malos. Su amor es un amor confuso.
- No conocen el verdadero estado de su corrupción y la sustancia de su naturaleza, reconociendo sólo el pecado pero no viendo claramente la sustancia; no se pueden conocer realmente.
- No pueden ver claramente la sustancia de la oscuridad y el mal de la era e incluso siguen la tendencia mundial del mal; no tienen forma de liberarse de la influencia de Satanás.
- Creen en Dios y adoran a los sacerdotes y personas famosas, creen en Dios nominalmente pero en realidad siguen a las personas y están sujetos al control de la gente; creen en la Biblia obstinadamente y a ciegas y caminan la senda de los anticristos.
- Piensan que Dios sólo es misericordioso y amoroso, que no importa cuántos pecados cometan las personas Dios las perdonará; no saben que el carácter de Dios también tiene justicia, juicio e ira.
- Sólo entienden las letras y frases de la Biblia, pero no entienden la voluntad de Dios; les encanta seguir reglas y también pueden citar erróneamente palabras y frases de la Biblia fuera de contexto.
- No pueden tratar la Biblia correctamente de acuerdo con el hecho histórico, toman las palabras de los apóstoles como las palabras de Dios, provocando el aumento de denominaciones separadas y trayendo un caos absoluto.
- No conocen la obra del Espíritu Santo, incluso tratando la obra de los espíritus malos como la obra del Espíritu Santo, para que los espíritus malos perturben y dañen a la iglesia y confundan a las personas.
- Adoran la Biblia como si fuera Dios, usan la Biblia para delimitar a Dios, juzgan a Dios y resisten a Dios, no buscan la verdad y aún menos buscan la aparición de Dios.
Después de que experimentamos el juicio y castigo de Dios podemos ver el hecho de que el origen de la verdad es Dios y el origen de todas las cosas positivas es Dios. Dondequiera que haya la interrupción y la corrupción de Satanás y el pecado de resistirse a Dios, el juicio y castigo de Dios es seguro que sigan. Dondequiera que se lleve a cabo el juicio de Dios, habrá la aparición de la verdad y la revelación del carácter de Dios. La verdad y el carácter de Dios se revelan durante el juicio y castigo de Dios. Sólo donde hay verdad, sucede el juicio y el castigo; sólo donde hay juicio y castigo, sucede la revelación del carácter justo de Dios. Por lo tanto, dondequiera que haya juicio y castigo de Dios, encontramos las huellas de la obra de Dios y ése es el camino más verdadero para buscar la aparición de Dios. Sólo Dios tiene la autoridad de juzgar y sólo Cristo tiene el poder de juzgar a la humanidad corrupta. Esto confirma y demuestra que el Hijo del hombre, Cristo, es el Señor del juicio. Sin el juicio y castigo de Dios, los humanos no tienen medios para obtener la verdad y el juicio y castigo son los que revelan el carácter justo de Dios, proporcionando a los humanos la oportunidad de conocer a Dios. El proceso mediante el cual los humanos entienden la verdad es el proceso mediante el cual conocen a Dios. La verdad para la humanidad corrupta es juicio, vigilancia y castigo. Lo que la verdad revela es precisamente la justicia, la majestad y la ira de Dios. Las personas que entienden la verdad pueden deshacerse de la corrupción y librarse de la influencia de Satanás. Esto depende completamente del poder y omnipotencia de las palabras de Dios. Dios salva y perfecciona a las personas para permitirles entender la verdad, para que obtengan la verdad. Cuanto más entienden la verdad las personas, también conocen más a Dios. De esta manera, las personas pueden eliminar la corrupción y volverse santas. Cuando las personas viven para la verdad y entran a la realidad de la verdad, esto es vivir en la luz, vivir en amor y vivir ante Dios. Éste es el resultado que Cristo logra al entregar la verdad y juzgar. De hecho, todas las palabras que son de Dios son la verdad y son juicios de la raza humana. No importa en qué era, las palabras que Dios ha hablado tienen el efecto de juicio. En la Era de la Ley, las palabras de Jehová Dios fueron juicio de la corrupta humanidad. En la Era de la Gracia, las palabras habladas por el Señor Jesús fueron juicio de la corrupta humanidad. Ahora en la Era del Reino, cuando en los últimos días Dios lleva a cabo la obra de juicio y castigo, todo lo que Dios Todopoderoso dice es juicio y castigo, poda, trato, prueba y refinamiento, para, al final, hacer que la raza humana fuese capaz de ver que el juicio y castigo de Dios Todopoderoso a la humanidad es el mayor amor de Dios. Lo que el juicio y castigo de Dios le entregan a la raza humana es salvación, es perfección. Sólo aceptando y obedeciendo el juicio y castigo de Dios se obtiene el verdadero amor y la completa salvación de Dios. Todas aquellas personas que se nieguen a aceptar el juicio y castigo de Dios estarán sujetas al castigo de Dios y se hundirán en la destrucción, así como dicen las palabras de Dios: “Si no buscas el camino de la vida que el Cristo de los últimos días provee, entonces nunca obtendrás la aprobación de Jesús y nunca estarás calificado para entrar por la puerta del reino de los cielos, porque tú eres tanto un títere como un prisionero de la historia. Aquellos que son controlados por los reglamentos, las letras y están encadenados por la historia, nunca podrán obtener la vida y nunca podrán obtener el camino perpetuo de la vida. Esto es así porque todo lo que tienen es agua turbia que ha estado estancada por miles de años en vez del agua de vida que fluye desde el trono. Aquellos que no reciben el agua de la vida siempre seguirán siendo cadáveres, juguetes de Satanás e hijos del infierno” (“Sólo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna”).
“La obra de Dios es como las olas que crecen con fuerza. Nadie puede detenerlo, y nadie puede parar Sus pasos. Sólo aquellos que escuchan Sus palabras con atención, y que lo buscan y tienen sed de Él, pueden seguir Sus huellas y recibir Su promesa. Aquellos que no, sufrirán un desastre abrumador y un castigo merecido” (“Dios preside el destino de toda la humanidad”).
de ‘Cómo conocer la obra de juicio y de castigo de Dios en los últimos días’ en “Provisión para la vida: Recopilación de sermones”